Relato
Viernes:
Mi nombre es Zacek. Tengo 26 años, soy blanco, gordo de
145kg, con una estatura promedio de 1.79 m, tengo el cabello castaño y ojos
claros.
Era tarde en la CD de Mexicali, con un calor que aún no
cesaba rondando los 45 grados centígrados.
Estaba caminando por el centro de la ciudad rumbo al cine más
cercano a mirar el próximo estreno, cuando a cada paso que daba me sentía menos
entusiasmado por llegar, por estar muy cansado ya que tuve un día muy pesado en
mi trabajo.
Eso me tenia sin ánimos de salir y disfrutar una buena
función, sin embargo, como siempre hay alguien que te impulsa. En este caso fue
mi hermana que en cuanto llegué a casa, notó mi depresión y casi me obliga a
salir, diciéndome "sal de aquí que no te hace nada bien estar deprimido y
encerrado, disfruta de la vida que aún eres joven".
Sin réplica, salí de casa ya que no tenía ningún ánimo de
discutir con ella.
Una vez llegando al cine me percaté de que estaba en premier
la película "Harry Potter", y sin saber siquiera de qué trataba la historia,
opté por mirarla, siempre pensando que me despejaría.
Cuando entré no había casi gente, ya que era la primera
función y aún faltaba una hora para entrar. Se me hizo raro siendo una premier
que no hubiera demasiado público, sin embargo no le di importancia al hecho y me
fui a sentar en una banca de espera.
Empecé a observar lo que me rodeaba (tal como si no lo
conociera), e inmediatamente me llamó mucho la atención una persona que era más
o menos de mis mismas dimensiones.
No sabía qué era lo que más me llamaba su atención: si porque
era gordo como yo, o por estar también solo; en fin, ya no le di más importancia
y me dispuse a comprar alguna golosina.
Compré lo de siempre: palomitas revueltas (caramelo,
enchiladas y saladas) y una bebida... claro, la más grande.
Cuando pagué, me di media vuelta y esa persona estaba frente
a mí, apenas a unos pocos centímetros. Le sonreí y empecé a caminar de nuevo
rumbo al lugar de espera.
Percibí miradas de desprecio y de discriminación por mi gran
volumen, y comencé a sentirme aún peor de lo que estaba.
Se dio la hora de entrar a la sala, y ya empezaban a haber
muchos más espectadores; era lógico ya que faltaban dos días para el estreno
mundial.
Bien, mi hermana ya había llegado a su puesto de trabajo en
la boletería, y la saludé antes de entrar a la sala. Grande fue mi sorpresa
cuando la persona gorda que había visto afuera y me había impactado tanto, se
sentó al lado mío.
De nuevo empecé a experimentar sensaciones extrañas en mí, ya
que nunca las había tenido antes. Nerviosismo, sudor, temor, curiosidad y lo más
sorprendente fue algo como un toque eléctrico que sentí por todo mi cuerpo.
"Dios santo, qué me esta pasando? estaré enfermo? No lo creo,
pero... qué hay en esta persona que me hace sentir tantas cosas, si ni siquiera
la conozco".
Miraba continuamente el reloj para darme cuenta que de nuevo
empezaría la película tarde. Cuando por fin comienza, siento como un roce de
mano sobre la mía. Ese contacto me dio un toque de corriente aún más intenso que
el anterior.
De repente volteó su rostro, me mira y me dice:
"disculpa, no fue intencional"
A lo cual contesté: "Pierde cuidado"
Me preguntaba a mí mismo, una y otra vez: "Qué era lo que me
pasaba? Quién era esta persona? Por qué siento esto? Debe ser algo que comí en
el trabajo, porque me engañaría pensar que todo lo que sentía fuera por la
presencia de esta persona"
Volteé a mirarlo sentado a mi lado; estaba atento a la
pantalla, miré todo lo que pude de su rostro, para asegurarme de que no lo había
visto antes en algún lugar. Sinceramente, no lo reconocí.
Me relajé y decidí disfrutar la película tal y como había
planeado hacer.
Todo pasó ya de manera normal, hasta que de repente se para
la película a mitad de una escena muy buena. Empezamos a hacer los ruidos
habituales: chiflidos, gritos al operador de la consola de proyección, cuando de
repente aparece en pantalla una imagen de intermedio (el intermedio dura
exactamente 5 min, y se suele usar en películas de premier para que la audiencia
pase a comprar golosinas o vaya al baño.
Pensé: "Bueno, ya tengo lo que ocupo, así que no saldré de la
sala para evitar perderme algún detalle".
Pero cuando volteo al asiento de al lado, volvieron
nuevamente todas las sensaciones anteriores.
Fue cuando tomé la decisión de platicar con él, ya que
tampoco se movió de su asiento.
"Hola, te ha gustado la película hasta aquí?"
"Si, no creí que fueran a adaptarla tan bien al cine"
"Cómo? Apoco es algún libro conocido?"
"Conocido??!! Es uno de los más vendidos en esta
época... ya lleva tres secuelas y está pronto a venderse el cuarto libro. Te
gusta leer?"
"La verdad no he leído mucho desde que era niño. Entre el
trabajo y otras actividades no me da tiempo"
"De lo qué te estás perdiendo. Son libros muy buenos...
claro, en la película le dan un giro diferente, pero no menos emocionante, ya
que lo han adaptado muy bien"
"Lo buscaré en Internet para leerlo".
"Qué descortés soy, mi nombre es Julio".
"Mucho gusto, Julio... yo soy Zacek".
"Zacek, de dónde viene tu nombre, no es nada común".
"Ya ves... los padres siempre consiguen nombres de todas
partes, cuando lo busqué en Internet, sólo logré saber que la primera persona
que tuvo este nombre, fue un rey de Inglaterra en el siglo XVII".
"Que bien!!! Tienes el nombre de un rey".
Cuando terminó esta frase, volvieron a apagarse las luces de
la sala y reinició la película.
Sólo nos volvimos a mirar y continuamos disfrutando de la
función.
Siempre espero que salgan todos al término de cada función,
para hacerlo calmado y sin prisa; pero de nuevo la casualidad, Julio tampoco se
levantó de su asiento para abandonar la sala. Fue cuando con una sonrisa nos
dijimos al mismo tiempo:
"A ti también te gusta esperar a ser el último en salir?"
Yo contesté de inmediato en forma afirmativa, antes que
sucediera de nuevo, y nos sonreímos por haber dicho exactamente lo mismo al
mismo tiempo, como estando sincronizados.
Cuando vi que ya estábamos casi solos en la sala, nos
levantamos y emprendimos la salida, mientras seguimos platicando:
"Qué buena está la película, nunca pensé que fuera a ser de
este tipo"
"Apoco entraste a la función sin siquiera saber qué
clase de película era?"
"Si, lo que pasa es que tuve un día terrible en el trabajo y
no sabía qué hacer... me sentía muy mal y lo primero que pensé fue en venir al
cine a mirar cualquier película"
"Pues creo que ya te relajaste muy bien porque hasta
sonríes. Cuéntame a qué te dedicas?"
"Pues soy ingeniero químico, y trabajo como ingeniero de
calidad en una empresa cerca de aquí".
"Una carrera nada fácil, debes ser muy inteligente. Yo
tengo la carrera de ingeniero en electrónica a medias, porque me salí para
trabajar"
"Y no piensas regresar a estudiar de nuevo?"
"La verdad es que me está yendo muy bien; tengo un
taller de electrónica en mi propia casa... bueno en la casa vecina a la de mis
padres"
"Vives con tus padres?"
"No exactamente, tengo mi propio cuarto al lado de la
de ellos en donde tengo el taller."
"Órale que bien, yo vivo en una casa rentada y mi hermana
vive conmigo. Ella está estudiando aún. Mira... ella está ahí... es que trabaja
aquí los fines de semana".
Él no le dio mucha importancia y continuó platicando.
"Deben quererse mucho, ya que están solos... no son de
aquí, de Mexicali, verdad?"
"No, somos de Sinaloa"
"Qué raro! Aquí no hay nadie de Sinaloa, nomás todos
los que viven a mi alrededor, jajajajaja"
"Jajajaja! Sí, me he encontrado con mucha gente conocida,
pero ellos están nomás de visita".
"Bueno, me retiro ya que tengo trabajo pendiente y ya
me relajé lo suficiente... pero no sin antes darte mi tarjeta... ahí está mi
dirección, correo electrónico y horarios de trabajo, aunque esos nunca los
respeto ya que vivo ahí mismo... jajajajaja!"
"Gracias! Yo no tengo tarjeta, pero si me prestas una pluma
te escribo mi correo electrónico"
"Claro... es más, escríbelo aquí en esta tarjeta"
"Gracias, tienes Messenger?"
"Sí, es otra parte de mis trabajos. Diseño páginas de
Internet y realizo toda clase de programas"
"De verdad? A mí me gusta mucho la programación; es más, todo
lo que tiene que ver con las computadoras"
"Pues cuando se te atore algo, no dudes en mandarme un
mensaje por el chat para auxiliarte"
"Lo haré con gusto"
"Bueno, me retiro. Mucho gusto de conocerte, Zacek... y
estaré esperando una buena conversación por el Messenger pronto, bye"
"Bye Julio, y tenlo por seguro que lo haré"
Después de todo esto, mis piernas estaban totalmente
fláccidas, temía que me fuera a caer ahí en medio de la estancia del cine.
Aún seguía con algunas dudas con respecto a todo lo que me
pasaba, pero estaba seguro que era sólo su presencia lo que me hacía sentir así.
Lo que desconocía era el por qué.
Sábado:
Un día más en la vida de este pobre gordo. Qué me deparará el
día de hoy en mi trabajo? Ya casi son las 5 AM debo estar listo lo más rápido
posible si no llegaré tarde.
La mañana transcurrió con total normalidad: trabajo y más
trabajo. Pero lo único que me animaba era que todo el día me lo retribuirían
como tiempo extra.
Por fin son las 2 de la tarde. Podré refugiarme de nuevo en
mi casa frente a mi computadora. Sé que hoy no me la pedirá mi hermana ya que
trabaja desde temprano, y la tendré todo el resto de la tarde sólo para mí.
Llegando a casa, lo primero que hago es abrir el refrigerador
para encontrarme con un suculento alimento; lo tomo y caliento en el microondas,
lo llevo a la recámara en donde tengo mi máquina y la enciendo. Me conecto a
Internet y empieza los momentos mas relajantes para mi: navegar por el
intermundo.
Abro mi Messenger y lo primero que me aparece es la
invitación del ingreso de una persona. Al principio lo dudo, ya que no conocía
el email; pero como de inmediato recordé a Julio, saqué la tarjeta que me
entregó en el cine y comprobé su dirección.
Lo acepté de inmediato, pero él no estaba conectado. No le di
importancia y seguí con lo que había dejado pendiente la última vez, me refiero
al diseño de mi página personal (que aún no la pongo en línea porque siempre
encuentro algo nuevo que agregarle).
Pasó una hora y nadie se conectaba en el Messenger. Me
desilusioné y decidí salir de casa, rumbo al centro en la plaza famosa de
Mexicali "La cachanilla", en donde hay de todo: juegos de videos (mi pasión
número dos), dos salas de cine, tiendas de ropa, comida de todo tipo, tiendas
departamentales, etc.
Me fui a sentar en una banca cerca de una fuente donde me
puse a mirar a la gente que pasaba. Me llamaban mucho la atención las chicas de
rasgos orientales, y por azares del destino, en ese momento pasaban por
millares, pero nunca me animaba siquiera a saludar a una de ellas, por temor al
reproche.
Estuve en este lugar por lo menos durante una hora, hasta que
decidí ir a los juegos de video. Al entrar allí, nuevamente sentí cosas raras
dentro de mí, y cuando volteo hacia la caja para comprar las fichas para jugar,
me encontré con otro gordo, pero muchísimo más gordo que yo.
Me dirigí hacia la caja, compré 10 fichas, y sentí la mirada
de esa persona a cada paso que daba. Era muy extraño... qué me esta pasando?
Jugué mis fichas y salí de ahí inmediatamente; volví a casa,
prendí mi monitor, ya que no había apagado la computadora ya que siempre la dejo
bajando unos videos y volví a mirar el Messenger que continuaba sin ningún
miembro en línea, pero tenía dos correos en el Hotmail.
Abrí el correo, chequeé los mensajes, pero pura publicidad en
ellos. Al terminar, se conectó Julio en el Messenger y empiezo a platicar con
él:
"Hola Julio, cómo has estado desde que nos conocimos?"
"Hola Zacek, pues... con mucho trabajo, pero bien de
salud".
" Qué bien... y en qué estás trabajando en estos momentos?"
"Estoy armando un programa para resolver unos problemas
con un detector de una fábrica"
"Suena interesante... de qué trata el detector?"
"Es difícil explicarte por este medio... por qué no
vienes a mi casa y te lo explico en persona y tal vez tú ya lo conozcas y me
puedas ayudar un poco en lo que no entienda?"
"Sí, puedo... pero no sé dónde vives".
"Es fácil llegar. Conoces el Lázaro Cárdenas?"
"Sí!"
"El río Toluca?"
"Sí!"
"Entones te mando un croquis desde ese punto... te
parece bien?"
"Sí, los puntos que me indicas no están muy lejos de donde me
encuentro"
"Perfecto! Deja y lo hago en un minuto"
"Si te quito tiempo en eso, mejor lo dejamos para otro día"
"No, para nada; es más, te lo haré gráfico para que lo
entiendas mejor."
"Pero eso te llevará mucho más tiempo" no terminé de enviar
el mensaje cuando ya tenía un archivo para bajar tipo Gif.
Algo rústico con líneas y un carro, pero muy entendible y con
movimiento.
"Ya lo he mirado y lo entiendo perfectamente".
"Entonces no se diga más... aquí te espero!"
"Bien, llegaré como en una hora".
"No hay problema... las puertas están abiertas".
Cuando me despido de él, empiezo a tener un conflicto en mi
mente: "Pero qué estoy haciendo? Si ni lo conozco y ya voy a ir a su casa... no
lo puedo creer... yo tan reservado y eludiendo cada invitación, no lo hice en
esta ocasión. Qué esta pasando? No, mejor no iré y me disculparé otro día con
él... no, eso no es bueno; ni siquiera tienes amigos aquí aún y ya tienes 3 años
en esta ciudad. Sal del agujero en donde estás todo el día. Sí, pero ni siquiera
lo conozco... qué me ira a pasar si voy a su casa? Es temprano aún, son las 5 de
la tarde... qué puedo perder con ir por una hora? Lo que quiero es ir a conocer
algo más de lo que sé y aprender lo que se pueda... y quién sabe, a lo mejor
hasta puedo ganar un amigo..."
Ya pensándolo mejor, me metí a dar un buen baño y me alisté
para salir, pero estando listo, todavía continuaba el conflicto en mi mente:
"Será una buena persona? Vive con sus padres... qué tan malo puede ser? Sí, pero
uno nunca sabe…." Y cosas de ese tipo, pero finalmente me decidí y emprendí el
viaje.
Continuará…..