Desde mi incidente en la fiesta de la prepa, aprendí que
andar con mojigaterías solo me llevaría a una cosa: a ser violada, de manera que
resolví cooperar y, porque no? Disfrutar del sexo, si al fin de cuentas era
delicioso... cuando no era a la fuerza...
Después de ser violada por 3 chicos de la escuela... la
fiesta, mis expectativas sobre adrián y mi esperanza de olvidar mi traumática
iniciación sexual se fueron al caño. Para colmo llegué tarde a casa y papá
estaba rabioso esperándome en la sala.
Llegué disculpándome, le dije que se descompuso el coche y
que tuvieron que repartirnos en taxi, lo que nos atrasó. Eso lo tranquilizó un
poco pero me dijo que si volvía a suceder los permisos para salir se acabarían,
y eso me puso brava.
Pero papá, no es justo!!! Le dije, ya no soy una bebé,
mis amigas pueden llegar a la una o dos de la mañana!!!
-Si, pero tu no eres una putilla me gritó, y yo me fui
rabiosa a mi cuarto.
Al día siguiente, era sábado, me levanté y papá no estaba,
había desayunado, vi. sus trastos sucios en la mesa, y me dejó una nota que
decía que volvería mas tarde.
Me quedé haciendo labores, tomé un sacudidor y comencé a
quitar polvo de los muebles, recogí la mesa, con mi música a todo volumen,
siempre me gustó eso, y aun con mi bata de dormir... me había quitado la
cubierta cuando supe que estaba sola y me quedé solo con mi bata pequeña,
transparente, sin brassiere y sin calzones, nunca los usaba para dormir...
Así estaba, extasiada, bailando, limpiando, cantando, cuando
escucho detrás de mi las llaves que mi padre dejo caer sobre la mesa... me
volteé sobresaltada y el me gritó que me fuera a vestir... salí corriendo a
cambiarme y no salí del cuarto por un buen rato... me moría de vergüenza, y
después noté que mi padre también... hablamos poco el resto del día y el domingo
baje a desayunar con él, ya casi olvidaba el mal rato del día anterior, bromeé
con el un par de veces y encendimos el televisor... me propuso rentar una
película y salimos a buscarla, hice palomitas y nos sentamos a verla, me quede
dormida a la mitad, estaba de lo más aburrida... mi padre me dijo que subiera a
mi cuarto, pero me negué y le dije que mejor fuéramos a dar una vuelta, aceptó y
subí a cambiarme.
Bajé vestida como para salir a pasear, para mi eran normales
las minifaldas y los escotes, así me vestía desde que cumplí los 15, pero esta
vez mi papá me sugirió que me pusiera algo mas discreto... claro que no!!
Le dije, no seas mojigato, esto es lo que se usa! Y lo dirigí de un brazo
al carro... nos montamos, llegamos al centro comercial y comencé a meterme a
tiendas, mi papá se quedaba fuera pero de vez en cuando entraba a ver que me
gustaba, compramos 3 piezas, eran unas blusas pequeñas que me habían gustado y
me propuso ir a tomar un café. Acepté y al poco rato nos estaban cerrando la
plaza, asi que me invitó a cenar algo a otro lado. Fuimos a un restaurante
italiano, siempre íbamos ahí, me encantan las pizzas, pero mi padre no me dejaba
tomar alcohol. Le pedí que me dejara probar vino, le supliqué como una niña
mimada hasta que accedió diciendo que más valía que aprenda con su supervisión,
asi no aprendería con los amigos exponiéndome a algo.... feliz escuche cuando
pidió una botella de vino tinto y brindamos por ello.
Me tome tres copas con su anuencia, pero cuando se paró al
baño me hice del resto de la segunda botella que quedaba en la mesa y me lo
tragué antes que regresara... ya todo me daba vueltas, y él también había bebido
considerablemente, no había duda, porque de repente lo vi irse de lado mientras
caminaba hacia la mesa....
Casi inmediatamente pidió la cuenta y nos fuimos a la casa,
pero esa era la primera vez que yo bebía y creo que me había excedido, de manera
que me quedé dormida en el auto antes de llegar a casa. No sentí como me bajó ni
como llegué a mi cuarto, pero recuerdo que empezó a hablarme y me intentaba
despertar diciéndome que debía quitarme la ropa para dormir.
Te voy a dejar para que te cambies, despierta hija!
-no me dejes papá. Todo me da vueltas, por favor, haz algo
pá!!
Hubo un silencio, no se cuánto tiempo pasó, solo recuerdo que
de verdad sentía que si seguía girando de esa manera el cuarto vomitaría... de
pronto sentí que mi papá empezó a quitarme los zapatos, abrí los ojos mirando un
punto fijo en el techo para ver si calmaba mis mareos y aflojé el cuerpo dejando
que me despojara de mis zapatos... fue al closet y sacó una bata de dormir y
regresó a quitarme el resto de la ropa, sentía que era torpe, estaba nervioso
supongo, pero no decía una sola palabra... yo no pensaba en nada mas que en que
dejara de girar el techo... no pensaba que ya no tenía falda, mi padre me había
despojado ya de ella y yo llevaba hilo dental solamente, no me importaba,
levanté los brazos como niña para que me saque la blusa y comenzó a hacerlo, me
volteé para que pudiera desabrochar mi bra y eso alivió mi mareo, decidí
quedarme en esa posición que me reconfortaba en mi embriaguez y las manos de
papá sobre mi espalda comenzaban a hacerme sentir muy bien, no me percataba de
que lo que pasaba estaba muy mal, no pensaba que sus manos en la raya de mis
nalgas no debían estar, que sus dedos recorriendo mi tanga hasta mi concha eran
pecadores, yo solo pude abrir mas mis piernas pues eso me estaba gustando
demasiado, empezaba a sentir esa sensación caliente que yo sabía que me hacía
perder el control y la moral que me habían tratado de meter las monjas...
Seguí gozando de esas caricias por un buen rato... a veces
pensaba que quería ser poseída por una verga, sin importar que fuera mi padre,
en otro momento casi me quedaba dormida... lo cierto es que me sentía tan libre
y gozosa, el vino era lo máximo... las manos de papá eran estupendas, suaves y
tibias... ya empezaban a despojarme de mi ultima prenda, la sentía bajar por mis
piernas... yo ayudaba y no había palabras de por medio, solo respiraciones cada
vez mas notables y aceleradas... yo no le miraba a la cara, no quería, quería
solo gozar a un hombre, deseaba tener sexo, deseaba una verga dura que me
hiciera estremecer y me golpeara con fuerza las entrañas...
Él me volteaba poco a poco... quedé boca arriba con los ojos
cerrados, solo los abría cuando sentía el mareo, pero miraba al techo... sus
manos disfrutaron mis pechos, yo me arqueaba subiéndolos para hacerlos mas
apetecibles y buscando que los metiera en su boca, me encantaba esa sensación,
que me dieran pequeños mordiscos en los pezones y con la lengua me empaparan de
deseo cada centímetro de la aureola... al fin lo hizo, comenzó a saborearlos tal
como lo deseaba... comencé a gemir sin vergüenza y a ofrecerle mi cuerpo
descaradamente... entonces sentí que abandonó mi cuerpo, se puso de pie y no
quise voltear a ver, empezaba a pensar en la frustración cuando pude escuchar lo
que pasaba: se estaba denudando a toda velocidad, me excitó tanto ese ruido!!!,
comencé a acariciar mis pechos yo misma, sabiendo que me miraba, me retorcía y
subía las caderas para llamar su atención hacia mi sexo... no quería que se
arrepienta, quería terminar siendo suya, solo quería tener sexo en ese
momento.... entonces lo sentí subir de nuevo a la cama, se puso de rodillas
sobre mi y comenzó a acariciar mi cuerpo con su pene, la punta de ese trozo de
carne tibia estaba húmeda, los líquidos lubricantes que salían de su pene hacían
mas placenteras las caricias que me regalaba sobre mis pechos, sobre mi
estómago, sobre mis labios, saqué la lengua y no pude aguantar darle un pequeño
lengüetazo, sentí como respingó y se entiesó de golpe, se alejó de mi boca y
siguió su recorrido, el pene de mi padre se paseaba por cada rincón erógeno de
mi cuerpo desnudo.... ya no podía mas la excitación y le pedí que me penetre...
por favor, ¡¡métemelo yaaa!!!! Le dije suavemente... no me respondió
palabra alguna, metió un dedo en mi vagina y la acarició dulcemente... sentí su
lengua recorrer mis labios vaginales con una humedad deliciosa e inmediatamente
me levantó las pompas con las dos manos y la sembró en mí....... tan
profundamente como pudo...... tan ricamente doloroso...... no imaginaba que
pudiera tener una verga tan gorda, tan rica.......... me comenzó a dar
aceleradamente, como si jamás hubiera tenido una hembra..... su fuerza me
arrebataba gritos de placer... no me importó nada mas que gozar ese momento de
éxtasis.... una poderosa verga me estaba destrozando las entrañas, de la manera
mas deliciosa jamás sentida..... que lujuria tan grande sentía..... me retorcía
buscando la posición que me produjera mayor placer... sin pudor alguno... como
si fuera una puta de la calle.... papá respondía con mayor fuerza en sus
embestidas.... pronto sentí que terminó dentro de mi.... pero yo no quería que
eso acabara........ sin permitir que se saliera, lo hice girar conmigo sobre
nuestros cuerpos .... quedé sobre él... ahora yo lo cabalgaba, exprimiendo hasta
la ultima gota de energía que le quedara.... sentía poco a poco mayor flacidez
en su miembro, pero aun asi lo gozaba.... estaba caliente y mojado y mi sexo
extremadamente sensible..... gocé esos últimos minutos como una cerda, me
restregaba su polla en el clítoris frenéticamente, constantemente, amasándolo y
exprimiéndolo como si quisiera robarle la ultima gota......hasta que llegó el
más grande de mis orgasmos... un orgasmo profundo, ruidoso como siempre, sin
tapujos, orgasmo de puta... de puta como era.... era una puta que se había
dejado cojer por su padre.... pero, ¿yo lo había provocado?.... eso solo me
preocupó hasta mucho después.... ahora solo quería sentir como hervía mi sexo
satisfecho.... satisfecho por papá....