Continuando con Paty después de haberme puesto el inyectable
le dije que necesitaba aplicarme un enema. La doctora esta mañana cuando me lo
estaba aplicando hubo de suspenderlo, pues me sentía mareada y con fiebre. El
enema lo tienes en el baño le dije a Paty, ¿prefieres en el baño o en la cama?
Vamos al baño Paty. Me levanto de la cama y paso con ella. Me saco el tanguita y
mientras Paty se lava las manos cuidadosamente.
El irrigador estaba colgado sobre el soporte de la ducha y
por medidas de higiene la cánula estaba introducida en el mismo ¿tienes
lubricante? Por supuesto Paty, abre el armarito y en el cajón hay un tubito de
vaselina. Yo aprovecho antes para hacer pipi. Veía que Paty a través del espejo
me observaba. Me levanto y me aseo con el papel delicadamente mi coñito. Me
gusta siempre rasurarme mis pelitos, dejándome solo un triangulito en el pubis.
Que bien arregladito lo tienes Susi ¿lo haces tu misma? Claro Paty aunque a
veces voy al centro de estética y me lo hacen allí.
Muy bien Susi, igual me animo y me rasuras el pubis cuando te
encuentres algo mejor. Ahora arquea un poco tu espalda y te pones apoyada en la
bañera; voy a lubricarte un poquito el agujerito de tu bonito culete. Me pongo
tal como ella me dice y me mete el dedo muy suavemente en mi culo. Al sentir su
dedo francamente noto placer, ella sin duda se dio cuenta ¿te hice mal? No
tranquila Paty. Mas vale así, relájate por favor.
Introduce la cánula previamente lubricada y poco a poco me va
entrando el susodicho enema. Aguanto pacientemente casi el ½ litro y poco a poco
observaba como iba descendiendo el nivel del irrigador. Al rato me dice:
Susi aguanta un poquito que enseguida acabamos. Los últimos
centímetros cúbicos me resultaron interminables pues afloraban algunas gotitas
para fuera. Paty por favor, no puedo mas sácame la cánula. Listo cielo enseguida
te la saco. Me senté en el water y con mi mano en el vientre expulso todo el
contenido.
Paty desinfecta el irrigador a conciencia y se asea de nuevo.
Yo con cara de satisfacción me voy rápidamente a acostarme. Mi madre aun no
había regresado. Le pregunto a Paty si tenía cosas que hacer. No te preocupes
Susi puedo quedarme contigo un rato. Mi madre regreso de la calle y me pregunta
que tal me encontraba. Algo mejor mami. Me toca la frente y al parecer me hizo
efecto la inyección que me puso la doctora a primera hora de la mañana. Me
comenta si deseaba algo de comer. No tengo mucho apetito mama, pero puedes
traerme un zumo. Enseguida cariño.
Paty se despidió de mí y de mi madre y quedamos en que luego
a la tarde vendría a hacerme compañía y de paso ponerme la siguiente inyección.
Después de traerme el zumo mi madre, me puse a ver la tele un
poco. Ella se fue a hacer las faenas de casa y preparar la comida. Al poco rato
de estar viendo la tele, la apago con el mando a distancia e intento dormirme un
poco. Como es natural cuando una no se encuentra bien no tienes ganas de nada.
Sobre el mediodía me desperté encontrándome con la grata
sorpresa de la visita de mi primo Carlos y su mujercita Sonia. Carlos tiene 30
años y de buen cuerpo. Practica mucho deporte y se dedica a la informática.
Sonia es de mi misma edad y de estatura media, algo mas
rellenita que yo, pelo negro rizado y sobretodo encantadora. Al verlos me sentí
muy contenta pues hacia algún tiempo no nos veíamos.
Sonia vestía muy elegante con un bonito vestido de color
negro por encima de sus rodillas. Llevaba unos panty medias como luego pude
comprobar y unos zapatos de tacón alto. Aquel día venían para que les
acompañáramos a comer fuera de casa. Como es lógico al encontrarme en cama mi
madre les dijo que lo dejáramos para otra ocasión. Que no se preocuparan y que
se quedaran a comer con nosotras.
Mientras mi madre se encontraba en la cocina y Carlos muy
gustosamente la hacia compañía, Sonia se encontraba en mi alcoba y estuvimos
charlando de todo un poco. Me comenta que sus relaciones eran muy placenteras y
que deseaban tener descendencia pero de momento preferían esperar un poco de
tiempo. Por cierto Susi me dijo Sonia. Tengo el anticonceptivo inyectable
recetado por mi ginecólogo y hoy precisamente debo ponerme la inyección.
No te preocupes Sonia, cuando venga Paty a la tarde a
inyectarme le dices que te inyecte. Ya era la hora de comer por lo que mi madre
me pregunta que me apetecía. Yo a penas tenía apetito pero tome algo de ensalada
y una cortadita de carne. Ellos comieron en el comedor. Luego ayudaron a mi
madre a recoger los platos. Tomaron café y estuvieron charlando un rato. Mi
madre decidió descansar un poco no sin antes decirle que si deseaban descansar
podrían ocupar la habitación de invitados con toda confianza.
Gracias tía le dijo Carlos, yo te tomo la palabra. Sonia
prefirió hacerme compañía por lo que le dije se pusiera cómoda y que se quitara
el vestido. Se sentó en la cama y me dijo que le bajara la cremallera del
vestido. Se puso de pie y sacándose el vestido pude admirar su maravilloso
cuerpo. Quedándose en pantys se le transparentaban las braguitas de color blanco
haciendo juego con el sujetador del mismo color. Se descalzó y sentada en la
cama se desprendió de los pantys. Le hice sitio en mi cama y se metió entre las
sábanas.
Sonia, quítate el sujetador estarás más cómoda. Deseaba
fervientemente acariciar sus lindos senos; de acuerdo Susi como desees. Oye por
cierto he visto el irrigador colgado en el baño ¿te aplicaron un enema? Así es
Sonia luego a la noche debo ponerme otro. Verás Susi es que Carlos desea que
mantengamos un trío, el problema es que tu madre se encuentra en casa.
Buscaremos otro momento Sonia ahora por favor sácate el sujetador; dicho esto me
hizo caso. Yo me quité el camisón quedándonos las dos solo con las braguitas
puestas.
Procedimos a acariciarnos conjuntamente. Sonia se entretuvo
en acariciarme los senos mientras yo separando un poco las piernas me masturbaba
por encima de la braga mi caliente coñito. Luego nos desprendimos de las
braguitas y nos dedicamos a masturbarnos mutuamente introduciéndonos los dedos
la una a la otra en la vagina.
Sugerimos de practicar un 69 por lo que Sonia se puso a
horcajadas sobre mí. Nos prodigamos fuertes lametones en el coño y culo
respectivamente alcanzando oleadas de placer y aunque difícil nos corrimos casi
al mismo tiempo. Aún no sentimos ni a mi madre ni a Carlos por lo que decidimos
levantarnos de la cama y pasar al baño a asearnos un poco. Sonia se puso la ropa
interior y le presté una bata para cubrirse. Yo me puse unas braguitas limpias y
me cubrí la parte de arriba con una camiseta
Decidimos que Sonia fuera a despertar a Carlos. Mi madre vino
a mi alcoba para preguntarme como me encontraba. Me dijo que al estar Carlos y
Sonia bajaría a la tienda a hacer unos trabajos por la computadora. Que cuando
tuvieran que marcharse Sonia y Carlos que por favor la avisaran.
Carlos también vino a la alcoba. No te preocupes tía, le dijo
a mi madre. Tomate el tiempo que necesites que con mucho gusto le haremos
compañía a Susi.
Cuando se hubo marchado mi madre decidimos dar rienda suelta
a nuestros deseos, concretamente hablando del enema que me pusieron por la
mañana Carlos decidió aplicarle uno a Sonia y otro a mi. Sonia se mostró algo
reacia pero asintió si se lo aplicaban con la perita de goma. Para ello Carlos
fue a la farmacia a comprarla, al cabo de unos veinte minutos estaba de nuevo en
casa con la perita tan deseada por Sonia. Trajo de dos tamaños una mediana sobre
¼ de litro y otra más pequeña.
Le dije que fuera a la cocina e hirviera manzanilla. Mientras
Sonia fue al baño a por el lubricante.
Una vez hervida dejo el recipiente que se enfriara un poco.
Pusimos un plástico sobre la cama y Carlos procedió a llenar las peritas. Sonia
se puso desnuda arrodillada sobre la cama y yo me entretuve en separar esas
nalgas tan preciosas y observar de nuevo el lindo agujerito de su culo. Me puse
lubricante en el dedo y lo puse sobre el lindo agujerito dándole masajes. Cuando
introduje la punta del dedo dio un pequeño respingo; ay Susi ¿te hice mal? Un
poquito nena pero aplícame mas lubricante por favor.
Comencé dándole suaves masajes en el interior de su ano por
lo que ella mirándome muy excitada me dice, sigue así por favor. Yo estaba de
rodillas junto a ella y con la otra mano me acariciaba mi coñito. Carlos se
desvistió completamente y pude contemplar su pene semi empalmado. Vamos nena
llego el momento de introducirte la perita, por supuesto amor comienza ya. Ponte
al borde de la cama Sonia.
Yo le abrí las nalgas a Sonia y Carlos con la perita
lubricada la puso dentro de ese rico agujerito presionando sobre la base de la
misma. ¡Uy! que dulce me lo haces papi decía Sonia sigue por favor. Le puse un
almohadón bajo su vientre y aguantaba pacientemente como iba entrándole el
líquido en su interior. Yo me puse caliente de ver como mi primito Carlos le
administraba la lavativa a su compañera. Vamos Carlos le dije acaba rápido que
quiero que me pongas otra lavativa a mí. Acababa de terminar con Sonia y esta se
levantó rápidamente de la cama dirigiéndose al baño. Carlos fue tras ella con la
perita a desinfectarla. Nuevamente en la habitación Sonia salía toda relajada y
por supuesto desnudita. Acostándose a mi lado me puse de costado y le dije que
me lubricara el culito. Por supuesto Susi. Delicadamente me puso lubricante y me
metió el dedo dándome unos masajes inolvidables. Me puse como anteriormente
estaba ella. Con el culo en pompa y muslos separados junto al borde de la cama.
Carlos se entretuvo ahora con mi culito en meterme la lavativa. Yo aguantaba muy
bien como poquito a poco iba entrándome todo el contenido. Se me escaparon unas
gotitas de orina del gusto que me estaba dando la lavativa. Me levanté corriendo
y pasé al baño a expulsarla. Ahora vendría lo bueno. (continuará)