Todo empezo cuando teniamos ambos 17 años. Eramos bastante
avispados, y nos gustaba salir por ahi, ir al cine, comprabamos chuches,
pasabamos el tiempo imaginandonos guarradas que hariamos cuando tendriamos
pareja. Eramos como hermanos. Si uno iba al baño el otro detrás para cubrirnos
las espaldas. A los dos nos gustaban los hombres, por lo tanto teniamos mas
cosas en común. Cada vez que un chico pasaba delante nnuestro, lo examinabamos y
cuando ya estaba algo lejos lo puntuabamos de entre 1 al 10. Poquisimas veces
poniamos un nueve y nunca un diez. Seria como coronar a alguien desconocido.
Pasaron cuatro años, y al ser mayores de edad, fuimos a
celebrarlo a un bar donde habia mucha gente de varias edades. Jamas habia visto
tantos chicos con las hormonas revueltas, me gustaba estar ahi y ver a esos
estupidois emborrachandose para engrandecerse frente a su sombre, puesto que
hacer eso no les importaba a nadie en absoluto y según ellos lo hacian porque
era divertido. Aún sigo buscando la diversión.
Pero bueno el caso es que empezamos a bailar y unos chicos
bastante ocho, se acercaban cada uno por un lado. Frente a mi amigo y un monton
de gente, se le acercaba un maromo de unos 1´85 de altura y muy delgado unos 70
kilos. Tenia la cara fina, sin vello apenas aparentaba unos 20 años, tenia el
cabello trigueño, y unos ojos miel que brillaban al son de las luces. Vestia un
pantalón ajustado vaquero, roto (aparentemente por el mismo), una camiseta de
lycra negra y pude observar un brillo en su ceja derecha, era un piercing claro
esta. Se empezo a menear al ritmo de la musica casi tocando a mi amigo que
parecia emocionado. Détras de mi senti un aliento fresco que me erizo la piel.
Me di la vuelta y vi a un chico de 165 mas o menos de altura muy ancho de
espaldas y muy musculado. Sus ojos eran azules, era como ver un circulo de
hielo, tan claros que daban miedo. Tenia un pelo rizado moreno y corto, rapado
por los lados y atras. llevaba un aro en la oreja izquierda; tenia unos labios
muy carnosos pero pequeños, como de piñon, y un oyuelo en la barbilla; vestia
unos pantalone holgados blancos, marcando unos musñloz trabajados, y una
camiseta muy ajustada de media manga amarilla, hacia resaltar su tez morena.
Casi me caigo frente a esa belleza pero mantuve el tipo. Era mi primer diez que
jamás habia visto. Aparentaba unos veinticinco años. Tan guapo y maculino.
-Perdona ¿sabes que hora es?- pregunto el misterioso chico.
-Si claro, espera- y rapidamente levante mi brazo para mirar
el reloj.- las once menos diez-.
-¡Joder!- exclamo con cara de susto- ya no llego, tenia que
haberme ido antes de que cerraran ahora tendre que esperar hasta mañana a que
abran-.
-¿Puedo preguntar que te han cerrado?- pregunte curioso.
-Na, una tienda pa comprar una pieza pal coche-contesto como
desinteresado.
-Ah ¿tienes un coche viejo?- pregunte esperando otra
respuesta.
-No que va es nuevo pero lo quiero mas rapidillo- y con gran
pasión empezo a explicarme todo lo que sabia de coches.
Hacia gestos, con un volante imaginario que movian sus
musculos debajo de esa camiseta. No paraba de moverse y explicar cosas que ni
entendia, pero bueno merecia pasar la chapa por ver ese diez frente de mi. Nos
fuimos apartando a una esquina para hablar mas tranquilos, y de lejos vi que mi
amigo estaba igualmente al otro lado del bar con aquel rubio tan alto. Jon, que
asi se llama el buen mozo, me empezo a preguntar sobre que me gustaba de música
y todo eso. Estuvimos un largo tiempo hablando de cosas asi. Miraba el reloj
para ver la hora, y era la una y veinte. Veia en la lejania que mi amigo estaba
solo y se dirigia al baño.
-Disculpa, voy al baño- le dije casi involutariamente a Jon.
-Muy bien aqui te espero-.
Rapidamente como pude, pase entre la gente, y llegue a la
puerta del baño. Entre y no vi a mi amigo en los baños de pie, por lo tanto
estaria en uno de los de dentro, pero con tanta gente no me atrevia a mirar por
debajo. Le esperaria fuera.
Cuando me dirigia hacia fuera, se encontraba Jon en la
puerta.
-¿Has visto a tu amigo?- pregunto con cara de gracioso, cosa
que hizo que me mosqueara.
-No pero, ¿a que sabes donde esta?- le respondi con ironia.
-Mira ven- y agarrandsome del hombro me llevo de nuevo
adentro.
Entramos pero mientras salia y entraba gente hablabamos y el
se retocaba el pelo y se lavaba las manos.
-¿Has visto que baño tarda mas en desocuparse?- pregunto con
media sonrisa.
Me habia percatado de que, uno de los baños no se habria, y
tan rapido como se desocupo el unico que tenia alado entre, y Jon alado. nos
cerramos para que no vieran lo que haciamos. Me subi al retrete y mire por
encima para observar a mi amigo mientras le hacia una mamada a aquel rubio que
parecia estar en el extasís. Mi amigo estaba gozando mientras succionaba ese
nabo que mediria unos 20 cm finos tal y como eran el dueño. Le daba golpes de
cadera para que tragase su verga entre suspiros. En cuclillas mi amigo tambien
se masturbaba mientras que con su mano libre tocaba el culo del chico. El rubio
dio un giro mirando hacia arriba y me vio observarles pero el susto no fue para
el ya que me dedico una sonrisa cosa que me hizo temblar y resbalar del baño,
pero me agarro Jon por detras. Me di cuenta que sus manos habian tocado mi ya
dura polla al ver semejante espectáculo. Me miro y me susurro:
-Ey nene, tranquilo que ni hemos empezado- y me dio un beso
de sopeton pero en vez de rechazarlo lo acepte con muchisimas ganas.-¿Sabes? eso
que haceis tu amigo y tu, lo de los puntos, ¿tu y yo hariamos un bonito veinte
no crees?-.
-Tambien un bonito sesenta y nueve-. Y sonriendo le volvi a
besar.
No se que le gustaria de mi porque soy de lo mas normalillo,
pero en fin si le gusto, sera por algo asi que, esta es mi historia. Pero el
caso es que me quito la camiseta y me bajo los pantalones y empezo a besarme lo
pezones y el pecho, despues bajando con su lengua por el ombligo llegando al
tronco que ya esta muy duro, metiendoselo en la boca poco a poco haciendome
delicias. Pero no queria correrme sin haberle mamado la polla a ese tio, asi que
le aparte con fuerza y ahora era yo el que le quitaba la ropa. su camiseta
amarilla desaparecio enseguida y quedo una tableta de musculos, con fuertes
brazos con un tatuaje de esos de brazalete, pecho de oso un ombligo sexy y le
baje los pantantalones a la velocidad del rayo. queria ver esa polla frente a
mi. Ahi estaba recta y tiesa frente mi boca. lamia la punta con la lengua
besandola despues con lo labios. Era muy gruesa y de unos 18 cm. tenia ganas de
meterme esa verga en la boca para que se corriera encima mio. Empece a mamarla
como un loco, ese capullo rosado me hacia sentir vulnerable a cuaquier petición.
Jon me agarro de los brazos y me dio la vuelta y me forzo a
estar de cara a una de las paredes del baño agrrandome de las muñecas, dejando
mi culo "abierto" a todo. Poso su polla en mi raja apretandola con fuerza
pasandola una y otra vez, haciendome sentir su masculinidad con grandes ansias.
-No espera- dije sin gritar en breves suspiros.-Sin condón tu
aqui no pasas-.
-Cierto, vamonos todos a casa y alli haremos mas cositas
¿eh?- desde el baño donde se encontraba mi amigo salia la cabeza de aquel rubio
que luego se presentaria como Fran.
Jon me libero de sus manos y limpio restos de liquido
preseminal de mi espalda para vestirnos y salir del bar y ahi estabamos los
cuatro frente el Audi que nos llevaria a la casa de nuestros nuevos amigos.
Hay segunda parte a si que no te la pierdas.