"YO..."
Caminas y no sabes que vienes a verme, no sabes que yo te
dije que compraras esa ropa interior tan sexy, no sabes que me metí en tus
sueños desde aquel día...
Estabas sentada en el metro, tu pensaste que te venció el
cansancio del día, que por eso te dormiste un par de estaciones y que solo fue
eso, que nada ocurre, como siempre, en tu rutina. No es verdad, yo te mire y te
escogí, por unos segundos tu mirada se clavo en la mia y entonces te tome para
siempre. Entre en tus mas íntimos pensamientos, saque la confesión de todas tus
fantasías, te mire siendo sodomizada por dos hombres, te mire en brazos de aquel
cantante de plástico que pasara de moda mañana y estuve ahí cuando te
masturbaste repitiendo el nombre de tu maestro de geometría de sexto grado. Nada
escapa de mi...
Desde entonces te veo aunque no estés, hago que tiemble de
placer tu vientre mientras sueñas con un hombre desconocido, sueñas que te toma
de las mil formas que tu educación de niña buena no te deja expresar, pero que
anhelas como una mujer ardiente encubierta por tu traje sastre de secretaria
ejecutiva. Me quieres, me amas y me deseas como a la vida, pero no sabes quien
soy, me buscas en todos los rostros de tu oficina, de la calle y de todos tus
amantes eventuales, esos con los que no te permito pasar mas de una noche, todos
esos que no soy yo...
Hoy entre en tu mente como siempre pero te vi diferente,
estabas triste y desolada, querías morir antes que seguir sintiendo este enorme
vacío de no saber a quien amas tan intensamente...ahora estas lista. Te despoje
del último rasgo de voluntad y te obligue a vestirte como yo quiero verte,
quemaste los malditos y grises trajes sastres y botas tu perfecto empleo.
Caminas por la calle sin saber donde vas pero segura de que llegaras con
alguien...conmigo. Tu falda larga se ciñe a la piel de tus piernas y hace una
segunda piel, tu blusa negra-transparente deja que los lobos se saboreen con tus
senos turgentes y voluptuosos.
Llegas frente a mi casa, mi guarida y la miras largamente
antes de entrar, quizá una pequeña parte de tu inconsciente se resiste a mi
mandato y te da fuerzas durante cinco largos minutos, a ti te parece una
eternidad y yo sonrío desde mi ventana, se que una palabra mía susurrada a tu
mente me dará la victoria pero prefiero que te entregues tu misma, mi galardón
humano...
Por fin entras y al verme abrir la puerta lagrimas de
felicidad escapan por tus ojos almendrados, ahora ya no eres tu, ahora yo soy
los dos y yo me desgarro la ropa y dejo ver mis-tus senos y me entrego a mi
mismo tu-mi cuerpo de mujer y lo recibo tu-yo en mi cuerpo de hombre, tomamos mi
miembro y lo succionamos en un beso eterno, me entrego el dulce elixir de
nuestra vagina y saboreo cada pedazo de piel, con gusto algo salado del sudor de
nuestra pasión, ahora y por solo un segundo te dejo ser tu, esta cansada y
satisfecha, estas en mis brazos desnuda sobre la alfombre de la sala, y miras de
nuevo mis ojos como esa primera vez, duermes tranquila ahora, ya no te interesa
nada, solo saber que eres yo...