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Fecha: 23-Nov-05 « Anterior | Siguiente » en Hetero: Infidelidad

Mi primera Infidelidad

Hoosier
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Hola, me llamo Sandra y voy a contarles mi historia, la historia de como cambió mi vida después de mi primera infidelidad. Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a
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Hola, me llamo Sandra y voy a contarles mi historia, la historia de como cambió mi vida después de mi primera infidelidad.

Son una mujer casada, de 29 años. Mido como 1.65mts, de tez morena clara, cabello obscuro, delgada, pechos pequeños y un buen trasero según me han dicho.

Todo comenzó el día que cumplí 27 años, era viernes, lo recuerdo bien. Un compañero de trabajo llamado Juan me mandó un correo electrónico de felicitación, fue así como empezamos a platicar, cruzamos un par de correos y no pasó a mayores. A pesar de tener más de 2 años trabajando en la misma compañía, no teníamos mucho trato.

Juan es un hombre blanco, alto, (1.80 aproximadamente) delgado y atractivo. Tiene 30 años. De hecho ya nos conocíamos desde la prepa pero nunca fuimos lo que se dice amigos.

Bueno. Volviendo a mi cumpleaños, esa noche me fui de antro con mi esposo, pero al día siguiente me enteré que el me engañaba con otra mujer desde hacía mas de un año, mi mundo se vino abajo en un momento y yo estaba en un estado verdaderamente vulnerable. (Con esto no quiero justificar mi conducta, solo me pareció importante mencionarlo)

Creo que el lunes estaba realmente mal ya que cuando Juan paso al lado de mi escritorio, me vio por un momento y al llegar a su oficina me escribió preguntando si no tenia mucho trabajo pues me vio desocupada, fue entonces que desahogué con el mis problemas que a nadie mas le había contado.

Pasaron los días y seguíamos platicando cada vez más, hasta que un día el me dijo:

"si quieres vengarte, estoy a tus ordenes".

Al principio me pareció un disparate y le dije que no volviera a mencionar eso pues yo tenía la esperanza de que todo se arreglara en mi matrimonio, pero al ver que aquello no mejoraba un día acepté verlo pero con la condición de que no pasara la cosa a nada serio.

Así que quedamos de vernos en un lugar, estuvimos platicando en mi coche por varias horas, pero no llegamos a nada, yo la verdad me había arrepentido. De ahí nos fuimos a una fiesta de la compañía y en la primera oportunidad me fui sin avisarle, en pocas palabras salí huyendo.

Eso no afecto en nuestras platicas por e-mail y el seguía insistiendo en que saliéramos. En esos días una compañera y yo teníamos que ir a un curso a la ciudad de Monterrey y le dije que solo saldría con el allá, algo que era casi imposible pues el no tenía porque ir a esa ciudad en la misma fecha que yo. Pero no se como lo logró, y lo mandaron a visitar unos clientes el mismo día que nosotras íbamos a salir, así que nos fuimos todos juntos.

Después de andar todo el día paseando por la ciudad, Juan fue a dejarnos al hotel, apenas subí y me habló pidiéndome que bajara un momento, que yo le había prometido salir con él allá y ahora debía cumplir, así que bajé. Dimos varias vueltas en el auto pero no encontramos un buen lugar a donde ir ya que era martes, así que regresamos al hotel y nos quedamos conversando en el auto. Después de casi 2 horas le dije:

"tengo que subir, mañana debo levantarme temprano"

"No te vayas todavía" me dijo.

Entonces nos quedamos viendo fijamente por unos momentos y me dice:

"¿te puedo tocar?",

"si" le contesté

Entonces puso sus manos en mi cara y luego empezó a tocar mi cabello, se acercó lentamente y me besó. Yo le correspondí y debo confesar que me gustó. Nos besamos por un rato, me abrazó, yo sentía escalofríos, estaba tan nerviosa que salí del auto y le dije que nos veíamos luego, me acompañó al lobby y ahí nos despedimos.

Al día siguiente el regresó a trabajar a la ciudad, nos mantuvimos en contacto por teléfono durante mi estancia en Monterrey.

Cuando regresé, tenía ganas de verlo y de que me besara nuevamente. Estaba ahora si decidida a llegar a todo con él.

Una semana después mi esposo salió a un viaje de trabajo, así que era la oportunidad perfecta para vernos.

Quedamos en un hotel de la ciudad pero para evitarme problemas dejé mi auto cerca y nos fuimos en el de Juan. Estaba muy nerviosa, pero esta vez no pensaba huir como la primera.

Entramos al cuarto, el me tomó de la mano y empezó a besarme los labios y luego mi cuello. Yo empezaba a excitarme, estaba muy húmeda. Me acostó en la cama y siguió besándome, sus manos empezaron a recorrer todo mi cuerpo. Empezó a desabrocharme mi blusa y yo hice lo mismo con su camisa, seguía besando mis hombros bajando lentamente hasta que besó mis pechos, mis pezones estaban duros de lo caliente que estaba ya. Juan tocaba mis tetas y mi trasero a cada momento. Mi excitación subía al máximo, ya estaba totalmente mojada. Juan seguía besándome en todas partes. Entonces me quito el pantalón y beso mis muslos, me dio la vuelta quedando mi trasero cubierto solo por una pequeña tanga a su entera disposición, me besó y me besó tanto como quiso, en ocasiones hasta me mordía un poco, me volteó boca arriba y fue bajando hasta darme una chupada deliciosa en mi vagina. Yo estaba ya a mil. Le desabroché su pantalón y cuando se lo quitó pude ver que su verga estaba completamente dura y erecta, se veía deliciosa, lista para penetrarme. Se subió entonces a la cama y se acostó boca arriba, yo me senté encima de él y con mi mano dirigí su verga hacia mi vagina, la cual estaba deseando ser penetrada, me monté en ella, ahh, fue delicioso, la sentía dura, grande, y toda dentro de mi.

Me dolía un poco pero eso no me importaba, estaba tan caliente que no quería sacármela por ningún momento. Comencé a cabalgarlo primero suavemente, luego subí un poco el ritmo, Juan mientras tocaba mis tetas con sus manos, no aguante mucho y entonces llegué al orgasmo, fue riquísimo, sentía tantas cosas, estaba engañando a mi marido pero deseaba tanto a Juan, no podía parar. Después cambiamos de posición, Juan se colocó sobre mi y seguimos con lo nuestro, se veía que estaba muy excitado, entonces llegó al orgasmo llenando mi vagina con su semen.

Descansamos un poco, mientras platicábamos en la cama, Juan no dejaba de acariciar mi trasero, hasta que logró que me excitara de nuevo. Así que me subí en él nuevamente pero ahora los dos boca arriba, no tardé mucho en llegar al orgasmo nuevamente.

Fue algo muy especial, yo nunca había logrado 2 orgasmos en una noche.

Esa fue solo la primera de muchas noches más.



© Hoosier

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