Mi amiga y yo soliamos quedar todas las tardes para ir a dar
un paseo por el barrio. El buen tiempo se acercaba y soliamos caminar durante
horas contandonos nuestras cosas. Yo tenia 17 y ella 19 años.
La verdad es que las dos somos bastante atractivas.
Ella es alta, delgada, con una larga melena rubia, unos ojos
verdes que hacen enloquecer a quien los mira, unos labios muy grandes (aunque no
muy carnosos)y unos pechos realmente exhuberantes.
Yo, por el contrario, soy bajita, morena de pelo rizado, unos
grandes ojos color miel y una pequeña boquita de labios carnosos y apetecibles.
Pues bien, decidimos ir a un gran parque que no queda
demasiado lejos de nuestras casas, con la intencion de tumbarnos en el cesped
disfrutando de aquella agradable tarde. Nos lo estabamos pasando muy bien,
riendo y acordandonos de viejos momentos. Tanto, que no nos percatamos de la
hora que era hasta que notamos que el sol se habia escondido timidamente y
empezaba a anochecer. Le propuse a mi amiga volver a casa, pero ella dijo que se
lo estaba pasando tan bien que preferia quedarse un ratito mas y yo accedi,
aunque no me hizo mucha gracia. Serian cerca de las 12 pm, cuando me levante y
le dije que nos fueramos, ya que no podia llegar muy tarde porque mi madre me
mataria. Ella era mayor que yo, y le daban permiso para llegar al dia siguiente
si queria, pero me entendió y se levantó también.
El parque era muy grande, ya no había nadie, y solo se veía
lo que las farolas llegaban a alumbrar. Tuve la sensación de que alguien nos
estaba siguiendo, pero mi amiga me decía que eran paranoias mías.
De repente, sentimos como dos hombres muy altos y fuertes,
nos tapaban la boca con una de sus manos mientras con la otra nos sujetaban por
la cintura. Conseguí ver los ojos de mi amiga, que expresaban el terror que
estaba sintiendo en ese momento. Sin decirnos nada más que "ni se os ocurra
gritar ni intentar escapar, o será peor..." nos empujaron hasta una caseta que
hay en el medio del parque.
Tenían la llave de un candado que siempre esta alli puesto,
abrieron y nos hicieron entrar. Nos miraban fijamente, creo que la cara de temor
que teniamos les estaba excitando al maximo.
Nos dijeron que nos desnudaramos, nosotras nos miramos y
decidimos obedecer. Muy lentamente nos quitamos los tops, los jeans y las
sandalias, quedando en ropa interior (la mia negra, la de mi amiga roja). Ellos
respiraban cada vez mas rapido, deslizando sus miradas por nuestros cuerpos
semi-desnudos. Mis piernas empezaron a temblar, cuando vi que uno de ellos se
acercaba y me arranco el sujetador. Empezó a tocarme las tetas muy fuerte,
apretandolas entre sus grandes y fuertes dedos. Yo queria gritar, pero el miedo
no me dejaba hacerlo. Noté que mi sexo se empezaba a humedecer, mientras vi como
el otro chico hacia lo mismo con mi amiga. Nos quitaron el tanguita que
llevabamos y empezaron a manosear nuestros coñitos ya humedos, yo trate de
cerrar las piernas porque no queria que me tocara, lo que enfadó al hombre. Me
agarró del pelo inclinando mi cabeza hacia atras y me dijo que iba a ser su
putita, y que mas me valia hacer todo lo que el quisiera si no queria llevarme
una buena paliza "por mala". Sin soltarme el pelo se desabrocho el pantalon con
la otra mano y saco su polla enorme y bien dura ya. Me empujo la cabeza hacia su
miembro intentando meterla en mi boca. Yo la cerraba muy fuerte, y me movia para
que no lo hiciera, entonces me pegó un bofetón y me la metio de golpe hasta el
fondo de la garganta. Me agarro la cabeza con sus dos manos, yo ya estaba
arrodillada enfrente de el, y empezó a moverse muy rápido, follandome la boca
sin compasión. Me atragantaba varias veces, mi saliva escurria por la comisura
de mis labios, pero nada le importaba. Yo le escuchaba gemir, y decia que le
encantaba follerse mi boquita, que yo era una buena puta que sabia mamarla y que
me iba a tragar toda su leche. Notaba su verga muy dura, cada vez más, hasta que
noté mi boca llenarse de un liquido muy caliente y espeso que salia a chorros de
su polla. Me la sacó de la boca y me pidió que la abriera mostrandole sus jugos
dentro. Asi lo hizo, cosa que aprovechó para escupir dentro diciendome que me
iba a tragar todos sus liquidos. Cerré los ojos y tragué sin pensarmelo.
Miré a mis espaldas, alli estaba mi amiga chupando rabo como
la mas puta. A ella no le sujetaba la cabeza, y era ella la que se encargaba de
moverse rapida y ritmicamente comiendose la polla del otro tio entera. La saco
antes de terminar, para hacerlo sobre su preciosa cara. Ella puso cara de asco,
entonces el le preguntó:¿Qué, acaso no te gusta, preciosa? Pues vas a
saborearla, veras como cambias de opinion...
Pasó su polla por la cara de mi amiga recogiendo el semen que
acababa de expulsar y se la metio de nuevo a la boca, pidiendole que se la
limpiara como nunca antes se lo habia hecho a ningun otro chico. Ella obedecia.
Pensé que todo había acabado, pues los dos ya habían
terminado...Pero me equivocba.
Nos agarraron de nuevo y nos inclinaron sobre una mesa que
habia al fondo de la caseta. Y los hombres cambiaron de victima, ahora el que
estaba tocando a mi amiga se colocó detrás de mi y empezó a sobarme, mientras me
decía al oido que iba a follarme hasta correrse dentro de mi. Nos ataron con
unas cuerdas que tenían alli preparadas, ahora yo luchaba salvajemente para que
no lo hicieran, y entre sollozos les pedia que nos dejaran ir, que no diriamos
nada...Pero eso no les importaba demasiado, ya estaban excitados de nuevo y no
permitirian que nos marcharamos sin antes haber introducido sus pollas en
nuestro interior.
Nos abrieron de piernas brutalmente, y senti como una gran
polla recorria mi coñito, sin llegar a entrar. De arriba a abajo, es cierto que
me gustaba, pero ¡Dios! no podia dejar que esos tipos me follaran. Me angustiaba
pensarlo, me movia intentando evitar el roce de su sexo con el mio, pero estando
atada era imposible. Solo conseguia excitarlos más, poniendo resistencia. Me
metio la puntita de esa gran polla, que al instante se humedeció con mis flujos.
Y repentinamente note esa polla en la entrada de mi culo...empecé a gritar como
una loca que dejaria que me follara el coño todo el tiempo que quisiera, pero
que por favor no me la metiera por el culo (ya que con mi novio lo habia
intentado y habia sentido mucho dolor, con lubricantes y todo...). Un miedo
horrible me recorrio todo el cuerpo, el lo debió notar en mi voz entrecortada y
en mi mirada, se apartó un poco y me la metió de un golpe. Noté como se
estrellaban sus huevos en mis nalgas, y grité lo más fuerte que pude, un dolor
horrible me recorria por dentro cada vez que su polla se movia por dentro de mi
culo, una y otra vez. El hombre me decia que mi culo era una delicia, tan
pequeñito y prieto, y que queria venirse dentro. Yo lloraba desconsolada por
tanto dolor, hasta que se corrió. Cuando la sacó, algunas gotas chorreaban
cayendo al suelo desde mi culo dilatado. El otro hombre se habia follado a mi
amiga, ella gemia no supe distinguir si de placer o dolor. La desataron y de los
pelos la arrodillaron delante de mi entrepierna, haciendola lamer mi culo
dolorido y chorreando semen y sangre. Ella se nego, la agarraron entre los dos y
el que la habia follado se la metio por el culo muy duro, mientras el otro
buscaba la entrada de su coño ya dilatado con la polla de su compañero. Vi
perfectamente como esas dos pollas reventaban a mi amiga, que gritaba
desconsolada y forcejeaba con los dos hombres que la bombeaban al mismo ritmo.
Cuando se corrieron, cogieron una botella de whisky que tenian en una pequeña
nevera y empezaron a beber. Mi amiga estaba tirada en el suelo exhausta, sin
poder moverse, y yo seguia atada con mi culo dolorido deseando que todo acabase.
Uno de los dos chicos me miro, y vio mi coñito bien
cerradito. Le dijo al otro que como buena puta tenia que irme con todos los
orificios bien abiertos, pero ninguno de los dos le quedaban ganas de follar.
Miraron esa gran botella de la que bebian y se acercaron riendose. Empezaron a
jugar con mi coño, acariciando mi clitoris con el tapon de la botella, y cuando
menos me lo esperaba me metieron gran parte en mi coñito apenas follado antes.
Senti un gran dolor, pero a medida que la movian en mi interior me hacia gozar,
empece a gemir mientras uno metia la botella el otro hacia circulos sobre mi
clitoris excitado enormemente. Consiguieron que me corriera y gritara de placer,
se miraron mutuamente y se fueron sin decir nada. Cuando mi amiga volvio en si,
me desató y huimos de aquel sitio deseando que todo hubiese sido una pesadilla,
pero no lo fue...