Todo parecia indicar que esa tarde sería como unas de las
tantas que he tenido con ese hombre del Internet. Les contare que soy casada
desde hace muy poco en realidad: año y medio, casi dos. Las buenas relaciones,
es decir, aquellos deliciosos encuentros sexuales, como quieran llamarlo, que
teníamos cuando novios se esfumaron desde la primer noche de casados; a partir
de entonces, todo fue en declive: su apetito, su imaginación y ganas de
experimentar, todo eso se convirtió automáticamente en una rutina aburrida,
decepcionante.
Yo ya había sido infiel en mis anteriores relaciones, a decir
en verdad, en todas y cada una de ellas, ustedes saben, nada fuera de lo normal.
Pero desde que me case, y con lo "hambrienta" que me tenía la situación con mi
marido ansiaba experimentar con cosas más fuertes, diferentes… y entonces un
buen día me decidí. Coloque un anunció en una página de contactos muy ardiente,
diciéndome ansiosa de experimentar cualquier cosa, gangs, orgías, anal (que es
algo que me fascina) y abrí una cuenta en el Messenger para que me contactara a
quien le interesara.
La cosa resulto, digamos, exitosa. Muchos chicos, y algunas
chicas, empezaron a ponerse en contacto; charlaba con todos ellos, "cachondeaba"
con ellos un rato pero luego me aburrían… no se, sentía que no era la que
buscaba y simple y sencillamente los bloqueaba y fin. Hasta que un día llegó un
correo "interesante" y decidí contactar a este hombre cuyo saludo inicial era
"hola puta caliente" y que como despedida firmaba "besos negros". Nos pusimos en
contacto y hablamos de todas mis fantasías, de lo que quería experimentar y cada
respuesta que me enviaba hacía que me interesara más en conocerlo.
Hablamos del primer encuentro y le dije lo que quería:
llegaría al lugar indicada, muy cerca de mi oficina, sin pantaletas ni bra, y el
me vendaría los ojos y pondría esposas para hacer realidad esa fantasía que
tenía yo de sentir que estaba siendo violada. Y ¿saben algo? Sucedió así y mejor
aún.
La cita fue un viernes a las 2 de la tarde, en la esquina de
mi trabajo. 5 minutos antes de la hora acordada, fui al baño, y me quite
pantaletas y bra. Llevaba un vestido negro ajustado de tela tipo sweter hasta
debajo de la rodilla, botas altas negras y una gabardina negra porque en esos
días hacia mucho frio, por lo que pude salir con confianza a la calle sin que
nadie se percatara de que iba completamente desnuda debajo del vestido. Cuando
llegue a la esquina el ya estaba esperandome dentro del auto que me dijo que
conseguiría para esa ocasión en especial. Era un aunto grand-marquis negro muy
amplio y elegante, polarizado muy oscuro desde afuera, de manera que casi no
pude verle el rostro hasta que estuve dentro de el. Me saludo con un "hola puta"
y un beso de lengua asqueroso, lleno de saliva y un apretón de nalgas. El
asiento de pasajero ya estaba totalmente reclinado y como habíamos acordado, de
una bolsa que llevaba en el asiento de atrás saco un antifaz negro de satín y
unas esposas con forradas de peluche. De un jalón de cabellos hizo que me
recostara y rapidaente colocó el antifaz en mi cara y mis manos detrás de mi
espalda rodeando el respaldo del asiento para esposarme de esa manera. Entonces,
abrió mi gabardina, y subió mi vestido hasta arriba de mis senos y los empezó a
besar y a lamer deliciosamente, mientras con sus dedos sobaba mi clítoris y todo
esto de una manera rápida, desesperada.
-muy bien putita, veo que estas lista para recibir los
regalitos que te traje – y la verdad es que desde que me levante ese día por la
mañana, me sentía nerviosa, distraída, pero sobre todo, muy muy caliente por la
expectativa de lo que sucedería en este encuentro, así que desde un buen rato
antes había notado mis pantys totalmente húmedas. – veamos lo que hay aquí puta-
y en eso estiro un brazo hasta el asiento trasero desde donde pude escuchar que
abría un paquete plástico y luego otro...
-que ricas tetas tienes puta y que sabrosas nalgas – me dijo
mientras se inclinaba nuevamente a chuparme los senos y con una mano me apretaba
y sobaba las nalgas…. - ¿estas lista para tu sorpresa puta? – yo no podía hilar
palabras, respiraba agitadamente, exitadísima por la situación…. Solo asentí con
un – mmmh -, dejó entonces de sobar mi trasero y estiró su mano hacia alguna
parte donde había dejado "sus regalos"….
Empece a escuhar un ruidillo, como el de una rasuradota
eléctrica de esas que usan los hombres para la barba, y cual fue mi sorpresa
cuando de un solo movimiento metió aquel aparato en mí vagina… era un consolador
eléctrico, de textura rugosa y muy ancho…. entro fácilmente pues mi vagina
estaba prácticamente "chorreando" de jugos y sin dejar pasar tiempo empezó a
meterlo y sacarlo muy fuerte , hasta el fondo y cuando no podia entrar más, le
daba vueltas como queriendo abrir mi orificio y después de unos segundos volver
a taladrarlo sacándolo todo y metiéndolo hasta el fondo.
-¿te gusta perrita?, ¿te acuerdas que me decías que querías
que te cogiera por el culo?, ¿si?, pues vamos preparándote entonces para que
recibas mi vergota por el culo puta – entonces dejó descansar el consolador
encendido en mi vagina y estiró su mano para sacar su otro regalo….sentí como lo
acerco a mi ano, era una especie de dildo plástico, no muy grueso, y lo metió
sin aviso en mi culo que ya estaba mojado también por todos los jugos que habían
escurrido de mi otro orificio. Lo metió y lo sacó varias veces, no tan
bruscamente como el consolador en mi vagina, pero si con movimientos rápidos.
Entonces se incorporó dejando mis agujeros llenos con sus juguetes y encendió el
auto –vamos a la casa puta, que te voy a coger como te gusta perra –
Manejo cerca de 15 minutos en los que yo continué con la
gabardina abierta y el vestido levantado para que el pudiera en cualquier alto
en el trayecto manosear mis senos, mi trasero, pero sobre todo, juguetear con
los artefactos con los que relleno mis aguejros mientras me repetía cosas sucias
como "perra", "puta" "me la vas a lamer y te vas a tragar mi leche" "te voy a
coger por el culo hasta que te reviente"…. hasta que por fin llegamos a su casa.
Eran las 2.15 de la tarde aproximadamente, por lo que supongo que muchas
personas que les tocaba alto junto a nosotros podían ver como me masturbaba sin
descanso por mi vagina y por mi ano. Algunas veces empujaba tanta fuerte el
consolador que realmente me dolía e intentaba escapar para que no siguiera
lastimandome.
Estacionó el auto en la cochera y se acerco por el lado de la
puerta del pasajero para quitarme las esposas y el consolador. Me bajo el
vestido, cerro la gabardina y me cargo hacia el interior de la casa. Todo el
tiempo permanecí con el antifaz que no me permitía ver absolutamente nada así
que me sorprendo cuando sin ningún preámbulo me arrojó con ropa, zapatos y todo
a una tina que más bien parecía una alberca –antes de cogerte, tengo que
limpiarte puta, las zorras como tu me gustan recien bañaditas, pero te voy a
bañar de una forma especial, perra- de un jalon me arrancó la ropa y me volvió a
esposar otra vez. Yo estaba sentada, a la expectativa, cuando después de un par
de minutos lo sentí entrar en el agua. Me jalo de manera que quede recostada
boca abajo, solo con la cabeza y las manos esposadas fuera del agua,
sosteniéndome de la regadera que sirve para llenar la tina; se puso de cuclillas
entre mis piernas y empezó a jugar nuevamente con el dildo en mi ano. Lo metia y
lo sacaba, rapidamente mientras que con la otra mano me apretaba los senos, los
pellizacaba y amasaba bruscamente, o las nalgas, a las que de vez en cuando les
daba arañazos,
-vamos a cambiar de juguete ¿te parece? ¿Cómo sientes este?-
me dijo y de un solo empujón metió por mi ano otro dildo pero este doblemente
grande y con forma de espiral - ¿te gusta perrita?, decía mientras lo metía y lo
sacaba debajo del agua. -¿te gusta verdad perra? –mmhh, mmmh, aaaahhhhh-
¿quieres mas?, ¿quieres uno más grande?, o ¿quieres el mío? –si, si, métemelo-
¡¡pues no putita¡¡ ese es hasta el último, hasta que tengas tu hoyo bien grande
porque te voy a dar bien duro y te lo quiero meter y sacar sin que se cierre,
¿eh puta?, te voy a dejar el hoyo bien abierto hasta que te pueda meter la mano
– mmmhh, si, si, mmmhhh…- haber puta, vamos a ver de una ves si vas a aguantar
mi verga en tu ano…- saco el dilo y muy despacio, sentí otro, pero este era
diferente, era rugoso, rasposo, y poco a poco se empezaba a ensanchar hasta que
–ahhh, ahhh, - no aguantaba el dolor, me dolía terriblemente, como si se fuera
habriendo o inflando – ahhhhhh, ahhhhhh – ya mero acaba puta…mmmh, si…. Que buen
agujero….-
Se levanto de la tina, y me volvió a cargar para dejarme caer
en una alfombra suave. Me ardía el culo, muchísimo, con ese aparato que tenía
adentro.-mmmhh, mmmhh, aaaahhhh, aaaahhh- muy bien puta, muy bien, te estas
portando muy bien, chupame los huevos puta – me dijo en tono fuerte mientras los
ponía sobre mi cara y se inclinaba para hacer un 69. Todavía tenía el ano lleno
con esa cosa cuando sentí su lengua jugueteando con mi clítoris, luego una
mordidita, seguida de unas cuantas lamidas y otra vez, -aahhh, aaahhh, aaahhh,
aaaaaaaahhhhh- (mi primer orgasmo de la tarde). Lamia sus huevos colgados, eran
grandes, con pelos y olían a sexo… quizá se había cogido a otra mujer antes de
pasar por mi.
Después del primer orgasmo sobre la alfombra –muy bien
perrita, muy bien, ese fue el primero, ahora vas a descansar un poco, pero
encadenada, como una buena perra- Por fin quito sus pelotas de mi cara y jalo
unas cadenas que se escuchaban pesadas. Asi recostada boca arriba me encadenó de
tal manera que mis rodillas tocaban mis codos y mis brazos quedaron abiertos
amarrados, creo yo, a las patas de una cama. Estaba totalmente abierta y a su
disposición…. coloco unas pinzas pláticas que se usan para colgar ropa en mis
pezones –aahh, aaahh- más de dolor que de placer… ya para entonces mi ano se
había amoldado a ese instrumento de tortura que tenía dentro….
Lentamente lo fue sacando y supongo que el agujero había
crecido justo al tamaño que el deseaba por que sin dejar pasar ni un segundo
introdujo su miembro que entonces me di cuenta era muy grueso. Empezó a bombear
en mi ano, muy fuerte… pude sentir que era un hombre corpulento –aaah, aaahhh-
-que rica estas puta, que rica estas- y me daba manazos en los senos que aún
tenían las pinzas de ropa – aaaahhh, aaaahhh, aaaahhhh – ARRRGGGHHH, ARRRGHHHH –
(su primera eyaculación)….me lleno el ano de leche así que cuando se quitó pude
sentir como escurria de mi cuerpo.
-¿estas cansada putita o quieres más?, jajaja…. ¡claro que
quieres más¡ bien, veamos, rellenemos ese delicioso agujero para que no se
cierre…- - aaaaaaaaaahhhhh, aaaaaaahhhhh,- me dolia muchísimo, ¡estaba
metiendome el grueso consolador por el no¡ -aaaaahhh, aaaaahhh, me revolcaba de
dolor, tratando de zafarme, pero era demasiado tarde, el pene eléctrico estaba
llena granulaciones y cada milímetro que entraba por mi era me arrancaba un
quejido de dolor –aaaaahhh… aaaahhhh….aaaaahhh- Cuando por fin estuvo todo
dentro lo encendió y comenzó a vibrar deliciosamente…. un dildo ocupó mi vagina
ahora, y el lo metia y lo sacaba rapidamernte, era aquel que había usado en la
tina, y se sentía delicioso cada vez que entraba y salia….. seguía
gimiendo….-aaaahhh, aaaahhh, aaaaahhhh- encadenada, abierta de piernas y rellena
otra vez por mi dos agujeros….
-muy bien perra, creo que ya va siendo hora cabalgarte- me
desencadenó y me volvió a esposar, me ayudo a ponerme en cuatro, saco el dildo
de mi vagina y me metiío su vergota que otra vez estaba parada y tiesa….
–aaaaaahhh, si, si, si, aaaaahhhh- ¡por fin me la estaba cogiendo y con el
consolador en mi ano¡- pense (otro orgasmo)… me cabalgó un buen rato sin
descanso, la metía y la sacaba completita, me daba un par de nalgadas con ella y
la volvió a meter para seguir bombeando, mientras me daba de nalgadas que me
dejaban el trasero rojo o me apretaba los senos doloridos por las pinzas de ropa
que seguían en mis pezones…
-ahora por lo dos lados puta - …. Sacó el consolador de mi
ano y empezó a meter y sacar alternando mi vagina y mi ano…. Sentía que no
podías más y antes de otro orgasmo, decidió que me quería coger boca arriba, así
que me volvía a poner espalda al suelo y me la metió por el ano, recostó su
cuerpo sudado sobre el mio y empezó a penetrarme muy fuerte….sentía su vergota
llenándome el ano y de repente en mi vagina, y luego otra vez en mi ano…. con
una mano me apretaba una nalga y con la otra exprimia mis senos, mientras me
lamia la cara, el cuello, o me agarraba por los hombros para que no tratará de
escapar de sus profundas penetraciones… -¿A dónde vas puta? Asi te gusta ¿no?-
aaaahhh, aaaaahhhh, - Por fin se quitó de encima y apuntó su pene hacia mi
pubis, y alli volvió a vaciar su leche tibia….
Me dejo descansar un rato y volvía a llevarme a donde nos
habíamos encontrado 2 horas antes…. Antes de salir de su casa, vi unas cuantas
gotas de sangre en la alfombra, y me mostró los demas "juguetes" que usariamos
en las próximas citas: más dildos y consoladores de distintas formas y tamaños ,
unas bolas que creo les llaman "chinas", y mucho más. Al bajar del auto apenas
si podía caminar del dolor tan tremendo que sentía que me partía el culo y
durante días seguí pensando en lo sucedido, recordando sobre todo sus palabras
de despedida –fuiste una buena puta, felicidades, ya eres mi perra –
Contunuará…..
Esto que les cuento es verídico. Si quieren conocerme,
escríbanme a mi correo
moni_l52@hotmail.com
PD: Especialmente dedicado a ti, SAGREV… besos y hasta algún
día.