Gorda (3)
Fue este verano, en la Ciudad de Buenos Aires.
Mi amiga Graciela no conocía mi nueva casa en Buenos Aires,
desde que me mudé a Versalles solo habíamos estado juntas trabajando, en su
estudio, en el mío o en su departamento de Palermo Viejo.-
Así que este mes de Enero, cuando ambas volvimos de las
vacaciones y antes de empezar el duro camino de un año más de trabajo, invité a
Graciela a casa. El viernes nos comeríamos un asadito hecho en la parrilla del
fondo. En el "inmenso" jardín (8,66 metros de ancho por cinco de fondo) los
anteriores propietarios habían instalado una parrilla, con mesada pileta, etc.
etc. típica de este tipo de casas y de muchísimas mas en la Argentina.-
Todos sabemos de comer un asadito cada vez se pone mas caro,
pero igual los gustos hay que dárselos… no les parece???
Bueno, el viernes me fui a Mataderos, compré un vacío de
ternera, 6 chorizos, un matambrito de cerdo… todo un lujo. En el Súper carbón,
lechuga, tomate, cebolla y (por supuesto) vino del bueno dos botellas de
malbec-merlot y cabernet savignon. Un kilo de helado.
A las seis de la tarde me llamó Gra. Tenía un problema.
Che turra…
Que?
Se me rompió el auto, se cortó la manguera del radiador.
Y?
No me lo entregan hasta mañana, como hago después para
volverme. Vos vivís en el culo del mundo y por allí no hay taxis.
No seas boluda, llamamos un radio o mejor te quedas a
dormir acá y te vas mañana tranqui.
Y en que me voy ahora, no me gusta viajar en bondi?
Tomate un taxi no seas tacaña.
Es que me va a salir un kilo de guita y vengo muerta de
las vacaciones.
Gorda llorona, desde allí es cerca… Juan B. Justo
derecho…
Bueno… esperame con algo fresco.
Así que a las 6 y media me pegué un baño y me vestí, bueno es
un decir, me puse un pantaloncito recorto y ajustado de jean y una remera, nada
mas. Se notaba claramente que no tenía nada debajo y la remera ajustada marcaba
los pezones.
Saben porque? Porque hacia calor…. Jajajajajajaj
Encendí el carbón en la parrilla… hacía años que no preparaba
un asado, pero hay cosas que no se olvidan, es como andar en bicicleta.
Como les conté en mis anteriores relatos, Graciela es
realmente gorda, no "gordita", Gorda, mas de 100 kilos en menos de 1 metro con
sesenta.
Como también les conté, se mata con dietas y esas cosas, pero
no va… no baja, y eso le trae grandes complicaciones con el sexo. Los hombres no
le dan bola, y eso que no se puede decir que sea fea, pero… es gorda y entonces
no consigue meter a nadie en su cama, aunque a veces tiene éxito.
Pero en la cama es buenísima y yo tenía toda la intención -
hoy – de meterla en la mía.
Mi amiga, la contadora viajera, estaba también de vacaciones
en Monte Hermoso con su marido, mi parejita del gimnasio se había ido al Perú
con una prima (Prima??? Sus padres son hijos únicos y yo me chupo el dedo) a
conocer Machu Pichu y volvía recién el 15 de febrero; final, hacia bastante que
no tenia una buena sesión de sexo y Gra - seguro – no me lo haría faltar.-
A las 8 y ¼ llego Gra, se había puesto una especie de túnica
muy suelta, con bordados en el cuello y sandalias, traía un pequeño bolso y un
ramo de flores que me dio acompañándolo con un beso en la mejilla. Ese detalle
me encantó, Gra tenia esas cosas, sabia como tratarme para tenerme a su
disposición… bueno en fin.
Nos fuimos al jardín, los últimos rayos del sol se escurrían
entre las medianeras.
Che turra, que hermosa casa. Hacia rato que no veía un
dormitorio tan grande, ideal para una cama como la mía, tu cama es muy
chica… no da mi talle.
A mi me alcanza… a mis novios y novias le encanta. (No
asumió el comentario… o se hizo la osa y siguió con el hilo de su
conversación)
Y la conseguiste barata, tenés un culo bárbaro.
No tan hermoso como el tuyo (Ataqué en directo… los dos
vasitos de blanco que me había tomado mientras preparaba el asado me habían
embalado)
Estas para la guerra pedazo de puta?
Por supuesto
Los vecinos no ven nada no?
No… las medianeras son altas… por?
(Como respuesta Gra de un solo movimiento se sacó la túnica
por el cuello dejando a mi vista su bronceado y monumental cuerpo… no traía nada
debajo la muy turra)
Tendrías que tener una pileta, así podemos nadar un poco
y tomar sol en bolas, no te parece mas cómodo.-
Me parece que vos no queres nadar, o si?
Porque no… puede ser antes o después… de comer.
Comer en bolas?
Si… es mas cómodo con este calor
Seguro.
(Se me acercó y hábilmente, ante mi absoluta pasividad, me
sacó la remera y me desabrocho el pantaloncito, que cayó al suelo sin
inconvenientes)
Pedazo de puta, vos también estabas esperando
Por supuesto, quiero sexo ya, mucho sexo ya.
(Y allí en el patio, las dos desnudas, frente a la parrilla
donde se cocinaban a fuego lento varios manjares, nos fundimos en un beso de
lengua, mi lengua se metió en la boca de Gra, que comenzó a saborearla jugando
con la suya, intercambiamos y su lengua me penetró, mientras sus hábiles manos
bajaron directamente a mi concha y comenzaron un jugueteo que me puso a 1000)
Quiero cojerte, me dijo sin más preámbulos, vamos a la
cama.
Y el asado?
Uyyy… saquémoslo, después lo ponemos de nuevo.
(Rápidamente, mientras yo sacaba el asado a medio cocer de la
parrilla ella me acariciaba el culo y las tetas, abrazándome por detrás y
diciéndome una sarta de obscenidades al oído, tal y como a ella y a mí nos gusta
en estas situaciones)
En menos de cinco minutos el asado estuvo a buen resguardo y
Gra, me tomo de la mano y me llevó casi corriendo hacia el dormitorio.
En la puerta de la habitación ya empezamos nuevamente con las
caricias, sentir sus labios recorriendo mi cuerpo mientras yo acariciaba sus
inmensas tetas iba haciendo crecer mi calentura, no decíamos nada – no hacía
falta- y abrazadas con nuestras bocas unidas como lapas nos fuimos acercando a
la cama.
Mi cama es de dos plazas, no tan grande como la de Gra, pero
bien cómoda. Me acosté boca arriba y abrí las piernas para esperar la lengua de
Gra que comenzó a besar todo mi cuerpo bajando desde los labios, por la
garganta, el cuello, el canal entre las tetas y luego, con la lengua en punta
comenzó a acariciar mi pezón izquierdo, en círculos sobre la aureola, lo que
provocó una tremenda erección de ambos pezones. Era lo que ella quería ya que
inmediatamente comenzó a chupar alternativamente uno y otro mientras sus dedos
hurgaban en mi entrepierna, entrando y saliendo suavemente de mi cuevita
totalmente mojada.
Una larga sesión de dedos y lengua remató mi calentura y me
llevó al orgasmo, mucho antes que mi amante peso pesado buscara en la mesa de
luz los juguetes que yo había preparado para la ocasión.-
Mientras con los ojos cerrados yo gemía y luego gritaba de
placer la muy turra encontró mi mejor vibrador (El amiguito a pilas que siempre
me acompaña) y me lo metió en la concha, muy suavemente. Casi pierdo el
conocimiento del tremendo orgasmo que me provocó.
Pará… paremos que me muero…
No te vas a morir antes de que me hagas acabar a mi puta
de mierda!!!!
Se puso en cuatro patas, sus inmensas tetas colgando con los
pezones duros "como pija e’macho" y mostrándome su adorable culo me dijo:
Enculame con el de dos cabezas y la otra punta en la
concha… que estoy que reviento.
Me deslicé de la cama, del cajón del placard saque ese
inmenso juguete de casi un metro de largo y que con sus dos cabezas era el que
adoraban siempre mis parejas femeninas (Tanto Gra, como Ayelen o la reputa de
Virginia).
Mientras volvía a la cama caminando lentamente y
acariciándome la concha para excitar mas a Gra, comencé a ensalivar una de las
cabezas
Puta de mierda, dámela por el culo que me muero.
Ya va yegua, pero después vas ha hacerme lo que yo te
pida
Si… dale… la reconcha de tu hermana puta
En medio de esta conversación de profundo contenido cultural,
me lancé sobre la inmensidad de mi amiga y con muy poco esfuerzo metí más de 20
centímetros del consolador en su culo. Graciela comenzó a gemir y cerró los
ojos, gesto que me dijo que estaba por acabar, así que metí la otra punta en su
inmensa concha y unos 15 centímetros se deslizaron dentro sin ningún esfuerzo
mientras mi amante dejo de gemir , su respiración se hizo entrecortada y – como
hace siempre – un sonoro grito de triunfo festejó su acabada monumental:
- YAAAAAAAAA.
SIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII……EHHHHHHHHHHHHHHHH – MASSSSSSSSSSSSSSS…
DIOOOOOOOOOOOSSSSSSSSSSSSS
OTROOOOOOOOOOOOOOOOOOOO.
Y se dejo caer a mi lado, de costado, con el juguete dentro y
tomando con sus dos manos una de sus hermosas tetas, puso su pezón en mis
labios. El contacto de esa piel tan suave y perfumada, con aroma de mujer y de
alguna esencia de frutas o flores – no se – mas el vibrador que aun tenia dentro
de mi concha me llevó a acabar de nuevo en medio de gritos y jadeos…
YAHHHHH SIIIIII, DALE PUTA QUIERO MAS TETA…
SI.OHHHH…. HAHAHAHAHA
YAAAAAAAAAAAA
Diez minutos después, estábamos ambas bañadas de sudor y
sexo, boca arriba en la cama tratando de recuperarnos de esta hora de placer.
En esta posición, sin hablar y con la suave brisa del
ventilador de techo que no lograba enfriar nuestros cuerpos, me quede dormida lo
que pensé unos minutos (Dormí más de una hora), dulce sueño del que me sacó la
Graciela con un prosaico:
Tengo hambre, vamos a terminar el asado antes que se
apaguen las brasas…
Vamos, que yo también me muero de hambre y si no como
algo me voy a comer esas tetas que me enloquecen.
Comerlas no, pero después vas a poder mamarlas toda la
noche si queres.
Así que nos levantamos, dejamos los juguetes en la mesada del
baño, una rápida ducha (Obviamente las dos juntas y con franela incluida) nos
envolvimos en sendas toallas y al jardín a terminar el asado.
-II-
Alguna vez comieron un asado en verano, en el jardín, en
bolas??
Yo nunca lo había hecho, nunca se me había ocurrido algo por
el estilo. Más de una vez había desayunado, incluso cenado en la cama desnuda
con mi pareja, pero al aire libre, en el jardín y asado? Nunca.
Claro que cuando fuimos al jardín no estábamos desnudas, sinó
envueltas en toallas. Pero allí Gra se saco la suya y me sacó la mía, la
temperatura era re-agradable y – la verdad- estaba muy cómoda. Claro, para
cocinar es medio peligroso, sobre todo con brasas, las chispas y las
salpicaduras sobre la piel pueden ser muy dolorosas. Así que Gra trajo de la
cocina un delantal, de esos con pechera y me lo puso mintras yo reavivaba el
fuego agregando más carbón.
Che, que bien se te ve, deberías usar siempre esa ropa,
te veo ese culo espectacular sin necesidad de sacarte la ropa.(Comentaba Gra
entre risas, sentada en una cómoda playera, con un vaso de blanco con hielo
en la mano, mientras yo trajinaba con el fuego)
Te gusta (Y para entonar la situación, movía el culo como
bailando una cumbia)
Hermoso
Y no sabes con el calor del fuego como me estoy poniendo.
Jajá jajá
Seguro que ardiente, mejor, mejor
Al rato se había vuelto a formar la brasa, puse de nuevo el
asado a la parrilla y me volví hacia la mesa donde me aguardaba una copa de
blanco con hielo, especial para apagar la sed provocada por la horita en la cama
y el calor del fuego.
Che turra, hace algo, por lo menos poné la mesa que yo
estoy cocinando.
Ta…
(Y Gra, levantó de la playera su inmensa y adorable
desnudez y caminando moviendo el culo se dirigió a la cocina a traer platos,
vasos, cubiertos, etc.)
Cenamos de maravillas, la experiencia de comer desnudas fue
interesante, ya que aproveche en mas de una ocasión que me levantaba para buscar
algo a la parrilla o a la mesada para besar los pezones de Gra, que cuando
pasaba me los ofrecía levantando su teta con las dos manos como dándome de
mamar, o bien cuando volvía metía sus manos en mi culo o acariciaba mi concha.
Hablamos de todo y de todos, me contó de su último encuentro
con su amigo de Bahía, encuentro que duró dos días y donde ni siquiera se enteró
que una de las noches había habido una feroz tormenta, llovido a cantaros con
rayos y truenos. Allí ya me volví a poner caliente.
Con el helado, la cosa se puso mas divertida. Gra se levantó,
apagó el reflector y el jardín solo quedó iluminado por una tortuga con una
pequeña lámpara y la brillante luz de las basas de carbón en la parrilla.
Hermoso no?
Si
Gra se acostó sobre el pasto, con el pote de helado en la
mano y ante mi total sorpresa comenzó a distribuirlo sobre sus tetas, en
pequeñas cantidades, sobre todo en sus aureolas y pezones, que con el frío se
pusieron nuevamente duros y erectos.
Veni a comer helado
No me hice rogar, me puse en cuatro patas y me acerque
gateando, con cara y animo de perra alzada y comencé a deleitarme lamiendo aquel
helado de frutilla – y de paso – chupar esos pezones gloriosos. Cuando el helado
se acaba, Gra ponía más y más yo chupaba. Me acomode sentándome a su lado y
también recibí helado en mis pezones, que fueron saboreados por mi amante.
Gra se llenó la boca de helando de crema, me hizo una seña y
nuestros labios se unieron, su lengua trasvasó parte de ese helado a mi boca
mientras nos deleitábamos con un juego de lenguas heladas espectacular. Yo ya
estaba totalmente mojada de nuevo.
Y de pronto… se acabó el helado. Que pena, lo estábamos
pasando maravillosamente.
Te voy a coger aquí en el pasto?
Si vos queres, le conteste.
Si
Y allí comenzamos una revolcada. Las expertas manos de
Graciela acariciaron mi concha, sus dedos se metieron en mi vagina, sus tetas
llenaron mi boca y en menos de cinco minutos tenia a Gra metida entre mis
piernas comiéndome la concha de una forma monumental. Sentía que el orgasmo
venia bajando desde mi cabeza, pasando por mi vientre y estalló en mi vagina
entre gemidos ya que me mordí los labios para que mis gritos no se escucharan en
todo el barrio.
Cerré los ojos y sentí que Graciela se acomodaba a mi lado, y
ponía mi cabeza sobre su panza, dejando al alcance de mis labios sus suculentas
tetas. Hoy estaba mamona, así que me volví a prender de aquellos chupetes
deliciosos, totalmente relajada.
Pero coger en le pasto es exótico y erótico, pero nada
cómodo. Minutos después nos levantamos, sacudimos el pasto pegado a nuestros
cuerpos y nos fuimos a seguir la fiesta en la cama.
Gra, vos te comprometiste ha hacerme lo que yo te pida
no?
Si
Quiero que me hagas una enema
¿Qué? - Me contestó totalmente asombrada – que
perversiones te están gustando últimamente??? Vas a querer cagarme encima???
No boluda, quiero que me hagas una enema para vaciar bien
el recto, quiero que me encules y me contó un gay amigo que con una buena
enema la penetración es mas cómoda y placentera, y además…
Si ya se…
Etc. etc. etc.
Con Gra más tranquila, ya que no me había convertido en una
perversa, entre risas de las dos nos fuimos al baño.
En el baño me paré contra la pared, abrí las piernas y con
ambas manos abrí mis nalgas
Que hermosura, me da ganas de besarlo
Después dulce, dale.
Gra tomo un enemol que yo había dejado preparado en una
repisa y me ensartó la cánula apoyando su tetas en mi espalda, en realidad la
muy turra me estaba cojiendo, vació lentamente el contenido del pomo dentro
mío, mi sensación era casi igual como cuando un hombre me llena con su leche.
Y así me lo estaba diciendo al oído mientras me chupaba el lóbulo de la oreja.
Te gusta como te cojo yegua… sentís mi leche adentro…
Dale seguí
Me está gustando
Después te lo hago si queres
Te lleno el culo, putita…
Siiiiiiiiiiiii cojéeme
Te estoy llenado el culo de leche.
Dale que acabo.
Acaba puta culona… Y apretó mis tetas contra la pared
apoyando su humanidad en mi espalda mientras que con su mano libre metió
tres dedos en mi concha.
Y acabe… un orgasmo monumental.