Quien dice que el fanatismo del fútbol es malo II
¡Hola Liliana!, soy Carolina, mi hermano Manuel te envió un
relato en donde cuenta como fue que tuvimos sexo por primera vez, de antemano te
agradezco que lo hayas publicado en la pagina de todorelatos.
Te paso a comentar que después de esa ocasión, en que tuve
que hacerlo con Manuel tras perder una apuesta con él, este pasado fin de semana
(12 de Marzo del 2006), se volvieron a enfrentar en un clásico los Tigres y los
Rayados del Monterrey, quienes por desgracia y fortuna para nosotros volvieron a
perder.
Después de la primera sesión de sexo que tuvimos el 15 de
enero, no habíamos tenido relaciones salvo unas dos sesiones de masturbación al
ver una película porno.
Por fin se volvió a dar el clásico entre Monterrey y Tigres,
y de nueva cuenta rete a Manuel apostar mi cuerpo contra su motocicleta,
decidimos verlo en casa ya que nuestros padres saldrían a una fiesta, el partido
pintaba muy bien, incluso mi equipo (El Monterrey), anoto el primer gol yo esta
eufórica gritaba como si estuviese en el estadio viendo el juego.
Mi hermano con una cerveza en la mano se rascaba la cabeza, y
me decía "no cantes victorias ya veras que ahorita empatan y luego les vamos a
ganar, y espero que cuando me pagues la apuesta grites igual".
Su comentario me causo riza y le respondí; "pues, creo
hermanito que tendrás que despedirte de tu moto, y acostumbrarte andar a patín".
El juego continúo y el árbitro marco un penal a favor de los
Tigres, en mi corazón quería que ganara mi equipo, pero mi sexo quería que
perdieran, mientras se cobraba el penal, Manuel estaba expectante, de seguro en
su mente ya se imaginaba la tremenda cogida que volveríamos a repetir, me daba
cuenta fácilmente ya que en su pantalón se notaba una gran bulto.
El jugador fallo el penal (vaya pendejo solo nos hizo
sufrir), yo grite de alegría y me burlaba de Manuel aunque ya comenzaba a
sentirme decepcionada, quería que ganara el Monterrey pero deseaba tener sexo
con mi hermano, estaba ya muy caliente.
En so estaba pensando cuando cae el gol del empate, Manuel lo
festejo gritando y saltando y agarrándome las nalgas, mientras me decía; "hay
carito ya veraz que te tendrás que empinar de nueva cuenta para meterte la
verga".
Yo solo sonreí forzadamente a su comentario y a su nalgada,
para desgracia de mi equipo cayo el segundo gol, mientras mi hermano comenzaba a
sobarse la verga sobre el pantalón. Por fuera mostraba yo una cara de coraje,
pero por dentro sentía un cosquilleo, una comezón rica que anhelaba que
terminase el partido para poder coger otra vez con mi hermano.
Termino el partido, los Rayados del Monterrey no pudieron
ganar de nueva cuenta el clásico, Manuel no festejaba solo me veía, me levante
de mi asiento y me dirigí al baño, tras salir fui a donde estaba Manuel sentado
en sofa, me arrodille y de inmediato saque su verga de su pantalón y la comencé
acariciar.
Mientras lo masturbaba le decía; "Bueno hermanito, pues es
hora de pajar mi apuesta", inmediatamente comencé a besarle la cabeza de la
verga, mientras le sobaba los huevos, Manuel comenzó a quitarse la ropa.
Mientras yo continuaba con mi mamada, él me quitaba mi falda
y mi calzoncito con figuras del Monterrey,
Era curiosa la escena, yo desnuda de la cintura para bajo,
mientras de la cintura para arriba traía puesta una blusa del Monterrey, por su
parte Manuel ya estaba completamente desnudo y disfrutaba de mi boca sobre su
pene.
Quise quitarme la blusa, pero el no me dejo, me decía que era
mejor verme con esa blusa y mas por que quería venirse sobre de ella.
Ante esto, rápidamente me saque ese rico trozo de carne de mi
boca para decirle que no, que estaba loco, que no iba a permitir que me
ensuciase mi blusa, él me respondió que yo había perdido y que tenia que
obedecerlo.
Resignada continué con mi mamada, estaba bien entretenida
chupando, lamiendo y mordisqueando esa verga que desde el pasado mes de enero no
había probado.
Me encantaba sentir su palpitar su dureza dentro de mi boca,
que su punta tocara mi garganta y que los testículos chocaran contra mi
barbilla.
Me gustaba estar arrodillada viendo como mi hermano se perdía
en el placer y el gozo al ver y sentir como su hermana le chupaba la verga.
Mi boca estaba llena de tan exquisita carne, me encantaba
sentir su verga entrar y salir de mi boca, mi vagina se humedecía solo con eso,
mi hermano acariciaba sobre mi blusa mis pechos, y metía uno de sus dedos en mi
coño.
Era riquísimo sentir sus dedos hurgar en mi, mientras mi boca
devoraba su pene, su trabajo con los dedos me estaba haciendo venir, mi
respiración se entre cortaba, ya no podía seguir chapándole la verga, mi clímax
me lo impedía.
De repente, Manuel me saco su pene de mi boca y me coloco
sobre el sofa para abrir mis piernas, y comenzar a posar su verga en mi entrada,
mi hermano estaba ya muy excitado por lo que sin más contemplaciones y al ver lo
húmeda que estaba me la metió por completo de un golpe.
Al principio su estocada me dolió un poco, pero no tarde ni
unos cuantos segundos en comenzar a sentir ese hormigueo en toda mi vagina, esa
sensación de cosquilleo que nos causa choques eléctricos por todo el cuerpo.
Manuel sabe coger muy bien, en esta nueva cogida me lo estaba
demostrando sus embestidas me hacían afirmar que era un macho para esta hembra
en celo, no importaba que fuésemos hermanos o rivales en el fútbol, lo que
realmente importaba es que ambos gozábamos de nuestra sexualidad incestuosa.
En sus arremetidas que eran cada vez más salvajes sus
testículos chocaban con mi ano, al estar completamente abierta de piernas su
verga entraba mas profundo en mí, ese delicioso choque de caderas estaban
ocasionando que alcanzara mi segundo orgasmo.
Y así fue me vine, mi cuerpo se convulsionaba y exigía mas, y
mas, "aaaaaaaaaaaa aaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhh, vamos Manuel, hermanito no te
detengas dame mas duro, sssiiiiii, mi amor, papacito, dame mas hermanito,
muévete mas rápido, oooooooooooooohhhhhhh, me vengo oooooooooooooohhhhhh,
siiiiiiii, mmmmmmmmmmm".
Con mis piernas lo sujete de la cintura y con mis brazos me
prendí de su cuello mientras lo besaba y le mordía los labios mi orgasmo esta en
lo mas sublime, las contracciones de mis músculos vaginales estaban haciendo una
gran presión en el pene de Manuel, quien ya estaba por venirse.
Se saco la verga y me hizo arrodillar de nuevo y se vino en
mi cara y dejo caer una gran cantidad de semen en mi blusa de los Rayados del
Monterrey, al sentir su leche en mi cara, en mis ojos, en mis labios hizo que me
importara poco si se ensuciaba o no mi blusa, la leche de mi hermano es la mas
rica de todas las que he probado.
Después de tan tremenda cogida me volví a meter la verga de
mi hermano a la boca para limpiarla de lo que haya quedado de semen fue
delicioso sentir su sabor, su esencia en mi paladar, ese sabor agridulce y suave
que tiene su semen, es un verdadero néctar de hombre.
Pues de esta forma fue como volvimos a tener sexo Manuel y
Yo, espero que lo publiques así como publicaste el relato anterior que él envió.
Esperamos seguir mandándote más relatos Liliana, para que
hagas el favor de pasarlos a esta página que en verdad esta muy rica.