Ese día, en el trabajo no había mucha faena y como yo soy el
encargado, me di unas horas libres.
Llegue a casa a eso de las cuatro de la tarde, esperaba
encontrar a mi mujer y a mi hija de seis meses durmiendo la siesta, pero no fue
eso precisamente lo que me encontré.
Entre con sigilo y cerré la puerta de casa sin hacer ruido,
las puertas de las habitaciones estaban cerradas, (eso era indicador de que
efectivamente se estaba durmiendo la siesta), todas menos la del dormitorio, que
además de estar abierta era el lugar de donde salían unos extraños gemidos.
Me acerque con cautela y les puedo decir señores que se me
cayeron los huevos al suelo cunado vi a mi mujer follando con otro tío. Se me
empañaron los ojos, no de dolor sino de rabia .Sabia que nuestra relación no
andaba bien desde que nació la niña, pero………..de echo no follabamos desde hace
meses. Volví a mirar, mi mujer estaba a cuatro patas sobre el edredón, y cabrón
se la estaba metiendo por detrás. Me fije en que el coño de mi mujer estaba
rasurado, (tantas veces le pide que se lo rasurara para mi), eso hacia que yo
viese con mas facilidad como el miembro largo y delgado de ese cabrón entraba i
salía del coño de mi esposa, el de vez en cuando sacaba todo su miembro dejando
el dilatado coño de mí esposa respirar unos segundos y………otra embestida. Deje de
mirar pensando que es lo que debía de hacer y me quede atrapado por mis
pensamientos, solo oía voces.
-Follame cabrón, reviéntame el coño, no pares
-Te gusta eh zorra, seguro que tu marido no te hace ni vibrar
una décima lo que yo te hago.
-No, claro que no.
-Espera ahora vamos a cambia de postura, levanta, siéntate
sobra mi badajo y disfruta.
-¿Así?
-¡No! En el coño no, quiero que te la claves en el culo, como
las buenas putas.
-Pero yo no lo he hecho por ahí desde hace mucho, y recuerdo
que era doloroso.
No lo podía creer, ¡la muy puta! Se estaba dejando hacer de
todo por aquel cabrón.
Aun no sabia lo que debía de hacer, si interrumpir aquello o.
por que no disfrutar del espectáculo en primera fila, desde la posición en la
que me encontraba veía sus cuerpos sin ser visto y el espejo de encima de la
cabecera de la cama me daba los mejores ángulos. Además mi polla se estaba
poniendo tiesa y caliente como un cirio y volví a seguir por un lado recreándome
y por otro encabronándome.
-Baja despacio y veras como no te va ha doler, la saliva hace
milagros.
-Esta bien pero prométeme que no me la meterás deprisa.
El estaba tumbado boca arriba sobre la cama, y mi esposa
estaba de pie y comenzando a bajar su culo hacia su polla, esta era algo mas
larga que la mía pero por el contrario bastante más delgada, (seguro que no
tienes muchas dificultades para metérsela pensé).
El glande del cabrón estaba ya haciendo presión sobre el
ojete de mi mujer, mi mujer ya de cuclillas sobre el agarraba la polla y
presionaba con al culo la polla del tio, por fin se la metió en el culo.
-¡Ah! Ya la tengo dentro.
-Ves como no te ha dolido, ahora déjate llevar y disfrutaras
como una loca.
Poco a poco la polla del fulano se iba clavando en el culo de
mi mujer, el la mantenía suspendida en el aire con ambas manos y la iba dejando
caer poco a poco. Mi mujer se iba retorciendo de gusto y de dolor o por lo menos
eso reflejaba su rostro. Tardo algún tiempo hasta que se la clavo por completo,
una vez todo su miembro en su culo, el, empezó a subir y a bajar a mi mujer,
mientras esta entraba en una especie de trance.
-Ves como te gusta, ¿nunca te habían dado por el culo como
ahora? Eh.
-No, y de verdad que me gusta, ahhhh…, venga sigue por favor,
quiero que me inundes mis entrañas de tu semen, Después te la chupare como a ti
te gusta.
-No te preocupes que tengo leche para rato, puta.
No se por que pero me estaba poniendo cachondo toda aquella
situación, y a la vez estaba hilvanando la forma de vengarme de aquello que
estaba ocurriendo. ¿Como la puta de mi mujer se estaba follando a un tío en mi
cama? y ¿ como podía hacerlo teniendo a nuestra hija en la habitación contigua ,
en fin todo eso me retumbaba, pero, joder estaba cachondo y no podía de dejar de
mirar.
A hora, el, la estaba levantando por las piernas y su polla
salía del culo de mi mujer, dejando ver lo dilatado que lo tenia, luego dejaba
caer a mi esposa rápidamente y la polla se volvía a meter en eso rojo agujero,
(siempre desee hacer eso con mi esposa y ahora ese cabrón estaba cumpliendo mi
sueño).
-Vamos cabrón córrete ya. Yo ya me ha corrido ahh ,por lo
menos dos veces, y no puedo más.
-Espera, ahora el toque maestro.
El se saco a mi mujer de encima, y la alzo de las piernas,
haciendo que el cuerpo de mi mujer quedara tumbado en la alfombra con las
piernas hacia arriba, el tenia a su merced el culo y el coño de mi mujer, desde
donde estaba no podía ver con claridad lo que pasaba, así que me decidí a
escuchar mientras me pajeaba.
-Te gustaría que me corriese en tu culo ¿verdad?
-Si te lo pido por favor quiero que tu leche caliente me
inunde el culo.
-Toma, te vas ha enterar a.C., quiero que te metas tres dedos
en tu coño, para que así sientas como mi polla te atraviesa y te inunda de
leche.
-OH, si, si sigue no pares, ahhhh…,
-Ah
-Oh que placer sentir el calor de tu leche en mi culo,ahhh.
Yo también me corrí al ver a mi mujer con tres dedos en su
coño y su culo rebosando leche, ahora el fulano se levanto y le hizo abrir su
boca, ella le chupaba la polla, se la relamía hasta dejarla brillante, después
se la introducía hasta que los huevos le daban en la barbilla, en una de las
ocasiones le dio una arcada, pero ella seguía.
La polla del fulano se recupero pronto gracias a la mamada
que le aplicaba mi mujer, esta seguía introduciéndosela hasta la garganta, se
contaba que disfrutaba l muy guarra, ponía los ojos en blanco, el le aguantaba
la cabeza contra sus testículos, los cuales babeaban de la saliva que salía de
la boca de mi mujer con las arcada que le producía el miembro al rozar con su
garganta. El fulano no tardo en correrse en la boca de mi mujer, le inundo la
boca, le salpico en la cara y mi mujer se relamía de gusto, era una zorra y me
vengaría de ellos pero aun no sabia como. Yo me incorpore y Salí sigilosamente
de casa tal y como lo había echo a la entrada, y espere agazapado en el rellano
de la escalera.
Después de 15 minutos el fulano salio, y mi mujer vestida con
un conjunto que yo no había visto., era un conjunto transparente, de dos piezas,
formado por un picardía y una braguita, de color negro y con unos lazos rojos de
adorno. Se despidieron y el le dijo.
-Dentro de una semana, el jueves para ser exacto volveré, y
te traeré una sorpresa que no olvidaras , adiós putita.
-Adiós Israel