[ Inicio ] [ Novedades ] [ Top100 ] [ Relatos Hablados ] [ SexShop ]
 Enlace Recomendado del día: [ Contactos Personales ]
 1,143,657 Miembros | 12,842 Autores | 54,170 Relatos | 2,910 Usuarios Online Bienvenido a TodoRelatos.com! 
TODORELATOS
RELATOS
AUTORES
PANEL / INFO
VARIOS
 
 
SEXSHOP
RELATO HABLADO

Un heavy me folló con ritmo
TODORELATOS » RELATOS » A LOS 14 CON MI TíA
[ Antes de tomar casa donde morar, mira su vecindad. ]
 TODORELATOS.COM Fecha: 23 de Noviembre, 2008.
Fecha: 14-May-06 « Anterior | Siguiente » en Amor filial (4745 de 6517)

A los 14 con mi tía

siemprelisto
Accesos: 29,180
Valoración media:
Tiempo est. lectura: [ 11 min. ]
 -   + 
La separacíon de mi tía, una depresión y el tratar de levartarle el ego hicieron una noche de sexo espectacular. Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a Ver ficha del autor

Cunado tenía 14 años me fui a vivir a la casa de mis tíos. Fue porque en aquella época vivía en el campo y necesitaba estudiar en la enseñanza media en un buen colegio para después ingresar a la universidad. Fue así como llegué donde mis tíos. Una pareja joven, mi tía tenía 30 y mi tío 36, con un hijo, mi primo, que tenia 3 años por aquellos días.

Todo iba bastante normal, sin novedad, ellos trabajaban todo el día, yo pasaba la mañana sólo porque tenía clases en la tarde, y mi primo se iba a una sala cuna. Me preparaba el almuerzo y luego me iba a clases.

Pero todo cambió una mañana de día lunes. Yo tenía que salir temprano para terminar un trabajo en la biblioteca del colegio, así que me desperté temprano para salir. Mi tía se estaba duchando y ya estaba por salir, me quedé con la puerta abierta de mi pieza y la siento caminar por el pasillo, y cuando pasa por fuera de mi pieza, la veo con una toalla en la cabeza y unos calzones diminutos, le vi sus tetas balancearse con el caminar que llevaba, no se percató de que yo estaba despierto. Quedé tan caliente que no fui al colegio, sino que me quedé pajeando toda la mañana. En clases sólo podía pensar en sus tetas, en su culo, todo su cuerpo, que para mi era perfecto. Tenía 14 años, era un saco de hormonas, trataba de disimular lo mejor que podía las erecciones que me provocaba cada vez que me abrazaba. Así que comencé a despertar temprano todos los días para verla desnuda, y cada vez traté de ser más osado, incluso tratando de verla como se vestía en la pieza. Logré verla desnuda solo un par de veces mientras se vestía, pero como dos segundos cada vez, y para mi eso era casi como estar en el paraíso. Una vez me tuve que quedar en la ciudad un fin de semana, me quedé despierto hasta altas horas de la noche para espiar a mis tíos y escucharlos teniendo sexo, pero no logré escuchar nada.

Después de un tiempo comencé a salir con una compañera de curso, y como yo estaba todo el día solo en la casa, nos íbamos para allá, mis tíos la conocieron y la recibieron muy bien, nunca me dijeron que no podía hacer nada en la casa, me tenía mucha confianza, hasta aquel día que mi tía nos pilló y nos vio teniendo sexo con mi novia. Ella estaba muy avergonzada, a tal punto que no fue más a la casa y terminó conmigo. Desde ese día, mi tía comenzó a hacer sus juegos sexuales previos con mi tío en forma más evidente, casi tratando de excitarme, cosa que lograba. Además, se le podía escuchar cuando tenían sexo, los gemidos, las palabras, cuando acababa. Incluso a veces gritaba tan fuerte que mi primo despertaba asustado en su pieza, que quedaba al lado de la suya. Y yo era paja tras paja. Además, las salidas de la ducha eran sólo con la toalla en la cabeza, pasaba totalmente desnuda frente a mi pieza, y yo me hacía el dormido para que no me dejaran sin espectáculo.

Frente a mi pieza, por el pasillo, había una especie de ropero donde se guardaban los abrigos y las parkas, además de algunas tenidas de ropa que no eran muy usuales de vestir en forma diaria. Para mi fortuna, un día mi tía se quedó dormida, y yo no sabía si ir a despertarla, o levantarme al baño para que sintiera ruido, pero el miedo a perder el espectáculo me contuvo, hasta que finalmente se levantó, la ducha fue más rápida que de costumbre, pasó desnuda y volvió, abrió el ropero se agachó para sacar un par de zapatos y pude ver toda su conchita depiladita, sus labios semiabiertos, y su ano cerradito… era lo mejor que le había visto hasta ese instante. Pero ocurrió algo que me dejó perplejo: al parase se dio vuelta, me vio y me guiño un ojo, y se fue a vestir. Después nunca más me dijo nada, nunca hablamos del tema, y los días posteriores seguía pasando desnuda frente a la pieza, después me empezó a saludar con la mano, era una actitud que me tenía totalmente desconcertado. Nunca lo quise comentar con mis amigos, porque sino se vienen a meter a la casa a ver a mi tía, y ahí si que el espectáculo se va a la punta del cerro.

Casi a fin de año pasó algo que nos cambió la vida a todos los que estábamos viviendo en la casa: mi tía supo que mi tío la engañaba hace bastante tiempo. Se separaron sin mayores conflictos, pero mi tía entro en una depresión muy fuerte, mis padres me decían que yo tenía que apoyarla, no sabía como, yo sólo tenía 14 años y se me hacía bastante difícil no verla como la mujer que me saludaba desnuda en la puerta de mi pieza, hice lo que pude. Pasé el verano con ella, con visitas bastante seguidas de mis padres. Cuando comenzó a salir de la depresión, yo tenía que entrar a clases otra vez, así que volvimos al mismo ritmo que teníamos antes, sólo que ahora el espectáculo ya no era tal porque salía con una bata del baño. Así comencé a dormir en las mañanas, ya decepcionado. Hasta que una mañana, no se como, yo salí desnudo al baño, sin darme cuenta de la hora ni nada, empalmado a causa de un sueño erótico que había tenido en la noche, y me meto al baño a orinar, estaba en eso cuando se abre la puerta y siento un grito de mi tía. Me asusté un poco, pero luego me dio risa y salí desnudo, sin ningún pudor, y la saludé como si nada.

"hola tía… cómo amaneciste?"

"bien… gracias ", con la voz media temblorosa

Y creo que fue lo mejor que pudo haber pasado, ya que los paseos media desnuda se repitieron, no todo los días, pero si mas frecuente. Y yo también comencé a levantarme desnudo, a veces me metía al baño cuando ella se estaba duchando y nos saludábamos y conversábamos un rato. Ella salía desnuda del baño y yo me paseaba por ahí a veces con un vaso de agua o jugo, las primeras veces empalmado a tope, y como se hizo tan frecuente, ya era normal y no me excitaba tanto.

Un día en la noche mi tía me llamó para conversar

"te quiero preguntar algo"

"dígame" le respondí

"¿Tú crees que yo pueda enamorar a algún hombre?, me siento fea", me dijo

"tía, por favor, es usted muy linda, tiene un cuerpo muy bello, además es una mujer muy inteligente, apuesto a que hay muchos hombres que la cortejan por todas partes"

"que eres lindo, pero desde que me separé siento que no soy atractiva"

"tía, lo que falta es salir un día en la noche a bailar para que los hombres vean lo que se están perdiendo"

"sabes que no puedo hacer eso, ¿y con quien dejo a mi bebé?, además no estoy de ánimos para eso en estos días", me dijo.

Esa misma noche se me ocurrió una idea, si ella no quería salir a bailar para divertirse, cosa que yo sabía que la divertía, la iba a sacar a bailar pero dentro de la casa. Un día viernes pasé por el supermercado a comprar cosas para preparar tragos y la cena. A mi primo lo fui a dejar donde una vecina que a veces lo cuidaba, claro que le conté el asuntó a la vecina y le pareció "tan tierno" de mi parte, que aceptó de inmediato.

Llamé en la tarde a mi tía a su trabajo y le dije que le tenía una sorpresa, y que el bebé estaba donde la vecina, que no había problema. Cuando ella llegó vio todo lo que tenia preparado: la mesa puesta para una cena y con velas largas para darle un tono romántico, una champaña en hielo lista para abrirla, la cena lista en el horno y yo vestido formalmente. Mi tía me miró, se sonrió y me pidió que la esperara. Se fue a cambiar de ropa y salió con un vestido de noche ajustado al cuerpo y unos zapatos de taco aguja, en resumen se veía impresionante.

Cenamos y conversamos, bebimos campaña para brindar y vino para cenar. Hicimos un poco de sobremesa, y me agradeció el gesto para con ella.

"yo lavo los platos" me dijo

" la noche aún no termina, apenas estamos comenzando", le dije y prendí el equipo de música

"vaya que estas preparado, lo único que faltaría sería que me llevaras a la cama"

Esas palabras me quedaron dando vueltas, yo no pensaba en acostarme con ella, ya la había visto desnuda y era parte de la convivencia diaria, pero la calentura ya había pasado. Luego pensé en todo el tiempo que ella llevaba sin tener sexo después de tener que hubo un tiempo donde las sesiones en la cama eran muy ardientes. Estaba tan bella esa noche, que pensé en intentarlo pero muy disimuladamente, osa que no se sintiera acosad por su sobrino. Yo pensaba que andar desnudos era signo de confianza mutua, pero otra cosa muy diferente era tener sexo con mi tía. La idea no era para nada desagradable para mi, no se para ella, así que decidía intentarlo esa noche.

La tomé de la mano y nos pusimos a bailar un popurrí de estilos: salsa, merengue, rock, baladas… todo mezclado, a veces sólo escuchábamos la música sentados mientras nos fumábamos un cigarro, nos reíamos, luego volvíamos a bailar, si parece que estábamos en un local cualquiera divirtiéndonos. Comenzaron a sonar unos temas lentos, me tomó la mano y nos pusimos a bailar. Apoyó su cabeza en mi hombro derecho y nos quedamos abrazados un rato, luego levantó la cabeza y me dio las gracias

"gracias por qué?", le pregunté

" por todo esto, querías que saliera a un local a bailar y divertirme, yo no quise y me trajiste el local a la casa, lo pasé muy bien hoy gracias a ti"

"lo importante es que lo disfrutaste, cuando quieras dormir me avisas para ir a dejarte a la puerta de tu pieza" le dije, pensando o imaginando que me invitaría a pasar

"y la loza quien la lava?"

"eso lo hago yo mañana, tú no te preocupes por nada, sólo concéntrate en divertirte"

Después de eso pasaron como 3 ó 4 temas lentos, hasta que volvieron a salir temas rápidos, unos merengues, así que la tomé de la mano y comenzamos a bailar con giros y pasos donde ella me daba la espalda y quedaba apegada a mí. Si a eso le sumamos la idea de tener sexo con ella esa noche, y la forma como se le pegaba su vestido a su cuerpo, la erección que me produjo no tardó en notarla, pero no dijo nada y siguió bailando, incluso provocando más el contacto de nuestros cuerpos. Yo comencé a jugar más con mis manos, pasándolas por su vientre, casi rozando sus tetas y ella pasaba más sus manos por mi pecho. Cuando terminó el tema, ella levantó su pierna y la pasó por atrás de mi cintura, y yo tomé sus muslo a la altura de la rodilla y fui subiendo mi mano hasta la base de su culo, me miró y tomó mi nuca con ambas manos, cuando todo indicaba que me iba a dar un beso, se desvía y me dice:

"me llevas hasta la puerta de mi pieza?"

"claro", fue lo único que dije.

Me tomó la mano y caminamos por el pasillo hasta su puerta. Nos miramos y fui yo quien no aguantó, la besé en los labios. Sólo juntamos nuestros labios. Mi tía no se sorprendió, y dijo:

"pensé que nos ibas a ser capaz de hacerlo, tal vez te subestimé. Llevó bastante tiempo tratando de provocarte, pero creo que envié las señales equivocadas. Cuando se fue tu tío, vi que era la oportunidad perfecta para que te acercaras, no lo hiciste no se por que, pero ahora veo que tuviste el valor de cercarte a mi como hombre. Aquella vez que te sorprendí con aquella chica, me imaginé contigo en tu cama, y cada vez que lo hacía con tu tío, me imaginaba que estaba contigo, por eso lo disfrutaba tanto"

Aquella confesión me dejó perplejo, la única reacción que tuve fue una erección más grande. Fue ella quien tomo la iniciativa esta vez y me besó. Nuestras lenguas se fundieron en un beso tierno y apasionado a la vez. Nuestras manos comenzaron a recorrer el cuerpo del otro, como tratando de aprenderlo de memoria. Cuando se tiró de espalda a la cama, le subí el vestido y le saqué su ropa interior. Un calzoncito chiquitito de color blanco, y estaba mojado con sus fluidos. Le comencé a besar las piernas hasta llegar a su conchita, que la devoré como si fuera mi último alimento. Ella solo gemía y se movía, sus manos en mi nuca no dejaban que me separara de aquel lugar maravilloso, hasta que comencé a sentir sus espasmos y comencé a tragar sus flujos. Que cosa más rica, era la primera vez que se la chupaba a una mujer y estaba maravillado. Terminé de sacarle el vestido y quedo completamente desnuda. Me tomó y me tiró en la cama, solo me bajó los pantalones y el bóxer hasta la rodilla y me comenzó a chupar, una manera de mamar que me hacía sentir en otra dimensión. Le avisé que estaba a punto de acabar y no se despegó, se tragó todo mi semen, y que no era poco. Una vez que se tragó todo se quedó ahí mismo, me abrazó las caderas y no dijo nada. Hasta que le pregunté que le pasaba.

"es que no pensé que pudiéramos llegar a esto, se que no está bien, pero igual lo deseaba, ahora que lo cumplí tengo una sensación extraña, entre satisfacción y culpa. Siento que te usé para calmarme un poco"

"para mi fue maravilloso. Tú eres una mujer muy bella, además que eres casi la mujer ideal, si no fuera porque eres mi tía, yo daría todo por ti", le dije.

"te puedo preguntar algo?", me dijo

"claro"

"que es lo que más te agrada de mi?"

"Físicamente?"

"en general, que es lo que más te gusta de mi?"

"tus senos son espectaculares, al igual que tu sonrisa. Además tienes mucho tema para conversar, sabes bastante de muchas cosas y eso es bueno, porque sabes de lo que estas hablando, claro que ahora la mamada que me diste es la mejor cualidad que te puedo encontrar"

Se rió un poco, me miro y se dio un abrazo, y me dijo al oído

"ahora viene lo mejor de mi"

Me terminó de desvestir, se montó sobre mí y se comenzó a mover muy suavemente en un principio, mientras yo le tacaba las tetas y jugaba con sus pezones. A veces aceleraba el ritmo, después lo bajaba.

Cuando le estaba agarrando las nalgas, me tomó una mano y me guió un dedo a su culo, lo comencé a meter muy lento y a medida que aumentaba el ritmo, mi dedo entraba más. Luego ya fueron dos dedos, y comencé a sentir mi pene como entraba y salía y mis dedos también entraban y salían de su ano. El ritmo lo empezó a acelerar hasta que las contracciones vaginales y la salida de los jugos la hicieron llegar a un orgasmo casi fenomenal. Yo no acabé y ella lo notó. Me la iba a chupar otra vez, pero me adelanté. La agarré por las caderas, la puse a lo perrito en la cama y comencé a penetrar por su ano. No dijo nada. Y estaba bastante dilatado por la metida de dedos, así que entró con bastante facilidad. Ella se tocaba el clítoris y yo estaba metido en su ano. No tardé mucho en acabar.

Me pidió que me lavara el pene si quería seguir con la sesión de sexo. Fui casi corriendo al baño. Cuando llegué a la cama me monte sobre ella, y me rodeó con sus piernas. La forma de penetrarla era casi salvaje, sumado a la fuerza que ella imponía con sus piernas hacia que el desgate fuera mayor. Acabamos juntos en un gran orgasmo, nos abrazamos y nos dormimos.

En la mañana me desperté con una gran mamada de su parte. Una vez que acabé me tocó chupársela, pero antes la besé por todo el cuerpo, sus tetas eran mi ligar preferido, junto con sus muslos, cosa que la desesperaba porque no hacia nada con su conchita. Estuvimos así hasta cerca del medio día, cuando nos tuvimos que levantar para ordenar un poco la casa.

Durante la tarde conversamos, que esto tenía que quedar entre nosotros, cosa obvia, y mientras fuera un secreto entre ambos, se podría repetir más seguido. Obviamente acepte gustoso. Incluso ya dormíamos juntos todos los días, y lo que más me gustaba era la forma en que me despertaba, con una mamada espectacular. Cuando se iba a la ducha yo la seguía sólo para tener sexo. Éramos casi como un matrimonia en la casa y fuera de ella nos comportábamos como tía y sobrino.

Ella se volvió a casar con un tipo bastante bueno, que la quiere y respeta mucho, cosa que a mi me agradó bastante. Obviamente la despidida de soltera se la hice yo, fue en una cabaña en la playa un fin de semana donde sólo nos pusimos ropa para irnos. Incluso llamamos a una prostituta de las caras para que fuera a la cabaña, hicimos un trío, yo con ella, ella con mi tía, parecía que se iban a tragar; yo con mi tía mientras ella se masturbaba viéndonos.

Fueron días espectaculares, gracias a ella ahora tengo una confianza tremenda con las mujeres, además de toda la experiencia sexual adquirida, hacen que no tenga ningún problema con el sexo opuesto.

TodoRelatos.com © siemprelisto

Valore y Comente los relatos que lee, los autores lo agradeceran y supondrá una mejora en la calidad general de la web. Gracias!
 Comentarios (14)
\"Ver  Perfil y más Relatos de siemprelisto
 Añadir a Lista de Favoritos
 Reportar Relato
 Versión para Imprimir
 Enviar este relato a un amigo/a
 Excelente
 Bueno
 Normal
 Malo
 Terrible
« Volver a la página anterior Ir arriba
Usuario
Contraseña

 
» Registrarse
» Recordar Clave
» Ayuda
 

Sexo en Vivo
 
 
SEXO

WebCam de Sexo
 

Descargar Peliculas
 

Galerías Porno
 

Sexole
 

FisgonClub
 
 
CONTACTOS
» Red de Contactos
 
     
 
Emotik: Nicks y Emoticonos para MSN Messenger
InverForo: Comunidad sobre Dinero y Vivienda
ForoCoches: El mayor foro de coches en Internet
Copyright © 1999 - 2008 TodoRelatos.com v3.41 - LWNET. Todos los derechos reservados.
Privacidad y Terminos de Uso · Ayuda y FAQ · Contacto