ESTANDO BORRACHA MI ESPOSA ES VIOLADA CON MI
CONSENTIMIENTO (03) (Con fotos)
Hola de nuevo amigos, para comprender mejor este relato les
sugiero releer los anteriores
ESTANDO BORRACHA MI ESPOSA ES VIOLADA CON MI CONSENTIMIENTO
(1 y 2).
En mi relato anterior les comenté como es que nos cogimos a
Vero mi cuñadita metiche, le encantaba socializar con nosotros los viernes y
como su marido trabajaba los fines de semana, pues ni modo de perder la
oportunidad de también incluirla en nuestros juegos sexuales, solo que sin
saberlo, igual que a mi esposa.
Estimado lector, anímense a cumplir sus fantasías, cuantos
maridos no quisieran cogerse a sus esposas por el culito, y a cuantas esposas no
les gusta o les parece sucio o perverso ese platillo? no se queden con las
ganas, les aseguro que lo disfrutarían enormemente, imaginen poder hacerle a su
mijer lo que quieran sin encontrar resistencia, y más aún como en mi caso que
hasta la comadre y a la cuñada o vecina, sólo planéalo bien y lograrás tu
objetivo.
El día que me cogí a mi cuñada y Pepe se cogió a Ara, Víctor
y Norma tuvieron que retirarse a buena hora como todo buen matrimonio recatado,
dejándonos el banquete a nosotros solos, estoy seguro que Víctor hubiera querido
quedarse porque sabía que pasaría, pero con ese yugo familiar no tenía de otra
más que cumplir con su esposa, que por cierto también nos dejó caliente ese día,
por su baile sensual y cachondo, ese pantaloncito blanco que llevaba y que
resaltaban sus nalgas mmmmmm, su marido se dio perfectamente cuenta de ello
incluso vimos celos en su mirada, pero tenía que aguantarse porque ya se había
él cogido a mi esposa y era muy justo que nos convidara se su manjarcito o no?
Pepe y yo comenzamos a preparar nuestra trampa había llegado
la hora de que Jaime nos prestara a su mujercita para cogérnosla, Pepe tenía una
casa de campo en Cuautla, Morelos., cerca de México, para quien no conozca les
diré que es un bonito poblado con clima tropical, rumbo al puerto de Acapulco,
se acercaba el puente de las fiestas patrias y era el momento esperado para
poder llevar a cabo nuestros planes, en una de nuestras tantas veladas de
viernes y más cogidas a mi esposa y mi cuñadita, planeamos ir a pasar ese fin de
semana a la casa de Pepe, a lo cual todos aceptamos gustosos, Ara y Norma
iniciaron con los correspondientes preparativos hasta que por fin llegó el tan
esperado día.
El viernes 16 de septiembre partimos muy temprano a nuestro
destino, la casa muy bonita, cabaña, jardines, alberca, era digna para
descansar, el lugar, la vegetación y el clima, eran excelentes elementos para
poner cachondos a cualquiera, era sinónimo de sexo, de alcohol y de lujuria, una
vez instalados nos reunimos en la alberca y ahí comenzamos con las cervezas, ya
sabes, el calor, Ara salió luciendo un bikini verde limón, su piel blanca
resaltaba y sus nalgas se marcaban exquisitamente, Norma se presentó con un
traje igual de dos piezas, sólo que éste era blanco con algunos vivos en color
rosa mexicano y negro, se veía estupenda, cuando se mojaron sus pelos de la
entrepierna se traslucían y sus pezones igual, eso más nos prendió, por la tarde
carnes asadas y comenzamos con la bebida fuerte, cogñac y tequila, Pepe y yo ya
teníamos metido en la cabeza conseguir el cuerpecito de Norma, la esposa de
Víctor, como siempre empezaron los chistes fuertes y a correr el vino, la mirada
de Pepe y la mía estaban insistentes en las nalgas de Norma, situación que no
pasó desapercibida para Víctor y que al parecer no le gustó mucho, cuando esas
mujercitas decidieron ir al baño ya medio mareaditas, abordamos a Víctor y a
bocajarro le expresamos nuestro deseo de cogernos a su esposa, el molesto nos
decía que de ninguna manera, que la amaba mucho y que se le hacía deshonesto
hacerle eso a su mujer, fue cuando entonces le recordamos que él ya había
disfrutado de Ara y que incluso me había agradecido por ser un gran amigo,
además le dije que su mujercita podría conocer las fotos en las que él se cogía
a mi esposa y que habíamos tomado aquella vez, lo que no era cierto porque mi
cámara sólo había enfocado a mi mujer pero había que convencerlo a como diera
lugar, ellas llegaron y ya no pudimos seguir con la conversación pero él alcanzó
a decirnos que más tarde nos diría su decisión.
Después de haberle metido en la cabeza todo lo que le
expusimos Pepe y yo y los desinhibidores efectos del alcohol, notamos que Víctor
nos miraba y luego a su mujer, se le notaba un bulto en su short, seguramente se
estaba autoexitando con la idea de ver a su mujer cogida por otros, que trabajo
le estaba costando decidirse jajaja, el asunto casi quedó concluido cuando
iniciamos las sesiones de baile, Pepe sólo miraba mientras Víctor y yo
bailábamos con nuestras respectivas parejas, la música era una salsa muy
guapachosa, ellas emanaban encanto y sensualidad, mientras tanto Pepe
discretamente se sobaba el bulto mirando a nuestras mujeres, el sabía lo que
vendría después y de seguro se saboreaba anticipadamente esos ricos manjares.
Para no hacerles el cuento más largo y en otra ida de ellas
al baño, volvimos a insistir con Víctor animándolo a que él disfrutaría mucho
viendo como nos cogíamos a su esposa, además de que él también podría cogerse a
Ara, eso terminó por animarlo diciéndonos que estaba bien, pero que él no
estaría presente, por que sentiría remordimiento de conciencia, mientras tanto
el estaría con mi esposa, en fin, así él lo decidió.
Ya con su aprobación seguimos bailando, ya el alcohol hacía
sus estragos sobre todo en ellas, fue entonces que acordamos emborracharlas y
entre los tres nos esmeramos en atenderlas, por fin cayeron como a la 1 de la
mañana, la casa de Pepe contaba, aparte de las recamaras principales, dos
cabañitas en el jardín, a un lado de la alberca, por comodidad una la
ocuparíamos mi esposa y yo y la otra Víctor y su respectiva mujer, luego
entonces Víctor se llevó a Norma y yo a Ara, estaban perdidas, acordamos entre
nosotros salir después de haberlas dejado preparadas, es decir, acostaditas y
listas para lo que fuera.
Una vez reunidos Víctor aún no estaba convencido de lo que
haríamos, sin embargo sabía que tenía que ser, sugirió que el no entraría donde
su esposa para no sentirse culpable, que prefería ir donde Ara, así fue pues
aceptado, entonces vino lo bueno.
Pepe y yo entramos a la cabaña donde estaba Norma, la esposa
de Víctor, estaba acostada de lado y dormía profundamente, tenía puesto un
camisón delgado color rosa y usaba calzones de algodón blancos, la verga se nos
empezó a endurecer con esa visión tan rica, Pepe se acercó a ella y trató de
moverla y hablarle para probar el estado de inconciencia que tenía, ella ni se
inmutó, fue entonces que mientras yo tomaba algunas fotos, como la que les
muestro enseguida, Pepe la volteó bocabajo alzándole su camisón y bajándole sus
calzoncitos, si ella sintió algo tal vez pensaría que es su marido quién está
jugando con ella, eso nos dio más valor, Pepe abrió sus nalgas y descubrimos un
rico culito negro, con vellitos a su alrededor, y su conchita igual se veía muy
rica, imagina como estaban ya nuestras vergas.

Que es lo que se antojaría hacer inmediatamente al ver esta
ricura??? Pues acercarte y pasar tu lengua por esos hoyitos exquisitos o no??
eso precisamente fue lo que yo hice, dejé a un lado mi cámara y así como estaba
abierto los cachetes de su culito, acerqué mi lengua e inicié todo un rito en
honor a tan suculento conducto del amor, jajaja, hasta poeta salí, bueno, el
chiste es que tenía un sabor muy sabroso, como estuvo mucho tiempo en la
alberca, su culito estaba limpio, pero con su aroma a mujer, ese aroma a culito
limpio es inigualable, ella empezó a gemir y trataba de mover su cadera, seguro
le estaba gustando entre sueños, así estuvimos un buen rato intercambiando su
culito entre Pepe y yo,
Se nos ocurrió echar un volado para ver quién disfrutaría
primero de esa maravilla de mujer y por fortuna fui yo, que suerte, sin más ni
más me acerqué a ella con mi verga en la mano y apunté a ese lindo ojete, estaba
ya muy lubricado de tanta lengua, incluso ya muy relajado por tanto picoteo
lingüal, la cabeza de mi pene empezó haciendo presión lenta pero firme, estaba
yo que ya derramaba mi lechita, la primera resistencia fue vencida, el alcohol
también actúa como relajante, esperé unos minutos a que se acostumbrara y no
fuera a desgarrarla, cuando sentí que ya estaba más flojito volví a empujar y
sentí como me iba deslizando dentro de ella, el calorcillo del interior de un
culo es inigualable, por fin llegué a fondo, que delicia, una vez que se
acostumbró a mi intruso, comencé con el mete y saca, ya para entonces me
introducía como el cuchillo caliente en mantequilla.
Ay Normita, Normita, que rica estás, desde cuando quería
cogerte cariño, pensé, mientras sentía como me llegaba un copioso orgasmo, mi
semen profundo en su recto quedó depositado, después de reposar algunos minutos
en su interior, tuve que retirarme y dejar paso a mi amigo Pepe quién ni tardo
ni perezoso ya se había desnudado y se le notaba una verga muy tiesa y venosa,
se encaramó en Norma y la penetró por su vagina desde atrás, estaba ella muy
mojada yo creo que inconscientemente se calentó y lubricó por lo que no tuvo
ningún problema en entrar limpiamente, así estuvo limando un buen rato hasta que
cambió de lugar y ocupó su ano, ya no le fue tan difícil penetrarla, ahí y
después de 15 minutos acabó corriéndose en sus entrañas intestinales, al salir
su hoyito quedó abierto y el semen se salía escurriendo entre sus piernas hasta
su vagina, acabamos exhaustos, pero, oh sorpresa, en eso va entrando Víctor con
la verga de fuera y tiesa, nos dijo que ya no había ido con Ara y que había
estado espiando todo el tiempo como nos cogiamos a su esposa, que la verdad es
que lo había disfrutado y que quería darle la última repasada, así como estaba,
dormida y borracha, sin más ni más se subió en ella y la clavó desesperado, no
le importó que estuviera llena de semen, igual y eso acabó por excitarlo porque
no tardó mucho en correrse, después se puso a limpiarla con mucho cariño y
cuidado, ella muy entrada en su sueño.
En otro relato les contaré lo que pasó en la noche
siguiente……………….
Me gustaría escuchar sus amables comentarios y sobretodo
ojalá y les guste la foto de Normita que estoy seguro la disfrutarán con alguna
paja por lo menos.
Hasta la próxima…