FUI YO QUIEN LE PROVOCÓ

Tengo 18 años, una preciosa figura, y me encanta calentar a
los hombres. Yo sabía que mi cuerpo era espectacular, que mis pechos eran
provocadores, y que los chicos no hacían más que mirarme,...el cuerpo, el
trasero .las piernas....¡uy si con la mirada hiciesen lo que piensan!. Y a mí me
encanta provocarles, saber que se excitan por mí, que me desean…
Mi coqueteo alcanzaba incluso a mi tío, a quien le sonreía
con malicia, iniciaba conversaciones equívocas, y a quien me encantaba mostrarle
aparentando ingenuidad las posturas más sexy de mi figura, notando cómo se
trataba de disimular su excitación.
Aquel día nos habíamos quedado solos en casa. Había estado
leyendo una novela con y me detuve cuando acabó el capítulo de cómo hacía el
amor una pareja. Su lectura me había excitado. Pensé, no sé porqué, en mi tío,
que estaba en el salón. Era un hombre de casi 45 años, yo diría que bastante
atractivo para su edad. Y pensé en cómo haría él el amor. Seguramente sería más
cariñoso que cualquier chico joven pero dicen que los hombres maduros se corren
pronto... Me seguía excitando con estos pensamientos, así que me levanté y fui a
su habitación.
Estaba sentado en un amplio sofá, leyendo algo. Al verme
entrar me sonrió como siempre, pero siguió dedicado a su lectura, sin prestarme
una atención especial. Despacio, me acerqué con una sonrisa.
--Hola... estoy aburrida ... – y me senté a su lado, aunque
sin rozarle.
El pareció fijarse más en mí.
--Esa blusa te sienta bastante bien… – dijo, mientras posó
disimuladamente su mirada sobre mi busto para apartarle rápidamente
--¿Tu crees? –dije con una sonrisa pícara mientras estiraba
mi blusa, apretándola contra mis senos para que mis pezones se marcaran un poco
... eso calienta a cualquier hombre... .
Seguía mirándome ya sin disimulo.
-- Estás preciosa, Claudia. Con esa blusa vas a volver locos
a todos los chicos – dijo bromeando
Me levanté y puse en marcha el CD con música melódica de los
60... Luego me acerqué a él y le puse los brazos alrededor de su cuello.
--¿A que no sabes bailar? – dije melosa
--¿Cómo que no?
Se puso en pie y me rodeó por la cintura para iniciar un
baile ...separados
-- Huy... tan separaditos no me vas a seguir el ritmo... –
dije mientras me pegaba a él
Noté la fortaleza de su tórax apretado contra mi pecho, ... y
nuestros muslos se pusieron en contacto. Sonaba una cancioncilla lenta,
comenzamos a movernos, y entonces sentí cómo crecía , poco a poco, un
abultamiento que presionaba sobre mi muslo ... ¡se estaba empalmando!
--Oye... ¡para!... ¿en qué piensas? –le dije sonriendo y
apartándome un poco
Una de sus manos se deslizó por mi espalda y se apretó contra
mi nalga
--Estas muy sexy... – dijo, mientras mantenía sin disimulo la
caricia de su mano sobre mi trasero.
La verdad es que estaba algo nerviosa. Había querido
calentarle y lo había conseguido... y me gustaba. Sin decir nada apreté mi
cuerpo contra el suyo y seguí bailando. La música seguía su ritmo lento, y noté
que me estaba humedeciendo. ¡Vaya!...me estaba poniendo cachonda. Sin
importarme, me moví un poco , pegándome bien a su cuerpo para notar mejor su
dureza apretada sobre mi muslo...
Y entonces sucedió. Nunca lo habría creído... siempre pensé
que sería un juego, una fantasía.. pero me dijo al oído:
--Claudia... quítate la blusa...
Me eché un poco para atrás y le miré a los ojos simulando
enojo, mientras encogía el busto para exagerar la profundidad de mi escote. Mis
pechos, se juntaron, mostrándose como una tentación ante él
--No ... No te habrás empalmado...¿verdad? -- mi voz tenía un
tono sexual que ni yo misma había notado ántes.
La verdad es que había estado calentándole demasiado. Intenté
apartarme un poco, pero con un movimiento inesperado su mano se posó sobre uno
de mis pechos. Me quedé inmóvil por un instante notando cómo se deslizaba
ansiosamente, acariciándome con pasión. Sin protestar, rodeé su cuello con mis
brazos. Y noté que mis pezones se estaban poniendo rígidos,... como cuando tenía
frío ... ¡vaya ahora sí que se va a terminar de calentar! , pensé estúpidamente,
como si lo que estábamos haciendo fuera un simple morreo.
--Me encantan tus pechos ... – dijo con voz algo temblorosa
mientras mantenía fija su mirada en el canalillo de mi escote.
No me moví y entonces él bajó la cabeza y me besó en el
lóbulo de la oreja... luego en el cuello... ¡era de lo más excitante!. Nos
habíamos parado pero seguíamos apretados, y noté cómo su dureza aumentaba de
tamaño, sobre mi muslo. Su mano se deslizaba suave sobre mi blusa, y noté que me
excitaba por momentos... demasiado... Era mi tío... tenía que parar...
--No... no me toques más... –dije en voz baja tratando de
apartarle la mano. Pero en vez de retirarla, me bajó los brazos y volvió sobre
mis tetas, esta vez, apretándolas suavemente. Creí volverme loca de gusto. Nunca
me habían tocado así...
Me aparté un poco y despacio, comencé a desabrocharme la
blusa, mientras le miraba fijamente a los ojos. Luego, me la abrí dejando ante
él la visión de mis pechos, hinchados, recogidos por el pequeño sujetador de
seda que me había comprado unos días ántes y era el más sexy que había. Noté
cómo su mano, temblando un poco, subió a los tirantes el suje, y los bajó
despacio, deslizándolos hacia abajo. Me puse algo nerviosa... Mis senos , al
caer el sostén, quedaron al aire..., pero no hice nada por taparlos. Mi tío se
quedó inmóvil, mirando fijamente la turgencia de mis pechos, que se movían
siguiendo mi respiración entrecortada. Entonces puso sus manos sobre ellos,
acariciándolos muy suavemente... Sentí como una descarga eléctrica recorriéndome
el cuerpo ... y cerré los ojos, mientras mis pezones se ponían completamente
tiesos, notando sus dedos acariciándolos como si quisiera ordeñarme.
--Uuuuu... – musité apretando fuertemente mi pelvis contra su
bulto.
Inclinó su cabeza y comenzó a lamerme uno de los pezones...
¡dios mío!...nunca pensé que podría tener tanto placer.... me notaba
completamente húmeda... mis pezones se ponían rígidos mientras los chupaba
estrujándolos con suavidad.. Entonces pensé en su polla. Estaba durísimo... y
eso era lo que más me excitaba... casi más que sus manos sobre mis pechos.
Se apartó un poco y, deteniéndose, me miró muy serio.
--Claudia …no sé…no sé si debemos seguir…
Yo le sonreí mientras me mantenía apretada contra él.
--Un poco más… -- y bajé mi mano, buscando la dureza de su
ingle.
--Claudia… por favor…
--Estás tan duro… te has puesto cachondo…--- y apreté mi mano
sobre su erección, mientras él se encogía con un gemido de placer
--No…no debemos…ouu…-- dijo con voz entrecortada
--¡Uau!…¡cómo te has puesto! … --dije con una voz que me sonó
ajena, mientras buscaba ansiosamente con mis manos su cremallera, abriéndola
torpemente. Metí una mano dentro y agarré con fuerza su paquete. ¡Dios! ¡Qué
bueno estaba!.. Allí toqué su polla… que permanecía quieta… como esperándome…
Nerviosísima, excitadísima, intenté sacársela fuera...
--Espera… espera…-- y entonces, él la sacó .
Era una polla tiesa, que parecía hincharse más por momentos.
La miré fijamente, separándome un poco de él, que se quedó mirándome a los ojos,
con el pene rígido oscilando enfrente de mi, como si fuera a estallar
--Uau….¡estás buenísimo!.
No lo creerá nadie, pero ...nunca había visto la polla tiesa
de un hombre. Las había notado al bailar o al darme un lote con alguno de mis
ligues, ...les apretabas el paquete... y a veces, ¡hasta se corrían!. Pero nunca
había permitido que las cosas fuesen a más… y desde luego nunca había tenido una
en la mano, quiero decir directamente, notando su carne y su calor, notando sus
venas hinchadas…
Debí quedarme con una cara atontada, porque en un momento me
di cuenta que mi boca estaba entreabierta… todavía fascinada por la polla.
--¿Quieres …quieres tocármela? – dijo mientras seguía
mirándome los pechos, que seguían oscilando con mi respiración agitada
La cogí con las dos manos y comencé a apretarla, ¡dios!, ¡
que dureza…parecía de goma dura …y estaba mojada, casi goteaba como yo. Sin
saber porqué la agarré con una mano y comencé a moverla arriba y abajo, notando
cómo se deslizaba con facilidad la piel sobre el miembro hinchado…era lo más
excitante que había hecho en mi vida… nunca pensé que la polla de un hombre
fuese así… tan grande… tan …apetitosa ... ¡sí esa era la palabra!. Seguí
masajeándola mientras miraba como hipnotizada cómo el glande se hinchaba cada
vez más … parecía que iba a estallar…
---Ohh… ooo…Claudia …por favor… espera, espera… --dijo y me
apartó un poco, casi obligándome a soltarle.
--No…déjame que siga…¿no te gusta?
Jadeaba y se encogió, como queriendo esconder su pene…pero,
inmediatamente, se abalanzó con fuerza sobre mí, y empujándome, me tumbó en el
sofá y se colocó encima.
--Claudia... te quiero... te deseo...
Yo solo pensaba en su polla… quería volver a tocarla, a
masajearla … y quería que me volviese a mamar los pezones…
--Me gusta ... me gusta... — musité mientras notaba sus manos
recorriendo mi cuerpo
--Claudia … estas buenísima... ¡joder, qué buena estas!… ¡que
buena estas!… --decía mientras me estrujaba los pechos, mientras volvía su boca
ansiosamente de un pezón a otro,... mientras se apretaba contra mi cuerpo…
mientras frotaba con fuerza la polla sobre mi vientre… En un momento, apreté mi
pelvis contra él y comencé a moverme rítmicamente… mis piernas se
entreabrieron…íbamos a hacerlo…íbamos a hacerlo ...íbamos a joder… me iba a
follar…
Pero algo me hizo volver a la realidad. No se qué fue. Mi tío
estaba sobre mí, jadeando como loco, empalmado, bajándome el tanga mientras yo
me movía para que me lo quitase con facilidad,... ¡y yo era la que había
iniciado aquel juego!…¡Dios, tenia que pararlo! ¡No podía seguir!. Intenté
suavemente apartarle...pero, a la vez, moví mis caderas hacia él... moviéndome
con fuerza buscando el contacto de esa maravilla que presionaba mi pubis...
--No te pares..no te pares... –dijo mientras bajaba su mano
buscando su polla… Noté que la agarraba y la dirigía hacia mi coño. La sensación
era maravillosa…. Ahora notaba aquella enorme dureza presionando entre mis
labios…
--Oooohhhhhhh… — suspiré extasiada, mientras notaba la punta
rígida de su pene presionándome allá abajo… despacio..despacio…--- ohhh
…ouaaa…..
Sin dejar de estrujarme los pechos, me buscó los labios… Abrí
la boca llena de deseo, y noté cómo su lengua se introdujo en mi boca… y yo la
apretaba chupándola, mamando aquella maravilla que me había entrado… Y seguí
abriendo las piernas….mientras sentía la dureza de su polla que intentaba
hundirse en mí….
--¡Fóllame!...¡Fóllame! …fóllame ya... – dije con ansiedad,
mientras apretaba mi pubis contra su miembro, tratando de empalarme yo misma.
De repente, noté cómo daba un fuerte empujón y sentí que algo
se rompía en mi interior… como si saltase una resistencia…¡La tenía dentro!. ¡Me
estaba jodiendo! … ¡estaba follándome!… Y yo me lo estaba cepillando… estaba
haciéndolo con un hombre… esta vez de veras… ¡Oh Dios, aquello era lo más
maravilloso que había sentido nunca!
--¡¡Uaaaaa…!!– exclamé abriendo la boca y notando su rigidez
en mi interior
Despacio, muy despacio, se movía rítmicamente dentro de mi
vagina…, hacia dentro y hacia fuera, hacia dentro y hacia fuera, hacia dentro y
hacia fuera …una y otra vez... una y otra vez... sin parar... sin detenerse...
--Uaa…uaaa…uaaaa… -- jadeaba con cada empujón
Loca de placer, levanté mis caderas con el mismo ritmo que él
me jodía, queriendo que su polla se hundiera hasta lo mas adentro que fuera
posible…
--Uuu… no pares…no pares…¡todo!…¡lo quiero
todo!…¡más!...,¡más!…más…ua… uaa… -- decía como loca mientras él se hundía
profundamente con fuerza en mi interior con un ritmo salvaje que cada vez me
levantaban una ola de un inmenso placer …
No podía pensar en nada. Solo sentía la locura del movimiento
de mi pelvis, ajustando el ritmo a sus empujones, intentando que me penetrase
hasta lo más hondo,... deseando mantenerle todo dentro… temerosa de que se
escapase… no quería que terminara… ¡Nunca había sentido nada así!… ¡nunca había
notado ese inmenso placer que me subía desde la vagina y llegaba a mis pechos, y
me invadía todo el cuerpo!
--Mmmm… qué dura estás... qué dura estás ....qué buena...qué
buena.... --- musitaba con cada empujón.
--Siii…si… más … más… ---es lo único que podía decir,
mientras notaba el placer que derretía todo mi cuerpo… -- más… más… más…
sigue...sigue... sigueeeee...
Bruscamente, arqueé mi espalda y tensé todo mi cuerpo,
apretándome rígida contra él
---¡¡Uaaaaaaa...!!! — grité ahogada en placer
---¡¡¡Uaaaaaaaa!!!……
Era el orgasmo. La sensación de perder el conocimiento en la
oleada de gusto que tensaba todo mi cuerpo apretándolo contra él… mientras
notaba fuertes espasmos de placer, que venían de mi interior por oleadas…., una
tras otra, y otra y otra…¡oh dios! …¡oh dios!...
A la vez, su cuerpo se puso completamente rígido mientras
metía toda su polla hasta adentro con un fuerte empujón…. y noté cómo algo
caliente descargaba dentro de mí… al principio una vez...luego otra, y otra… con
cada espasmo de su polla una ola de su semen me inundaba…
--Uaaa… uaa… ua… -- era cuanto decía en cada uno de los
últimos empalamientos -- te quiero…, te quiero…te quiero… uaaa…. .uaaaaa…….--
hasta que tras un prolongado jadeo relajó todo su cuerpo encima de mi,
respirando agitadamente.
Me abracé con fuerza a su cuerpo sudoroso… mientras seguía
notando la dureza de su polla, algo más blanda, con sus últimos espasmos , mi
interior….
Y eso fue todo. Nunca imaginé que hacer el amor sería algo
tan maravilloso, pero mucho menos, con mi tío…
Pienso que querré hacerlo otra vez... y entonces seré yo la
mujer más viciosa del mundo.