Por Julián
He vuelto a disfrutar una experiencia sexual fabulosa. Creo que soy
afortunado porque cuando menos lo pienso, las oportunidades se me presentan.
Estaba en casa trabajando en mi computadora, apurado por terminar un trabajo
que debía entregar al esposo de una maestra que me habló antes para decirme que
le urgía entregar el material y que como estaba indispuesta, su esposo vendría a
recogerlo para luego llevarlo a la institución donde debía ser revisado. Como es
mi costumbre, yo estaba sin camisa, en sandalias y con mi pantaloncillo corto de
casa.
Tomaba una cerveza y fumaba a la vez que ponía todo el empeño por terminar mi
tarea. Llaman a la puerta, observo por la mirilla y al ver que era un hombre,
seguí sin camisa y abrí. Era el esposo de la maestra.... ¡Que tipazo! Moreno,
barba cerrada, velludo, los pelos asomaban por la V de su playera, muy alto y
fuerte. Al saludarlo, sentí su manaza oprimiendo con fuerza la mía. Le invité a
tomar asiento y le ofrecí una cerveza que aceptó a la primera. Mientras yo
imprimía el trabajo él me dijo que es empleado de mostrador en una tienda de
artículos deportivos y que la tela de su pantaloncillo es más fina que la del
que yo llevaba. Le expresé mi deseo de comprar uno como el suyo. Me dijo que
tocara la tela, para que me convenciera de que era de buena calidad y muy
fresca, además de que el resorte era muy ancho y resistente.
Al tocar la parte de la prenda que me indicaba, sentí un enorme bulto y al
llevar mis dedos al resorte, mojé mis dedos con el jugo lubricante de su gran
verga..... el muy cabrón me estaba probando. Le dije que me había convencido y
que pronto le visitaría en la tienda para comprar una prenda igual.
(Huelga decir que para ese momento, yo sentía humedo el cabezón de mi propia
verga, ya casi en erección total). Terminé de imprimir y al entregarle el
trabajo me preguntó si yo veía páginas calientes en internet. Le contesté que
algunas veces, cuando andaba muy caliente. Él se sobaba su bultazo por sobre la
tela y me dijo: ¿"Ahorita no estás caliente?" -Le contesté que sí, pero que
tenía mucho trabajo. Que quizá más tarde saldría a buscar quien me quitara el
calor. Me preguntó si vendría alguien más en ese rato y al contestarle que no,
bajó de pronto el resorte de su short y salió disparada una gruesa y cabezona
verga no muy larga, morena, venuda, con palpitaciones notables a la vista,
partiendo de un pubis de rizado y abundante vello negro, dejando ver abajo una
enorme bolsa peluda conteniendo los cargados huevos de un macho en toda la
palabra.
Me dijo que las veces que había acompañado a su esposa a mi casa le habían
llamado la atención algunos rasgos míos: mi mirada penetrante, mi espeso bigote
largo, mi boca carnosa y mis redondas nalgas..... que algunas veces, cogiendo
con su esposa, o masturbándose pensaba en darme una cogida. Lo tomé de la verga,
lo conduje a mi dormitorio, puse cerca dos condones y un tubo de gel lubricante
con xilocaína y rápidamente nos desnudamos..... mi verga para ese entonces ya
estaba dura.... la de él seguía palpitante, pero pude apreciarla ya en toda su
extensión: si acaso 16 cm, pero tremendamente gruesa y su cabezón superaba al
mío que de por sí es bastante grande, era una especie de hongo color canela. Su
amplio pecho estaba coronado por dos areolas que circundaban dos rosados pesones
alterados.... todo esto enmarcado en una maraña de ensortijado vello que llegaba
a los hombros, tupía las axilas y se asomaba a la base del cuello en la parte
superior. En el área inferior, no se distinguía la diferencia entre el abdomen
peludo y el pubis deliciosamente acolchado para recibir mis nalgas una vez que
hubiese engullido con mi culo aquella verga tan tentadora.
Era obligada una mamada inicial.... lo hice encantado, abrí mucho la boca
para poder contener el cabezón que tenía enfrente, luego fue más fácil succionar
apasionadamente aquel aparato, lo saqué de mi boca, lamí sus enormes pelotas y
con mis manos acaricié aquel par de nalgas peludas apetitosas.... coo al
descuido, llevé un dedo al agujero de su culo y empecé a jugar en la ardiente
área... él gimió y me dijo que no siguiera porque no respondía, que le encantaba
sentir eso en el culo.... que cuando alguien le hacía eso acababa perdiendo,
pero que era muy macho y no quería terminar cogido por mi.
Dejé esa acción y él como entendido, se colocó un condón, llenó sus dedos de
gel lubricante y me untó mi ya deseoso culo...... jugó un poco con dos gruesos
dedos y entonces se sentó en una silla de madera, me pidió que me sentara encima
pero de frente a él...... Ufffffffffff.... qué ensartada me dio ese cabrón, nos
abrazamos y yo lo cabalgaba, subía y bajaba sintiendo mi culo abierto al
máximo.... los besos vinieron como consecuencia lógica y quedé maravillado de la
pasión que ponía al jugar con nuestras lenguas..... sofocado y entrecortado me
decía, que rica cogida, cabrón, me siento en la gloria, que rico culo tienes,
muevete chiquito, goza mi vergota....... ¿Te gusta papá?.... Dime que te gusta
sentir mi tranca en tu agujero..... dímelo para darte todos mis mecos.... tengo
días sin soltar la leche..... A todo ello, yo solo atinaba a gemir, a pujar y a
disfrutar interiormente esa rica enculada. De pronto, sentí que su verga se
agigantaba en mi interior y luego un calor delicioso..... estaba teniendo una
bestial vaciada de esperma dentro de mí..... gocé tremendamente esa rica cogida
a domicilio.
Nos separamos, me levanté con las piernas flojas y tambaleantes.... y no era
para menos..... su verga seguía rígida, le retiré el condón lleno de mecos y
chupé su orificio uretral.... aún despedía goterones de leche de hombre..... Yo
todavía tenía una tremenda erección, él tomó fuertemente mi verga con su áspera
manaza y me dijo que me ayudaría a jalármela para agradecer la rica enculada que
me había dado..... yo lo dejé hacer y le propuse ponernos en la cama en posición
de 69... no opuso resistencia y así fue como volví al objeto abandonado hacía
algunos minutos.... su rico culo..... lo juguetée con mis dedos, metí hasta tres
y él gemía placenteramente, resoplaba hasta que entrecortado me dijo: "Tú ganas
cabrón, cógeme, quiero sentir ese garrote en mi culo..... métemela toda".
Entonces, me puso él mismo el condón.... se puso de espaldas a la cama,
levantó sus piernas, puse sus tobillos sobre mis hombros y apunté con la
cabezota de mi verga hacia su deseoso culo y me gritó desesperado que la quería
sentir de un chingazo..... dijo otro tipo de palabrotas y yo se la hundí de un
golpe...... de sus ojos, salieron abundantes lágrimas..... me preocupé y me
dijo: "No te apures papito, son lágrimas de felicidad, tenía mucho de no sentir
dentro una verga..... me encantan los machos...... dame tu leche
papacito....dámela, hazme feliz"... Cogí deliciosamente y al momento en que
exploté en su interior, otros trallazos de mecos salieron de su dura tranca
embarrando de leche su peludo pecho y llegando algunas gotas a sus labios que
bebieron ansiosos. Terminamos sudados, agotados, contentos.
Me dijo que había estado muy a gusto, que debía ir a entregar el trabajo y
que ya no podía presumir conmigo de macho come balas..... que el cazador había
sido cazado.
Si alguien tiene comentarios a mi relato, con mucho gusto espero sus correos
en: seidyedu@terra.com.mx
Julián.