[ Inicio ] [ Novedades ] [ Top100 ] [ Relatos Hablados ] [ SexShop ]
 Enlace Recomendado del día: [ Emotik MSN ]
 1,144,450 Miembros | 12,853 Autores | 54,273 Relatos | 1,510 Usuarios Online Bienvenido a TodoRelatos.com! 
TODORELATOS
RELATOS
AUTORES
PANEL / INFO
VARIOS
 
 
SEXSHOP
RELATO HABLADO

Follando en una isla desierta
TODORELATOS » RELATOS » DON MARTIN IRISAR (6)
[ "Cuando el filósofo señala la luna, el tonto se fija en el dedo" ]
 TODORELATOS.COM Fecha: 03 de Diciembre, 2008.
Fecha: 26-Mar-06 « Anterior | Siguiente » en Amor filial (4615 de 6524)

Don Martin Irisar (6)

santi35
Accesos: 8,621
Valoración media:
Tiempo est. lectura: [ 10 min. ]
 -   + 
Sigue el casamiento de Hebe y Carlos, transformado ya, en una monumental orgia. Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a Ver ficha del autor

Don Martín Irisar

Parte 6

Con un grito de placer y apretándola contra si, como si quisiera fundirla a su cuerpo, Tata eyaculo una gran cantidad de leche en el interior de Miriam, casi al mismo tiempo esta apretó con fuerza la cintura de mi tío, con sus piernas, se retorció y su cuerpo tuvo el primer orgasmo de su vida con una verga metida dentro suyo.

Cayo desmadeja sobre mí, la verga de Tata endurecida aun, salio de dentro de ella, al caer mi tío de espalda, levemente apoyado en Clara, su miembro, saliéndole, aun, una gotas de semen y mojado de los jugos de Miriam, esperma y pequeños hilos de sangre, quedo mirando al cielo.

Miriam, apoyada contra mí, con el desnudo cuerpo completamente laxo, sus delgadas y torneadas piernas, abiertas; de su desflorada vulva, grandes gotas de la secreción de Tata, se escurría para correr hasta el agujero de su culo, donde se amontonaban para caer, finalmente al suelo.

Clara se incorporo, ayudando a Tata a levantarse y se coloco al lado de nuestra hija, esta con los ojos aun cerrados y con la respiración agitada, estaba bañada en sudor, sin embargo de a poco una sonrisa ilumino se rostro, la ayudamos a pararse, repare que el semen de mi tío, ahora, corría ahora por sus piernas, me coloque frene a ella, de rodillas y la limpie con un pañuelo, su vulva estaba hinchada, enrojecida y manchada de sangre.

Las manos, de Miriam, acariciaron mi cabeza en un gesto de ternura tal que no era adecuado en una niña, más propio en una persona con más experiencia; su encuentro con Tata la había trasformado en una mujer.

- Fue maravilloso – dijo – Pero el próximo quiero que seas tú y que lo acompañes tú también mama, ya que son ustedes las personas que mas amo en el mundo, quiero que me disfruten y yo disfrutarlo a ustedes-.

Nos abrasamos los tres, mí endurecida verga se apoyo en el vientre de mi hija; Clara, la tomo y acariciándola, nos beso primero a mí y luego a Miriam, jugando por unos segundos con su lengua en la boca de su hija, respondiendo esta al beso con una pasión que dejo sin aliento a su madre.

Tata, totalmente desnudo, se sentó en una de las sillas y sirviéndose un gran vaso de vino, nos comento que en toda su vida jamás había gozado tanto con una niña como lo había hecho con Miriam, pero lo había dejado totalmente agotado.

La fiesta estaba ahora en todo su apogeo, aquí y allá se veían parejas en las más variadas posturas.

Con los rostros totalmente enrojecidos, se acercaron a mí las nietas de Adela, Ana y Mariana, estaba aun vestidas, solo que Ana tenia la blusa de seda blanca, abierta y al descubierto las grandes tetas, al corretear hacia mi, estas saltaban de una forma que me terminaron de excitar, se me quedaron mirando la verga que pegaba pequeños saltitos hacia arriba.

- Estuvimos viendo como Carlos se montaba a su esposa Hebe, realmente la tiene grande y gruesa- me comento Mariana.

- No del tamaño de Jaime pero es muy parecida - termino de decir Ana.

- Nunca pensé que el culo de una persona pudiera dilatarse tanto, no comprendo como Hebe no se quejaba cuando semejante miembro se le metió en el, yo creo que a mi me dolería muchísimo si alguien hace eso conmigo – dijo Mariana con aire preocupada.

- El que estaba fuera de si es el padre Tomás, me desprendió el vestido y comenzó a chuparme las tetas, de tal forma que me dejo los pezones duros y algo doloridos pero realmente me gusto que lo hiciera, ya que era la primera ves que me los chupaba un hombre, ya que Mariana me lo ha hecho algunas veces, pero verlo al padre me éxito muchísimo – dijo Ana, sonriendo y con los ojos brillantes.-

- Se le acerco un pequeño, creo que se llama Juan y creo que tiene una hermana gemela, el padre Tomás, lo tomo en brazos y comenzó a besarlos de una forma que yo no sabia que los hombres pudieran besase así, aparte el niño estaba completamente desnudo, ¿usted don Martín cree que el padre se lo montara?.

- Pues si, es muy probable, ya que a Juan le gustan los hombres, ¿quieren ver que sucede?

- Si, si, si – gritaron las dos a dúo – Nos encantaría ver eso -.

- Ustedes habrán visto que la mayoría de las personas están desnudas ¿quieren seguir así vestidas o prefieren imitarlas?, eso solo depende de ustedes – les sugerí.

Se miraron las dos, dudaron unos segundo, luego Ana que ya estaba con la ropa a medio sacar, termino de desprenderse la blusa, sacándosela, desabrocho el sostén, que aunque las copas estaban bajo las tetas, aun lo tenia abrochado, lo dejo caer al suelo; se desprendió la falda, sacándosela, también se saco las medias y los elegantes zapatos, blancos, de tacón bajo, quedando solo en bragas.

Sus manos se detuvieron en el elástico de las bragas, me miro a los ojos, la rosada punta de su lengua asomo por sus entreabiertos labios, pasándoselo por ellos para humedecerlos.

Lentamente comenzó a bajarse las bragas, descubriendo así de a poco una mata de ensortijados pelos negros, las bragas cayeron hasta sus tobillos, levantando una de sus piernas primero, la otra después, termino de sacársela.

Una de sus manos acaricio los brillantes pelos y uno de sus dedos abrió los labios gordos de su vulva, dejándome ver la humedad brillante que había en ella; sus ojos se clavaron en mi verga que estaba ya de un grosor y una dureza que yo no podía creer.

Me acerque a ella, tome con mis manos sus grandes, pesadas y algo caídas tetas, las acaricie tiernamente, me detuve en los pezones de areolas grande y marrones, retorcí delicadamente las puntas que se irguieron endureciéndose, un suave gemido se escapo de la boca de Ana, sus ojos se cerraron y sus manos acariciaron mis brazos.

Mariana nos miraba, sus ojos se detuvieron en los erectos pezones de su hermana, dudo por unos segundos, paso su vista por las demás parejas que se acariciaban y besaban totalmente desnudos, aquí y allá se veían miembros endurecidas, vulvas siendo penetradas y gemidos de toda índole, sus ojos brillaron de excitación y su duda desapareció en segundos, tomo el vestido rozado que llevaba, lo levanto y saco por la cabeza, quedando solo vestida con un sostén blanco y unas pequeñas bragas de algodón también blancas, se llevo las manos a la espalda y desabrocho el sostén, con un movimientos de hombros se lo saco, rápidamente antes de arrepentirse, se bajo y saco por las piernas las bragas, la tomo con las manos y la arrojo lejos de ella, nos miro sonriendo, estaba ya como el resto de los invitados a la boda, desnuda; y puedo asegurarles que era un belleza pocas veces vista.

Mariana era, como ya dije, de piel morena, ojos y cabellos negros como el ala de un cuervo, muy delgada, de vientre plano, piernas delgadas, largas y muy bien formadas, tenia solo 14 años, pero totalmente desarrollada, su cabello negro, le llegaba hasta la cintura, en ese momento le caía hacia delante, tapándole parcialmente las tetas, estas eran grandes redondas y de areolas roza pálidas, con unas puntas chatas pero en ese momento totalmente erectas, de cintura muy estrecha, esto hacia que resaltara mas la redondez de sus nalgas, entre sus piernas una mata de pelos muy negros cubría por la parte de arriba su vulva, pero dejaban ver muy bien los labios mayores cerraditos, saliéndole muy a la vista los labios menores, mas oscuros.

Al ver que mi mirada se detenía en este lugar hizo un intento de taparse con las manos, supongo que por pudor, pero a mitad de camino cambio de idea y sus manos quedaron laxas en los costados de su cuerpo; se giro para que yo pudiera deleitarme viendo su culo, la raja que dividía en dos sus nalgas, era cerradita, perdiendo ya todo tipo de vergüenza, se agacho y con sus manos se las abrió, mostrándome a mi y a su hermana el oscuro agujero de su culo.

Tome a las dos hermanas de la cintura y ellas riendo se apretaron a mi; no acercamos donde padre Tomás estaba sodomizando entre grandes gemidos a Juan.

Los ojos de las chicas se abrieron muy grandes cuando vieron que la gorda verga del padre entraba lentamente en el ano de Juan, ensanchándolo de forma increíble.

Juan colocado a cuatro patas trataba de aguantar la penetración sin exhalar un solo grito, pero las dimensiones del miembro del padre eran demasiado grandes para la estreches de su culito; su delgadita y larga verga de niño aun, estaba totalmente parada, dejando ver el rosado glande.

Mariana se agacho para no perderse detalles, con los ojos asombrados vio como de a poco entro la gruesa cabeza de la verga del padre, al culo de Juan; la madre de este desnuda, totalmente lo acariciaba y le decía que aguantase y que ya lo peor estaba pasando.

Mariana le pregunto al padre Tomás si podía tocarle el tronco de la verga que aun estaba afuera, este sin poder contestar por el placer que sentía, movió afirmativamente la cabeza, los deditos de Mariana tocaron con cierto recelo la verga del padre, comprobando su dureza, luego acaricio los bordes del dilatado ano de Juan, pero al ver que este hacia un movimiento de dolor, bajo su mano y acaricio los huevos de Juan, al ver que eso si le agradaba los tomo con las manos apretándolos suavemente.

El padre Tomás, miro a la madre de Juan, esta movió la cabeza afirmativamente, entonces el sacerdote, tomo por los hombros al pequeño, y de un solo golpe sepulto su verga en el ano del niño.

Juan exhaló un pequeño grito que rápidamente se transformo en suspiros de placer, las manos de Mariana, se dirigieron entonces a la verga del niño, cada ves que el padre embestía, ella apretándole el miembro lo masturbaba, los gritos de placer tanto del cura como el de Juan se sentía por todos lados.

La mano de Ana me acariciaba la verga, mientras que tanto sus ojos como los de su hermanita no se movían del espectáculo de la verga del sacerdote, entrando y saliendo del culo de Juan.

De pronto el niño, entre gemidos comenzó a decir - Más rápido, por favor más rápido -

En realidad no sabíamos a quien se lo decía, si al padre o a Mariana, como sea, los dos apresuraron sus movimientos.

Ente estertores y gemidos el delgado cuerpo del niño se puso rígido y comenzó a largar por su verga, una cantidad de semen que para su edad era muchísimo y bastante consistente, mojando totalmente la mano de Mariana que por ninguna causa dejaba de masturbarlo.

Casi al mismo tiempo el sacerdote lo apretó contra si, fundiendo sus huevos con los de Juan, y por sus estremecimiento y gritos comprendimos que le estaba llenando el culo de abundante leche, cosa que comprobamos cuando se la saco, ya que por el dilatado esfínter, gruesas gotas de semen cayeron al suelo, también el padre Tomás cayo sentado completamente exhausto.

La madre de Juan tomo a su hijo y levantándolo lo llevo a colocarle alguna crema a su maltratado culito.

Mariana se miro la mano cubierta totalmente del semen de Juan, y llevándosela a la boca lamió el blancuzco liquido, también probo con la punta de su dedo las gotas que aun escurrían por la ya flácida verga del padre; quién agotado por el esfuerzo sumado a las grandes cantidades de licor ingerido durante la fiesta, se había quedado totalmente dormido.

Sonriendo se levanto y se coloco al lado de su hermana, poniéndole el dedo en la boca para que esta probara el semen, Ana solo lo probo con la punta rosada de su lengua, ya que aparentemente le daba algo de asco.

- Que tonta eres Ana – le dijo Mariana – Es muy rica -

- Don Martín – dijo Ana - ¿Y a nosotras cuando nos toca?

- Bueno – conteste ¿Y con quien quieren hacerlo?

- Pues claro que con usted – dijeron a dúo - ¿Claro que si usted esta de acuerdo? - agrego Mariana.

- Por supuesto que lo estoy – conteste yo, sabiendo de antemano que lo harían conmigo.

A todo esto, la fiesta era una gran orgía, en todos lados se veían parejas entrelazada, pude ver a mi esposa, Clara, montándolo a don Pablo Mendoza, el padre de Diego, mientras este, Diego, le metía toda su verga por el culo, a su hermanita Magdalena.

También estaba Jaime, totalmente desnudo rodeado por varias mujeres que se disputaban su enorme y gruesa verga.

Mi hija Flor, parecía haber ganado la batalla, ya que estaba tirada en el suelo con las piernas totalmente abiertas, Jaime de rodillas le tocaba toda la abierta concha, metiéndoles lo gruesos dedos dentro, y metiéndoselos luego en la boca, chupando así la humedad que destilaba la vulva de Flor.

Tina, parada al lado de Jaime, tenia tomada la gruesa verga de este, en sus manos, mientras que mi otra hija, Carla, arrodillada, trataba de impedir la entrada de los dedos de Jaime, para poder entreabrirle ella la concha a Flor y así de esta manera facilitarle la penetración a semejante miembro. Se acerco en ese momento la madre de Jaime; por supuesto también totalmente desnuda, de su concha, gotas de semen salían y corrían a lo largo de sus piernas.

Como ya les he dicho, era una mujer mayor, casi de la edad de Tata, sin embargo esto no fue impedimento para que alguien se la haya montado, me prometí a mi mismo, cuando todo hubiese pasado preguntarle quien había sido.

Sus grandes y caídas tetas se bamboleaban al caminar, sin embargo su culo mantenía aun una cierta firmeza y su vientre, algo dilatado por los años, no lo era tanto como hubiese correspondido a alguien tan mayor como ella, todo esto era una señal de que aun trataba de mantenerse en forma y por lo visto lo lograba.

A pesar de que su cabellera era grisácea, los abundantes pelos que rodeaban su vulva, eran negros y lozanos.

En general para aquellos que les gustan las mujeres maduras, la madre de Jaime no era una mujer para despreciar.

Se coloco al lado de Florencia que estaba en el suelo y con las piernas totalmente abiertas, le saco los dedos a Jaime de la concha de mi hija, por supuesto Jaime obedeció inmediatamente, ella misma le entreabrió la concha a Flor y mirando a su hijo le dijo

- Mete, muy despacio, tu verga acá bebe mío y tu Flor, rodea la cintura de Jaime con tus piernas y relájate, por que te aseguro que sentirás la verga de mi nieto que te perfora hasta la matriz -

Obedeció Florencia la sugerencia de Adela, coloco sus piernas alrededor de Jaime, este la tomo del culo, levantándola y acomodándola a la altura de su endurecida verga, que por cierto estaba mas dura y grande que nunca; el glande había tomado un color bordo intenso, las venas que rodeaban, enmarañadas, el tronco estaban dilatadísima, de la punta del miembro salía un hilo de semen, que Adela uso para lubricar la ya bastante húmeda concha de mi hija.

Mariana se coloco detrás mío, sus manos, desde atrás me acariciaba las tetillas jugando con ellas.

- ¿Te gusta lo que ves? me pregunto tuteándome por primera ves – ¿Te gusta ver como mi hermanos va a meterle semejante verga en la concha de tu hijita?, te aseguro Martín que se le va a hacer pedazo, pero Flor gozara como nunca gozo en su vida -

Su voz, ronca por la excitación, me estremeció, especialmente por venir de una niña de tan solo 14 años, más el espectáculo que me rodeaba y sumado a los olores a sexo, semen y sudor, hizo que mi verga largara gotas de líquido seminal, algo que hacia años no me sucedía.

Ana al ver la humedad en la punta de mi verga, se agacho y comenzó a lamerla, mientras las manos de Mariana abandonando mi pecho, comenzaron a acariciarme el culo, tratando de meter sus dedos en el agujero, cosa que en segundos logro; le saque la mano diciéndole

- No, no, espera un poco Mariana y tú también Ana, miremos la actuación de Jaime

 

Continuara

TodoRelatos.com © santi35

Valore y Comente los relatos que lee, los autores lo agradeceran y supondrá una mejora en la calidad general de la web. Gracias!
 Comentarios (14)
\"Ver  Perfil y más Relatos de santi35
 Añadir a Lista de Favoritos
 Reportar Relato
 Versión para Imprimir
 Enviar este relato a un amigo/a
 Excelente
 Bueno
 Normal
 Malo
 Terrible
« Volver a la página anterior Ir arriba
Usuario
Contraseña

 
» Registrarse
» Recordar Clave
» Ayuda
 

Sexo en Vivo
 
 
SEXO

WebCam de Sexo
 

Descargar Peliculas
 

Galerías Porno
 

Sexole
 

FisgonClub
 
 
CONTACTOS
» Red de Contactos
 
     
 
Emotik: Nicks y Emoticonos para MSN Messenger
InverForo: Comunidad sobre Dinero y Vivienda
ForoCoches: El mayor foro de coches en Internet
Copyright © 1999 - 2008 TodoRelatos.com v3.42 - LWNET. Todos los derechos reservados.
Privacidad y Terminos de Uso · Ayuda y FAQ · Contacto