Tu lo harías para mi?
Que rica humedad, maravillosamente escurría por su
entrepierna, mientras abría sus labios brillaban sus jugos y brotaban de su
interior pidiendo ser consumidos por completo.
Nunca me habían hecho una sesión tan deliciosa, ella estaba
súper caliente lo podía notar, quería desnudarse urgentemente, quería que me la
comiera entera, quería ver mi pene y hacerlo suyo de cualquier forma lo notaba
en sus ojos, quería chupármelo, que se lo metiera adentro, mientras me mostraba
sus senos subiéndose la blusa y apretándoselos ella misma con sus pezones
brotados, su conchita delicadamente cuidada, sus vellos cortos sugiriendo,
mientras sus pantys caían al suelo.
Le pedí primero que bajara lentamente sus pantys y ella
asequible los bajo mientras se chupaba un dedo después de deslizarlo levemente
sobre su vagina, mostrándome que sus jugos estaban deliciosos y si a ella le
gustaban a mi me encantarían, luego le pedí que se acostará que me mostrara mas,
pero antes descubrió uno de sus senos paso su lengua por el dedo índice de su
mano izquierda humedeciéndolo con su saliva para luego hacer círculos por su
pezón erecto. Su mirada; la de una hembra fulgurante, totalmente hambrienta, que
rica se veía.
Recuerdo muy claramente que tenía una ombliguera azul y sus
pantis eran oscuros, veía lo que esta hembra hacía para mi y no me lo podía
creer, tenía el pene super erecto, quería sacarlo y mostrárselo duro y grande
como a ella le gusta vérmelo, para que me lo chupara, pero debía contenerme para
que siguiera con este show.
Solo atinaba a decirle uff que rica que te vez, caliente,
como en celo. Atine a pedirle que se acostara con las piernas abiertas y que
continuara acariciándose para mi, esto desató una creatividad que nunca
sospeché, ella me mostró su repertorio de poses para masturbarse en mi cara,
cosa que me encanto.
Se veía súper húmeda, abrió su vagina cada vez mas primero se
acomodó de medio lado y mientras abría los labios mucho mas jugos escurrían,
podía ver como se formaba un hueco perfecto para mi pene, esa cuquita me pedía a
gritos que la penetrara, pero yo me contenía.
Luego giró quedando boca arriba pude ver su clítoris de un
tamaño importante por lo hinchado que estaba, y que jugosa, lo estaba
estimulando con su dedo índice, era espectacular ver sus movimientos parecía
gozar de una manera tal que parecía no necesitarme; cosa que por el contrario me
encantaba a veces no resistía y tocaba sobre el pantalón mi aprisionado pene, lo
sentía preso, apretado, duro como una roca.
Cuando parecía que tanto placer no acabaría, comenzó la mejor
parte del espectáculo, giró y automáticamente, quedando boca abajo levanto su
cadera elevando sus nalgas y quedándose apoyada sobre los codos y cuando empezó
a abrir mas sus piernas fue algo espectacular casi me desmayo al ver como entre
sus piernas abrió sus nalgas para mi, pude ver dos cosas.
Sus labios vaginales hinchados de un color rosa que siempre
me han invitado a besar, abiertos y mostrando un hueco redondo apetitoso,
brillando con tantos jugos que le salían a mares, es una pena que no los pude
beber sediento que estaba, pero lo mejor fue cuando sus manos presionaron mas de
cada nalga pero no abriendo su vagina sino su precioso ano y digo precioso
porque sus hilitos concéntricos empezaron a dilatarse de una manera tal que
nadie imagina, ella misma con su propia voluntad comenzó a dilatar y contraer y
no era uno sino dos los provocativos huecos que esta mujer abría para mi. Era
algo sobre natural, sobre todo cuando empezó a mojar su ano con los líquidos
maravillosos y ardientes de su vagina.
De repente sus ruidos de placer me hicieron sentir mareado,
algo en mi cabeza estaba pasando, me sentí asfixiado, el verla así, que delicia,
sobre todo cuando algo insospechado ocurrió. Ella me dijo, "mira como estoy por
ti" "mira como me preparo para ti" y su dedo índice se dirigió a su ano
dilatado, fue encantador.
Imaginen ustedes yo no le había tocado ni un pelo y ella
estaba cumpliendo mi fantasía de imaginar como sería penetrar por atrás a una
mujer, comenzó a gemir como tanto como me gusta a mi, porque comenzó a estimular
su clítoris y su ano fue penetrado por su dedo índice al tiempo y de repente
algo mas fantástico aun. Ella solita se penetro por ambos sitios y en
movimientos cadenciosos a estrellar sus caderas contra sus dedos, presionando
con mucha fuerza según podía ver.
Gritos, temblores y ella contuvo la respiración por 5 o 6
segundos quieta y soltó un soplido tras del que ví su humedad extremarse y
brillar en sus dedos mientras sus caderas en temblores cortos terminaba aquel
orgasmo que ni por mi mente pasó alguna vez.
No se ustedes, pero en adelante nos volvimos locos los dos,
ese día hicimos de todo, fue una noche larguísima, ni siquiera dormimos, pero lo
importante de esta historia es que no creo que en mi vida se pueda repetir, no
se si otra mujer pueda presentar a alguien un espectáculo tan inolvidable como
este. Si quieres hacer que un hombre no se olvide de ti, quizás esta sea una
experiencia de esas que lo dejan a uno marcado para bien, el resto de su vida.
Tu lo harías?
escritorbogotano@hotmail.com