Todo comenzó con una pena de amor, fue el rechazo más duro de
mi vida, ya que no había ninguna señal de que ella me pudiera rechazar. Todos
mis amigos estaban sorprendidos, ya que ellos también nunca imaginaron que ello
pudiera pasar. así que me decidí por una cosa, tenía que ser mia como fuera, no
a la fuerza, pero si tenía que sorprender con algo; así pues, me puse en
campaña, me inscribí en un gym para moldear mi cuerpo, dejé de salir para evitar
encontrarme con ella, iba a clases lo justo y necesario, sentándome lo más cerca
de la puerta para salir disparado al termino de la clase. Fue un año y medio de
evasivas, no salir a fiestas, vivir una especie de duelo y fidelidad hacia la
mina que me había rechazado hace tiempo, así que me propuse a probar suerte esa
noche.
Salimos con un grupo de compañeros y compañeras de
universidad, 9 en total (5 hombres y 4 mujeres) y ellas no paraban de decirme lo
delgado y apretado que estaba mi físico, cosa que me alegró mucho por saber que
el gym si había dado resultado. Pero un comentario llamó mi atención, y fue de
la única mujer comprometida del grupo:
- si no estuviera pololeando, hoy en la noche te haría
chupete....
Las carcajadas no se hicieron esperar, y mi amigo (el pololo)
fue el único que no se rió. Cuando llegamos al bar donde íbamos, nos encontramos
con "ella", se llama Loreto, tiene 26 años y es preciosa, me vió de pies a
cabeza y no se podía convencer del cambio sufrido por mi. Me dió un abrazo y
pasó sus manos por mi espalda y brazos, comentandome lo bien que estaba. Yo sólo
sonreí y pensé: "esta noche te vas conmigo".
Entramos al local, pedimos unos tragos, y algunos se fueron a
bailar, entre ellos Loreto, aí que yo me quedé conversando con los otros chicos
cada vez se llenaba más el local hasta que quedamos en un rincón, en una mesa
chiquita, rodeados de otras mesas y gente de pie, con música electrónica que era
interrumpida por la voz del DJ.
Hubo un rato que me sentí observado, hasta que encontré la
mirada, era de una chica de unos 22 años, pelo negro, tez blaca, ojos color
marrón como pude apreciar después y una sonrisa espectacular. Muchos tipos se le
acercaban, pero los despachaba amablemente, y me segua mirando. Como no pescaba
a ninguno, les dije a mis amigos: "voy a hacer el ridículo un rato, ya
vuelvo...", me miraron sorprendidos, me siguieroncon la mirada y cuando llegué
al lado de esta chica se paró, me tomó lamano y me llevó a bailar. En el camino
le pregunté como se llamaba y respondió: "Gabriela"... Quedé pa'dentro. tenía en
cuerpo espectacular, era muy bella. Nos pusimos a bailar merengue,en lo cual me
manejo bastante, y ella también. Después de un rato, cuando cambiaron la Música
nos sentamos y comenzamos a hablar de cosas triviales, lo de siempre para que
ella no se aburriera. Estabamos en eso cuando aparece Loreto, con cara de
enojada, y me llama. Cuando llegué a su lado me dice:
-¿que estás haciendo con ella?, ¿acaso no sabes que es
lesbiana...?
Me di vuelta a mirarla, no lo podía creer, no dije nada, sólo
pensaba en que no iba a tener sexo esa noche, y para sacarle celos a Loreto, que
creo que eso era lo que tenía en ese instante, le dije:
- sabes qué...?, le voy a preguntar, y si es así la voy a
convencer de que se vaya conmigo para hacerla heterosexual....
Loreto me miró, esbozó u sonrisa forzada y se fué de ahí,
creo que a su casa porque no la vi más en toda la noche.
Volví donde Gabriela, y le pregunté directamente si era
lesbiana, me miró con algo de sorpresa y dijo:
- que rápido te llegaron los comentarios, pero no, es sólo un
rumor. En verdad soy Bisexual.
Con esa confesión quedé loco, era la oprtunidad de poder
llevarmela a la cama, así que puse todo mi esfuerzo en aquello, esa era la
misión de la noche. Siguió pasando la noche, los bales se hicieron cada vez más
sensuales,yo estaba muy caliente (18 meses sin sexo), en una vuelta del baile me
dió la espalda, la tomé por la cintura y le apegué eel paquete en su culito
redondito, se dió vuelta a mirarme, se sonrió y se salió de la pista. Obviamente
la seguí, y resulta que salia del local. La tomé de la mano, la subí a un taxi y
nos fuimos a su departamento. Por ser estudiante universitaria vivia sola, o eso
crei yo; nos besamos todo el trayecto, en el ascensor, y al entrar a su casa.
Nos desvestimos más que rapido e hicimos un 69 en la alfombra del living como 20
minutos. Teniá su conchita peladita, y su sabor era espectacular; mentras se a
lamía, le metía un dedo en el culo, lo quehacía que más se meneara. Acabamos en
nuestras respectivas caras y nos fundomos en un beso mezclando nuestros fluidos.
Nosfuios a su pieza y en la cama hicimos de todas las posiciones, ellagemia como
una loca, se movia bastante bien, su conha parace que me succionaba el pene como
queriéndolo arrancar de raíz, cosa que me producía mucho placer. Acabamos en un
segundo orgasmo descomunal, para mi fue algo casi anormal, nunca había
experimentado tal sensacíón al acabar, fue muy rico. Nos abrazamos en la cama,
le dije que era espectacular haciéndolo, ella sólo sonrió, me dió una caricia en
la mejilla y me besó, hasta que escuchamos una voz femenina que decia:
- que tiernos se ven en pelota y besándose....
Me quedé helado y me tapé con un cojín, Gabriela se largó a
reir y la llamó a sentarse con nosotros. Me presentó a su compañera de
departamento, llamaba Josefina, era rubia y también estaba muy rica. Se puso a
hablar que se escuchaba todo, el tremendo escándalo que teniamos, que no podía
estudiar para una prueba el día siguiente..., la cosa es que se quedó ahí.
Gabriela me ofreció un trago, lo acepté y se fué a prepararlo. En eso Josefina
prendió la luz y me vió medio en pelotas, y dijo:
- ahora cacho por que Gabriela te trajo a la casa, tienes un
cuerpo bastante bonito... a ver, sácate el cojín de ahí.
Me reí, pero no lo saqué. En eso llegó Gabriela con los
tragos, me pasó el mio y Jofefina me sacó el cojín de mi entre pierna, me vi´y
solo se sonrió. Ya a esa altura me daba lo mismo, porque Gabriela sólo se reía.
Estabamos conversando cunado josefina dijo que se iba a poner a tono, yo pensé
con el trago, pero se empelotó ahí mismo. Y a mi se me paró de una, cosa que
ella notó. me la jugué, y se la ofrecí, tomé mi pene con mi mano libre y le
dije:
- la quieres probar?
- debe estar pasada a Gabriela
- pero si a ella ya la has probado antes, así que de que te
quejas...?, le dije
- y tú como sabes eso?, respondió
- porque ninguna persona entraria en la pieza de una pareja
recien terminando una sesión de sexo si no tuviera mucha confianza con alguien
de la pareja. Además Gabriela dijo que ella era bisexual, y asumo que tú
también, a que si fueras lesbiana o heterosexual, no hab´rías entrado en la
pieza.
Me miró, se sonrió y se fue donde Gabriela para besarla
mientras le agarraba el culo. Hiciron una sesión lésbica increible, tanto que no
me pude contener y mientras Josenina era deborada por Gabriela, yo me la estaba
culeando. Después tuve sexo con Josefina, yo arriba de ella, mientras Gabriela
nos langueteaba el culo a ambos. Nunca me habían lamid el culo y fue una
sensación bastante agradable. Acabé a la par con Josefina. Nos abrazamos los
tres en la cama, les dije que nunca lo había hecho con dos mujeres, y además muy
hermosas. Rieron con algo de complicidad.
Dormimos un par de horas, creo que me fuí como a las 7 u 8 de
la mañana, ellas furon muy amables al despedirce, cada una me dió un gran beso
con legua en la puerta del departamento, y me fuí. Cuando iba camino a mi casa
caí en cuenta que no les había pedido sus teléfonos, "no importa, total ya se
donde vivén", me dije... me fuí con la mejor de las sonrisas a mi casa.
Obviamente, a Loreto nunca la pesqué, aunque se me andaba
ofreciendo en badeja, pero con los otros bombocitos que tenía, me conformaba.
Historia real ocurrida en Octubre de 2005.