YA NO HAY MARCHA ATRÁS, ESTO ES AMOR!
Parte –1--
Sus manos rodaron por mi cuerpo, nunca hubiera sospechado de
él que sintiera lo mismo que yo. Dragon miró a Syd, bueno Sydney con deseo. Ella
no se esperaba aquello. Nunca espero que Dragon se decidiera alguna vez a las
tentaciones que ella le presentaba. Sydney lo besó, comprobando que esta vez el
respondía, aquello la cogió de sorpresa, tres veces durante aquella aventura
rusa había intentado incitar a Dragon, teniendo rechazo en cada una de ellas.
Sopeso la situación, estaban en un hotel, no había televisión, nadie que
estuviera escuchando, nadie que siguiera sus pasos, absolutamente nada podía
interrumpirlos, y Dragon venía lanzado. Sydney no se negaría, llevaba esperando
aquel momento desde la primera vez que lo vio, en aquella fabrica en mitad de la
jungla. Pensaba rápido pero Dragon lo era mas aún, cuando se dio cuenta, él
estaba en calzoncillos y con la corbata como única prenda que le cubría el
torso. La visión de un Dragon tan sexy le hizo olvidar que tenia una cicatriz en
la frente encima del ojo derecho, lo que hacia que resaltaba, el color azul
claro.
Dragon rompió el beso en aquel momento y la miró a los ojos,
se dio cuenta de que ella tenia la mirada perdida en su cara, supo de inmediato
que era por su "monstruosidad", lo llamaba así ahora, la marca por encima de su
ojo derecho había echo rechazar a Sydney dos veces. La otra había sido por
miedo, no quería que se la arrebatasen como siempre pasaba con todo, después de
"Final Dragon" serian enemigos otra vez, o eso pensaba. Las cosas cambiaron a su
favor, y ahora... no quería darle mas vueltas a aquel tema simplemente quería
entregarse a ella, pero ella... ¿Quería eso, o no le interesaba un espía herido
en una misión con semejante cicatriz?, antes tenia la obligación, Dragon cuidaba
de ella, pero ahora no estaban en la jungla, ella no estaba herida...
Todo eso paso por la cabeza de un confuso Dragon, pero todo
se volvió raro cuando Syd, así le gustaba llamarla Dragon, aunque sabía que se
llamaba Sydney, pues está que estaba contra la pared del cuarto de estar de la
lujosa suite presidencial del hotel, giró alrededor de Dragon y cambio las
tornas, dejándolo a el contra la pared. Cogió sus dos manos y las sujeto contra
la pared con una mano sola, sabía que este movimiento era típicamente masculino,
pero Dragon también sabía que a ella le podía permitir cualquier cosa, así que
decidió que se dejaría hacer. Syd ladeo la cabeza en señal de confusión, no
esperaba tal sumisión de él, pero no se quejó. Siguió con lo que había empezado.
La mano que conservaba libre la acerco a la cara de Dragon, este que aún no
había superado lo de cicatriz por muy fuerte que quisiera parecer, retiro la
cara. Ella la giro y dejo que el la mirara directamente a la cara, le acaricio
la oreja con un dedo, bajo por la línea de su mandíbula hasta el mentón mal
afeitado que tanto deseo y que ahora tenia bajo sus manos. Con un rápido
movimiento, que ni el propio espía pudo prever lanzo su mano sobre la venda que
este portaba, dejando la cicatriz a la vista. Dragon espero la cara de asco de
ella, no era la primera vez que le pasaba, pero ante su asombro Syd se puso de
puntillas y beso la herida. Luego la frente y luego su boca.
El quedó en shock. No fue hasta que sintió la lengua de ella
intentando abrirse paso hacia el interior de su boca que se dio cuenta de donde
estaba, con quien y lo que de verdad estaba pasando. Su cuerpo dejo de pensar,
el gesto de ella había sido suficientemente convincente para que bajara la
defensa, podía hacerle lo que quisiera, se entregaba con total sumisión a ella.
Syd por su parte termino de quitarse el traje, desabrochada la cremallera por su
amante, las cosas fueron bastante sencillas.
Por primera vez noto la piel de Dragon contra la de ella, y
aun llevaban la ropa interior puesta. Dragon no era frío como el dejaba
aparentar, era terriblemente cálido, su cuerpo emanaba calor, un calor
verdaderamente acogedor, algo que incito instintivamente a Syd a pegarse mas a
él. Dragon sabia que necesitaba de Syd urgentemente y ella no se hizo esperar.
Agarró la corbata de Dragon y lo obligo ir hasta la cama, donde lo tumbó debajo
de ella, quería controlarlo, está vez quería que el la obedeciese, la poca ropa
que les quedaba voló hacia el suelo entre caricia y caricia. Toda la ropa
excepto la corbata, por la que Eva sujetaba y obligaba a Dragon, le encantaba.
Además había descubierto que aquel era el punto débil de Dragon, su cuello, era
muy sensible a su contacto.
Mientras las manos de él intentaban llenar todos los espacios
de la piel de ella, ella intentaba no atemorizarse por el siguiente paso, tenía
el poder sobre el, pero aquel paso siempre era difícil de dar. En aquel momento
se dio cuenta de que Dragon había echo por ella, lo que nadie. Se estaba
entregando en total sumisión, sin oponerse a nada, se dio cuenta de que el
también compartía aquel momento y que era tan de ella como de el. Coloco a
Dragon encima suyo, tiró de la corbata enredada en su mano izquierda y cuando
este hubo acercado, le susurro al oído "simplemente hazlo".
Dragon no pensó, se activo al oír aquellas palabras y
simplemente se dejo llevar, penetro a Syd lentamente. Sin prisas, aquel momento
quería que durara siempre. Ella siempre había aparentado soltura, pero Dragon se
dio cuenta por la respuesta de su cuerpo, que no estaba tan habituada como a
ella le hubiera gustado. Empezó a moverse mas rápido, el tampoco tenia demasiada
experiencia, y nunca antes había sido de ese modo, nunca había estado ...como se
dice...ah , si enamorado.
Enamorado, se lo repitió varias veces, debía ser realista y
aceptarlo, aquella mujer que ahora mismo lo poseía, podía hacer lo que quisiera
con él. Syd intento que Dragon no se diera cuenta de su inexperiencia, todas las
veces que había estado en aquella situación había sido por obligación, sabia lo
que hacer pero... con el se encontraba insegura, pues era la primera vez que
quería que la otra persona recibiera la atención que buscaba, que sintiera que
ella lo amaba y... su cuerpo no podía mas, necesitaba de Dragon, el movimiento
aceleró y ella utilizando la corbata que casi había olvidado se coloco encima.
Dragon acaricio su espalda, sus muslos, y ella beso su
cuello, paso la lengua varias veces por el lóbulo de el, varias veces recorrió
el camino desde la oreja hasta el cuello, y a Dragon eso lo volvía loco, aunque
no lo sabia hasta aquel día. Era curioso como se había apartado tanto de las
personas que no sabía que le gustaba que le besaran en el cuello. Dejo pasar los
pensamientos, sin pararse en ninguno en particular. El rostro de Syd estaba
colorado. Sus ojos cerrados y su cuerpo arqueado, la sensación de aquel cuerpo
que se retorcía a veces encima a veces debajo de él... no aguantaría mucho mas.
Las cosas se aceleraron, minutos después todo acabo. Dragon, cesó el movimiento,
estaba exhausto. Syd también lo estaba, tal como estaba se dejo caer encima de
el, estiro las piernas y acaricio el rostro del espía. Las manos de él
descansaron en su espalda en el mas sentido abrazo que había dado jamás. Syd
volvió a moverse para besar por última vez antes de dejarse dormir la cicatriz
de encima de la frente de Dragon. Acto seguido se dejo caer en la cama, y se
durmió.
Dragon, estuvo libre entonces de acariciar aquel cuerpo que
había deseado en silencio todo lo que quiso. Hasta que durmió abrazado a ella,
apretándola contra su pecho, tanto que tuvo miedo de que se despertara porque no
podía respirar.
La mañana no tardo en llegar. Esta vez fue Syd la que primero
despertó, girada sobre el lado derecho, con un brazo apretándole el estómago, un
cuerpo detrás de ella, desnudo que despedía calor, un calor acogedor, se volvió
a repetir aquel pensamiento en su cabeza. Recordó lo que había pasado aquella
noche y sintió mariposas en el estomago. Se separo de el instintivamente, no
quería que pasara aquello, no quería enamorarse...pero ¿y si ya hubiera pasado?,
se paro a pensar todo los pensamientos que su mente había creado mientras hacia
el amor con Dragon. Y todos parecían llegar a la conclusión de que se había
enamorado perdidamente de él. Sintió un golpe que la dejo sin respiración, un
golpe proveniente de su sentido común, siempre se había negado a aquello, porque
ahora de repente y con alguien que tenía un futuro tan oscuro y enrevesado que
nadie en el mundo podría adivinar en que lugar estaría a la siguiente hora.
Todos esos pensamientos golpearon otra vez, esta vez se negó a dejarse vencer.
Se sentó en la cama, con las piernas recogidas, e intento meditar sobre lo que
hacer.
Largos minutos pasaron, casi media hora, antes de que al oír
musitar su nombre en sueños Syd decidiera seguir adelante con la cabeza en alto.
Sintió que necesitaba de sus atenciones otra vez, así que, intento no ser
demasiado brusca, simplemente masajeo el abdomen a su amante, y espero su
reacción, probo suerte, está vez añadiendo un beso al kit, poco a poco, lo fue
despertando, el beso se torno largo y la lengua de Syd torneaba los labios de
Dragon, para luego introducirse en el dormido espía otra vez. Dragon poco a poco
fue despertando y respondiendo a lo increíbles besos que aquella mujer le
proporcionaba. Sintió despertar su deseo otra vez. Está vez quería probar algo
nuevo. Syd siguió besándolo, cuando se dio cuenta de que Dragon había despertado
del todo, giró y se coloco encima de el, la posición le parecía repetitiva, pero
ya le daba igual, lo único que deseaba era a él.
Dragon al darse cuenta de la intención de Syd de proseguir
con lo de anoche, con los mismo métodos, decidió incentivarla con algo nuevo,
Dragon corto todo contacto con ella. Salió de la cama, y ante la mirada de
profunda confusión de Syd se encamino hacia el baño.....