Carlos, "el tio guapo" me habia, no solo matado el amor
platónico que sentía por él, sino que me había violado, había robado mi
virginidad a la fuerza cuando yo solo tenía 11 años. Lo odiaba tanto, deseaba
estar muerta y tenía terror de que alguien se diera cuenta de lo que había
pasado. Yo no entendía nada de eso de que no fue culpa tuya, ni de abusos ni de
nada, solo tenía miedo y lloraba todo el tiempo.
Cuando llegó el sábado después de la madrugada de mi
violación, Carlos, mi violador, me miraba, cada vez que nos quedábamos solos, de
una manera que a mi me asustaba, pedí que me cambiaran de cuarto y me fui a
dormir con mi madrastra, pues le dije que no quería mas dormir sola, ese cuarto
donde dormía no podía asegurarse y yo temía un nuevo ataque de Carlos.
Logré dormir tranquila por fin, desde la noche en que fui
obligada a saciar la calentura de "mi tio", al fin pude levantarme feliz el
domingo y me preparaba un cereal con leche, cuando mi madrastra dijo que
saldrían a hacer compras, se iba con sus dos padres, me quedaba en casa sola con
Carlos y uno de sus hermanos, mi otro "tio". Pedi ir con ellos, pero me dijeron
que ya no cabian mas en el coche pues irian dos vecinas que querian ir a ver una
tela para un vestido de bodas.
Me quede asustada y decidí correr a guarecerme a la
habitacion de mi madrastra, pero al pasar por la sala para dirigirme al
dormitorio me llamó Jorge, el hermano de mi tio carlos y me dijo que me
acercara, estaba asustada, pero no había razón para temerle a él, asi que le
hice caso, me tomo suavemente de un brazo y me dijo que tenía que ver algo...
Me llevó a la terraza, ahi estaba carlos acostado en una
hamaca, nos paramos frente a él y empecé a temblar sin poder controlarme, de
pronto vi salir por entre los hilos de la hamaca donde estaba carlos boca abajo,
un pene enorme, era su pene, me lo estaba enseñando y Jorge era su complice...
me quise echar a correr y Jorge me sujetó fuerte diciéndome que era una
malcriada, que carlos le había contado ya lo que hice y que me acusaría.. eso me
aterrorizó aun mas y comencé a llorar desesperadamente, ni siquiera dije nada,
ni suplicaba ni nada, solo lloraba y lloraba por lo que jorge me abrazó y carlos
se levantó de su hamaca para ir hacia mi sin que yo me de cuenta de ello...
Jorge me consolaba diciendome que no me preocupara, que no
pasaba nada, que todo era mentira y que me protegería, me acariciaba el pelo y
me secaba las lagrimas...
Me llevó a sentar en la hamaca que habia dejado carlos y se
sento junto a mi, carlos estaba enfrente mirándonos con cara de inocente. Jorge
seguia brindándome caricias fraternales y dulces y me dijo que mejor descansara
ahi un rato... mientras el no dejaba de abrazarme y llegó el punto en que yo lo
abracé y me aferré a su pecho, sientiendome realmente protegida por el...
Asi nos quedamos hasta que estuve mas calmada, al rato jorge
me dijo que yo era una niña muy tierna, que el me queria mucho, que sabia que yo
era buena y me "confeso" que me amaba en secreto, a mi ya no me asustaba, ahora
era él quien era objeto de mi amor platónico, de momento empecé a amar su olor a
loción fina y su hermoso cuerpo bronceado, era tan guapo como carlos, pero él a
diferencia de su hermanito, era dulce y tierno, sin quererlo ni darme cuenta, ya
me estaba besando en la boca y yo le estaba correspondiendo; carlos nos había
dejado solos, se había ido no se a qué parte de la casa...
Entonces me entregué al amor que sentía por Jorge en ese
momento, un amor lindo de una niña de 11 años hacia un chico de 22 años
encantador. No me di cuenta a qué hora empezamos a acariciarnos en esa hamaca ni
como mi vestido fue levantándose para dejar ver mis calzoncitos infantiles de
algodón... Jorge no dejaba de besarme y me encantaba su experiencia y mi
torpeza, que me guiara y tomara mis manos para ponerlas en su cuello, luego en
su pecho, luego me las bajó hasta su pantalón, noté su erección y me olvidé de
la horrible experiencia con carlos, solo me gustó sentir su verga sobre el
pantalón y deseé que la sacara y me dejara verla, tocarla.. pero él me tomo de
las manos y me levantó de la hamaca, sin dejar de mimarme me condujo a su cuarto
y una vez adentro cerró tras de si, me llevó enmedio de besos a su cama bien
arreglada y se tumbó sobre mi tratándome como si yo fuera una mujercita grande,
eso me hacía sentir tan orgullosa... me amaba, pensaba, el si me quiere, el es
dulce..
Me desvistió lentamente con toda mi aprobación y cooperación,
no dejaba de decir te amo chiquita bella, te amo tanto bebita y yo le
respondia que tambien le amaba, que era muy bueno y queria ser buena con él.
Pues sé buena conmigo, dejame amarte bien, como una mujercita, porque para mi
eres una bella mujercita...me dejó totalmente desnuda y comenzó a jugar con
mi cuerpo, me acarició suavemente cada rincon de mi piel y con su lengua
recorrió desde mi pequeño cuello hasta abajo del ombligo, no llegó mas abajo, se
regresó al cuello y olia mis cabellos susurrándome lo mucho que le gustaba mi
piel blanca de bebé..
Yo no podia resistir mas los deseos de ser mujer con el, ya
no me importaba el dolor que yo sabia que eso significaba, solo queria que se
metiera dentro de mi y sin darme cuenta yo tenía las piernas bien abiertas, con
las rodillas flexionadas esperando que me penetre... el aun tenía los boxer
puestos y desesperada yo misma se los quité, me quedé helada cuando vi aparecer
su trozo de carne, hermoso, duro, moreno y grueso frente a mi... dios, cuánto lo
deseaba, a carlos ni siquiera se lo había visto cuando me violó, todo fue tan
diferente...
Tio, le dije, por favor, metelo.... eso bastó para que él
respondieera con un ardiente beso salvaje en mi boca, me succionaba de una
manera axifiante y de pronto lo sentí!!! Había entrado en mi y una descarga
electrica recorria mi cuerpo entero, ahhhhhhhhhhhhh tuve que gritar... pero fue
de placer, un placer inmenso que no conocía en lo absoluto...
Vaya hermosa, de bebé no tienes nada me dijo, ya no
eres virgen a tus años, ¿te gusta que te cojan? Preguntó. Yo le dije que si,
no habia tiempo de explicaciones, ni quería interrumpir lo que estaba
sintiendo... él me golpeaba cada vez con menos dulzura en las paredes de mi
vaginita, su pene me estaba produciendo unos orgasmos incontrolables, pero yo
solo quedaba inmóvil unos segundos y volvía a disfrutar de la sensación nueva
que me regalaba tio jorge... me estaba cogiendo como loco, sus ojos ya no me
miraban, miraban al techo y repetía que era increible, eres una delicia, que
pequeñita sorpresa, que rica estás decia mientras me bombeaba como loco,
hasta que de pronto salió de dentro de mí de golpe, abruptamente, y yo solo
atiné a pedirle que se quedara, que no lo sacara... no me dijo, no
debo eyacular adentro, que tal si te embarazas ,yo no entendi entonces, pero
¡ni siquiera había reglado jamás! ¡era solo una niña!
Me quedé conforme con su breve explicación, pero lamenté que
acabara así, ¡lo estaba disfrutando tanto!! Solo tio, le dije, te puedo pedir
algo?, claro, me dijo, lo que quieras...
Tio, me prometes que lo volveremos a hacer?, claro que si
bebita me dijo, pero la proxima vez nos protegeremos... no entendi a lo que
se refería en ese momento, pero despues lo haria... no importaba, el me amaba...
Salimos del cuarto en cuanto nos vestimos rapidamente, y
afuera estaba el cínico de carlos:
Asi que ya eh? Dijo sonriendo descaradamente.
Callate cerdo, contesto su hermano.
Te dije que era deliciosa y una putita insistió carlos.
Jorge solo lo tomó de la camisa y le dijo: si la vuelves a
tocar, te mato.
Eso hizo que amara y admirara mas a mi tio jorge. Desde
entonces seria solo para él me dije, segura que siempre me protegería.