Antonio viajaba en un avión con destino al Aeropuerto
Internacional del Bajío situado en México en el Estado de Guanajuato, iba hacia
el encuentro con Ximena una hermosa adolescente de 20 años, en su mente flotaban
los recuerdos de todo la sucedido, el solía escribir y leer relatos eróticos.
Ese día le agrado la sensualidad que ella ponía al escribir, leyó todos sus
relatos, se sintió atraído por conocer a quien los había escrito y decidió
enviarle un mail, la incorporo al Messenger y allí, allí comienza su historia:
Hola
Hola quien eres?
Mi nombre es Antonio
De donde eres
De Argentina, he leído tus relatos
Y te gustaron mis relatos o leíste solo alguno?
Si cuando me gusta un autor leo todo lo que escribe, es
real alguno
Todos tienen algo de real
vi. tu foto en el perfil y me hubiese gustado ser uno de
ellos, has leído alguno mío
Jeje gracias, el de naty me gusto mucho
Ya tengo escrito la segunda parte, con naty y su hermana
Envíamelo me encantaría leerlo
Ese fue el comienzo de su viaje, se encontraban diariamente
por Messenger empezaron una gran amistad, ambos se necesitaban, ella leía los
relatos que el escribía, comentaban sus fantasías, sus secretos íntimos, ella
ponía sus fotos cuando chateaban:
Me has mandado el relato, no me llega
Ya te lo mando de nuevo, tu foto, la que has puesto me
hace delirar
Jeje, tu la pediste
Siento que algo crece, te llego el relato
OK, si ha llegado, lo estoy abriendo
Deseo que te cause el mismo efecto que la foto
Jajaja
Los encuentros se sucedían, ya no existía nada que no
conociesen del otro, hablaban de sexo como si estuviesen uno al lado del otro,
ese día, ambos estaban en un ciber, se verían, ahí podrían verse por una cámara
Web, Ximena con sus radiantes veinte años, Antonio tenia 56 años, las cámaras se
encendieron, ambos miraban esos rostros que ya conocían en las fotos, deseaban
tocarse aunque sea con los ojos, sentir lo que estaban viendo, escuchar su
voces, se deseaban mutuamente.
Como estas, eres mas linda que en las fotos, te han
llegado mi mensajes
Hola Antonio, gracias por lo que dices, tu también te ves
mas guapo, mi celular ha estado desbordado con tus mensajes
Sabes que te extraño, deseo estar contigo, deseo sentir
tu piel junto a la mía.
Yo también, ahora te tengo mas cerca, verte y escucharte
me hace sentirte mas cerca.
Y pronto podrás sentirme realmente cuando llegue a
Guanajuato
Que es lo que dices, no te entiendo
Que llego a México en 10 días, me hospedare en Guanajuato
en el Hotel Quinta Las Acacias, ya tengo todo reservado.
No lo creeré hasta no verte, el Hotel queda a una hora y
media de mi casa, ya sabes que yo vivo en León, tú tienes mi celular,
llámame en cuanto llegues, tomare un bus iré. en tu encuentro.
Ya me veras allí, recuerda debes ponerte ese conjunto
fucsia que he visto en tus fotos, ya siento el cosquilleo de solo
imaginarlo.
El avión ha tocado el suelo de Guanajuato, tomó un remis y se
dirigió al hotel, es una casa del siglo XIX estilo Francés restaurada, le han
reservado una suite, la Suite Guelaguetza, la llama a su celular.
Ximena, ya estoy aquí.
Aquí, donde, me parece un sueño
Ven pronto, estoy en el hotel, deseo verte ya
Ella ve que el no miente, el teléfono del hotel esta en el ID
de su celular, acepta, se encuentran en la recepción del hotel, se miran uno al
otro. Una linda niña traviesa esta frente a el, había visto sus fotos, su rostro
ante la cámara, pero ahora la tenia ante sus ojos, su candido rostro, su mirada
picara, su largo cabello, llevaba un top que ceñía sus hermosos pechos, un Jean
ajustado que resaltaba su cintura y su cadera, sus nalgas eran paraditas y
golosas, dentro de su candidez mostraba la sensualidad que tenia de mujer, la
abraza, sus labios se unen en un beso que comienza tiernamente:
Hola, como estas, me encanta tenerte aquí, has tenido un
buen viaje.
Si, aunque quería apurar el avión para encontrarte mas
pronto, deseaba tenerte en mis brazos.
Ella lo tomo de la mano, y salieron del hotel, caminaron sin
cesar, recorrieron todo Guanajuato, se tomaban del hombro, pasaron por la
Universidad en la que ella estudiaba, Ximena conocía muy bien el lugar, sabia
donde estaban esos rincones en los que podía besar a Antonio fuera de las
miradas ajenas, se detenían a mirar esas Joyas Arquitectónicas Coloniales donde
el pasado y el presente son armonía, misterio y belleza. Caminar por esas calles
junto Ximena era un placer, le sacaba fotos en cada lugar que llegaba. Ya estaba
anocheciendo, ambos estaban muy excitados y decidieron regresar al hotel, y se
dirigieron a la suite que el había reservado para los dos. Estaba ubicada en la
parte más alta del hotel.
Ya en la habitación Ximena la recorre, todo era de estilo
colonial, se saca los zapatos, se sube a la cama, había unos bárrales y unos
cortinados, los cierra, Antonio se sienta en un sillón ella arroja su top por
encima del cortinado, el aplaude, luego tira su jean, abre el cortinado y allí
estaba, con su conjunto fucsia, el de la foto, baja de la cama y se sienta sobre
sus rodillas:
Te deseo Antonio, aun no creo que estas aquí
No podía resistir mas sin sentir tu piel junto a la mía –
la toma en sus brazos y la lleva hacia la cama.
La coloca sobre ella, una cama de estilo digna de una
princesa. El ya estaba excitado pero verla sobre la cama tan solo con sus dos
piezas hace que su polla se ponga rígida dentro del pantalón, le desabrocha el
soutien, se lo quita, unos hermosos pechos quedan ante su vista, sus pezones
están elevados demostrando lo excitada que estaba, le baja su tanga esta
depilada, solo un pequeño triangulo de vello en la parte superior de su pubis,
ya esta desnuda ante el, se quita la camisa, esta muy excitado al ver a su
princesa allí sobre la cama, se saca el pantalón, al sacar el bóxer la polla
salta disparada, se acuesta a su lado besa sus ojos, ella los abre, se abrazan,
se besan, el besa su cuello, sus orejas, sus hombros. La respiración de Ximena
se acelera, su piel se humedece, saborea sus pechos los acaricia, besa sus
pezones dando vuelta con su lengua sobre la punta, los succiona, los muerde,
ella comienza a gemir, el no se detiene sigue descendiendo, besa su abdomen,
nota que las entrepiernas están endurecidas, ella gime, comienza a pasar su
lengua lentamente por todo la zona depilada a lo cual se estremecía a cada pase
de su lengua, su lengua comienza a acariciarla lentamente recorre sus labios
vaginales y los va abriendo poco a poco, pasaba su lengua por la parte interna
de los labios, cercano al clítoris, ella se estremecía de placer:
Ahahahahhahhhhhh, es toda tuya bésala, bésala
Mientras el comenzaba a meter un dedo en su ya húmeda cueva,
luego metía el segundo y seguía trabajando con su lengua, humedecio su dedo
meñique con saliva y tocaba su clítoris con la lengua, le introdujo la punta del
dedo en su ano, al principio hizo presión como extrañada de lo que estaba
sucediendo, pero en un instante se relajó como invitándome a hacer lo que
quisiera; coloco su boca en forma de círculo sobre su clítoris y succionó muy
suavemente y comenzo a sentir sus músculos vaginales contrayéndose al momento en
que ella explotaba en su primer orgasmo:
Ahahahahhhhhhhhhhhhhhh, siiiiiii, ahhhhhhh – se levanto
tomo su cabeza, la separo de su vagina, lo tumbo de espaldas y acerco sus
labios a su polla.
Saboréala, tu has provocado los jugos que la están
mojando
Ella empezó a mamar su polla, sus movimientos le estremecían
todo el cuerpo, acariciaba sus huevos, se deleitaba chupándolos, ver su rostro
con todo el miembro en su boca era algo inimaginable. La polla estaba por acabar
ella la saco de su boca, se sentó sobre el de frente, y se la fue metiendo de a
poco, hasta la base, estaba muy mojada, cuando la tenia toda adentro, comenzo a
mover sus caderas, hacia atrás, hacia delante, se movía en círculos, ambos
gozaban al máximo, las manos de Antonio acariciaban sus pechos, se escuchaban su
jadeos:
Ximena, ahhhhhhhahhahahhh, ya no lo puedo retener
Acaba conmigo, ahahahahhhhh, siiiiiiiii, ya, hazlo
Los cuerpos se contrajeron en un gran orgasmo, los jugos se
unieron, la espera había llegado al final, ella se echo sobre el y se besaron,
en un largo beso interminable, se levanto lo tomo de la mano y lo llevo al baño,
a ese gran hidromasaje que ella había visto. Se recostaron dieron paso al agua,
las burbujas comenzaron, Ximena jugueteaba en el agua, le echaba agua en la
cara, se subía sobre el, era una adolescente muy sensual y Antonio disfrutaba de
esos juegos pensando en su estadía en Guanajuato.
Llamaron al servicio de habitaciones para que les trajeran la
cena y luego continuaron con la sesión amorosa hasta el amanecer, salen al
balcón exhaustos, el se echa sobre un sillón, el sol asomaba en el horizonte, el
nuevo día estaba ante ellos, debían aprovecharlo, Ximena sabia como lo harían,
se sienta en la falda de Antonio y le dice:
Tu estadía será inolvidable, no se si tendrás fuerzas
para llegar al avión que te lleve hacia Buenos Aires.
Jajaja, es lo que mas quiero, no me resistiré.
En un próximo relato sabremos como siguió el encuentro entre
Ximena y Antonio.