PLACERES DE UNOS MADURITOS 3
Mi mujer nos cuenta de cómo dos de los chavales se la
follarón en la playa esa mañana
Después de ducharnos Pepe y yo, nos pusimos a tomar el
aperitivo antes de comer y fue cuando María le pidió a mi mujer que contara que
hizo en el agua con los chavales, ya que a ella solo la follo un chaval y salio
del agua quedándose mi mujer jugando con ellos.
Ella primero se hizo un poquito la remolona para no contarlo
hasta que al final con muchos ruegos y peticiones de todos nos explico como lo
había pasado. Primero fue el chico mas fuertote el que poniéndose detrás de ella
la follo, el chaval no estaba mal armado, el segundo que la follo se corrió
rápidamente y casi no lo note ….. aunque me cogio las tetas y las chupo bien
chupadas, el tercero como ya había follado a Maria, a mi solo me toqueteo el
coño y el culo, cogiendo yo su polla que ya estaba muy flácida y al no poder
hacer nada salí del agua, esto fue lo que paso y ya le dije a mi marido que
estaba caliente, que fue cuando decidimos volver de la playa. Ahora mientras nos
duchábamos María me ha hecho una buena comida de coño y yo a ella. María nos
explica que en la ducha se desahogaron bien de la calentura que traían. Pepe
hizo varios comentarios de que nosotros dos solo nos quedaban que ellas nos
dejaran lamerles sus coñitos, a lo que mi mujer respondió que después de comer
cuando hiciéramos la siesta nos recompensarían. Tras la comida y tomar café
lleve de la mano a mi mujer al dormitorio para hacer la siesta, estando los dos
desnudos en la cama, me comento que ahora ya era un buen carnudito porque le
habían follado varias pollas diferentes, contando la de los chavales de la playa
y que había disfrutado un montón, yo mientras ella me contaba otra vez lo de la
playa comencé a comerle el culo y dándose la vuelta ella me comenzó a comer la
polla y tras corredme le dije que ella también era una cornudita, ya que a mi
también me follo bien follado Pepe y María.
Al levantarnos de la siesta y después de una buena ducha,
marchamos a dar una vuelta por el paseo marítimo, y estando sentado en una de
las muchas terrazas que hay en el paseo, Pepe comento porque esa noche no
aprovechábamos para ir a un club de intercambios de parejas que ellos conocían,
así pasaríamos una velada diferente y si no había nada bueno, podíamos ir a unas
discos cercanas que tienen mucho ambiente. Maria animaba a mi mujer para que se
decidiese y le comentaba que ella había estado varias veces y que se lo paso
divinamente. Por fin tras mucha conversación convencimos a mi mujer de ir al
club de intercambios.
Volvimos al apartamento nos cambiamos de ropa y con el coche
de Pepe marchamos los cuatro al mencionado club. Cuando entramos en el local
Pepe y María saludaron a un par de señores y a una mujer que estaban en la
barra, haciendo las correspondiente presentaciones, después nos dirigimos hacia
una de las mesas donde nos pusieron una botella de cava y sus copas.
Pepe nos explico que si no queríamos hacer nada con otras
personas que no pasaba nada, cerca de donde estábamos sentados estaba la pista
de baile, donde en esos momentos había tres parejas bailando. Maria cogio de la
mano a mi mujer y marcharon al servicio, nos quedamos Pepe y yo hablando y
contemplando a las parejas que había en la pista, me comento que había quedado
con unos amigos que hacían intercambio, que pronto llegarían, en esto que llegan
ellas del servicio y mi mujer me entrega algo que lleva en la mano, y me
dice….toma es mi tanga, que se lo guarde para no perderlo, me sorprende y
acercándose coge mi mano y se la lleva a su coñito rasurado que lo noto ya
mojado.
Pepe le pide a mi mujer bailar cosa que esta hace, ya en la
pista de baile observo que le tiene subido el vestido por la parte de atrás
enseñando todo el culo, que se lo esta acariciando, cerca de ellos una de las
parejas algo mas jóvenes, comienzan a tocar también el culo de mi mujer y ella
cada vez esta mas abrazada a Pepe, mientras María y yo miramos, llega una pareja
a nuestra mesa, son los conocidos que me indico Pepe, nos saludamos y María los
presentan como Ana y Antonio, tomando asiento con nosotros, al rato vuelven
ellos dos de bailar y saludan a los recién llegados. María nos proponen que
mejor pasemos a uno de los reservados que tiene el local, nos llevan un par de
botellas mas de cava y antes de sentarnos Pepe y María se desnudan y Antonio y
Ana también se desnudan, yo miro a mi mujer y con la cabeza asentimos, que para
algo vinimos y nos desnudamos como ellos.
Estando todos desnudos veo que las mujeres van todas
depiladas y Antonio lleva rasuradas las ingles, pero con una matita de pelo en
sus pubis, Ana lleva un pircing en el coño, yo había visto algunos en películas
o fotos pero nunca tan cerca, por lo que me digo que esa noche chupare un coñito
con anillo. Pepe comienza a lamer el coño de mi mujer y Antonio realiza un 69
con María, yo con Ana comienzo a besarle las tetas, bajando seguidamente a
comerle ese coñito con el pircing momento que aprovecha Pepe para acercar su
polla a Ana para que se la chupe. Antonio se acerco con su polla al coño de mi
mujer para petrenarla, yo mientras seguía haciendo en ese momento un 69 con Ana,
cuando los dos nos corrimos mi mujer estaba siendo follada por Antonio y
enculada por Pepe, tras las corridas de ambos mi mujer quedo tumbada sobre una
de las colchonetas, me acerque a ella y me dijo que lo había pasado
estupendamente que este bocadillo que le habían practicado entre Antonio y Pepe
le había gustado mas que el que hizo en el apartamento conmigo y con Pepe,
porque la polla de Antonio no era cualquier cosa ya que mide sobre 20
centímetros .
Mientras mi mujer me comentaba estas cosas, Pepe y Antonio
comenzaban hacerle el bocadillo a Ana, pero esta vez era Pepe el que la follaba
por el culo, yo me levante y me acerque a María comenzando a follarla por el
culo, María se ha cerco a mi mujer que aun estaba tendida y comenzó a lamerle el
coño, limpiando la corrida de su marido, Estuvimos en el local cerca de unas
tres horas y tras despedirnos de los amigos de Pepe y quedar para otra ocasión,
volvimos al apartamento ya casi de día.
Al medio día me levante para preparar el desayuno antes de
marchar para la playa, puse la cafetera y marche para el lavabo donde en ese
momento estaba María repasándose el rasurado de su coño, invitándome a que fuera
yo el que terminase el rasurado, cosa que hice gustoso, tras quitarle la espuma
se lo estuve lamiendo hasta que llego el olor de café donde nos encontrábamos,
tomamos el café y tras despertarse mi mujer y Pepe marchamos a la playa. Este
fin de semana fue el preludio de algunos más que pasamos ese verano.