Jessi Capitulo I (Visita a mi padrino)
Soy una chica de 18 años, que esta estudiando la prepa, soy
una muy buena estudiante. Soy esbelta (no flaca), tengo un cuerpo proporcionado,
ya que desde muy niña he practicado la natación. Soy blanca, (sonrosada, debido
a las asoleadas, que me doy por la natación), y creo que debido al ejercicio, me
he estirado ya que mido 1.72, de pelo castaño claro, que me llega abajo de los
hombros, pero lo mejor es mi cara, mi novio dice que tengo cara de ángel, ojos
grandes, de color café, labios de medio beso, y mis piernas muy bien torneadas,
que vuelven locos tanto a hombres como a mujeres.
Quiero incursionar, en el medio artístico, en lo que sea;
cine, modélaje, teatro, etc.
Tengo un padrino (Alex), gran amigo de mi papa de toda la
vida, que me adora, siempre que va a la casa, me lleva un presente, desde que
era niña, hasta hoy de adolescente.
Por pláticas con mi papa, sabia que tenía un negocio, al que
nunca fui, por ser menor de edad; parece ser, que era un bar, y que tenía nexos
con el ambiente artístico.
En la agenda de mi papa, encontré su dirección y aprovechando
que no tuve la última clase me decidí ir a visitarlo. Como era temprano, estaba
cerrado; pero se escuchaba ruido en su interior, por lo que toque la puerta,
bastante fuerte, para que me escucharan, después de mucho insistir, por fin,
abrieron la puerta.
Era un empleado, le pregunte
-El Sr. Alex, por favor
– De parte de quien.
- Jessi, soy su ahijada.
- Adelante preciosa - escuche que gritaba, desde adentro.
Entre, estaba muy oscuro, estaba deslumbrada y no me adaptaba
a la oscuridad. Finalmente al fondo lo vi., acercarse a mi sonriente.
-Que te trae, por aquí, no vendrás a pedir trabajo, porque
eres menor de edad, y no puedo contratarte.- me comentaba entre sonrisas.
-Si no te interrumpo, me gustaría hablar contigo y pedirte un
favor.
-Concedido de antemano preciosa.
Me tomo de la mano y me guió a través del club, este simulaba
un gran barco pirata, con una barra que simulaba el timón del barco, las mesas
eran unos barriles de madera, en lo mas alto del local, una clásica bandera
pirata, la escasa luz emana de lo que simulaban ser uno cañones. No pude
apreciar mas por la oscuridad y por la rapidez con la me guiaba mi padrino,
finalmente, llegamos a una escalera, la cual no vi bien y, por poco me caigo, la
subimos y llegamos a una puerta, la cual abrió y por fin pude ver la luz.
Era una enorme oficina, muy lujosa, de la pared, colgaban
varios cuadros, pinturas y fotos, todos de desnudos, tanto de hombres como de
mujeres. Estaba toda alfombrada de color rojo, los muebles todos de madera, de
caoba, al fondo una enorme cortina, también de color rojo.
-A ver, pequeña siéntate, y platica, que es lo que ya te
concedí.
El sillón, era realmente acogedor, que apetecía acostarse y
echarse una siesta, de lo mullido que era, y por lo mismo como que me hundía,
provocando que se me levantara de mas mi falda, dejando al descubierto una
porción generosa de mis muslos. Y yo, como si nada hubiera pasado, sin turbarme,
como mujer de gran mundo, permanecí inmóvil, pero mis mejillas me delataban. El
no pudo quitar la vista del espectáculo que le estaba yo proporcionando,
provocando que me ruborizara más.
-Tranquila, no tienes porque ruborizarte, no te había
observado bien, pero eres bellísima, igual y quizás más que tu madre, y tu madre
la conozco desde que era novia de tu padre y, continúa igual de bella.
Ya un poco más tranquila, le dije:
-Mira padrino, quisiera incursionar en el medio del
espectáculo, y ya conoces a mis padres, son adorables, pero un poco rigurosos, y
no creo que me den permiso, quisiera ensayar un poco de baile, de gimnasia, para
ponerme en condición
-Pero pequeña no creo que necesites hacer el mas mínimo
ejercicio, a ver, párate y gira un poco, para poder observarte.
Me levante con mucho cuidado, para no enseñar de mas al
hacerlo, y di una vuelta despacio, para que me mirara, y no pude contenerme, y
ahora me puse roja como jitomate.
-Lo dicho, no necesitas rebajar ni un gramo- yo insistí
-Por favor, aunque veo que no podría hacerlo aquí, ya que en
el salón hay mucha gente y me daría mucha pena hacer mis ejercicios delante de
tanta gente.
-Ve hacia donde esta la cortina y recórrela de la parte de
arriba.
Fui hacia el fondo de su oficina, donde se encontraba la
cortina y me estire para poder alcanzar una especie de bastón, para poder
correrla. Y al hacerlo mi falda se me subió un poco, dejando seguramente a su
vista, nuevamente mis muslos desnudos.
-Guau – exclame-
Era un enorme salón de las mismas dimensiones del que estaba
en la planta baja, en una esquina un montón de acogedores cojines de todos
tamaños y colores, en el otro extremo, lo que parecería un estudio fotográfico,
con muchas luces de todos colores, y otros aparatos que yo desconocía; unas
laminas como de metal otras cosas que asemejaban a unos enormes paraguas.
En otra esquina, una recamara, a todo lujo, me imagino, donde
mi padrino descansaba, o quizás alguna vez que estuviera cansado, se quedaría a
dormir aquí.
En el otro extremo un pequeño cuarto todo de cristal, el cual
no se podía ver a través de el por estar apagada la luz.
-Que te parece, el lugar, lo apruebas.
Corrí a sus brazos y le di un largo y tierno beso en los
labios, y al separarme note que mis pezones se habían parado por la excitación.
-Gracias padrino.
-Te voy a dar una llave, para que puedas entrar, por donde te
voy a enseñar. Si te parece bien, el próximo lunes, puedes empezar, sirve que lo
limpio un poco, ya que últimamente, no he trabajado aquí.
Mis pezones, recuperararón su tamaño habitual.
-Bueno, nos vemos el lunes, saliendo de la escuela, me vengo
corriendo, para que mis papis, no se enojen por llegar tarde.
Me enseño, por donde debería entrar, y nuevamente me despedí
de él de un beso, pero ahora en la mejilla.
Llego el tan ansiado lunes, me puse el short de deportes de
la escuela debajo de la falda del uniforme y dentro de mi mochila un traje de
baño. Nada más esperaba con ansia que sonara la chicharra para salir corriendo,
me puse de acuerdo con mi amiga Lau, de que si mi novio le preguntaba por mi le
dijera, que iba a estudiar a su casa, para que de esa manera no intentara
acompañarme a mi casa como todos los días.
Salimos juntas Lau y yo, y finalmente le di las gracias.
-Te debo una.
-Pero adonde vas Jess, que no me has dicho
-Luego te platico, bye
Finalmente llegue al estudio de mi padrino, subí a la planta
alta, y allí estaba él, esperando, se acerco sonriente a mi, y me dio un beso en
la mejilla.
-Hola preciosa, eres puntual, es el sello de la familia.
-No te imaginas lo que tuve que pasar, para que nadie
sospechara nada.
-Mira preciosa, sígueme.
En una de las esquinas junto al cuarto de cristal, había una
puerta, y al abrirla, vi. un pequeño cuarto. El cual tenía un tocador, con focos
alrededor, como he visto en el cine, donde se maquillan las estrellas, a un lado
un pequeño sofá cubierto de piel de visón
-Aquí, te puedes cambiar, allí hay un baño, con regadera y
jacuzzi, donde te puedes dar un regaderazo, con cuidado de no mojarte el
cabello, ya sabes para evitar sospechas.
-No te preocupes, en la escuela hay una alberca y vestidores
donde me doy una ducha, y mis padres lo saben, todos los días que tengo natación
llego a la casa con el cabello húmedo.
-Bien te dejo, para que te cambies.
Me quite la falda, y me quede con mi short, me desabroche la
blusa y debajo de ella, traía un coqueto top, me arregle un poco el cabello y
sali al salón.
-Lista
-No me digas, que vas hacer tus ejercicios con eso, no tienes
otra cosa que ponerte.
-Ssi – dije titubeando- un traje de baño.
-Creo, que serviría más.
Entre nuevamente, al cuarto, busque en mi maleta, saque el
traje de baño, y me lo puse rápidamente, y sali de nueva cuenta.
- Y eso que es- señalando mi traje de baño- no he visto algo
más antiguo, desde que vi. una película del cine mudo.
- Bbueno, es que en la prepa, también hay muchachos, y mi
mama, fue la que me compro este, que es bastante recatado, y así evitar que me
molesten.
-Mira Jess, si quieres incursionar, al mundo del espectáculo,
tendrás que hacer hasta desnudos, y mientras me mencionaba, los nombres de
varias conocidas actrices que lo habían hecho, se acerco a mí, y tomo los
tirantes de mi traje y los empezó a bajar.
Yo lo detuve
-Espera,…. es necesario
-Si
-Sssi lo tengo que hacer,….déjame a mí.
Respire profundo, pase los tirantes por debajo de mis brazos,
tome valor, y zaz, baje el traje hasta mi cintura, dejando mis meloncitos, al
aire –era la primera vez, que un hombre los veía-, nadie, ni mi novio siquiera.
Sentía que al verlos mi padrino, estos crecían de tamaño, y
mis pezones, se levantaban y los sentía duros, instintivamente, como protección,
me cubrí, con ambos brazos.
-No preciosa, no los ocultes, son demasiado hermosos.
Me tomo de mis muñecas, y las retiro de mis meloncitos, y
puso mis manos, a un lado de mi; y sin darme cuenta, el siguió descendiendo sus
manos por mis costados, haciendo descender totalmente mi traje de baño hasta mis
tobillos.
Allí estaba yo, totalmente desnuda ante él, dio unos pasos
hacia atrás para poder observarme, y sentía sus ojos como dedos sobre mi cuerpo,
primero se detuvo ante mis ojos, yo me ruborice, pero aguante su mirada, fue
descendiendo hasta detenerse en mis meloncitos, en ese momento yo sentía que mis
piernas se doblaban, continuo bajando, hasta llegar a mi rajita, que por cierto,
tengo el vello recortado, gracias a un consejo de mi amiga-después, les
platicare de ella, ahora solo confórmense con saber que se llama simplemente
Laura.
- Da una media vuelta, y detente.
Así lo hice dejando a su vista, mi precioso culito.
Yo sentía que mi conejito, se iba mojando.
-Perfecto, acércate te tomare unas medidas, para llevar el
record, de antes y después.
El tomo una cinta y tomo medidos de varias partes de mi
cuerpo, a pesar de encontrarme completamente desnuda ante él, ya lo estaba yo
tomando como algo normal.
-Debes confiar plenamente en mi, cualquier cosa por
descabellada que te parezca, la tendrás que hacer. Yo asentí con mi cabeza.
-Voy a tomarte varias fotografías, encendió las luces de su
estudio, y las láminas que tenía, las empleo para que la luz se reflejara sobre
mí.
Me hizo posar de diferentes posiciones, de frente, de perfil,
de espaldas, nada anormal.
Hasta que me dijo, que me recostara, entre los almohadones,
así lo hice. Estos igual era de piel de visón. Era suave y calida, y sentí como
una suave caricia sobre mi piel desnuda. Y ese contacto con la piel me hacia
sentir como un cosquilleo en mi conejito.
Ahora tomo una cámara de cine, y empezó a filmar, me hizo que
girara, así recostada y que hiciera diferentes posturas, todas muy sensuales.
Hasta que me dijo:
-Abre las piernas.
Yo sorprendida, no sabia que hacer.
-Recuerda lo que te dije, confía en mí.
Trague saliva, y lentamente fui separando mis piernas,
dejando expuesto mi conejito.
Cual no seria, mi sorpresa, cuando dejo la cámara a un lado,
y fue aproximando su cara a mi conejito, inmediatamente, las cerré.
El tomo mis rodillas, y las fue separando, no pude resistir,
ya que era más fuerte.
Entonces acerco su cara, y empezó a besar, lamer mis
rodillas, ascendiendo por la parte interna de mis muslos.
Nno,…por favor, detente.
El continuaba avanzando, hacia su objetivo, el placer que
sentía, hacia que tuviera menos oposición por parte mía.
Finalmente, resignada me deje caer de espaldas, sobre los
cojines y haciendo mis brazos hacia un lado.
Cuando creí, que ya había pasado todo, siento como una
explosión en mi interior, su lengua había llegado a mi rajita….
Continuara…
Si les agrado, mi relato, me gustaría que me lo hicieran
saber, en caso de ser lo contrario, también parar recibir sus consejos y
sugerencias...
Me agradaría recibir sobre todo comentarios de autoras,
porque creo que tenemos diferente visión sobre el erotismo. Besos
Jessi
Jessi_4842@yahoo.com