ELIZABETH
Ideal de cara desconocida, siempre distinta y siempre la misma…de ojos verde esmeralda o del azul del mar, rubia o pelirroja, de larga melena al viento o de corta cabellera, te ocultas en la multitud, te escondes a mi alrededor pero nunca te alejas de mi lado…y al pasar junto a mí, mi alma que te reconoce me susurra: "Elizabeth"…
Variable como una veleta, de las mujeres que veo eres todas,
eres ninguna, eres cada una…la risueña camarera de un bar, o quizá la trajeada y
elegante mujer de negocios, o la tierna y dulce profesora, o bien esa pintora
romántica empedernida…pero cuando te encuentro suspiro emocionado, y me digo
sonriendo: "Elizabeth"…
Divertida como una niña pequeña, juegas a esconderte a mi
alrededor, acercándote cuando pierdo la esperanza de abrazarte, y alejándote
cuando más quiero estrecharte contra mi pecho…siempre cerca no mucho, siempre
lejos pero no demasiado…y mis labios suspiran con melancolía diciendo:
"Elizabeth"…
Eres el sumun de todos mis anhelos, la cima de todos mis
placeres, la fuente de todos mis deseos…eres el pecho donde calmo mis penas, el
hombro donde reposo mi cabeza, las manos que me acarician, los brazos que me
rodean y el corazón que me conforta…y en esos momentos en que sé que eres tú
pienso feliz: "Elizabeth"…
Fuente de todo sentimiento, verte me eleva al cielo de la
felicidad, perderte me sume en la más profunda tristeza, vislumbrarte a lo lejos
me llena de esperanza, intentar tocarte me produce un arrebato de ilusión, y
recordarte me hace descubrir el amor…y cada paso que doy para estar a tu lado,
mi corazón clama a gritos: "Elizabeth"…
Al irme a dormir vienes a llevarme a tu mundo de ensueño, a
tu reino de magia y fantasía, a tu universo de amor y ternura…los duendes te
sirven, las hadas te veneran, los enanos te protegen y los gnomos te adoran como
a una reina a la que todos quieren y nadie odia…la reina y dueña de mi corazón
que late solo por un nombre: "Elizabeth"…
Siento tus brazos rodeándome, tu cuerpo fundiéndose contra el
mío, tu boca jugosa que se une a la mía para besarme con la mayor entrega que
dos almas puedan conocer, mientras tus manos me acarician y tus ojos de mirada
tierna suplican por recibir mi amor y mi cariño…y sonrío en sueños pensando:
"Elizabeth"…
Desnudas mi cuerpo como desnudas mi alma, dejándome tal como
soy, tal como te gusta que sea…recorres cada parte de mí como si fuera tuya,
pidiéndome con los ojos que te ame, que te deseé, rogándome hacer el amor como
si nuestra vida fuera en ello…y mientras nos amamos apasionadamente pronuncio:
"Elizabeth"…
Bendigo cada curva de tu venerado cuerpo, beso cada parte,
acaricio cada rincón hasta el delirio…ternura, pasión, cariño, lujuria,
sensualidad, romanticismo…todo eso y más se unen para comulgar con nosotros: tú
y yo, hombre y mujer, juntos para siempre, unidos por el mismo cielo…tanto que
no puedo dejar de decir: "Elizabeth"…
No hay nada en el mundo que no sea besarte, que no sea
abrazarte, sentirte, tocarte y amarte como se ama a la mayor bendición de los
cielos…te amo como tú me amas, sin límites, sin fronteras, sin mentiras ni
tabúes…dos corazones para los que solo existe el "nosotros", con mi cuerpo
marcado a fuego con una palabra: "Elizabeth"…
Al alba y antes de que yo despierte desapareces sin dejar
rastro, solo el recuerdo de que una vez estuviste ahí…de que viniste a amarme
por las noches, a consolarme por las mañanas, a jugar por las tardes…soy tu
diversión, tu cómplice, tu amigo, tu amante, tu devoción, tu amor…y nada te
gusta más que oírme decir en voz baja: "Elizabeth"…
Entre lágrimas de alegría y sonrisas de tristeza, entre la
frustración y la esperanza, sé que algún día volveremos a estar juntos, que lo
que una vez fue volverá a ser, y al mirar al atardecer, con el corazón y el alma
emocionados, te siento una vez más a mi lado…y entonces sé lo mucho te amo,
porqué al cielo clamo…"Elizabeth"…