MI HERMANA: UNA VIOLACION CONSENTIDA.
La historia que les voy a contar es algo que me impresionó
hace ya algunos años. Un muy buen amigo mío, en nuestros últimos años de
universidad, me confesó algo que le sucedió en plena adolescencia. A pesar de la
gran confianza que nos tenemos, debo reconocer que ayudó mucho una de esas
largas noches de juerga y alcohol que terminan precisamente en eso, en
confesiones "inconfesables". Jamás volvimos a hablar del tema, ni siquiera hoy
día en los que compartimos algún que otro comentario sobre ésta o aquella chica.
Lo que sí es cierto es que aquello que me contó me provocó una erección durante
días y que no pudiera dejar de imaginarme tal situación vivida. Como imagino que
no leerá lo que ahora les voy a contar, ya que mi anonimato está en cierto modo
conseguido, pasaré a relatarles los hechos. Evidentemente no hará falta decirles
que ser fiel a la realidad es difícil ya que yo mismo no estuve allí pero sí
intentaré acercarme lo más posible a ella. Lo que sí les aviso es que su
conversación se me quedó grabada así como multitud de detalles y les aseguro que
es una confesión totalmente verídica.
Esteban, que así se llama mi amigo, pasó su infancia en un
pequeño pueblecito de Andalucía. Como tantos otros chicos de su edad se movía a
todas horas con su pandilla de amigos de un lado a otro. Sus padres tenían un
chalet en las afueras del pueblo y era bastante amplio y confortable. Tenía una
hermana, llamada Sonia que tendría por aquel entonces unos 15 maravillosos años.
Solía jugar a todos los deportes de chicos y era bastante descarada y
conquistadora. De hecho su hermano se encelaba constantemente de ella porque a
sus 17 años no lo dejaba en paz en multitud de ocasiones y sus propios amigos le
prestaban más atención que a él.
Durante un verano, en plena efervescencia sexual,
descubrieron que podían alquilar películas adultas en un videoclub del pueblo
donde trabajaba el primo de uno de sus amigos. Jose era el más fuerte, el más
más alto, no muy agraciado pero con madera de líder y él era precisamente el
encargado de sacar las pelis porno. Por la noche solían acostarse tarde, ya que
los padres de los chicos les dejaban pasar las vacaciones en "tranquilidad". Así
que subían a la buhardilla de la casa donde dos grandes sofás presidían un
acogedor saloncito en el cual sus padres pasaban algunas veladas en compañía de
amistades. Allí veían las películas porno y daban rienda suelta a sus fantasías
pueriles.
Sus padres jamás pensarían que los chicos eran capaces de
hacer eso.
Una noche ocurrió lo inesperado. La película trataba de un
cartero que entraba en casas de mujeres ricas y terminaba cepillándoselas sin
compasión. En plena escena de "acción" apareció Sonia. No llamó a la puerta.
Allí estaba ella con su camisón grande y sus piernecitas al aire. Los miraba con
aire travieso, como de alguien que descubre una acción mal hecha en unos
chiquillos desvergonzados. Chechu, el "gordito" se quedó atónito al verla y
Esteban reaccionó con ira invitándola a irse. Sonia no paraba de reirse y llegó
a invitarse a sí misma a la sesión de "cine". Jose y Chechu terminaron por
aceptarlo con cierto grado de curiosidad en las reacciones que tendría la
chiquilla al presenciar las imágenes pero Esteban no estaba nada convencido. Su
relación con Sonia no pasaba el mejor momento y eran constantes sus discusiones
y peleas por cualquier cosa. Al final y tras el chantaje lógico de ésta con lo
de chivarse, consiguió salirse con la suya.
Así que allí estaba ella, con su melena suelta y mirada
pícara observando el televisor que en ese momento se encontraba en pausa.
Chechu le avisó que a las chicas no les gustaban ese tipo de
pelis pero ella ofendida dijo que eso no era cierto que hoy dia las chicas eran
más "liberales" y abiertas y que no todas debían meterse en el mismo saco. Jose
en tono divertido se ofreció a rebobinar la cinta y empezar por el principio
para que ella "no se perdiera ningún detalle". La película empezó y al principio
los chicos estaban más atentos a Sonia que al argumento pero ella se hacía la
ausente sin parpadear un segundo. No dejaba de mirar atentamente a la pantalla y
poco a poco los chicos se olvidaron totalmente de que ella estuviera allí. En un
momento dado les lanzó una pregunta "inocente".
Oye chicos, ¿no vais a haceros hoy nada?
¿ Qué dices tonta? ¿ A qué juegas hermanita?
Pues está muy claro. Las chicas dicen que cuando subís
aquí terminais
Haciendoos pajas ante el televisor.
Jajajaja tío, tu hermana es la leche, dijo Jose
alucinado.
Tu sueñas hermana. ¡Serás guarra!.
¿A sí? Y porqué el payaso de Chechu tiene un cojín entre
las piernas y tú mismo otro?
Los chicos se echaron a reir mientras Esteban la miraba
indignado.
Oye Esteban a mi no me importa hacérmela delante de tu
hermana, seguro que así no nos molesta nunca más jajaja.
Pero tío…. ¿qué dices hombre?
¿Lo ves hermanito?, no es para tanto. Lo que pasa es que
el único valiente aquí como siempre es Jose.
Sonia los miraba manejando la situación con verdadero
deleite pero no contaba quizás con que el valiente sería capaz de hacerlo. El
caso es que se hizo un incómodo silencio y un par de miradas odiosas entre
hermanos pero la peli continuó y en ese momento el cartero se follaba a cuatro
patas a una tetuda con rulos en la cabeza que no paraba de chillar de placer.
Jose se sacó la polla del pantalón y sin mirar a nadie empezó a sacudírsela.
Quedaron atónitos. Sonia lo miraba alucinada pero nadie dijo nada. Al momento
Jose se corrió abundantemente sobre un pañuelo que descansaba encima de uno de
los cojines y siguió viendo la peli como si nada.
En las escenas finales Jose volvió a hacerlo y entonces fue
cuando Chechu se envalentonó sacándosela también. Los dos muchachos se la
machacaban frenéticamente mientras el cartero enculaba a una madre e hija en
la cama de matrimonio. Minutos después acabó la sesión.
Bueno Esteban – Dijo Jose engrandecido. Tengo que
marcharme tío. Ha sido genial. Mañana a la misma hora vemos la otra que
alquilamos ayer no?
Esteban meneó la cabeza afirmativamente con la mirada
perdida y Chechu se levantó para irse también.
Cuando salieron de allí Esteban miraba a Sonia que quería
matarla.
¿Ves lo que has conseguido?
Sonia ni le hizo caso. Esa noche había disfrutado de lo
lindo y probablemente jamás reconocería que se había mojado las braguitas.
A la noche siguiente pusieron " Los negros la tienen
grande". El argumento era alucinante, lleno de exquisitos "diálogos".
Los chicos hablaban alegres de la noche anterior y de cómo
se había quedado Sonia al verles ser capaces de hacerlo ante ella. Chechu
había traido vodka de casa de sus padres y se disponían a disfrutar de una
sesión intensa de sexo televisivo.
Lo que no contaron jamás es que por la puerta aparecería de
nuevo Sonia, otra vez con su camisón y el cabello mojado de la ducha.
Bien chicos ¿ Qué ponen esta noche en la tele? Dijo
divertida.
Joder Sonia…. ¿Otra vez tía? ¿No puedes irte otra vez con
tus amiguitas?
Pero esta vez Jose y Chechu se miraban entre sí. Estaba
claro que la noche anterior se habían excitado en sobremanera sabiendo que la
chica los miraba masturbarse. Y encima ella estaba para mojar pan. Según
decían tenía el culo pequeño pero dos grandes tetas destacaban la exuberancia
de la chica sobre una piel blanquecina. Era según éstos una pelirroja de
futuro "inmejorable". Ninguno de ellos hizo ademán de invitarla a salir de la
habitación. Todo lo contrario. Jose le acercó un buen vaso de vodka-limón.
La peli empezó con un negrazo enorme y una negrita pequeña.
Las escenas eran fuertes. Se sacaba una tremenda banana de su pantalón y la
chica se disponía a comérsela entera. En pocos segundos la banana se convirtió
en todo un martillo pilón que apenas le cabía en la boca. Luego fue él el que
le comió el coño a la mulatita. Según los chicos estaba buenísima la muchacha.
Reían y poco a poco el ambiente se fue distendiendo. La bebida ponía de su
parte y disfrutaban de la peli enormemente. Jose se la sacó con normalidad al
igual que la noche anterior. La tenía dura y tiesa a más no poder y esta vez
la mostró sin tapujos a la "grada". Sonia lo miraba expectante y él le
respondía con sonrisa cínica.
Vamos Esteban, lo estás deseando tío. Pasa de tu hermana.
Seguro que te la ha visto ya en la bañera de tu casa joder jajaja.
Esteban no dejaba de mirar a la pantalla e ignoraba el soez
comentario pero Chechu sí se la sacó también. Se levantó del sofá en el que
estaba sentado junto a Sonia y se bajó sus pantalones y el boxer.
¡Coño Sonia!. Imagino que si te gustan estas pelis tú no
serás de piedra no? Porqué no te tocas para nosotros también?
No te pases Jose. Dijo amenazante Esteban.
Paso chicos, que os picáis jajaja.
¡Ah!¿ pero sabes tocarte? Yo creí que solo tocabas las
barbys de tu cuarto, chica. Jajajaja.
Oye payaso pues claro qué sé. ¿por quien me tomas?
Pues vamos chica liberal y… ¿abierta? No era eso lo que
decías ayer?
Sonia miró el televisor y de repente puso sus pies sobre el
sofá dejando semiabiertos sus delicados muslos blancos. Se metió la mano por
dentro de las braguitas amarillas y empezó a cariciarse ante los ojos
desorbitados de los tres chicos. Cerraba los ojos cada cierto tiempo y los
volvía a abrir apara presenciar como el negro le comía el ojete a una
blanquita de trasero generoso. Esteban se empalmó de inmediato. Su hermana lo
estaba excitando al igual que a sus amigos y lo peor de todo es que no podía
evitarlo.
Ahhhhhh……..ahhhhhhhhh………. siiiiiii…….ahhhhhhh
Gemía levemente y Jose se animó a cambiarle el sitio a
Chechu con solo una mirada. Se sentó junto a Sonia con la polla erecta y casi
sin dar tiempo a reaccionar, le cogió la mano libre a ella para ponerla en su
verga tiesa. Sonia ni abrió los ojos pero al sentir el tacto cálido y duro
empezó a acariciarla con suavidad. Jose la guió hasta el tronco y con
movimientos orientados le indicó los pasos a seguir. Ella obedeció sin
palabras mientras seguía tocándose. Chechu de manera incontrolada y dominado
por el vodka se sentó al otro lado y le metió la mano en el coño de ella
sacándo antes la mano de ésta. Esteban veía como los dos amigos magreaban a su
hermana dueños de un éxtasis irracional y empezó a tocarse también. Jose le
cogió una de sus tetas y le arrancó violentamente el sujetador. Le masajeaba
una y otra vez aquellos suaves globos que por ese momento dejaban ver unos
pezones erectos y reducidos.
El sonido de fondo eran los chillidos desconsolados de la
culona blanca que estaba siendo sodomizada por el negraco.
Sonia agarró también la polla de Chechu y empezó a
masturbar a ambos chicos.
El primero en correrse fue Chechu que le puso la mano
perdida a Sonia.
Luego le siguió Jose que se liberó de la mano de ésta para
masturbarse junto a sus tetas. Por aquel entonces, su camisón caía en sus
caderas y el semen de Jose cayó desparramado sobre su pecho y abdomen
manchando en parte la blancura del camisón. Ella soltó un sonoro gemido en ese
momento, señal de que también estaba sintiendo un intenso placer. Cuando
miraron al sofá de Esteban, éste estaba secándose sus propias manos de semen
mientras su polla descansaba derrotada tras una gran orgasmo.
El silencio se hizo enorme por unos momentos y Sonia se
vistió como pudo saliendo de la habitación sin mirar atrás.
Pasaron los días y los chicos se disculparon como pudieron
de su amigo. Este también se sentía culpable y fue incluso a hablar con Sonia.
Oye chica perdona por lo del otro día, fue imperdonable.
No tranquilo, no pasa nada. Ya está olvidado. Yo también
me dejé llevar.
Hemos hecho la promesa de no contar jamás nada así que no
te preocupes por nada vale?.
A la semana siguiente quedaron de nuevo los tres amigos
para ver otra peli.
Fue un domingo en el que los padres de Esteban comían
fuera. Decidieron hacerlo por la tarde ya que a esa hora Sonia solía estar con
sus amigas en el Centro comercial.
Empezó la película. Esta vez trataba de sexo anal y lésbico
entre chicas y estaba claro que pronto se excitarían de nuevo.
A los 15 minutos de empezar la puerta del saloncito se
abrió de par en par.
- Joder chicos no ibais a avisarme?
- Pe….. pero Sonia…..
- Esta bien chicos no pasa nada. Lo mejor es verla con
vosotros y así superaremos lo del otro día. Eso sí, hoy no habrá "numeritos"
vale?
Los chicos no contestaron. Se miraron entre sí y volvieron
a la pantalla.
Sonia no tardó en excitarse, y eso que eran chicas entre
sí. Una rubia despampanante le introducía un consolador a otra morena por el
coño y ésta se abría de piernas ampliamente para ver por sí misma cómo era
follada.
Fue en ese momento cuando Sonia se quitó sus vaqueros
cortos, las bragas y se acarició sin complejos su húmeda rajita. Se metía los
dedos con facilidad y le dedicaba mimos intensos a su burbujita superior.
Jose no pudo más y se quitó sus pantalones para masturbarse
con tal espectáculo. Chechu pasó de película también y una vez más copió a su
amigo. Hasta Esteban no pudo reprimir sus deseos al ver aquel vello cobrizo
que destacaba a lo largo de sus finos labios vaginales. Fue entonces cuando
Jose se levantó decidido como el primer día y se sentó a un lado de ella.
Sonia no pareció importarle y éste animado, le posó sus manazas en una de sus
tetas. Ella llevaba un top de tirantes que le dejaba a la vista su ombliguito
y Jose torpemente le bajo uno de ellos para dejar a la vista el sujetador
blanco de la chiquilla. Pero ella seguía disfrutando de su propia masturbación
y se dejó hacer. El segundón de Chechu se sentó a su lado andando torpemente
con la polla en alto y los pantalones por los tobillos.
Esteban miraba con una mezcla de excitación y profunda
culpa. Había visto a su hermana en infinidad de ocasiones pero ahora la veía
como una apetecible muchachita.
Oye Sonia, cómeme la polla un poco anda… - dijo Jose con
voz ronca.
Noooooooooo. ¿Pero que dices?
Éste le señalaba con su pollón directamente a la cara y
Sonia con sus ojitos azules abiertos de par en par puso cara de asco.
Venga tía no seas tímida, ya lo has visto en las
películas. No seas cortada.
¡Que no, payaso! – dijo ésta empujandolo a un lado del
sofá.
Chechu estaba superexcitado y con la tranca en la mano no
paraba de masturbarse. Tenía un mirada extraña. Esteban veía la escena como
medio hipnotizado e incluso se masajeó el paquete por encima de su pantalón.
Esta vez no había "bebidas" de por medio pero parecía que sus amigos estaban
totalmente desbocados por la situación.-
Jose entonces reaccionó empujándola a ella esta vez y cayó
justo delante de chechu.
¡ Cógela Chechu, de los brazos, …. Cógela!
Noooooooooo, que no…. Joder…..
Chechu fue rápido y la cogió de las axilas para que Jose
pudiera acercarse y meterle su verga dentro.
Sonia empezó resistiendose y cerrando los labios pero hubo
un momento en que cedió y terminó abriendo sus labios para ser penetrada. Sus
braguitas estaban en el suelo y allí estaba ella con el coñito al aire y
moviéndose medio indignada sobre el sofá.
que no……gluffff……gluffffff…….no……ummmm…..gluffff…..
Así chica…. Toma,… más adentro….. ahhhhhh…..
Chechu tenía sus huevos al aire y bajó la presión sobre los
brazos de Sonia. De hecho uno de ellos fue liberado y éste le agarró una teta y
pellizcó con fuerza un pezón. El sujetador estaba sobre su esternón y era
evidente que los pezones los tenía rojos como las cerezas.
¡Vamos Esteban, calma a tu hermana hombre! ¡Cómele ese
chochito pelirrojo, que lo estás deseando…!.
Esteban obedeció como un autómata, quizás dirigido por su
propio subconsciente y esclavo de sus propios deseos. Se arrodilló frente a las
piernas de su hermanita.
Acercó el rostro lentamente y percibió el olor inconfundible
del sexo femenino en efervescencia. Jamás había estado tan cerca de un coño de
mujer pero aquel aroma embriagador terminó por decidirle. Hundió su rostro entre
aquella vellosa cavidad y sacó la lengua para chupar la esencia de la juventud.
Notó la tibieza de la humedad, la calidez de aquellos sonrosados labios y….
chupó… y chupó…..
ahhhhhh……….gluffffff………. ahhhhhh…… gluffffff……
Sonia terminó por dejarse vencer. Sus instintos eran mucho
más fuertes. Bajó la tensión de su resistencia y sus muslos se relajaron. Pronto
aquel cobrizo coño se dilató ofreciendo toda su hermosura.
Vaya si te gusta ….! Pues te vamos a follar guarrilla….
Vamos a disfrutar por entero de ti…. – dijo totalmente excitado Jose.
Déjame que se la meta yo, por favor! Soltó Chechu con
tono infantil.
Jose se retiró a un lado y el otro no tardó en meter su pene
dentro de la boca. Sonia lo recibió esta vez sin agresividad. Todo lo contrario.
Sus manos colocaron la polla dentro y empezó a chupar a conciencia.
En ese momento Jose invitó a Esteban a que se retirara y éste
una vez más obedeció al "líder" del grupo. Pero se arrodilló a un lado del sofá
y se dedicó sin penas a chupar los pezones de su hermana que estaban a punto de
salir disparados. ¡Le estoy comiendo las tetas a mi propia hermana! Pensó por un
momento.
Jose se masajeó una vez más su gran polla (iba en proporción
a todo el conjunto) y colocó el glande justo delante del chochito. Sonia
reaccionó de manera inesperada sacándose la polla de Chechu de la boca.
No, chicos, no….. De follarme nada por favor….
Calla chiquilla, ¿aún no te has dado cuenta de que te has
convertido en nuestra esclava? Jajaja.
Que no….. déjate de tonterías Jose -dijo ella intentando
revolverse.
Pero entonces fue Esteban quien la cogió fuertemente. Chechu
ayudó también poniendo de su parte sobre las delgaditas piernas de Sonia.
Jose introdujo el pene en la entrada y empujó con suavidad.
Sonia gritaba contínuamente y su respiración se hacía pesada
en ciertos momentos.
El pene entró un poco más y Jose realizaba el vaivén sin
grandes esfuerzos. Al fin y al cabo estaba siendo prudente con la muchacha.
Chechu le dio volumen a la televisión que en ese momento
mostraba la imagen de una rubia tetona follándose con un consolador de cintura a
una tremenda gorda morena. Los gemidos de la culona eran aún más fuertes que los
gritos de Sonia.
Por fin entró del todo…. hasta el fondo y Sonia soltó un
gemido de dolor leve tensándose como un arpa todo su cuerpo. Jose no se distrajo
y siguió metiendo su polla dentro y fuera de aquel "tesoro" al que había
conseguido derribar su muralla más íntima. Pronto Sonia respiró más pausada y
terminó agarrándose a la espalda de Jose. Sus movimientos corporales seguían el
ritmo del chico y éste terminó corriéndose dentro de ella. Terminaron exhaustos
y sudados.
Pero Chechu quería también su premio y tras unos minutos de
silencio incómodo cogió sin esfuerzo a Sonia y la sentó en su regazo.
Fue algo una vez más inesperado ya que en ese momento fue
ella quien dirigió la polla (algo menos gruesa que el fortachón) hacia su
interior). Se acomodó con mirada perdida y ojos de deseo y empezó un movimiento
frenético de culo de adelante a atrás. Esteban y Jose la miraban extasiados y
Chechu se agarraba a las gorditas tetas de ella. Aquel trasero se contraía y se
ditaba en cada acometida que daba por sí mismo, marcando un ritmo constante y
sensual. Jose le miró el trasero con cara de deseo y puso su cara dentro de la
raja del culo de ella. La posición era incómoda y pidió a Chechu que se echara
más abajo del sofá. Aquello facilitó que quedara tumbado el muchacho y que Sonia
mostrara aquel trasero respingón en todo su esplendor justo al filo del sofá.
Jose le introdujo la lengua en el agujerito trasero y ella no pudo reprimir un
ligero espasmo de placer. Quedó parada mientras éste le introducía ligeramente
tal y como había visto en tantas películas su lengua ávida de sexo.
Chechu intentaba desde abajo no perder el ritmo y empujaba
hacia arriba su polla encendida.
ahhhhhhhhhh….. siiiiiii……………. Ahhhhhhhhhhhhhh……..
Sonia estaba fuera de sí y Jose puso uno de sus dedos dentro
del culo. Notó como había presión por el otro lado de la cavidad. Era la polla
introducida de Chechu que no paraba de meter y meter. Jose lo introdujo algo más
terminando por empujarlo del todo hasta la mano. Sonia se corrió de gusto con
movimientos fuertes y decididos y se quedó semiinmóvil. Pero Jose seguía
trabajando sobre el culito de ella y justo tras unos segundos interminables se
lo ofreció a Esteban.
Esteban lo miraba confundido pero excitado a más no poder
pero mientras lo decidía escucharon como Chechu gritaba de placer.
Aquello significaba que éste había llegado al final de su
"carrera" y que necesitaba sustituto.
Jose la cogió como un peso pluma y se la sentó esta vez sobre
su tremenda polla que otra vez se encontraba erguida a modo de estandarte. Ella
se dejó hacer vencida por el propio cansancio y soltó un ligero gemido al sentir
el pollón dentro de su malherido coñito. Jose notó ligeramente abundante líquido
de ella sobre su ingle, mezcla quizás de sus propios jugos así como de restos de
sangre licuada provenientes de su derrotado himen.
La folló con fuerza ya que esta vez la entrada estaba abierta
de para en par y sus acometidas entraban con facilidad. Ella empezó nuevamente a
responder a los estímulos y pronto se puso en situación. Jose la desplazó justo
al filo del gran sofá y le cogió el culito abriéndolo sobre sus cachetes para
que Esteban presenciara el agujerito de atrás.
Paraba de cuando en cuando las acometidas y repetía la
operación para ver si dilataba aquel ojete pequeño y deseable mientras Esteban
se deshacía por dentro de placer.
Al final ocurrió lo inevitable. Esteban se acercó a la
espalda de su hermana y apuntó su pene al boquetito dilatado. Ella gimió con
fuerza al sentirlo y movió el trasero en señal de desacuerdo. Entonces Jose la
levantó levemente para sacar su verga de dentro de la vagina y liberar de
tensión la zona. Esteban no se dio por vencido y la enculó nuevamente de manera
pausada. Jose le apretaba los brazos y ella entendió al momento que no tenia
nada que hacer. De hecho sus fuerzas no eran las del principio y la fatiga le
hacía mella. Lo que sí era evidente para todos era que a pesar de su resistencia
ella siempre había mostrado excitación ante las decisiones de los tres chicos.
Así que la polla de su hermano terminó entrando en el ano y empujó…. Y empujó…..
y empujó…
-ahhhhhhh……….ahhhhhhhhhhh….cuidado………ahhhhh…… suave……….
Esteban estaba cachondísimo y la follaba cada vez con más
énfasis en sus acometidas. Pero el jefe marcó una vez más el ritmo de la
situación y sus manos indicaron que deseaba de nuevo su coño dentro de él. Casi
a punto estuvo Esteban de salirse pero agarrado como un perro en celo no logró
soltarse de su hermanita. Jose la penetró y por vez primera Sonia sintió dos
pollas en su interior. No podía haber mejor estreno. Desvirgada por delante y
por detrás el mismo día. No desaprovechó la ocasión y el inmenso placer que
sintió la hizo correrse nuevamente y de manera abundante. Los tres se movían a
compás desigual pero cada uno ponía de su parte para darse placer mutuo. Al
final se corrió Esteban a la vez que su propia hermana que segundos antes
acababa de correrse nuevamente. Por último lo hizo Jose que gimió como un cerdo
en el matadero.
Quedaron exhaustos y vencidos.
Sonia no pudo durante días moverse de su cama. Le dijo a sus
padres que tenía la gripe ya que incluso le dio fiebre verdadera.
Los tres muchachos no pararon de atenderla e incluso le
regalaron varios detalles en sus visitas. Según me contó mi amigo aquello no
volvió a suceder pero yo pienso que durante algún tiempo disfrutaron de aquel
maravilloso descubrimiento. Quizás fue verdad, quizás no. De hecho aún hoy me la
he encontrado por la calle con su actual marido y tengo que reconocer que es una
pelirroja adorable tal y como decían aquellos chicos. No puedo todavía evitar
excitarme con sólo pensar en aquella experiencia vivida. De los otros chicos no
sé nada ya que mi amigo perdió el contacto con ellos pero lo que ocurrió es que
jamás volvimos a hablar del tema. Han pasado años y aún recuerdo su historia
contada aquella noche de borrachera. Imagino que a más de uno le habría pasado
lo que a mí, es decir, una simple historia puede quedar marcada para toda una
vida. En fin saludo a todos aquellos que se han atrevido una vez más a leerme y
en especial a mi buen y apreciado amigo Mango. Si alguien quiere dar su opinión
por el correo no duden en escribirme. Siempre contesto. Hasta pronto.
karlosmm@wanadoo.es