Un inicio triunfal
Esta historia que voy a contaros me sucedió cuando tenia 13
años, era un muchacho más bien tímido, por lo cual no tenía muchos amigos y
mucho menos amigas cierto día mientras estaba en el jardín trasero de casa
escuché a mi hermana y a su amiga que estaban hablando de sexo contándose cosas
que habían echo, al principio no las entendía muy bien pero al acercarme pude
oír con más claridad lo que hablaban así como verlas a través de las cortinas de
su habitación. Estaban las dos casi desnudas hasta ese momento nunca había visto
las tetas a ninguna chica y nunca había mirado a mi hermana como mujer.
Mi hermana se llama Lola, tenia 16 años es muy morena,
delgada y alta ó así me lo parecía a mi tiene unos pechos grandes redondos y con
una aureola muy oscura casi negra de la que sobresale un pezón grande, llevaba
unas braguitas diminutas que a duras penas le tapaban los negros y abundantes
pelos de su coño y en absoluto su culo que hacia juego con sus tetas no en el
tamaño pero si en lo redondo que era, su amiga que se llama Teresa de su misma
edad, era castaña clara casi rubia también bastante delgada aunque tenia unas
curvas muy marcadas, tenia unas tetas algo más pequeñas que mi hermana pero con
una forma de peritas que invitaban a comérselas, una aureola rosada con un pezón
tieso desafiante, su culo era respingón y las braguitas que llevaba, yo nunca
las había visto pues por detrás tenían un cordón a modo de cintura y otro que se
le metía por la raja del culo hasta la parte de delante que también era
minúscula separando los labios de su coño que se veían perfectamente pues lo
tenia afeitado. Yo nunca había visto un coño y menos aun afeitado, así que
estaba como hipnotizado mirando por la ventana y notando una erección como hasta
ese momento nunca había sentido.
Pero cuando aun no me había repuesto de mi asombro mi hermana
se acercó a Teresa y empezó a acariciarle las tetas y a besarle la boca mientras
Teresa le hacía lo mismo se fueron acercando a la cama se dejaron caer en la
misma entre caricias y besos, por un momento dejé de verlas pues la cama queda
por debajo del nivel de la ventana y como yo estaba casi de rodillas para que no
me vieran, tardé un poco en reaccionar y ponerme de pie para seguir espiándolas
cuando lo hice mi hermana tenia la mano encima del coño de Teresa tapándolo
completamente mientras esta tenia un pezón de mi hermana dentro de su boca y
pellizcaba el otro con sus dedos al mismo tiempo que ella le mordisqueaba un
pezón haciendo que se arqueara y abriera todo lo que podía las piernas, la mano
de su amiga estaba perdida entre las piernas de mi hermana que apretaba con
fuerza.
Al poco tiempo cambiaron de postura y mi hermana se tumbó
boca arriba mientras su Teresa se ponía encima de ella con el coño al alcancé de
su boca mientras ella apartaba las braguitas de mi hermana y empezaba a
comérselo, en ese momento pude ver bien con claridad el coño abierto y brillante
de la amiga de mi hermana y sin poder resistirlo empecé a pajearme con fuerza
viendo como mi hermana le metía la lengua a Teresa por toda la raja del coño
mientras le acariciaba al agujero del culo intentando meter un dedo dentro cosa
que consiguió al poco rato justo cuando Teresa se corría y yo también, supongo
que mi hermana también se correria pero no podría jurarlo pues me retiré de la
ventana ante el temor de ser descubierto por ellas y perderme futuras sesiones
de sexo.
Desde ese día las espié muchas veces así pude ver cuando se
compraron un vibrador y como se lo metían la una a la otra en todas las posturas
imaginables.
A mí cada vez me costaba más mantener el control y no entrar
en la habitación para participar de sus sesiones de sexo, entonces me forjé un
plan para acostarme con la amiga de mi hermana, pues aun pesaba mucho el echo de
que era mi hermana y en ningún momento se me había ocurrido hacerlo con ella.
Aunque si contaba con obligarla a que me ayudará para conseguir mi objetivo.
La ocasión de iniciar mi plan llegó cuando nuestros padres
tuvieron que marchar al pueblo de mi madre a solucionar algunos asuntos de
tierras y estarían fuera quince días, como era la época de exámenes nosotros no
podíamos acompañarlos de lo cual nos alegramos los dos pues el pueblo en ese
tiempo era muy aburrido, mi hermana pidió permiso a mis padres para que su amiga
se quedará a dormir con nosotros con al excusa de estudiar el mayor tiempo
posible juntas a lo cual accedieron sin problemas y una vez hablado con los
padres de su amiga, la misma se trasladó a nuestra casa y nuestros padres
marcharon.
Aunque tenía muchos días por delante yo tenía prisa por poner
en marcha mi plan así que al día siguiente cuando estábamos desayunando, aun no
se había levantado su amiga, sin cortarme un pelo le dije a mi hermana que sabía
todo lo que hacían las dos en su habitación, al principio se enfado muchísimo
pues al decirle que hacia tiempo que las veía desde la ventana de su habitación,
no le gustó pero también se dio cuenta de que no había contado nada a nadie y
que había sido muy discreto hasta el punto de que ni ellas se habían dado cuenta
ni yo las había importunado hasta ese momento, entonces y cuando ya se le había
pasado un poco el cabreo le dije que me gustaba mucho Teresa y que quería que
ella me ayudara acostarme con ella, en un principio me dijo que ni hablar que me
lo quitara de la cabeza que no lo haría, pero cuando le comenté que igual que
había sido muy discreto podía ser muy hablador y decírselo a mis padres inclino
la cabeza y me preguntó como tenia pensado conseguirlo, entonces le dije que no
lo tenia claro que por eso necesitaba su ayuda pues ella la conocía mejor que yo
y sabría como hacerlo. La idea que la molestaba inicialmente, después de estarlo
pensando un rato empezó a agradarle y se le notaba en la mirada y como cada vez
su semblante iba cambiando de una cara de enojo a una cara de picara, después de
un rato y en un tono jocoso me dijo que la dejará a ella pero que necesitaría un
par de días para prepararlo todo. Yo aunque estaba impaciente por conseguir
aquello que me había propuesto acepte.
Al cabo de dos días y cuando ya empezaba a pensar que mi
hermana se había echado atrás me dijo que iba a ser esa noche, en al habitación
de nuestros padres que sobre la ocho de la noche me metiera en el armario y
esperará a que ella apagará la luz de la mesita de noche esa sería la señal para
que yo interviniera.
No me quedaba mucho tiempo y muy nervioso me fui a mi
habitación, porque si la veía andar por la casa se me iba a notar mucho, a las
ocho menos cuarto me despedí después de cenar alegando que estaba muy cansado y
rápidamente me metí dentro del armario dejando entreabierta una de las puertas
del mismo, el rato que tardaron en llegar ellas me pareció eterno e incluso
llegué a pensar que había querido gastarme una broma mi hermana, enfadándome y
prometiéndome que si era así se iba a enterar.
Pero llegaron las dos abrazadas y besándose e intercambiando
caricias se pusieron a hablar de chicos y mi hermana sin pensarlo (o eso creía
yo) le dijo que a mi ella me gustaba mucho que se lo había dicho yo y que hasta
tenia celos de los chicos con los que ella iba a veces a casa, a lo que ella
contestó que no le parecía feo y que para mi edad estaba muy bien formado pues
cuando estábamos en al piscina de casa había visto un bulto muy generoso debajo
del bañador y que si no fuera porque era su hermano y aunque la hubieran acusado
de pervertirme me habría provocado más de una vez, entonces mi hermana le dijo
que no se cortará que al fin y al cabo era un hombre y ella también había tenido
esos pensamientos pero como era tan tímido le daba noseque provocarme, yo estaba
que me salía, escuchando a las dos como hablaban de mi y muy sorprendido de
haber sido observado por ellas hasta ese punto, entonces mi hermana
acariciándole una teta le dijo que eso era porque no la había visto sin bañador
que entonces no se hubiera contenido, a lo cual ella respondió que si que era su
hermano, pero piensa que la tiene casi como el vibrador tenemos le decía mi
hermana, en eso deje de escuchar por unos segundos e intenté recordar cuando
había visto mi hermana mi polla toda tiesa, hasta que recordé las muchas veces
que había ido levantarme para ir al colegio, yo suelo dormir desnudo sobre todo
desde que me dedicaba a espiar a mi hermana y a su amiga.
Cuando volví a prestar atención a la conversación se estaban
riendo las dos entre caricias y besos entre sus labios estaba el vibrador del
que ya he hecho mención lo besaban entre las dos como si fuera una polla
compartida lo sujetaba mi hermana mientras Teresa le acariciaba el coño estando
las dos de rodillas sobre la cama con las piernas abiertas desnudas, cambiaron
de postura mi hermana tumbó a su amiga boca arriba abriéndole las piernas todo
lo que pudo metiéndole el vibrador despacio en un movimiento lento pero
constante al mismo tiempo que le metía un dedo en el culo, después dos y por fin
tres, mientras ella había puesto su coño al alcance de su boca notando como le
metía la lengua dentro, mirando hacía el armario y sabiendo que yo las estaba
observando sin perderme detalle, parecía disfrutar haciéndome sufrir viendo como
ella hacía lo que quería con su amiga había cambiado el vibrador de sitio y se
lo estaba metiendo por el culo mientras esta se arqueaba de placer teniendo un
orgasmo tras otro a cual más intenso, yo sin poder aguantarme me estaba pajeando
como cuando las espiaba desde la ventana me corrí al mismo tiempo que mi hermana
viendo una sonrisa de picara que sabía que yo estaba allí viéndola, en ese
momento se tumbó al lado de Teresa y le dijo que yo estaba viéndolas que estaba
allí desde el principio que lo había visto y escuchado todo, ella se puso muy
nerviosa y colorada ,yo también me puse nervioso, entonces me llamó y me dijo
que saliera del armario. Abrí la puerta del mismo y muy cortado salí me dijo que
me acercará a la cama, no podía mirarla a la cara y ella a mi tampoco, mi
hermana había conseguido lo que quería dejarnos a los dos completamente
desconcertados. Me acerqué a la cama y mientras mi hermana no dejaba de
acariciar a Teresa, empezó a acariciarme a mí, soltando mi pantalón dejándolo
caer y automáticamente me lo quité quedándome el slip, el cual también tardó
poco en estar en el suelo, poco a poco reaccioné aunque mi polla lo había echo
antes y estaba toda tiesa apuntando los ojos de Teresa que no le quitaba ojo,
que con la mano de mi hermana entre las piernas acariciándole el coño empezaba a
suspirar con fuerza elevando sus tetas hacía mí como una invitación a que las
acariciará, por unos segundos había olvidado a mi hermana pero al sentir como
una corriente eléctrica me subía desde mi polla a mi cerebro la busqué con los
ojos y la vi como se metía toda la polla en la boca chupándola con fuerza
consiguiendo sacarme unos gritos que gracias a la paja que me había echo en el
armario momentos antes no me corrí en su boca, nunca me la habían chupado,
entonces alargué mi mano y por fin cogí una de las tetas de Teresa acariciándola
con demasiada fuerza haciéndole, daño entonces ella detuvo mi mano y despacio me
enseñó a acariciársela con suavidad me parecía estar en la gloria sintiendo como
me chupaban la polla y tocando por primera vez en mi vida una teta, en ese
momento sentí como si un fuego muy caliente subiera por mi polla y estallara en
la boca de mi hermana, haciéndome gritar de placer, mientras Teresa se arqueaba
en una convulsión casi brutal alcanzando un orgasmo tan fuerte como el mío.
Me tumbé al lado de Teresa intentando recuperarme de lo
ocurrido mientras mi hermana le daba un beso en la boca, haciéndola participe de
todo lo que yo le había dejado en la suya, Teresa saboreaba con deleite lo que
mi hermana le daba, entreabriendo su boca para que yo viera lo que mi hermana
había dejado en su boca, eso me excitó mucho y aunque me había corrido dos veces
en poco tiempo mi polla empezaba a reaccionar lentamente consiguiendo una
erección más que aceptable lo aprovecho Teresa para ponerse encima y meterse no
sin poca dificultad mi polla en su coño comenzando un movimiento lento de
rotación con sus caderas, al poco rato mi hermana viendo que Teresa y yo
estábamos disfrutando del primer polvo real de la tarde y sintiéndose un poco
excluida se puso encima mío colocando su coño encima de mi boca invitándome a
comérselo cosa que no dudé en hacer, mientras ellas se acariciaban las tetas la
una a la otra yo me dedicaba a empujar con mis caderas hacia arriba para hacer
más profunda la penetración de mi polla en el coño de Teresa y con mi lengua
limpiaba el interior del coño de mi hermana intentando no dejar nada por
explorar y aunque nunca lo había echo antes me dejé llevar por las veces que
había visto como lo hacían ellas, no debí hacerlo tan mal porque mi hermana no
dejaba de moverse y soltar liquido el cual me tenia que tragar si no quería
ahogarme con el. Al cabo de unos minutos empecé a sentir otra vez el fuego
recorrer mi polla no tan intenso como la vez anterior, al mismo tiempo que note
como Teresa se estremecía y se derrumbaba encima mío al mismo tiempo que mi
hermana soltando una cascada de liquido se apoyaba en al espalda de Teresa
bramando de gusto.
Al principio creí que todo había acabado pues verdaderamente
yo estaba totalmente agotado y Teresa también lo parecía, mi hermana estaba más
entera y después de unos segundos empezó a remover sus caderas aun instaladas en
mi boca como buscando que siguiera con la comida de coño, mientras Teresa que se
había tumbado al lado mío comenzó a limpiarme la polla de la mezcla de mi leche
y sus fluidos consiguiendo que notará como esta empezaba a erguirse aunque con
mucha dificultad, mi hermana viendo esto y deseando sentir mi polla dentro de su
coño se tumbó encima mío ayudando a su amiga en la labor de ponérmela otra vez
tiesa y cuando creyó que estaba lo suficientemente dura se bajó ponérsela en la
entrada y ayudada por Teresa se la fue metiendo poco a poco hasta tenerla toda
dentro comenzando un movimiento de sube y baja cada vez más rápido cuando empezó
a notar el gusto que le daba mi polla se inclino hacía delante apoyando su
cabeza en mis rodillas cosa que aprovechó Teresa para con el vibrador excitarle
le agujero del culo y poco a poco ir metiéndoselo mientras ella pedía más cada
vez, llegando a meterle todo el aparato dentro de su culo, era alucinante notar
a través de su carne las vibraciones del mismo parecía como si lo tuviera puesto
dentro de mi polla esto y la visión ese culo totalmente abierto hicieron que me
corriera al momento casi al mismo tiempo que mi hermana y aunque Teresa estaba
muy excitada me dejó descansar, pero no al juguetito que después de sacarlo del
culo de mi hermana fue a parar al suyo por su propia mano mientras mi hermana y
yo aun uno encima del otro recuperábamos el aliento.
Después llegó el momento de las explicaciones mi hermana que
al principio se había enfadado muchísimo, según iba pensando la manera de que yo
consiguiera lo que pretendía, se dio cuenta de que lo que la molestaba era que
solo pensará en acostarme con Teresa y no en hacerlo con ella y que lo cierto es
que era verdad que muchas veces en la piscina había visto un bulto más que
generoso debajo de mi bañador y que en muchas ocasiones había entrado en mi
habitación solo con la intención de ver mi polla tiesa cuando me despertaba y
aunque nunca se había planteado el echo de acostarse conmigo esa idea empezó a
rondarle cuando le plantee mis intenciones de acostarme con Teresa. Con la cual
aun no había compartido a ningún chico pues habían llevado tan en secreto sus
escarceos amorosos, que no se atrevía a proponérselo a ninguno con los que
habían salido. Así que tramó sus propios planes para realizar sus fantasías de
compartir un mismo chico las dos y acostarse conmigo esta última fantasía era
muy reciente pero no menos excitante.
Durante los día siguientes y hasta que volvieron nuestros
padres se repitió muy a menudo y después nos hicimos inseparables los tres por
mucho tiempo nunca nadie se enteró de nada, aunque si se extrañaban de que
fuéramos siempre juntos a todas partes incluso cuando íbamos a algún sitio donde
no nos conocían nos presentábamos como pareja unas veces con mi hermana y otras
con Teresa dando lugar a numerosos equívocos y no pocas a que almas caritativas
le contaran a la novia de turno que me había visto besar ó hacer el amor con la
otra con lo cual nos reíamos mucho cuando estábamos juntos, dejando a esas
personas con la sensación del deber cumplido ó dándoles un chasco recreando una
escena de las dos conmigo delante de ellas según las intenciones que creyéramos
llevaban.