Tras acabar la visita a un posible cliente de Santander,
paseaba absorto en mis cosas, cuando he pasado por delante de un escaparate de
moda, y un articulo me ha llamado poderosamente la atención. Un maniquí tenia
puesto un pantalón blanco de piel que con la iluminación y el espacio dejado a
su alrededor, destacaba del resto de artículos del escaparate.
El pantalón era precioso, se le veía elástico y como un
relámpago has venido a mi cabeza, "ese pantalón le quedaría a Rosa de
maravilla".
Siguiendo un impulso irresistible, he entrado dispuesto a
adquirirlo para regalártelo, cuando he preguntado por el pantalón, se han
encendido los ojos de la dependienta, debe ser carísimo, he pensado. Al cabo de
un rato, ha vuelto con el pantalón en una caja, y me ha empezado a descubrir sus
cualidades, mientras, no he podido resistir la tentación de tocarlo, su tacto
era delicioso, he pasado de tocarlo con dos dedos a pasar mi palma por su
textura, la dependienta ha callado y he visto en sus ojos una mirada de asombro,
seguro que pensó mal, ja ja, seguro que acertó.
Mientras he valorado el tamaño y lo he comparado con el
recuerdo de tu cuerpo, pareciéndome que encajaba a tus medidas. Ante su mirada,
solo le he dicho, "me gusta, me lo llevo, envuélvelo para regalo".
Procurando no rozar mis manos, ha recogido el pantalón y ha
vuelto a desaparecer por un rato, tras el cual y después de abonarle la
cantidad, he salido con una bolsa en la mano y una idea en la cabeza.
Siguiendo mi impulso, he parado un taxi y le he dado la
dirección de tu casa, que me enviasteis el otro día, habíamos quedado que te
llamaría antes, pero era casi la hora de la llamada y decidí hacerlo desde el
taxi para avisarte de mi llegada, tu no has puesto reparos, y me he alegrado de
ello.
Ante la puerta de tu casa, al llevar mi mano al timbre, he
notado un ligero temblor, muy internamente temo tu recepción: la bella y la
bestia.
Has abierto la puerta, y me he presentado
Hola Rosa, soy Jose Luis
Hola Jose Luis, pasa! – cogiéndome de un brazo para
introducirme, has cerrado la puerta, y me has dado dos besos de saludo.
Por un momento nos hemos quedado en silencio, valorándonos
mutuamente, no he podido evitar mirarte de arriba a abajo, eres preciosa!,
llevas una camiseta blanca que desvelan tus pezones, y un pantalón corto azul
muy bonito. Tus piernas se cubren con unas medias oscuras y lo rematas con unos
zapatos negros con ligero tacón.
He vuelto a tu cara, a tus ojos, a tus labios, tienes una
cara simpática, con una sonrisa maliciosa. Me has sacado de mi contemplación
Que? Que te parezco?
Maravillosa, Rosa, maravillosa!
Anda, anda, pasa y siéntate. Que tal el negocio? Ha salido
bien?
Si, creo que si, en unos días tendré la respuesta
Me has llevado mientras a un sofá, en donde te has sentado
invitándome a hacer lo mismo con un gesto, lo he hecho a tu lado.
Y yo? Que te parezco? – te he preguntado
Bien, no pareces tan mayor como dices – nos hemos reído los
dos al tiempo
Joder Rosa, tenia muchas ganas de conocerte, eres
preciosa!!
Que exagerado!, me pondrás colorada! Tu es que eres muy
galante.
No Rosa, de verdad, eres maravillosa – he insistido
mientras volvía a recorrer todo tu cuerpo con la mirada.
Quieres tomar algo?
Lo mismo que tu – te has levantado para ir a por las
bebidas y has dicho "ponte cómodo, ahora vengo". Me he quitado la gabardina y
he puesto la bolsa de la tienda en un sillón cercano, tapándola con la
gabardina.
Tu casa es como tu, preciosa, la decoración la hace muy
acogedora y el sofá y los sillones combinan con el tono de las paredes y la
decoración, el clima es agradable, y el salón es despejado.
Al poco has regresado con dos vasos, y una botella de malta,
me has preguntado si quería hielo, y ante mi negativa, te has vuelto a sentar
dejando la bebida sobre una mesa próxima, inmediatamente has servido dos culines
de whisky y me has ofrecido uno, hemos brindado mirándonos a los ojos.
Hemos estado un buen rato hablando de cosas como tu casa, mi
trabajo en Santander, el tuyo, de Ana, que no estaba, llegaría mas tarde, del
Windows 95, del NT, de tu PC, de tus compañeros, el tiempo ha volado, ha sido un
rato en que me he encontrado muy a gusto, en un momento me he quitado la
chaqueta y la corbata, siguiendo tu invitación.
No se como, ha salido el tema de la ropa, me has comentado tu
lista de ropa y me has ido enseñando algunas prendas, eran realmente preciosas,
no se si has visto en mi mirada el deseo, pero de repente has parado y te has
vuelto a sentar a mi lado.
Son preciosas Rosa, y esto que llevas ahora también te
sienta estupendamente - mientras te he acariciado una pierna -, estas medias
son muy bonitas y el pantalón – he subido mi mano por tu muslo – te queda de
maravilla, tienes pinta de una colegiala traviesa.
Tu no has dicho nada, y me has mirado con esos ojos profundos
que tienes mientras esbozabas una sonrisa. Te has acercado a mi, y yo he hecho
lo mismo, te he besado en los labios suavemente, recorriéndolos con los míos y
con la punta de mi lengua, mientras mis manos han empezado a acariciarte todo tu
cuerpo, nuestros cuerpos se han unido y he notado tu calor, tu pecho contra mi
pecho, una mano recorre tu culo y la otra tu entrepierna, el calor que transmite
me anima.
Has abierto mas la boca, ofreciéndomela, y mi lengua ha ido
en busca de la tuya en un largo beso fuerte y húmedo, te has reclinado hacia
atrás, y he caído encima de ti, eso me ha permitido meter la mano dentro de tu
pantaloncito, y acariciarte mejor tu sexo, llevas panties. El calor que
desprende tu entrepierna se va humedeciendo al mismo tiempo que noto el inicio
de una erección, no puedo creerlo, necesito verlo, verte que estas aquí, y yo
contigo, me separo de tus labios y quedo semi-incorporado sobre ti, tu me miras
y te sonríes, con esa sonrisa cautivadora que tanto me encanta.
Te he traído un regalo
Si? Que es?
He sacado la bolsa y de la bolsa el paquete de regalo y te lo
he dado, te has incorporado para abrirlo y mientras tomo otro trago de ese buen
malta, has quitado todo el envoltorio extrayendo los pantalones, al verlos, lo
has extendido y has exclamado
Son preciosos!! Gracias – me has dado un beso en los labios
– me los voy a probar ahora mismo
No! – te he cortado – déjame que yo te los ponga
Has cerrado un poco los ojos mientras esbozas una sonrisa
cómplice, entregándome los pantalones, y te has quedado de pie como invitándome
a que me levantara.
Antes hay que desnudarte, siéntate – te he cogido de la
mano guiándote al sofá
He cogido tus pies y los he puesto sobre mis rodillas,
lentamente te he desabrochado los zapatos, acariciando tus pies, por ultimo les
he dado un pocos besos. Deslizando mis manos por tus piernas he llegado hasta tu
pantaloncito y he tirado de el para sacártelo, tu has elevado un poco el cuerpo
para permitir la operación. Al dejar al aire el panty, he visto que no llevabas
bragas debajo.
Inicio la operación de irte quitando el panty, al hacerlo
queda al descubierto tu pubis y tu preciosa rajita, antes de acabar de sacarte
el panty, estoy besándola como loco, tus pies quedan sobre mi bragueta y me
froto contra ellos la erección que me provocas.
Recupero mi posición y termino de sacarte el panty,
aprovechando todo lo que puedo para acariciarte las piernas al hacerlo. Al
quedar tus pies al aire, vuelvo a llevármelos a los labios para besarlos,
mientras acerco el pantalón y lo preparo para írtelo poniendo. Meto tus pies por
ellos y como un guante, voy llevándolos hacia tu cintura, es delicioso el tacto,
me estoy poniendo a 100, según los voy extendiendo acaricio tus piernas a través
de ellos, se te ajustan como una segunda piel.
Para terminar la faena, tienes que levantarte, tu pubis queda
a la altura de mi nariz, y me llega el perfume de tu coño, le doy besos,
mientras sigo subiendo los pantalones y me lo impide. Por ultimo me levanto para
tirar de ellos y que queden bien ajustados a tu culo y tu coño, para
cerciorarme, vuelvo a sentarme y paso mi mano por la entrepierna enfundada en
ellos, te quedan de maravilla, es una delicia, te giro para ver el efecto en tu
culo y es perfecto. Tu haces una flexiones para terminar de ajustarlos y te
abrochas la cremallera.
Te quedan perfectos, temía que no acertará con la talla.
Si, están bien, además como son elásticos quedan
perfectamente, son preciosos Jose Luis
La percha es la preciosa
Voy a mirarme – y te has ido a otra habitación, mientras he
tomado otro trago, lo necesitaba
Ven!, mira!
He seguido el eco de tu voz, hasta lo que parecía ser tu
dormitorio, estabas de pie mirándote en un espejo de cuerpo entero.
Si, estas matadora, te sientan de película, da gusto
contigo, hay que saber llevarlos y te quedan fabulosos.
Has girado varias veces para ver el efecto en el espejo, y yo
me he sentado en la cama contemplándote. Has parado y te has vuelto hacia mi
abrazándome y besándome mientras me dabas otra vez las gracias. Yo te he tirado
hacia mi echándote en la cama, y poniéndome encima tuya. El beso ha sido
especial, preámbulo de una pasión que me late en la bragueta. He recorrido tu
cara con mis labios, para luego ir bajando por tu cuello y tus pechos, sobre la
camiseta he mordisqueado tus pezones, que han endurecido, y he seguido bajando
hasta tu entrepierna, mis labios han acariciado el pantalón, y mi lengua ha
lamido cada centímetro de tu entrepierna, mientras, me he quitado la camisa,
necesito sentir el roce de tu piel enfundada, en mi cuerpo.
Mi lengua se vuelve loca contra el pantalón, desea
atravesarlo para saciarse con el sabor de tu coño que esta detrás, mis manos
acarician tu culo y mi polla va a explotar. Me quito los pantalones quedándome
en calzoncillos, en ese momento me paro, un temor me invade, tu lo has notado.
Que te pasa?
Rosa, no soy ningún superdotado, y a mis años ya no es lo
que era
Pero eres tonto? Anda deja de decir tonterías, vamos a ver
esa cosa tan enana – has exclamado irónicamente
Y te has incorporado para quitarme tu los calzoncillos, yo me
he quedado quieto indagando tu cara en espera de algún gesto que me indique tu
impresión, pero sin quitarte la sonrisa de la boca, me has mirado diciendo
Las he visto peores, cariño
Y sin darme tiempo a responder, has empezado a besarla y a
chuparla
Lo ves, tontin? Esta bien! – has dicho sonriéndome
Te he levantado y te he besado, este beso es de cariño pero
muy sentido, nuestros ojos se miran cómplices. Vuelves a tu posición anterior y
yo me siento sobre tus pies para tener mi polla en contacto con el pantalón, e
insisto en el ataque con mi lengua a tu coño cubierto.
Al levantar la vista, veo sobre un perchero varios pañuelos,
los cojo mientras me observas con curiosidad, y acercándome por detrás de ti, te
pongo uno sobre los ojos para vendártelos, tu haces un gesto de desaprobación,
pero al ver que ni uso fuerza ni violencia, tras un instante de quietud, te
dejas hacer. Te pongo el pañuelo sobre los ojos vendándotelos, luego cojo otro y
te lo ato a una muñeca de la misma forma, sin presión, y ato el otro extremo al
cabecera de la cama, la atadura no es tal, basta un ligero tirón tuyo para
deshacer el supuesto nudo. Hago lo mismo con la otra muñeca.
En esa posición empiezo a quitarte el pantalón, sin hacerte
ninguna caricia extra, sin recrearme en tu piel. Luego al intentar quitarte la
camiseta los nudos se deshacen por lo que tras quitarla vuelvo a hacerlos de la
misma forma. Te abro las piernas. Estas sobre la cama desnuda, con los ojos
vendados y supuestamente atada de manos, las piernas abiertas.
Te contemplo largo tiempo, forma parte del juego dejarte
intrigar por lo que voy a hacer. Procuro no hacer ruido para que no sepas donde
estoy o que hago. Tu estas expectante, quieta.
Que estarás imaginando? No puedo evitar que notes mi
presencia, mi respiración o leves ruidos hacen que muevas levemente la cabeza
siguiendo el sonido.
Tras un tiempo que estimo oportuno, inicio mi actuación, me
acerco a tu cuerpo, evitando tocarlo, pero lo suficientemente cerca para que
notes mi respiración sobre tu piel, empiezo por el pie derecho, recorro a
centímetros todo tu pie, siguiendo su forma, respiro dirigiendo mi aire hacia tu
piel, paso al otro pie y hago lo mismo.
Pongo mi cabeza entre tus piernas y las voy recorriendo
lentamente con la misma técnica desde tus tobillos, te estoy explorando
centímetro a centímetro evitando siquiera rozarte. Poco a poco voy subiendo por
tus muslos, son maravillosos, me cuesta mucho retener mi lengua y no lamértelos.
Llego a tu pubis, mi nariz esta a milímetros de tu coño, y observo detenidamente
cada pliegue de tus labios, enviándoles mi respiración.
Sigo subiendo muy lentamente por tu vientre, rodeo el
ombligo, y llego a tus pechos, tengo tus pezones a milímetros de mi lengua pero
solo los contemplo, noto que me sientes, noto que se erigen, paso mi cara entre
ellos y subo hasta tu cuello que rodeo evitando tocarte en parte alguna.
Al llegar a tu boca, sonríes, me sientes, me dan ganas de
besarte, pero aun no toca.
Me retiro lentamente, y te dejo otro rato en mi
contemplación, eres preciosa. De la misma forma que antes, ahora subiéndome en
la cama, procuro que nada te toque excepto mi polla, solo mi glande, que empieza
a acariciarte la planta de los pies, las llemas de los dedos, el empeine, los
tobillos, el interior de los muslos, despacio, suavemente, llego otra vez a tu
coño, y mi polla lo acaricia con suavidad, explora todas sus partes y sigue por
tu pubis y tu rizado pelo. Tu has iniciado leves movimientos, deseando mayor
contacto, pero los evito retirándome lo justo para frustrarlos.
Mi polla te recorre el vientre hasta tu ombligo, va a tus
costados y sigue hasta tus axilas, inicia la ascensión de tus pechos y se
entretiene con tus pezones, voy pasando de un lado a otro de tu cuerpo,
arrastrando la polla por tu piel, sigo subiendo hasta tu cuello, lo recorro, de
lado a lado, llego a tu mentón y rozo tu labio inferior, sigo por los lados
acariciándote los lóbulos de las orejas. Paso por tu labios, intentas besarla,
pero lo impido en cuanto veo el inicio del gesto, te acaricio la nariz y vuelvo
a tus labios, la dejo reposar un momento sobre ellos y luego me retiro.
Te doy la vuelta y los nudos de las muñecas se desatan, te
pongo a cuatro patas y elevo tu culo al máximo, inicio la misma acción, la punta
mas sensible de mi polla acaricia tu culo, tu ano, tu raja, tus glúteos, luego
asciende por tu espalda para volver a acariciarte el ano.
Me retiro un momento y oyes como vuelvo al salón, para
regresar enseguida.
Comienzo a lamerte todo lo que mi polla acaricio en tu culo,
mi lengua lame tu ano, y toda la zona. Tu inicias una respiración mas fuerte.
Por un momento te dejo sin tocarte para vertirte sobre tu culo unas gotas de
aceite que he triado, al caer sobre tu piel, te estremeces, forman un pequeño
charco sobre el culo, con mi polla, lo extiendo y lo dirijo a tu ano, la froto
fuerte contra el para que el aceite te impregne, tu mueves el culo.
Cuando considero que esta bien lubricado, inicio la
penetración de tu precioso ano, lentamente, suavemente, es una gozada ver como
entra. Tu lanzas unos leves gemidos. Para poder introducirla bien, a cada avance
la saco y la restriego contra el aceite que queda en tu piel, adentrándome cada
vez mas en cada penetración.
Llega un momento en que mi modesta polla, esta al máximo
dentro de ti, e inicio la follada cogiéndote antes de los pezones con los dedos
y apretándolos.
Cariño foliar tu culo es delicioso!, tus gemidos se hacen mas
sonoros y dentro de ti noto tu presión contra mi polla, mientras te bombeo.
Una mano libera un pezón, y se dirige a tu coño, empieza a
estar húmedo y mis dedos buscan dentro de tu tesoro, mi polla nota mis dedos, es
el paraíso.
Cada vez gimes mas y te humedeces mas, me separo y cambiamos
de postura, yo me pongo tendido en la cama y te guío, aunque parte de la venda
se ha movido, para que te coloques sobre mi, de rodillas, te voy acercando hasta
mi polla que se introduce fácilmente en tu húmedo coño, en esta posición,
comienzas a moverte, mientras acaricio tus pezones y pechos.
Cuando llevas un rato saltando sobre mi polla, te hago
separarte para que de cuclillas te metas mi polla por el culo, al hacerlo tu
coño sobre mi pubis se abre, es una visión que requiere de mis manos para
acariciarlo y frotarle el clítoris, mientras vas elevándote e introduciéndote mi
polla en tu culo, tu cara refleja tu placer, y tu coño se humedece mas.
Cada vez tu movimiento se hace mas violento, y procuras al
mismo tiempo que mi polla te llegue profundamente y que mis manos se restrieguen
por tu coño. En un momento dado, paras entre convulsiones y tus pezones se
erigen aun mas, lentamente te dejas caer sobre mi, estamos sudando, y nuestros
labios se encuentran, tu respiración es agitada, y estas un rato quieta hasta
estabilizarla, mientras yo he acariciado toda tu espalda, y toco tu ano
perforado por mi polla, me encanta sentirla así.
Con el éxtasis y el movimiento, la venda se cayó hace rato,
cuando ya estas mas estable me miras y sonríes, me besas y lentamente vas
bajando por mi pecho al mismo tiempo que mi polla va saliendo de tu culo.
Besas mis pezones, mi pecho, vientre y llegas a mi polla que
sigue erecta, tu coño ha quedado sobre mi pie derecho que nota su humedad.
Comienzas a lamerme la polla, y en poco tiempo me haces
llegar al paroxismo, cuando notas que voy a correrme, dejas que lo haga fuera de
tu boca, y un chorro de semen empapa mi vientre y mi pecho.
Chupas las ultimas gotas de mi polla, y lentamente, vas
restregando tu cuerpo sobre el mío, juntando semen, sudor y piel, hasta llegar a
mi boca, tu lengua me lame los labios y la mía busca su encuentro.
Paras, y abro lentamente los ojos
Me encuentro con tu sonrisa y tu mirada picara mientras dices
"el comienzo de una gran amistad, eh?", yo sonrío y te abrazo.