Estaba temblando de los nervios en la puerta del hotel, donde
me habian dejjado mis amigos con una sorpresa que en realidad me gustaba en
parte y en otra la odiaba. Metia constantemente las manos en el bolsillo para
tocar la llave de mi habitación solicitada por mi9s amigos. "Tranquilo, él te va
a caer muy bien, ya hemos estado los cuatro a solas para ver lo que es capaz de
hacer, no te decepcionara", con esa frase se despidio Gorka y una luminosa
sonrisa se le encendio en la boca.
Exacto me habian pagado a un chapero para que probase lo que
era el sexo, puesto que nunca habia estado con nadie desde hace tiempo. Tengo 23
años, ojos azules, castaño con un corte moderno, sin vello, medire sobre los 183
cm y pesare exactamente 75 kilos, ademas me gusta practicar fitness siempre que
puedo. Mis amigos eran muy aventurados, y habian probado las mieles del sexo,
pero yo estaba mas anticuado, aunque iba cambiar pronto.
No podia parar de pensar, en como seria ese chico que era
capaz de dar sexo a cambio de un polvo con alguien que no conocia. Mis amigos me
aconsejaron que no me masturbase durante unos dias antes para sentir mas placer
aquel dia. Solo de pensar en cosas que queria hacerle a ese desconocido, se me
ponia morcillona y de vez en cuando me tocaba el paquete metiendo la mano en los
vaqueros. Miraba hacia todos lados, mirando si se acercaba algún chico. No
aparecia nadie. Habia ido pronto o ese chico era muy impuntual.
Senti una presencia detrás de mi, y me gire asustado. Un
hombre de unos 30 años, grandote tipo gorila de discoteca, con gafas oscuras,
peinado hacia atras y muy engominado, vestia de oscuro, y poseia unas cadenas de
oro alrededor de su impresionante cuello de toro.
- Perdona ¿vienes por los servicios solicitados por tus
amigos?- pregunto cortante sin sonreir.
- ¿Si?- respondi con cobardia, por miedo a que ocurriera algo
malo.
- Bueno podiamos ir subiendo a la habitación si quieres jugar
un rato- esta vez si sonrio, deslumbrandome con una sonrisa blanca que
sobresaltaba sobre su tez morena.
-Claro vamos, es la habitacion 402- le indique la dirección
de los ascensores, y pasando delante de mi, y siguiendole como si iria al
matadero.
Miraba su ropa desde atras, un pantalón de cuero negro, que
marcaba su trasero mientras andaba y me hipnotizaba a cada paso. En su estrecha
cadera llevaba colgadas unas cadenas de metal y su chaqueta tambien de cuero
protegia del frio una espalda muy ancha. Cuando llegamos al ascensor, lo llamo,
y se abrieron rapidamente las puertas y nos metimos dentro y el pulso el cuarto
piso. Se ceraron las puertas y se abrio un gran silencio entre los dos. No sabia
que decir ni que hacer, pero enseguida el silencio se rompio.
- Encantado me llamo Santi ¿tu?- poniendose frente a mi me
extendio la mano, y con la otra libre se quito las gafas dejando ver unos ojos
verdes oscuros que reflejaban la leve luz del ascensor.
- Me llamo Urko encantado tambien- y dandole un breve apreton
de manos nos saludamos correctamente.
- Bueno y ...- se quedo pensativo- ¿has follado mucho?-.
- Bueno en realidad solamente he tenido rollos, mamadas y eso
no he pasado lo mejor- respodi orgulloso de mis mamadas.
- Bueno eres joven no, apenas parece que aparentes los 18,
pero tranquilo que no te hare nada malo, lo vamos a pasar muy bien-.
Se abrieron las puertas, y Santi fue otra vez quien comenzo
la marcha, por asi decirlo. Se dirigio a la puerta y cuando llego se apoyo con
un brazo frente a mi. Su expresión chuelesca y sus ojos medio cerrados, me
estaban poniendo a mil y parecia oler mi excitación ya que sonrio de medio lado.
Se abrio la chaqueta y pude obserbar que llevaba una camisea de rejilla, bien
ajustada. Intente meter la llave pero de los nervios no podia, asi que Santi,
posandoi su gran mano sobre la mia me ayudo.
- Ummm, debes de ser pasivo porque como activo debes de
meterla muy mal- y se rio de un acertado y comico chiste.Siempre habia deseado
que un hombre me la metiese por detrás, aunque tampoco rechazaba un buen culo.
Estando ya dentro, encendi las luces y vi una gran cama, un
mini bar, un armario con espejos, y la puerta de lo que era el servicio. Santi
comenzo por quitarse su chaqueta, dejandola en una percha en la entrada de la
habitación. Tenia grandes tatuajes en la espalda y parte de los brazos. Yo al
igual que él tambien me quite la chaqueta vaquera. Me sente con cuidado en la
cama mirando lo que hacia Santi. Empezo a charlar mientras observaba lo que
contenia el minibar. Despues se dirigio al cuarto de baño y diriendose donde
estaba yo me dijo casi al oido:
- ¿Empezamos en la ducha?- me dijo susurrando al oido
practicamente comiendome la oreja.
- Si claro, como quieras- respondi medio cortado.
- El que tienes que querer eres tú tu mandas sobre mi para
eso me han pagado, y no seas tan cortado-. me dijo con cierto enfado.
Pero tenia razón. Mis amigos le habian pagado para mi
disfrute, asi que le agarre del cuello, y lo empece a besar y tumbandolo encima
mio sintiendo su peso encima de mi mee ponia a mil por hora. Él se movia
abriendome las piernas para estar el en el centro. Se levanto y se quito la
camiseta y me quito la mia tambien y de un breve levantamiento me llevo al medio
de la cama y volvio a tumbarse encima para barme sintiendo nuestros torsos
desnudos palpitando uno contra el otro. Le estaba cogiendo de todos lados, sau
culo duro, la espalda ancha y musculada, estaba tan cachondo que queria estar
asi toda la vida.
- ¿Me dejas ponerme encima?- le pedi amablemente.
- Por supuesto-.
Y dando un giro de ciento ochenta grados, estaba encima de
ese tio, sintiendome en el paraiso. Me retire un poco y me sente encima de él
para magrear con mi culo su polla, que ya estaba morcillona.
- Ummmm como sabia que te gustaba recibir- decia mientras
empujaba suavemente havia mi culo.- Que bien manejas desde alli ¿eh?, asi
muevete-.
Sentia ganas de mover mas rapido mi cadera y apretaba cada
vez mas mi culo a su pelvis con su enorme paquete que cada vez se hinchaba más.
- Vamos a pasar a más acción- y sonriendome se levanto y me
dio un beso.
Nos desicimos de nuestros pantalones y calzoncillos,
dejandonos ver los que poseiamos. Mi polla dura como una roca desencapullada, ya
media sus 16 cm habituales. Pero cuando Santi se giro enseño su montruosa polla
de 23 cm gruesa, con venas honchas y soltando hilos de liquido preseminal. Me
impresiono tanto, que casi caigo rendido a sus pies.
- Si me la quieres chupar tengo condones de sabores- me dijo
sacando de sus pantalones una media docena de condones de colores, claro esta
por su color era su sabor. Me decante por el de platano, y se lo coloco. Se
sento en la cama y drente a su poderosa polla me arrodille, y comence a lamer
ese curioso y apetecible platano. Lamiendolo poco a poco con la punta de la
lengua, empezo Santi a genir y a pedir mas, asi que comence a chuparlo con mas
ganas, metiendome parte del capullo en la boca. Segui profundizando, hasta que
no podia mas. El sabor del condon me gustaba y me hacia tener mas saliva, por lo
que podia tragar con facilidad. Lamiendole el tronco, llegue a los huevos
previamente afeitados, los chupaba con ansia. primero me meti uno y lo senti
dentro de mi boca. Santi gemia de placer. Baje más abajo hasta llegar al
comienzo del culo pero no llegaba asi que empuje a Santi hacia atras y lo abri
de piernas. Separe sus nalgas y no habia ni un pelo, lami como un loco haciendo
las delicias del portador del pollón. Pasados unos minutos, Santi se levanto de
golpe y yo aún de rodillas, fue a por otro condon y un lubricante. Me agarro de
la cintura y me levanto, y me tiro en la cama boca abajo. Yo me relaje, y senti
como se subi encima de la cama abriendome las piernas para dejar mi culo a su
merced. Senti su lengu caliente recorrer mis glúteos, y separarlos mientas
escupia en mi agujero para enseguida lanzarse a lamerlo. Senti una descarga de
placer inmensa, era la gloria. Movia la lengiua con gran habilidad, sabia lo que
tocaba y desde luego se notaba su experiencia laboral.
- Por favor metemela- le pedi casi gimoteando.
- Claro, tu mandas yo hago- dijo con gran satisfacción.
A traves de los espejos, podia ver como untaba su polla en
baselina y que tambien saco suficiente para darme a mi. Senti como su mano
caliente, contrastaba con una crema fria que se deslizaba con mucha facilidad.
metia un dedo para aplicarla mejor. Hundi la cara en la almohada, soltando un
leve suspiro. alrato metio otro dedo, mientras que savaba y metia ambos metio
otro.
- ¡Me duele!-. grite.
- Tranquilo, se pasará pronto- y movia mas suavemente los
dedos.
Pasado un tiempo, a traves del espejo veia como Santi se iba
sentando encima de mi, abriendo mis nalgas para colocar con cuidado su enorme
polla.
- Tranquilo, te dolera un poquito pero pronto querras que
siga-. dijo con mucha seguridad.
Empece a sentir como ese capullo de color rosaceo,
desaparecia dentro de mi, haciendome sentir un dolor insoportable, queria
gritar, pero hundi la cabeza en la almohada y aprete los dientes. Santi emepezo
a penetrarme más fuertemente, haciendome sentir mas dolor. Crei que me iba a
partir en dos. Siempre me habia masturbado con un dedo alguna vez dos.
Tranquilamente Santi saco su polla de golpe y me coloco mas lubricante. Notaba
que mi culo estaba ardiendo.
- ¿Quieres intentarlo tu solo a tu ritmo?- me dijo al oido.
- ¿Como?- le pregunte con gran curiosidad.
- Como has echo antes, cabalgandome- y quitandose de encima
me hizo levantarme.
Poniendose boca arriba en la cama con su tremenda polla
erecta, me estaba esperando a que yo me colocase encima. Asi que fui
acedrcandome a su aparato, y me sente encima de el sin introducirlo y empece a
moverlo por mi raja haciendo que Santi se pusiera mas cachondo. Me empujaba
hacia arriba con su pelvis, levantando mi cuerpo en el aire. Entonces fue
cuando, estando bien abierto de piernas, cogi la polla de Santi y la dirigi
hacia mi dolorido ano. Empuje suavemente, esta vez me dolio menos, y poco a poco
la introduje sin problemas. Empece a subir y bajar por ese tronco que me daba
tanto placer. Santi me agarro de la cadera y de los glúteos separandolos con
fuerza y empezando un agradable vaiven pegando sus huevos a mi culo. Tenia toda
su polla dentro, y ardia como si seria fuego. Me movia dando golpes de cadera
suavemente viendo los ojos en blanco de Santi, dando embestidas a mi ano de vez
en cuando.
- Me voy a correr- me dijo casi gritando.
- Aún no- y rapidamente me saque la polla de Santi, y
rapidamente le cogi de las muñecas y se las aprese cerca dde su cabeza y me puse
sobre sus ombros esta vez.
- Hazme una mamada- le ordene a el hombre.
- Ya no estas tan cortado ¿verdad?- y mientras decia esto,
sonreia con ironia, y metiendose mi polla en la boca no le dejaba tocarse la
polla para evitar que se corriera.
Se metia toda mi polla haciendo ver el cielo, esta vez sin
polla dentro de mi, pero jamás habia sentido una mamada asi, era todo un
experto. Movia las muñecas, haciendo fuerza para soltarse, pero impedia los
movimientos haciendo mas fuerza sobre ellas. Cuando empiezo a notar que me voy a
correr me retiro, y le dejo libre.
- Metemela aqui- y dirigiendome hacia el espejo me puse
mirandolo, y poniendo el culo en pompa, bien abierto gire la cabeza y lo mire.
Rapidamente, se puse en pie, y dirigiendose a mi, directamente me la metio de un
solo golpe.
- Ummm das muuucho calor nene- y nada mas meterla, empezo un
salvaje vaiven, con fuertes embestidas. - ¿Te gusta esto verdad?- mientras me
habia cogido de los brazos y me los habia puesto detrás de mi, pudiendo tocar su
abdomen, su duro abdomen. Me estampo contra el espejo, y me veia desnudo siendo
follado por una bestia enorme, dandome por el culo. Sentia que me iba a caer asi
que, que fui cayendo pero esto a Santi no le impidio parar. Me agarro de las
caderas y me mantenia en pie, mientras me seguia follando con violencia. Sentia
su polla dentro de mi empujando con fuerza, y yo sentia que me iba a correr.
- ¿Te vas a correr?, Yo si, ¿quieres dentro o en alguna parte
especial?- y mientras decia esto no paraba de joderme.
- Dentro por favor- Grite entre gemidos.
Y mientras me embestia con sacudidas solte un gran chorro de
leche contra el espejo, y Santi empezo a gemir muy fuerte. A pesar que el condon
lo impedia, note un gran calor en mi interior, era su leche. Saco su polla y me
dejo un gran vacio. Seguia sosteniendome y con un dedo recogio parte de la leche
que ya resbalaba por el espejo y lo chupo como si seria un dulce nectar. Me dejo
en la cama y se tumbo alado.
- ¿Te ha gustado?- pregunto sin mirarme.
- Si- respondi mirandolo, y me incorpore para besarlo.
- Bueno ahora me duchare y me ire- dijo levantandose.
- Muy bien, gracias por el servicio, quizas algún dia repita.
- Yo siemrpe estoy aqui, para lo que quieras- y sonrio y
desaparecio tras la puerta del baño.
Al de un minuto llamaron al telefono que teni9a cerca de mi
cama. Era uno de mis amigos.
- ¿Qué tal tio?- pregunto curioso uno de ellos.
- Muy bien, joder pedasazo semental, que polla, jajaja-
respondi muy contento.
- Sabiamos que te gustaban los morenos pero bueno, vemos que
los rubios jovencitos tambien je...-dijo otro.
- ¿Rubio?-.