Me gusta que los hombres me sorprendan
Bueno como lo anticipe en el relato anterior les voy a contar
como una simple cita me sorprendió por como se transformo en un trío de lenguas
y manos.
Como siempre yo con mi costumbre de navegar por los más
variados Chats, encuentro a un chico que me atraía bastante como para conocerlo
personalmente.
Con los rodeos pertinentes para crear un poco mas de ansiedad
en mi y potenciar mas mi atención hacia el, concretamos encontrarnos en un
boliche.
En nuestra charla habíamos hablado sobre los gustos sexuales
de cada uno y el tímidamente me confeso que su inclinación era de tipo bisexual.
Para mi eso no era una desventaja, al contrario ayudaría a poder sacármelo de
encima en caso de que el encuentro personal no resultara acorde a lo que
pretendía yo.
La cita se llevaría a cabo en un boliche, pero yo no tenia la
intención de ir sola.
Como mis amigas ese fin de semana estaban ocupadas me
acompaño un amigo que también tiene una inclinación bisexual. Que mejor para
esta ocasión…
Si con el chico no había onda, tal vez la hubiera con mi
amigo Adrián.
Bueno, llegamos al boliche, había bastante gente y nos costo
un poco localizarlo.
Nos habíamos anunciado que ropa llevaríamos, en que parte del
lugar y a que hora nos encontraríamos.
La sorpresa surgió en Pablo, así se llama; cuando me ve
llegar con Adrián, pero más fue mi sorpresa cuando al cabo de un tiempo empiezo
a notar que Pablo estaba coqueteando con Adrián y conmigo. Me pareció muy
divertida la situación.
En un momento Pablo pareció decidirse por mí y sin avisarme
delante de Adrián, que me tenía abrazada por la cintura, se me acerca y comienza
a besarme, pero también lo abraza a Adrián acariciándole la cola suavemente.
Obviamente que a mi Pablo me gustaba y no iba a desperdiciar
ese beso, también lo bese pero mi mano se colgó del bolsillo delantero del Jean
y lo traje hacia mi.
Adrián se puso detrás de el y comenzó a besarle la nuca
mientras que Pablo disfrutando esto lo abrazaba por detrás a Adri sin permitir
que se separara de el.
Era un trío constituido ya, y Pablo lo disfrutaba en verdad.
Las caricias y los besos ya habían subido la temperatura
junto con los tragos que habíamos tomado los tres, así que en un momento Pablo
nos invita a su departamento. Aceptamos sin mucho debate.
Llegamos a su departamento y nos ofreció café, fue a la
cocina y regreso al momento con las tacitas.
Nos sentamos en unos sillones grandes y muy cómodos. Mejor
dicho nos desparramamos.
Yo sentadita al medio charlaba normalmente cuando de repente
Pablo deja la taza sobre la mesa y se lanza a besarme.
Adrián solo observa, pero como lo íbamos empujando del sillón
se paró y se coloca a un lado a observar.
Pablo me recuesta y el sobre mi, mientras me besa comienza a
sacarme la ropa.
Bah, en realidad el solo la deslizaba hacia abajo y Adrián
terminaba de sacármela.
Hasta ese momento entre Adrián y yo nunca había pasado nada,
más que unos lindos besos y muchos abrazos nada más.
La situación me estaba sorprendiendo bastante pero no me
disgustaba para nada.
Con Adrián había cierta confianza como para lo que ocurría y
por Pablo no me preocupaba; era una cita y un momento que los dos queríamos que
pasara.
Finalmente quede sin ropa y Pablo con su pantalón
desprendido.
Meto mi mano en su pantalón y noto que su cosito estaba más
que duro, que tenia unas ricas gotitas que lo humedecían apetitosamente.
No me pude contener con eso y empecé a tratar de incorporarme
pero cuando iba a sacar mi mano de su pantalón noto que otra mano entra en
escena. Era la de Adrián que se prendía al cosito de Pablo para acariciarlo y
con muchas ganas.
Adrián empezó a bajarle el pantalón a Pablo mientras yo me
entretenía besando su boca, su cuello, su pecho y empezaba a bajar deslizándome
por el sillón entre las piernas de Pablo que estaban abiertas.
Baje hasta encontrarme con ese cosito que churreaba de ganas
que tenia que lo lamiera hasta gastarlo, obvio que sin que Adrián dejara de
acariciárselo y besarle en la espalda como hacia.
Mi cosita quedo al descubierto y Adri lo noto. Pero también
estaba la colita de Pablo frente a su cara así que tendría que elegir.
Adrián comenzó a recorrer la rayita de la cola de Pablo hasta
llegar a su ano.
Pablo estaba a punto de estallar, tenia grandes espasmos de
placer provocados por la lengua de Adri en su ano y mi boca metiendo dentro su
cosito durísimo.
Pero Adri no desaprovecho mi cosita tampoco, suavemente
acerco su mano y con el índice comenzó a acariciarme el clítoris todo mojado por
mis jugos.
Yo no disimule todo lo que me gusta eso y comencé a gemir
dejando de lamer el cosito de Pablo.
Entonces Pablo se paro, se corrió y fue a ubicarse en pose de
69 para probarme el también. Comenzó a lamer mi cosita muy mojada y chorreando
ya de jugo, lamió suavemente mi clítoris y hasta me penetro con su lengüita.
Alterno sus deditos con la lengüita.
Adri lo siguió y una vez que estuvo sobre mí con la colita
apuntando a la cara de Adri este lo penetro con la lengua. También usaba de vez
en cuando muy suavemente un dedito.
A mi me quedo la mejor parte, porque si bien estaba
disfrutando de lo que me hacia Pablo podía gozar lamiendo los hermosos huevitos
que tenia colgando frente mi cara y acariciarle intensamente su cosito.
Después de que nos cansamos de lamernos y acariciarnos, me
corrí de la escena y los coloque frente a frente a Pablo y a Adrián, y sin
dudarlo Adrián lo beso sin que Pablo se opusiera para nada.
El ambiente estaba más que cargado de deseos, instintos y
excitación. Valía todo y estamos dispuestos a disfrutarlo.
Adrián se dio vuelta y dejo su colita apuntando a Pablo que
no dudo un segundo en penetrarlo. Introdujo su cosito y luego de unos segundos
empezó a entrar y salir de Adrián con una velocidad feroz e intensamente. Mi
amigo comenzó a gemir y a gritar de placer.
A mi la escena me excitaba mucho así que me apoye colita
arriba al lado de Adrián para esperar mi turno, llevando mi mano a mi cosita
para acariciarme porque estaba muy excitada.
Pablo cuando me vio, inmediatamente salio de Adrián y
apoyando su duro y hermoso cosito en mi cosita lo deslizo con fuerza adentro.
Esa investida me hizo sacar hasta el aire que tenia dentro de mis pulmones. Paso
su mano hacia delante y saco la mía para poner la suya a hacer el trabajo de
acariciarme muy intensamente para hacerme gemir aun mas.
Con Pablo penetrándome Adrián aprovecho y puso su pene en la
colita de Pablo, lo comenzó a penetrar suavemente.
Solo en ese momento Pablo se detuvo para ser penetrado, pero
luego retomo el ritmo y ahí los dos comenzaron a acelerar.
Que sensación mas excitante sentirte penetrada por un tipo
que también lo están penetrando y lo goza al doble.
Seguimos así por unos momentos donde solo se escuchaba
gemidos, ondas respiraciones, y algunas palabras de suplica por mas o porque no
le dejaran de dar placer.
Llego el momento donde acabamos, primero fue Adrián y luego
Pablo y yo a la vez.
Quedaron los dos tendidos, Pablo sobre mi y Adri a un
costado.
Nos quedamos un momento mas, luego nos cambiamos y nos
despedimos.
Adri me acompaño a mi casa donde nos quedamos tomando un café
y comentando mí cita.
A Pablo no se si lo veremos nuevamente pero Adri me pidió
acompañarme en otra ocasión de este tipo.
Espero que les guste y en el próximo relato les voy a contar
como el mar puede hacer olvidar por un momento las penas y mas cuando se cuenta
con una vieja amiga como yo.