Pisando la Sangre: Iba Por Mi Otra Cuñada
by
Miksex™
Continuación de
Pisando la Sangre: Mi
Inocente Cuñada
http://www.todorelatos.com/relato/42721/
Continuación…
Estaba en la gloria y estaba de vacaciones, o sea, muchos
encuentros con mi cuñadita Malu, me la pasaba todo el tiempo de un caliente,
empalmado, encarpado, verriondo, alebrestado o quesúo en fin, como quieran
llamarlo, en la mañana y a veces la tarde con Malu y los medios días o en las
noches con mi esposa, y el resto del día lo pasaba durmiendo.
Desde que empecé a tener relaciones con Malu, mi esposa Maru
había salido muy beneficiada, ya que casi todos los días teníamos relaciones,
antes muchas veces, pasábamos varios días sin nada de nada, pero en esas
vacaciones tuvimos mucho ajetreo, y no vivía cansado, ya que dormía tanto de
noche como de día, la verdad que esta nueva relación me tenía muy acelerado,
caliente, emocionado y más contento que bebé jugando con moco.
Cuando estaba con Maru pensaba en Malu y cuando estaba con
Malu no esperaba a que llegara mi esposita Maru, muchas veces fantaseé que lo
hacía con las dos, pero mi esposa es enteramente heterosexual y cuidado si no
homofóbica, ya que una que otras veces le había lanzado la bolilla de hacer un
trío y cumplir mi fantasía (fantasía icono de los hombres, y aunque ya había
estado en tríos y orgías, quería estar con ella en un trío, ella no sabía de
todas mis andanzas así que tenía que disimularlo, hay una imagen que se debe
mantener) y ella simplemente me respondía, que ni en sueños, que dejara de estar
pensando en guevonadas. En cuanto a Malu aun no le había planteado ese tema.
Ustedes se preguntarán, como es posible, tener una amante por
decirlo así y estar muy bien con tu pareja o quererla más? yo soy de los que
piensan que si se puede querer a más de una persona a la vez, en ese momento
amaba y creo que ahora aun amo a mi esposa, a pesar de que toda la vida querré y
amaré a Mariana como nadie (Ella es otro historia, ella y yo no estamos juntos
por que escogimos caminos diferentes), y en ese momento Malu fue algo nuevo, el
morbo de la juventud, de lo tierno, de lo prohibido, simple y puramente carnal,
y la quiero y siempre la querré quizás no tanto como a mi esposa ni como muchas
mujeres que pasaron por mi vida anteriormente y que tienen un lugar en mi
corazón y muchísimo menos que a Mariana. Que Malu se ganó un lugar en mi
corazón? Si, por supuesto, de ella depende aun que ese lugar sea más grande.
Malu y yo lo hacíamos donde nos encontráramos casi siempre, o
en su cuarto o en el mío, muchas veces en el baño, cuando los servicios estaban
en la parte de abajo y/o en el tallercito del garaje, ella siempre ha sido algo
reservada y tímida no es de las que se la pasa por la casa hablando por
teléfono, y como no, tenía sus amiguitas, pero ella por lo general venían en la
tarde y ahora en vacaciones venían más a menudo, pero ella lo que quería es
estar conmigo, a veces temí, no fuera a ser que la muchacha se empepara conmigo
y bueno se acabe todo, pero después que hablaba con ella a veces y tratando de
ver a donde llegaba su "empepe" me quedaba tranquilo.
A ella le costó un buen tiempo adaptarse a los primeros
momentos de la penetración, por lo menos las 4 primeras veces que estuvimos
juntos sangró, y luego se adapto rápidamente, a veces lo hacíamos dos y tres
veces al día, pero después de unos minutos de penetración suave, ella misma me
indicaba cuando ya se había curado del dolor para que acelerara y cuando ella
estaba encima de mí arremetía con fuerza contra mi tallo ella solita.
A mi encantaba cuando ella estaba arriba por que su cara se
transformaba, me excitaba verla como se pintaba en su cara la lujuria y el
placer acompañada de dolor, ella se sentía poderosa y tenía el control, a veces
se acercaba a mi cara y me miraba fijamente mientras ella cabalgaba como una
salvaje, entonces se mordía los labios o la lengua, apretaba los dientes y
gruñía en mi boca sin besarme, a veces tenía que agarrar una almohada para que
la mordiera y la apretara con los dientes y con las manos, porque tenía
terminantemente prohibido morderme o aruñarme, hasta que finalmente cerraba los
ojos y acompañada de espasmos y convulsiones acababa gruñendo y su cara volvía a
tener la angelical aura, entonces me abrazaba con fuerza y me besaba por largo
rato hasta que su respiración se calmaba.
Uno de los sitios que más nos gustaba era el baño, allí ella
era impresionantemente liberada, creo que era por la confianza que ofrece la
limpieza o el jabón, pero siempre después que nos bañábamos, ella fácil de
rodillas me daba una mamada de campeonato y muchas veces la sentí jugar con sus
dedos en mi ano, esto era muy excitante y hasta me daba besos negros, por
cierto, fue ella sola sin que yo le indicara, la que dio ese paso la primera vez
y las demás veces también, cuando me tocaba a mi, ella un poco separada y de
frente a la pared, se inclinaba hacia delante pegando el pecho de la pared y
echando hacia atrás su trasero perfecto, ella misma se separaba las nalgas, me
ofrecía su ano y su raja para que me deleitara, cosa que me deleitaba en verdad
y a ella lo gozaba al máximo.
A ella le encantaba cuando la besaba allí, le fascinaba
cuando la acariciaba y masajeaba su hoyito y moría de placer cuando le metía un
dedo, lastima que no pueda decir más, ya que era muy difícil meterle dos dedos y
aunque era el deseo de ambos hacerlo por allí no se podía, ella de verdad era
muy estrecha por detrás y penetrarla implicaba en que tenía que partirla y no
una si no muchas veces, una ves intentamos con full lubricantes y estando ella
bien excitada ni la mitad de la cabeza pude meter, no sin antes hacerla gritar
de dolor, pero bueno igual disfrutaba ese culito como yo quería, incluso en la
playa con la familia presente cuando ella se echaba boca abajo a tomar sol yo
colocaba mi cabeza allí en sus nalgas y me quedaba dormido, más de una vez se
bronceaba una sola nalga, nadie decía nada por que lo veían normal y sin mala
intención, además todas tienen buenos y redondos culitos incluso la madre
obviamente de allí venían, pero el de Maru era el mejor, era un espectáculo.
Eso si, sus mejores cabalgatas eran cuando teniéndola
penetrada por delante le metía un dedo por detrás, y el mejor sitio donde
teníamos esas cabalgatas era sentados en la poceta, donde sentada frente a mi en
mis piernas, ella movía su cadera hacia adelante y hacia atrás o simplemente se
apoyaba en sus pies y subía y bajaba allí mis manos tenían pleno dominio los
movimientos de sus caderas y sus nalgas, allí era donde mis dedos la hacían
gozar mucho más, a ella también le fascinaba la posición perrito, allí tenía yo
mejor visión de sus nalgas podía sin problemas meter un dedo entre ellas, cosa
que adoraba ella y las disfrutaba también al máximo.
Malu indudablemente aprendió mucho de mi, a veces yo dormido
en mi cuarto me echaba una mamada con tal cuidado que me despertaba era cuando
estaba a punto de acabar, una vez se le ocurrió la descabellada idea de echarme
una mamada en mi cuarto con mi esposa durmiendo a mi lado, fue un domingo
después de un almuerzo pesado que nos puso a dormir a todos, y cuando estaba en
la mejor parte de un sueño de aventuras en una selva con persecución y todo,
donde estaba huyendo de unos tipos, siento de repente que las piernas se me
doblan en plena carrera causándome tropezones, y en una que estaba apunto de
caer me despierto algo sobresaltado y cual es mi sorpresa, Malu estaba pegada de
mi sexo cual becerro en la ubre, yo del brinco que di desperté a mi esposa y
Malu reaccionó tan rápido que se agachó al lado de la cama y se quedó quieta
allí mientras yo le explicaba a mi esposa que había tenido una pesadilla a causa
de lo pesado de la comida (pero del cagazo que me di, realmente me asusté),
recuerdo que ella se rió por que había notado mi pene erecto y me dijo –si
seguro que era una pesadilla? en ese estado? Señalando mi miembro desnudo, yo
disimulé con una risita inocente y bueno estaba excitado, pero mucho más
asustado, así que empecé a besar a mi esposa mirando furtivamente hacia mi lado
donde estaba Malu, noté que ella se iba a ir arrastrándose cual lagartija,
entonces estiré mi mano y la tomé por los cabellos haciéndola retroceder y la
hice meterse bajo la cama.
Ella a veces se ponía celosa de mi esposa y ese día se iba a
molestar conmigo por que con ella debajo de la cama le eché un polvo a mi señora
de padre y señor nuestro, y cuando le daba por detrás hacia comentarios al
respecto, por que sabía que esa era una de sus frustraciones conmigo y era
necesario que ella entendiera lo peligroso que pudo haber sido si nos
descubrían, así que después de casi una hora de sexo con mi esposa quedamos los
dos rendidos, ni cuenta me di cuando Malu se fue.
Ese día ella se molestó conmigo y no me habló por cuatro
días, yo tengo bastante experiencia con esto de la indiferencia y lo mejor es
darle una medicina de su propio jarabe así que apliqué la misma, ella no me
saludaba y yo como si ella no existiera, cuando estábamos todos en familia ella
hacia un esfuerzo por no mirarme y nunca me dirigía la palabra a menos que fuera
en ultima instancia necesario, a mi no me costaba ningún esfuerzo dejar de
mirarla y hablarle como les dije ya he pasado muchas veces por esto y hace
tiempo le agarré la vuelta al asunto y también mientras más jóvenes son, más les
afecta, con las únicas personas que no me funciona eso de hacerme el indiferente
es con mi mejor amiga Mariana y mi esposa Maru que bien me conocían, el tercer
día ella empezó a aflojar la guardia en el sentido que empezó a coincidir
conmigo en cualquier lugar de la casa y aunque yo no la miraba de frente si
notaba con mi vista periférica que ella me seguía con su mirada.
El cuarto día en la mañana recuerdo que era un jueves en que
iba a la obra a ver como iban los trabajos de la casa me la encontré en la
puerta del baño ella iba saliendo y yo entrando, ella hizo un ademán de
saludarme, pero yo como si no la hubiera visto entré y cerré la puerta, cuando
salí de bañarme ella tenía la puerta de su cuarto cerrada y acerqué mi oído a
ella y la escuché llorando, sonreí un poquito y me dirigí a mi cuarto a vestirme
y salir. Al medio día no llegué a almorzar y fue como a las 4 y media que
llegué, ella estaba en la sala viendo tv, yo entré a la cocina y al rato entró
ella en la cocina estaba una de las muchachas que allí trabaja, tomé agua y me
fui al cuartito que está en el garaje a terminar un trabajito en el que a veces
me entretenía.
Tenía como 10 minutos en el taller cuando ella tocó la otra
puerta, el taller tiene dos puertas una es por dentro del garaje y la otra es
por la parte de atrás a un lado de la casa, cuando íbamos a el taller ella
entraba por una y yo por la otra, esta otra puerta es de madera muy gruesa y se
usa muy poco, me atrevo a decir que en ese tiempo éramos los únicos que la
usábamos y que se abre solo por dentro, yo puse en esos días un pequeño
dispositivo en al puerta de la cocina que da al garaje, un pequeño sensor
magnético de esos que usan en las alarmas de las casas, unido a un cablecito y
que llegaba al cuartito-taller y hacia sonar un timbrecito zumbador y me
indicaba cuando alguien entraba al garaje poniéndonos en alerta, por la entrada
principal del garaje la de los carros no me preocupaba ya que eran portones y
estos hacen mucho ruido antes de que un carro o una persona entre por allí.
Fui y abrí la puerta, ella me saludó muy tímidamente y me
dijo:
-Peter, todavía estas molesto conmigo?
-Yo? Pensé que eras tu la que estaba molesta. Cerrando la
puerta tras de mi no sin antes echar un vistazo y cerciorarme de que nadie la
vio entrar
-Bueno si estaba molesta contigo, pero tu por que dejaste
de hablarme, acaso quieres que esto se acabe?
-Tu quieres que se acabe?
-Si tu quieres?
-Yo te he dicho en algún momento que quiero que se termine?
-Bueno no, pero es que como no me has buscado más…
-Y tu por que no lo has hecho?
-Por que estaba molesta contigo…
-Bueno, por eso no te busqué, decidí esperar a que se te
pase la arrechera.
-Y no te preocupaste en saber por que estaba así?
-Y acaso tengo que preguntar?
-Claro!! Acaso no te importo, como para saber porqué estaba
así?
-Si me importa y mucho, y sé porqué estabas arrecha, no
necesitaba saberlo. Es más también yo estaba arrecho contigo, muy arrecho.
-Y por que no me lo dijiste?
-Por que no me preguntaste?
-Por que no sabía que estabas arrecho conmigo.
-Ahh no? Y cual fue la primera pregunta que me hiciste
ahorita?
-Bueno no se, es que el domingo me hiciste molestar mucho
cuando me hiciste meter bajo la cama y hacer que escuchara todo lo que hiciste
con Maru, tu crees que no me di cuenta que todo lo que decías, lo decías en
voz alta para que yo escuchara. –esperaba que me dijera eso y le vomité todo
lo que quería decirle.
-¡¡¡y por que crees que lo hice? Tu acaso no sabes la
magnitud del peligro en que nos pusiste al entrar al cuarto con mi esposa
allí? Tu te volviste loca? No te pusiste a pensar que pasaría si nos
descubrían y más de esa manera? Que te pasa, -le dije todo esto casi a gritos
y muy molesto. –es que has pensado alguna vez en que si nos descubren quienes
van a pagar la consecuencia? Ahh? Dime tu pensaste en eso!?
-no. –Dijo ella con los ojos aguados y asustada por que
nunca me había escuchado gritarle.
-Pues déjame decírtelo, si nos hubieran descubierto tu eras
la que iba a recibir la menor parte, por que fácilmente, si tu padre quiere me
mete preso, por que eres menor de edad, y me pueden acusar de violación (de
solo pensar la vez que estuve preso por un caso parecido, se me erizan los
pelos de la nuca, esta es otra historia que luego contaré) segundo mi esposa
me pide el divorcio y si no lo hace, tu padre nos echa de la casa y solo en
caso de no acusarme de violación, mínimo no nos deja entrar más, y a ti lo
mínimo es que te castiguen por un año sin salir, o te mandan la extranjero a
casa de tu tía claudia y te meten en un internado, eso si admites que no fui
yo solo, por que de ser lo contrario tu quedas libre de culpa al acusarme de
violación… esto ultimo se me salió, le estaba dando la clave para librarse de
culpas, pero bueno creo que tenía derecho a saberlo, además pensé que nunca lo
haría, y reconozco que se me fue la mano al gritarle así.
-No, yo nunca haría eso, ya llorando casi desesperadamente.
–Me partió el alma verla así llorando desconsoladamente, yo me calmé y
convencido así de simple y con voz dulce le dije.
-Yo se que no lo harías, por eso quiero que sepas que debes
tener más cuidado, debes respetar mi intimidad con María Eugenia, y bueno
aprovechar las oportunidades cuando se den, no forzarlas por que perdemos y
cualquiera de las cosas que te dije se pueden hacer realidad.
-Es que la verdad me da mucho celo verte con Maru, es mi
hermana y la quiero mucho pero me da mucha rabia que ella pueda disfrutar algo
que yo no puedo…
-No debes tenerle envidia por algo que ahorita te parece
muy importante, quizás más adelante encuentres alguien con quien si podrás y
veras que entonces todo esto te dará risa.
Me acerqué a ella que continuaba soltando lagrimas y la
abracé fuertemente y ella igual y le di un suave y largo beso, después me separé
un poco sentándome en un banquito la atraje hacia a mi y la puse entre mis
piernas y empecé a acariciarle sus bombitas y a darnos más besos cuando se
escuchó el portón del estacionamiento, era la camioneta de mi suegra que
llegaba, Malu salió por la puerta de atrás.
Yo salí al garaje a saludar a la suegra pero no era ella, era
Carola que venia en el carro de su mama, venia del gym supuse que allá habían
cambiado de carro, me pidió el favor de que la ayudara a cargar unas cosas que
ella y su madre habían comprado, de la parte de atrás de la camioneta sacamos
una caja bien grande, era una escaladora, ella había estado toda estaba toda
sudada del gym y venia con unas cotton-licras un poco húmedas aun por todos
lados, que delineaban todo su cuerpo, sus cabellos humedecidos por el sudor
estaban secos y se le pegaban a su espalda, en fin, la coño estaba podrida de
buena, entre los dos con dificultad logramos subir la caja a su cuarto, me di
cuenta de que ella tenía mucha fuerza, ya que en ningún momento quiso detenerse
a descansar y yo a duras penas llegué a su cuarto.
El solo verla así me puso caliente y despertaron en mi unas
grandes ganas de echarle un polvo allí mismo en las escaleras, en su cuarto una
vez colocada la caja en su sitio me dio las gracias muy cortésmente y me pidió
un favor más, armar la escaladora… la verdad en otro momento le hubiera sacado
el culo y le invento una excusa, pero mi mente me traicionaba y aliándose con la
otra cabeza, iba a mil por hora y le respondí que si que no había problema,
bueno vamos a ser más claros, nunca me hubiera negado a nada de lo que esa
familia me pudiera pedir como favor, con quien me hubiese negado era con Carola
y mírenme ya estaba apresto a hacerle cualquier favor, me dijo que para mañana
en la mañana.
Esa noche después de una ligera sesión de sexo con mi esposa
le di una visita a Malu donde solo nos dedicamos a "mamarnos" claro después de
darme una ligero baño, y siempre pendiente de que todo estaba tranquilo,
hablamos más calmadamente y ella quedó en que iba a poner de su parte y que iba
a tratar de salir más de la casa con sus amigas.
Al otro día en la mañana toqué la puerta de Carola y ella no
me respondió, bajé y le pregunté a las muchachas de servicio si habían visto a
Carola salir y me dijeron que no, que estaba durmiendo, pensé que había salido
en la noche y si efectivamente, cuando entré a su habitación sentí un ligero
olor a caña, y ella estaba travesada en la cama y boca abajo solo en tanga hilo
y sin sostén, pensé que así habrá sido la pea que el frío no la inmutó, llego se
desvistió y así se tiró en la cama.
Tenía una cinturita pequeña y un culo redondo, más grande y
liso completamente liso y bronceado pero no tan redondo como el de Malu, eso si
unos toletes de piernas bien lisas, duras, musculosas y delineadas, unas batatas
espectaculares, una ancha espalda, rayada ligeramente por los músculos, unos
fuertes hombros y brazos como los de Madonna, su hilo dental no ocultaba en su
totalidad el bronceado de sus bikinis donde dejaba ver su blanca piel donde el
resto esta tostado por el sol que ella bastante tomaba.
La arropé con cuidado y después procedí a despertarla,
después de varios intento ella abrió los ojos y agarrándose de la cobija me
preguntó de mala manera que hacia yo en su cuarto, le expliqué y entonces cayó
en cuenta de su mala conducta hacia a mi, me pidió disculpas y me dijo que fuera
más tarde, efectivamente como a la 11 de la mañana me llamó para que la ayudara,
estaba en mi cuarto con Malu cuando ella me avisó desde la puerta, le respondí
ya iba, Malu puso mala cara pero tuvo que resignarse, yo igual también había
quedado a medias, me puse otro short corto con la intención de que si medio
abría las piernas y había alguien interesado en mirar, iba a mirar, también un
interior bien suave y suelto, para que se marcara mi tallo bien claramente.
Dejé a Malu en mi habitación para que saliera después de mí y
entré en la de Carola, abrimos la caja y saqué todas las piezas miré entonces
que iba a necesitar unas llaves o un alicate y destornilladores, bajé
rápidamente al taller y subí con todo lo necesario, empezamos los dos en ir
acoplando según las instrucciones que ella leía en el manual, yo la mayoría de
las veces le llevaba la contraria, para que la cuestión durara más tiempo, y
medio discutíamos a veces, hubo un momento que estaba acoplando unas poleas en
la parte de debajo de la maquina y me di cuenta de que ella estaba mirándome
entre las piernas, casi todo mi paquete se miraba por allí, cuando ella se dio
cuenta de que yo la miraba mientras ella me miraba, me dijo que por favor me
tapara.
Ese cuento si no se lo creo, pero bueno muchas veces mostraba
"sin querer" mi herramienta por entre las piernas, se que ella me miraba y para
no arruinar la parte no la miraba a ella, a menos para preguntarle algo antes de
mirarla para darle tiempo a que desviara la mirada, el paquete era grande y no
pasaba desapercibido, ella se cambió de posición para no tenerme de frente,
supuse que era mucha provocación, luego de un rato empecé armar la parte de la
barra perpendicular a la base, esta pesaba y tenía que quedar bien fija y con
las guayas internas bien alineadas para que todo quedara sincronizado, le
expliqué a ella que iba a hacer abajo en la base con el destornillador y las
llaves mientras yo sostenía la barra, como la barra pesaba algo tuve que abrir
un poco las piernas para apoyarme mejor y les juro que esto fue sin intención y
mientras sostenía la barra le decía a ella que fuera atornillando las tuercas y
los tornillos, ella en un momento alzó la mirada hacia arriba para preguntarme
algo y vi que miraba mi entrepiernas, yo me hice el loco y le respondí casi sin
mirarla, la situación me puso caliente de repente y una erección empezó a
hacerse presente, como tenía el muchacho de un lado primero se estiró un poco y
luego empezaba a inclinarse, antes de que lo hiciera lo pegué de la barra para
evitar que la carpa surgiera de la nada.
Ella empezó a mirar constantemente hacia arriba, hasta que
terminó lo que tenía que hacer, y se iba a levantar cuando le dije que todavía
faltaba calibrar las guayas para que quedaran en su sitio los apoyas pies y
manos, arriba en una polea tenía una marca que debía coincidir con una marca que
tiene la guaya, le dije que fuera girando un tornillo para tal fin, mientras yo
miraba bien las marcas, ella abajo miraba hacia arriba y veía mi paquete y yo
disimuladamente miraba hacia los lados y descubrí un espejo que tiene en la
puerta de su baño y en el estábamos los dos reflejados yo miraba a través de la
barra el espejo y allí la veía a ella mirándome el paquete mientras giraba el
tornillo de graduación, no me fijé cuando la marca paso de largo en la polea y
le dije a ella que se regresara, ella me reprochó que si yo estaba en las nubes
y empezó en sentido contrario, terminamos justo cuando nos fueron a llamar para
que bajáramos a almorzar eran las 12 y media y ya todos estaban en casa.
Después de ese día ella no es que me trataba bien si no que
no era tan mala como antes, entramos más bien en la etapa de discusión y
lanzarnos puntas, ante ni eso hacíamos simplemente ella me ignoraba y yo no le
jalaba bolas.
Empecé entonces una campaña de auto promoción, cuando estaba
con Maru y estaba ella presente hacia que la conversación cayera en torno al
sexo, pero Maru no es de andar hablando de sus hazañas en la cama, como no, era
muy ardiente pero reservada, total que esa campaña no funcionó muy bien, ya que
Maru nunca hablaba de lo que yo quería, pasé a otro plan, el de bromista y
chistoso, cosa que a ella no le caía muy bien, ya que ella siempre pensó que yo
lo hacia por imitar a su padre y que así me gané el amor de Maru y la suegra que
me adora, y supongo que diría que lo use también con Malu si supiera lo que
pasaba.
Entonces estando siempre la familia reunida empezaba yo junto
con mi suegro a joder y echar vaina, y nos metíamos con todas, y yo me afincaba
en ella y gastaba las peores, eso si causando mucha risa en el entorno menos las
de ella, que me reviraba los ojos y me decía necio a toda voz dándome la razón y
haciendo que todos se rieran más de ella, más de una vez ella salió arrecha de
la reunión y todos se reían más aun, incluso mi esposa una vez en la cama me
llegó a comentar que no me metiera tanto con Carola, que me iba a agarrar más
rabia.
Bueno esa parte daba resultado, ya que cuando no me metía con
ella, era ella la que se metía conmigo, llamándome bola de grasa, albóndiga con
patas y que ganaba ella? que el papa se arrechara con ella por que mi suegro era
más gordo que yo, y bueno por allí empezaba a discutir mi esposa conmigo, que
mirara lo que había logrado, que mi suegro peleara con Carola defendiéndome,
entonces pasó algo que nunca me imaginé, ella empezó a darme consejos para
rebajar, a veces de mala gana me decía que dejara la comedera, dejara la
chucheadera, que si has dieta, ponte a correr, ve al gimnasio, o usa la
escaladora o el banco de pesas que tenía en su cuarto, o sea ya me estaba
poniendo el cuarto a la orden.
La verdad ese cambio me tomó fuera de base, pero entonces
empecé a autopromocionarme nuevamente si estaba mi esposa presente yo le
respondía a cada cosa que me decía con respecto a rebajar, yo le decía que yo
hacía un ejercicio casi todos los días y que me mantenía en muy buena forma y
miraba a mi esposa de manera pícara y ella sonreía o a veces en broma decía que
yo no aguantaba nada, y a veces o muy pocas veces decía que yo era insaciable,
esas eran las respuestas que yo esperaba y las que mejor resultado daban, ya que
Carola buscaba la manera de desmentirlas.
A todas estas yo seguía manteniendo mis relaciones con Malu
Todo iba bien, hasta que un viernes en la noche, Carola tenía
una reunión con unas amigas en la casa y estaban en el área de bar jugando pool
y viendo videos, yo me metí en la oficina del suegro, y cerré con llave, esta
oficina tiene un intercomunicador que da a la sala, al comedor, a la cocina y al
bar, y que mi suegro lo usa para llamar a las muchachas de servicio en cualquier
momento cuando se metía a trabajar allí, en fin, me metí en Internet mientras
ellas hablaban pistoladas, y mientras yo leía una pagina de relatos que no era
esta, se me ocurrió la idea de oír lo que allí decían, apreté el botón de abrir
la señal y luego apreté el hold, para que no escucharan lo que pasaba de este
lado, allí eran risas y risas, para mi sorpresa estaba Maru y Malu, y hablaban
puras pendejadas, chisme más que todo y criticas, mientras bebían, hablaban,
jugaban y escuchaban la música de Mtv.
Leyendo un relato me empalmé y me hice una paja allí en el
escritorio entré al baño de la oficina y me limpié la mano, regresé de nuevo y
me puse a navegar buscando información aleatoria, mientras estaba pendiente de
todo lo que allí decían, la verdad nada del otro mundo, como a las 12 y media mi
esposa se fue a acostar, esperé un rato y salí con cuidado para decirle a mi
esposa que estaba en la oficina, ella estaba algo tomada y se acostó sin mucha
preocupación.
Regresé a la oficina y la charla había cambiado, ahora
empezaron a hablar más de sexo, en un momento en que las cosas iban subiendo de
tono Carola le dijo a Malu que se fuera por que lo que iban a hablar era muy
fuerte, y Maru respondió irónicamente:
-Que?? Por que me voy a ir? ni que fueran a hablar de
sadomasoquismo. –supuse que todas se quedaron de una pieza, como me quedé yo
mirando fijamente el intercomunicador como si este tuviera una pantalla, hubo
un pequeño silencio, y luego estallaron en muchas risas.
-Anda, deja que se quede además así aprende, es mejor que
aprenda aquí en tu casa y no en la calle. –Dijo una amiga, a mis adentros me
felicitaba, por que no pudo haber encontrado mejor profesor.
-Lo que tenga que aprender ya lo sé, dijo decididamente.
–Yo me quería morir cuando dijo esto y rogué que no estuviera bebiendo.
-Ahh si? –dijo otra de las amigas. -¿Que es lo que sabes?
–Yo empecé a rezar para que no dijera nada que pudiera crear sospechas de que
ya estaba teniendo relaciones.
-Bueno todo. –dijo, se podrán imaginar mi cara.
-Y que es todo? –Preguntó la hermana a modo de reto.
-Bueno que sé lo que es el sexo, sé de las relaciones
sexuales, las manera de cuidarse y las distintas posiciones. –Por mi mente
paso encender un papel y prender en fuego la oficina para que se acabara la
fiesta, activar la alarma y salir corriendo a esperar a los bomberos.
-Y quien te lo ha enseñado? –Volvió a preguntar Carola de
una manera un poco más autoritaria.
Un pequeño silencio en el bar aumentó más mi cagante
situación, mirando fijamente el intercomunicador rogando que dijera un nombre
que no fuera el mío.
-¿Como crees? todo lo he leído en las revistas que hay en
la casa y en Internet… ahh y he visto las revistas que tienes escondidas en tu
cuarto de Playgirl y Penthouse…
La verdad me reí con una carcajada sonora, contagiado por las
carcajadas de las amigas al saber lo de las revistas, a Carola no le quedo más
remedio que reírse y bromear al respecto diciéndole a Malu que era una chismosa
y curiosa y que ahora tenía que meterle llave al cuarto.
Y después de esa situación Malu me enseño que era más pila de
lo que yo ya pensaba, ellas empezaron a hablar de uno y de otro carajo que si
tal tiene aguante, que si tal se acostó con fulana, que la fulana tenía tal día
una pea y x carajo se la pasó por el filo, así mismo escuchaba yo lo que ellas
decían, entre el bullicio alguien dijo para ver una porno, pensé entonces que
las dos únicas películas pornos en DVD de la casa estaban en la oficina en la
parte más alta de uno de los muebles donde están los libros, como un rayo apagué
el monitor, apagué el intercomunicador, le saqué el seguro a la puerta y me metí
en el baño y apagué la luz justo cuando alguien, supongo que Carola entraba en
la oficina, fue directo a las películas y sacó las 2 que allí estaban.
Cuando ella salió, salí yo también del baño, cerré de nuevo
la puerta con seguro y encendí el intercomunicador y pise de nuevo el hold,
escuché un cuchicheo de emoción y expectativa, Carola dijo cual? Y entre esta y
la otra se decidieron por una, no se cual, cuando escuche el audio supe cual
era, las había visto las dos varias veces y sabía como empezaban, una era una
porno de Penthouse llamada las Femme Erotique y la otra era una de Private creo
que en Hawai o Filipinas, como comenzó supe que era la de Private, le bajaron el
volumen al Tv por que la escuché clarito como comenzó, apenas se oía algo además
estaba aun la música puesta pero a menos volumen, la escena empezaba en una
playa donde hay un tronco caído de una palmera y habían allí una pareja
(anglosajona) tomando sol, un acostado a lo lejos con una tipa tipo tenía unos
binoculares, y estaba mirando a lo lejos de la playa desierta a otra pareja que
estaban en pleno sexo encima del tronco caído, le da los binoculares a su pareja
y mientras esta está viendo a la pareja tener relaciones, el tipo que esta con
ella se la coge por todos lados, sin que ella soltara los binoculares.
Las amigas de Carola le decían a Malu, no mires o mira pa´
que aprendas, se que la parte de la penetración anal (cosa que nunca falta en
Private) Malu se quedó ida como si la estuviera viendo, embelesada en esa parte,
por que una de las amigas de Carola le dijo que no se asustara por que solo
dolía las primeras veces y que era divino, otra refutó diciendo que ni loca lo
haría por allí que era asqueroso, una dijo que lo había hecho y no le había
gustado y Carola dijo tranquilamente, respondiéndole a esta última, que seguro
no se la habían sabido cojer por allí, risas y más risas, el efecto del alcohol
estaba haciendo efecto.
La verdad fue una tortura oírlas comentar casi toda la
película, casi siempre refiriéndose a Malu sobre las posiciones y los nombres de
estas y cual era mejor, cosa en las que no todas estaban de acuerdo, lo único en
común entre todas y lo digo por Malu también es la de estar ellas arriba, estaba
emocionado con todo el asunto, pero extrañadamente no estaba excitado, más bien
estaba pendiente de algún comentario que pueda usar luego a mi favor, contrario
a lo que uno normalmente ve de las mujeres en la calle, ninguna hizo algún
comentario o puso algún reparo en cuanto a la ingesta de semen, más o menos
esperaba que alguien dijera algo al respecto, pero ni Malu preguntó. Digo esto
por que generalmente las mujeres en la calle siempre las oyes hablando de lo
asqueroso que es "eso" y más aun si hay hombres presentes, cuando en la
intimidad más de una se toma su ración.
Venía una escena de una oficina de turismo, donde había un
turista negro con una verga respetable y la cual causó conmoción entre la
femenina audiencia, allí empezaron a decir una serie de barbaridades, había una
golosa en el grupo que quería sentir una así, por todos lados, una dijo que eso
era demasiado, Carola dijo que le provocaba probar una así y yo se que había una
que sabía lo que se siente y otras solo demostraban asombro y hablaban de miedo,
entonces empezaron a hablar algunas de los tamaños que habían conocido y ninguna
había tenido algo así, me preocupé no sé por que, bueno si sabia, pero no
esperaba que yo saliera a flote en ese instante.
-Yo se de alguien que la tiene así o un poco más grande.
–dijo Malu, la cara de estupefacto de todas las presentes, no debieron ser
mayores a la mía. De vaina me da un infarto en la silla donde estaba sentado,
sentí mi corazón acelerarse como si hubiera recibido una alta dosis de
adrenalina, solamente cuando he saltado en paracaídas he sentido a mi corazón
saltar así.
-QUE???? –Dijeron al unísono casi todas, la voz de Carola
era la más alta.
-Si, yo he visto una que es más grande.
-Quien? –dijo autoritariamente y asombrada Carola.
-Nuestro cuñado Pedro Miguel. –Ya sentía que me desmayaba,
la idea piromaniaca volvió a hacerse presente en mi mente y con mayor fuerza.
-Que??? –Volvieron todas a decir al unísono.
-Como? Cuando? Donde? –Volvieron a decir casi todas, me las
imaginé a todas rodeando a Malu.
-Malu de que hablas, como es que sabes que Pedro Miguel la
tiene más grande, habla!! –dijo Carola.
-Bueno pasó hace como un mes, yo me estaba bañando y había
dejado la puerta abierta y el entró…
-Y él no escuchó la regadera? –Preguntó Carola algo
asombrada.
-No, yo me estaba lavando el cabello y tenía la regadera
apagada, fue entonces cuando él entró medio dormido, cerró la puerta y con una
erección en el short, se la sacó por un momento y la vi, el dijo hablándole a
su miembro algo así como que si nunca dejaba de estar parado, yo me quedé
quieta viendo todo, tu sabes Carola que de afuera no se ve hacia adentro.
-Aja sigue. –Noté entusiasmo esta vez en la voz de Carola,
pero yo estaba aun muy asustado.
-Bueno la metió de nuevo en el short y se cepilló y afeitó
e incluso se le bajó un poco, se acercó a la poceta a orinar y la vi más de
cerca, realmente era grande, cuando lo hacía le empezó a crecer de nuevo y
dijo algo referente a que Maru se encargaría de él cuando llegara la medio
día, entonces se bajó el short y cuando se iba a meter yo estaba a punto de
gritar cuando se dio cuenta que se le había olvidado la toalla, entonces se
puso el short de nuevo y salió, y yo aproveché para salir de la regadera y
cerrar la puerta.
Hubo un silencio donde solo se oía la música y los gemidos de
la película y yo también estaba esperando algo más como si tampoco conociera la
historia, cuando le preguntaron:
-Que pasó luego? –dijo alguien.
-Nada solo eso. –respondió Malu.
Empezaron todas a hablar a la vez, mostrando sus inquietudes,
yo respiré profundamente aliviado dos sustos en una noche y de esa magnitud no
era para menos, tenía que hablar con Malu nuevamente, no estaba arrecho, pero
había que hacerlo.
Ellas empezaron entonces a alabar a Maru por lo afortunada
que es o debe ser, que si no lo es, que si sufre, a ésta que dijo esto le
dijeron que si era medio pendeja o marica, en fin, yo me sentía aliviado, mucho
diría yo, el susto que pasé no me lo esperaba esa noche, así que pensé en dejar
eso hasta allí e irme a dormir. Ellas estaban ya hablando más calmadamente y
contando sus experiencias, pero algo no me dejaba salir de la oficina, mi
curiosidad por saber que se va a decir allí fue mayor, así que esperé un rato,
además Malu todavía esta allí y quien sabe que iba a ser lo próximo en decir.
No debía preocuparme ella me había demostrado que sabía
cuales eran los limites, pero uno nunca esta satisfecho con nada, ellas hablaban
de sexo, simple y llanamente sexo, de sus experiencias nuevamente, y una que
otra comparación, el tema se puso medio aburrido, ya que lo que hablaban era de
hombres, Carola a todas estas no hizo mención alguna de las visiones el día que
armamos la escaladora, aunque no me extrañó, esperaba que lo hiciera, entonces
una de las muchachas empezó a echar un cuento de algo que le había pasado
recientemente con un señor mayor, todas se sorprendieron mucho con la edad del
fulano viejo y la criticaron, que era de 54 años y ella tiene 21 más del doble
de su edad, ella echó tan bien el cuento y con todos los detalles de lo que
había hecho con el viejo, que yo me excité de solo oír.
No tenía ganas de hacerme una paja, pensé entonces en mi
esposita, ella estaba rendida pero a veces cuando estaba así le daba con todo y
ella casi siempre respondía, tenía la boca seca de tanto que disfruté y sufrí
escuchar esa noche, así que apagué todo y salí con mi gran carpa en el short
hacia la cocina a beber agua, iba con la mano dentro del short pajeando
suavemente mi sexo, cual es mi sorpresa cuando entro y prendo de inmediato la
luz, justo al lado de la puerta y frente a mi estaba mi suegra sentada en una
silla con las piernas abiertas, la bata recogida a la cintura y la mano dentro
del diminuto panty de encajes, masturbándose furiosamente mientras escuchaba la
conversación de las muchachas en el intercomunicador de la cocina.
Yo me quedé tieso y ella petrificada, creo que pasaron unos
eternos 5 ó 10 segundos, en lo que pensé que: ¿desde cuando estaba ella allí?
¡Todo el tiempo!, ¿Cuanto había escuchado? ¡Todo!, ¿Habría escuchado las
películas pornos? ¡De cabo a rabo!, ¿Habría escuchado a Malu? ¡Con lujo de
detalles! ¿Habría creído lo que se dijo de mí? ¡Tenía que verlo!, ¿Aquel día en
la piscina sus amigas le habrían dado cuenta de algo y le comentaron? ¡Claro que
si!. Vertiginosamente mi mente me hacía esas preguntas y ella misma se
respondía, ella no hacía nada, supuse entonces que debía ser yo el que diera los
primeros pasos, ella sentada en frente de mí con una mano entre los pantys,
mirándome fijamente a los ojos, entonces saqué la mano del short, pero no vacía,
la saqué con mi mejor amigo.
Los ojos de ella se desviaron hacia abajo, cuando vio el
movimiento en el short y se le abrieron como par de huevos fritos cuando saqué
mi sexo duro y a la máxima expresión, me empecé a acercar lentamente, su mano
dentro del panty empezó un nuevo movimiento, mientras que la otra soltando el
vestido acercó su mano a mi sexo, lo tomó por la cabeza y me haló hacia ella,
llevé una de mis manos a uno de sus senos, ella se dejó y lentamente fue
acercando su cabeza a mi sexo y lentamente se empezó a meter la cabeza en la
boca.
Mi mente se fue poniendo en blanco, no pensé en
consecuencias, en beneficios o pérdidas, ni ganancias, en nada, solo sexo con la
suegra, ella me empezó a dar una mamada de veterana, la vieja sin duda tenía una
maestría en artes mamatorias, ella alternaba la velocidad con la fuerza de la
chupada y su mano pajeándome a la vez, empecé a pellizcar uno de sus pezones
duros y amasar el seno, en un momento ella se detuvo, se paró y me hizo señas
con los ojos de que la siguiera agarró la llave de su camioneta en el porta
llaves, apagó la luz de la cocina y me arrastró hacia el garaje, cerró la puerta
con llave, igual se puede abrir desde adentro, pero daría más tiempo, si alguien
entra, se fue hasta su carro era el que estaba casi más lejos de la puerta de la
cocina y yo por supuesto la seguí.
Habían 5 carros allí, el de ella era una camioneta Toyota
Land Cruiser 4500 (burbuja), del año y full equipo, le dio a un botón del
control y sacó los seguros, y casi me arrastró a la parte de atrás abrí la
compuerta y me monté, ella me siguió y automáticamente le di a las palancas de
los asientos traseros para tumbarlos y dejar el piso plano y con más espacio,
mientras ella cerraba de nuevo la compuerta, la luz de adentro se apagó y todo
quedó en penumbra, no se veía nada solo una pequeña luz parpadeante roja en el
tablero de la camioneta y el reloj del equipo de sonido, me iba a acostar cuando
ella sacó de uno de los paneles laterales unas toallas limpias, que siempre
tiene allí para el gym o la playa, las tendimos, parecíamos dos novatos
nerviosos, ella de nuevo tomó el control y apretó un botón en el control y la
camioneta se encendió, fue a la parte delantera, encendió el aire acondicionado,
el reproductor de cd´s y empezó a sonar Enya a bajo volumen.
Una vez todo listo, ella me quitó la franela y pronunció las
primeras palabras, me dijo que me bajara el short, ella se sacó la bata por
encima de la cabeza y me hizo acostar y acomodándose ella reanudó lo que estaba
haciendo en la cocina, mi sexo seguía igual de duro, acostado con las manos
detrás de la cabeza y con los ojos cerrados, pensé por un momento la vuelta que
dio la tortilla, pero no podía pensar bien, las mamadas que mi suegra eran algo
distinto, me chupaba con fuerza a veces, y a veces me pajeaba de distintas
maneras presionaba el canal por donde corren mis muchachos por todo lo largo, me
apretaba la cabeza con los labios mientras chupaba con fuerza y su lengua jugaba
a entrar por el conducto, su otra mano me agarraba lo que podía de las nalgas,
elevé mi culo un momento para que ella pudiera meter mejor la mano y apretarlas
a placer.
Ella llevó todo el tiempo las riendas del asunto, me di
cuenta de inmediato que es del tipo de persona que le gusta dominar, llevar las
riendas en la cama, yo simplemente me deje llevar, supongo que así debía ser,
además una señora como ella es muy peculiar, ella en la vida normal es una mujer
muy amables y sencilla, y como no, exigente con que todo este bien a su
alrededor y a veces muy cerrada, pero en la cama era otra, no se si ella es
siempre así o por la libertad de acción que yo inspiro, que hacía que ella
aflora su parte felina.
Con todo lo que había escuchado esa noche y los sustos por
los que pasé, al final y al cabo estaba bien excitado, y en menos de 5 minutos
me vine en su boca, claro no sin antes avisarle, ella no hizo ningún ademán de
retirarse es más, chupó y pajeó con más fuerza, me hubiera gustado ver su cara,
pero por la oscuridad reinante era casi imposible, ella luego que chupó todo lo
que tenía que chupar y dejar mi tallo seco y morcillón. Reptó sobre mí hasta
encontrarnos y besarnos desaforadamente, ella me hizo girar sobre ella y abrió
las piernas para quedar acoplados, después de besarnos un poco ella misma me fue
empujando hacia su pecho donde estaban dos senos duros, de piel suave un pezón
mediano, erecto pero blando, los chupé con una delicadeza, no se, tenía miedo de
romperlos, nunca antes había estado con alguien tan mayor, entonces la trataba
con mucha delicadeza.
Más estupefacto quedé cuando me dijo con confianza, que
dejara el romanticismo, y que la cogiera que para eso era que estábamos allí,
apretándose ella misma los pezones y dándomelos a chupar, allí empezó ella a
suspirar más fuerte, después de mordisquear y chupar con fuerza bajé hasta su
pequeña tanga de encajes, donde la rompí de los lados para deshacerme de ella,
cuando rompía cada costura ella se sobresaltaba, algo en mí se desató también y
la lujuria invadió la camioneta, me fui directo a su raja bien húmeda, guiado
por un camino fino de pelitos.
Allí, unos labios finos, largos y suaves me dieron la
bienvenida y mi lengua traviesa invadió su cueva, bebiéndome con ansias los
jugos que de allí fluían, mientras hacía esto una mano apretaba las piernas y
comienzo de las nalgas, la vieja estaba en forma y tenía las piernas y nalgas
duras, un dedo se fue colando entre ellas y un húmedo culito me esperaba, los
flujos habían humedecido el canal, metí un dedo a ver como estaba esa cañería y
pasó como perro por su casa, un gemido se me escapo a mí antes que a ella
celebrando que ese polvo no terminaba sin haber entrado por la salida.
Metí dos dedos fácilmente y el pulgar por delante mientras mi
boca era inmisericorde con su clítoris, ella me restregaba su coño contra mi
cara, y me presionaba la cabeza hacia su coño con sus manos la otra mano la
llevé a sus tetas y las pellizcaba con fuerza sacándole gemidos de dolor y
gemidos de placer y que en algún momento se confundieron y no podía decir cual
era de dolor y cual era de placer, ella se retorcía como una culebra, me jalaba
los cabellos y me apretaba con sus piernas, los dedos entraban, salían y los
movía mucho adentro, arrancándoles gemidos y espasmos musculares, chupé con más
fuerza su clítoris, lo apretaba con los dientes y lo golpeaba con la lengua,
ella elevaba su cadera y se dejaba caer a cada estremecimiento que le propinaba
su sexo a su cuerpo mientras yo castigaba su clítoris.
Empalmado de nuevo yo, la hice acabar sintiendo como un
ligero liquido bajaba por mi barbilla y humedecía los dedos que tenía en su
culito, arrecié la chupada y las penetraciones de los dedos, haciendo retorcerse
con más fuerza, apretándome la cabeza para que no la sacara y elevando su pubis
constantemente como si ella se estuviera penetrando.
De un solo golpe, me separé y me coloqué de rodillas sentado
en mis talones y coloqué mi tranca en su entrada me incliné hacia delante
apoyando las manos en el piso alfombrado, empuje y mi tallo bien apretado entró
sin dificultad a la cueva caliente y húmeda, ella soltó un quejido de dolor que
duró muy poco, empecé un bombeo lento que en menos de un minuto a petición de
ella se hizo muy rápido, ella casi de inmediato volvió a convulsionar por los
espasmos de un nuevo orgasmo, ella apenas gemía, pero su cuerpo decía que estaba
acabando, aceleré nuevamente y por más de 10 minutos y durante más o menos
cuatro canciones la penetré rápidamente, ella gemía entre los dientes y me
apretaba los brazos con cada orgasmo que la invadieron repetidamente, la hice
tomar sus piernas con sus manos y colocando mis manos detrás de sus rodillas y
empujándola hacia delante o sea pegándole las rodillas en su pecho saqué mi sexo
y lo apunté a su ano.
Ella se abrió las nalgas y mi tallo se posicionó solo en su
entrada que estaba bien húmeda de sus jugos, empecé a empujar y mi tallo se fue
hundiendo hasta la parte más gruesa de la cabeza, luego de una pequeña
resistencia donde mi suegra soltó un gemido cuando por fin pasó, lentamente se
fue metiendo hasta que mis bolas tocaron sus nalgas, ella cuando me quedé quieto
fue que soltó un respiro que había contenido mientras mi tallo entraba, esperé
un poco y hubiera esperado más si ella no aprieta el esfínter en forma continua,
empecé a salir de nuevo lentamente hasta el cuello de la cabezota de mi tallo,
sentía como las paredes de ese culito añejo recorrían milímetro a milímetro la
piel de mi tallo.
Un rápido bombeo nuevamente le sacó un orgasmo, mientras ella
se metía dos o tres dedos y se acariciaba su clítoris, y apenas le pasó el
orgasmo me tumbó en el piso y se puso a horcajadas sobre mi, se metió de nuevo
mi sexo en su coño y me cabalgó como una degenerada, se inclinó sobre mí
mientras ella martillaba mi pelvis y casi me clava los dientes en la clavícula,
bajó hasta mis tetillas y allí me las empezó a chupar con fuerza y a mordérmelas
con los dientes, haciéndome sufrir de placer.
Se vino rápidamente, y yo estaba en vías de lo mismo, ya el
dolor de mi tallo me indicaba que en cualquier momento estallaría en leche, ella
notó en mis gemidos y me preguntó si iba acabar, y le dije que estaba a punto,
ella se detuvo un momento mientras me daba un beso largo y moviéndose
lentamente, las ganas apenas pasaron, pero un largo y eufórico bombeo de su
parte me pusieron a punto, se lo dije y ella rápidamente se desencajó mi tallo y
se puso a mamarlo con un frenesí inagotable bebiéndose nuevamente todo lo que
solté, ella de nuevo se montó en mi tallo y se castigó hasta el fondo, dándose
muy duro en el clítoris mientras yo empujaba hacia arriba en un rápido mete y
saca, ella terminó con fuertes espasmos musculares a tiempo de que la dureza de
mi tallo se hizo humo y la sensibilidad de no me dejaba coordinar los
movimientos.
Ella cayó sobre mí respirando exhausta, buscó mi boca y me
dio un latazo muy apasionado, mientras mis manos recorrían sus nalgas y senos
haciendo un reconocimiento…
-Que divina tu verga y que gorda, Peter, nunca pensé que
fueras tan ardiente, ahora entiendo por que Maru te ha perdonado tantas cosas.
-Tantas no, una sola cosa, y yo amo a Maru suegrita pero a
veces hay cosas que no puedo evitar, como esta por ejemplo.
-Si te entiendo yo tampoco lo pude evitar, después de lo
que escuche hoy me dije que te iba a probar a ver y mira jamás pensé que
apenas terminara de pensarlo se me iba a hacer realidad.
-Yo sinceramente, jamás se me había pasado por la mente
darte una cogida o que me dieras una cogida como esta, no te niego que si te
miré muchas veces y una vaga idea pasaba por mi mente, pero de allí a esto
había un completo océano de por medio.
-Bueno te dejo a ti la decisión de repetirlo, siempre y
cuando esto no afecte la felicidad de mi hija.
-No se preocupe suegrita que cuando usted quiera usted solo
tiene que pedírmelo.
Nos besamos nuevamente por largo rato y volvimos a echar un
polvo, más placentero, más calmado y ardiente, cuando terminamos eran casi las 4
de la mañana, nos vestimos y después de apagar el silencioso carro, salimos con
cuidado, las muchachas se debieron haber ido hacía rato por que todo estaba a
oscuras, mi suegra salió primero y yo me quedé en la cocina un rato, saqué un
botella de gatorade y me senté un rato a pensar en el giro que había tomado el
asunto, ahora eran tres los culos que debía administrar en la casa y pensar que
en ese momento tenía en mente era a Carola.
Continuará…
©Miksex™