SINFONIA DE ARIANA, CEBO PARA UNA ADOLESCENTE
Ariana, de colegiala virgen a amante adolescente del negro
Humberto
Desvirgadas en Barcelona -11-
Este relato está basado en hechos completamente reales, en
los recuerdos de la protagonista, que me ha hecho llegar un amigo común lector
de mis relatos. Hay los suficientes cambios para impedir por completo la posible
identificación de los personajes reales por parte de amigos o conocidos. El
tema, por tanto, no es mío, pero sí su transformación en un relato novelado que
respeta todo el fondo de los hechos reales. La protagonista de los hechos sabe
que sus recuerdos han sido transformados por mí en un relato y espera leer este
texto. Deseo que le guste.
Celia-Tatiana
1. La doncella del Sacrificio
Me llamo Ariana, tengo quince años cuando empieza esta
historia y me corresponde hacer cuarto de secundaria, aunque tengo los estudios
un poco abandonados. Pero ahora estoy matriculada en un colegio – he dejado el
instituto después de los hechos que explico en este relato-, en el que no dan
gran importancia a las faltas a clase, si hay justificación familiar. Y mami lo
firma todo...
Vivo en un pequeño piso en la calle Occidente de Collblanc,
un barrio de trabajadores en Hospitalet de Llobregat, ciudad que forma parte de
la zona metropolitana de Barcelona. Es posible que pronto cambie de residencia,
como veréis al final del relato.
Mi madre trabaja de cajera en el hipermercado de un centro
comercial, y nunca he sabido quien era mi padre. Tal vez ni mi madre lo sepa, a
veces me explica que hasta que yo nací tuvo una juventud muy loca. De hecho,
como me tuvo a los dieciocho años, ella es todavía muy joven, tiene treinta y
dos ahora, y a veces nos confunden como si fuésemos hermanas.
No sé porqué dice que tuvo una juventud muy loca, porque
sigue igual. De hecho la veo muy poco, ya que el hipermercado está lejos, al
otro extremo de Barcelona, y además, siempre tiene ligues e historias con tíos,
a veces viene a dormir muy tarde o incluso no viene y encarga a nuestra vecina
que controle un poco si yo estoy bien. La vecina pasa de mi, dice que si
necesito algo la llame.
Mi madre gana lo justo para ir tirando, de forma que en casa
no sobra ni un solo euro, todo lo contrario, cada curso tengo que sufrir para
conseguir el material y libros que necesito para el instituto, para comprarme
ropa –una hermana de mi madre me va pasando ropa usada de su hija, mi prima
Juani, tres años mayor que yo-, o para pagar las excursiones y salidas que hacen
en el instituto. El año pasado no pude ir al campamento de trabajo –el famoso
crédito de síntesis, en el lenguaje de los profes de instis, los de los coles de
primaria, más humildes, los llaman colonias- que hizo mi clase tres días en las
marismas del Delta del río Ebro porque no tenía los cien euros que teníamos que
pagar.
Oh, que envidia siento a veces, cuando veo a la mayoría de
mis amigas, con una familia más o menos normal, su madre, su padre, una cierta
tranquilidad económica, sus viajes de vacaciones… Todo lo que para ellas son
detalles o calidad de vida, para mi es subsistencia.
Uno de los pocos consuelos que tengo es que mis amigas dicen
que soy bastante guapa, que los chicos del instituto se fijan mucho en mí. Yo ya
me he dado cuenta de que muchos intentan ligar conmigo, me piden salir a pasear,
ir al cine, merendar… Yo nunca he estado sola con ninguno, siempre salgo cuando
vamos un grupo de chavalas y chavales del instituto, y no muchas veces, porque
casi nunca tengo dinero para pagar la entrada del cine o merendar. Y no puedo
dejar que me inviten, en el instituto, cuando dejas que un chico te invite a
algo, ya todos dicen que es tu novio.
Mido un poquito más de un metro setenta de estatura, cabellos
entre rubitos y castaños, ojos de miel, unas pequitas en la mejilla que destacan
en mi piel, muy blanca y suave de invierno y más morena y brillante de la playas
de la Barceloneta y Badalona en verano, mi boca tiene labios carnosos y mi nariz
dicen mis amigas que es respingona y graciosa. Mi cuerpo todavía se está
desarrollando, pero ya tengo unos pechitos duros, con unos pezones bien
marcados, piernas largas y delgadas, muslos bien formados, ancha cadera y breve
cintura… y un culo elíptico y bien marcado, que yo me encargo de resaltar
apurando los tejanos cuando ya casi no me caben y me quedan estrechísimos, como
una segunda piel que marca todas mis formas.
Naturalmente, me encanta la moda de este año, disfruto
llevando la camiseta top bien alta, dejando toda la cintura al aire. Llevo un
pequeño piercing en el ombligo con la figura diminuta de un delfín, mi animal
favorito, un falso tatuaje en la espalda con el dibujo de una mariposa, y otro
con un pequeño ying-yang en un tobillo… En el otro tobillo llevo una cadenita de
metal que simula ser de oro. Los tejanos, además de estrechos, los llevo bien
bajos, dejando ver la parte de arriba de la braguita o el tanga, como todas las
chavalas este verano. Me encanta ver como los chicos del insti y del barrio no
dejan de mirar mi cuerpo, y me comparo con mis amigas. En esto, me encanta ser
vanidosa y egoísta. Los chicos dicen que mi cara es de una niña, pero que mi
cuerpo es ya de "tía buena", como dicen ellos…
Algún tiempo antes del final de curso me eligieron para hacer
una obra de teatro con otros compañeros y compañeras y representar al Taller de
Teatro de mi instituto en las Fiestas de Sant Joan, que celebran la llegada del
verano. Teníamos que ir los cuatro grupos de teatro de los institutos de la zona
a un polideportivo municipal, y allí cada grupo presentaba un espectáculo
musical. Se trata de actuar, de cantar y bailar, cosa que a mi me encanta.
Nosotros hacíamos una especie de representación musical de
Alicia en el País de las Maravillas, y yo estaba más contenta que nunca en mi
vida, porque me habían dado el papel de Alicia. Y habían anunciado algo que nos
tenía locas a todas. Un jurado elegiría el mejor actor y la mejor actriz, y
tendrían el premio, si sus padres lo permitían, de participar en el rodaje de un
video-clip de promoción de un grupo musical muy conocido y hacer un anuncio de
moda juvenil. Yo me había presentado con algunas amigas a algunos castings
antes, pero nunca me habían seleccionado, decían que sólo se fijaban en las que
tenían recomendación, porque chicas lindas somos muchas.
Pero –yo aún no lo sabía-, aquí es donde empiezan mis
problemas –bueno, tampoco creo que sean problemas, tal vez todo lo contrario…-,
y esta historia.
Al preparar la obra, nos dijeron que cada uno se tenía que
buscar el vestuario, que el Taller de Teatro no podía hacerse cargo de todo...
Yo tenía muy claro cómo me iba a vestir de Alicia, como en la película de
Disney, más o menos, pero cuando empecé a preparar la obra me di cuenta de que
todos los materiales y vestidos que necesitaba eran muy caros, y la situación de
mi casa hacía imposible que pudiese reunir un vestuario mínimamente decoroso.
Faltaban menos de diez días, y conforme pasaba el tiempo el
nerviosismo y la angustia se iban apoderando de mí, porque además sabía
perfectamente que a mi madre no podía pedirle el dinero que ganaba para algo tan
superfluo…
Me fui haciendo a la idea de renunciar, no hacer el papel de
Alicia, inventarme cualquier excusa para que le diesen el papel a otra sin tener
que decir que no podía tener el material necesario. MI dolor era muy grande,
porque yo sabía, yo estaba convencida que el papel era ideal para mi, que lo
haría muy bien y estaría muy guapa. Como no destaco en los estudios ni en el
deporte, me apenaba, frustraba y desesperaba tener que renunciar a esta ocasión
de brillar delante de mis compañeros y de los chicos y chicas de los otros
institutos de la zona. Sería una maravillosa Alicia si tuviera dinero para
comprar lo que necesitaba, vestidos, maquillaje, zapatos (me pidieron cien euros
por los zapatitos que me iban bien para el papel de Alicia), ir a la peluquería…
Y, la cosa se complicó aún más. En un momento de entusiasmo
por lo bien que nos iba a quedar el espectáculo, la directora del mi Taller de
Teatro decidió que en medio de la representación de Alicia incluiríamos piezas
musicales modernas. En una de las secuencias que nos estaban quedando mejor, el
Conejo se dirigía a mi interpretando una de las canciones más bonitas de los
Beatles, la llamada "Lucy in the Sky with Diamonds", y yo tenía que responder
cantando y bailando una canción que me enseñaron en un video y era muy chula,
"Estas botas son para caminar", de una tal Nancy Sinatra, que al parecer es hija
de un señor que fue un cantante muy famoso, Frank Sinatra.
Le comenté mis problemas a mi mejor amiga, Vicky, la única
persona del instituto y del barrio en la que confío a ciegas y la que explico
todas mis cosas.
Es muy buena compañera, y somos muy colegas, aunque algunas
imbéciles del insti me critican por ser amiga de ella porque dicen que Vicky,
que es tan guapa o más que yo, ha comentado en alguna ocasión que a ella le van
las tías y los tíos –su novio es un chaval muy bestia-, que es bisexual, y
también dicen que le hace la pelota a la profe de gimnasia y deporte, Rosa, que
es una tía pija de unos treinta años, muy guapa y delgada, que vive en el barrio
rico de Barcelona, Pedralbes y viene cada día al insti a dar clases en su auto
deportivo Audi negro. También hay otras chicas que no aguantan a Rosa y para
criticarla dicen que es lesbi, que siempre entra en los vestuarios cuando nos
estamos duchando después de su clase. A mi me es igual lo que digan, sólo sé que
Vicky es mi mejor amiga. Además las demás chavalas le tienen envidia porque es
la única de nosotras que ha hecho publicidad y ha salido ya actuando en una
serie de la Televisión de Catalunya.
Al día siguiente, Vicky me dijo que había hablado con la
profe de deportes, Rosa, de mí y de mis problemas para conseguir el material
requerido para hacer el papel de Alicia. Le había explicado que yo pensaba en
renunciar y dejar que le dieran el papel a otra chica del instituto. Vicky
añadió que por la noche, Rosa la había llamado a su teléfono móvil, y le había
dicho que quería verme fuera del instituto, que había pensado en mi problema y
tenía una propuesta que hacerme.
Yo nunca había tenido trato personal con Rosa, sólo la
relación de alumna normal en sus clases de deporte y educación física, teníamos
buen rollo y simpatía, pero nada más, por eso me sorprendió este súbito interés
en hablar de mis problemas.
El hecho es que cuando aquel viernes acabaron las clases, la
fuimos a buscar a un bar que estaba cerca del instituto. Allí estaba Rosa
esperándonos, y nos invitó a almorzar en algún lugar fuera del barrio. Vicky
dijo que no podía, que su abuela estaba enferma y tenía que cuidarla. Entonces
nos fuimos solas, subí al Audi – ¡que coche más chulo!- de Rosa y empezó a
conducir con gran agilidad. Otros conductores nos miraban, supongo que les
atraía ver dos mujeres guapas en un coche también lindo…
En el camino –iba hacia el centro de Barcelona-, me habló de
que sabía las cosas que yo necesitaba imperiosamente, que no debía pensar en
renunciar al papel, que para mi era muy importante aquel éxito, y que ella
pensaba que lo haría muy bien, que quería verme haciendo de Alicia. Yo la
escuchaba y a veces la miraba.
El automóvil se dirigía ahora hacia la zona portuaria de
Barcelona.
Rosa me decía que yo soy una chica muy bonita, que debo
saberlo y hacerlo servir siempre que sea necesario, que tengo que utilizar mi
belleza, que siempre sería una ventaja adicional para conseguir lo que yo
quisiera en todo orden de cosas. También sabía que no salía con chicos, y que,
evidentemente, era virgen. Seguro que todo eso se lo había explicado Vicky. Noté
un punto de inquietud. Recordé los rumores de que Rosa era lesbi… Y Vicky se
reconocía como bisexual… ¡Oh, sospecha!... Tal vez Rosa y Vicky… ¿Y si ahora
Rosa estaba ahora intentando ligar conmigo? Pero pronto sabría que las cosas no
iban por aquí…
Rosa estacionó el vehículo en el interior del Puerto Olímpico
de Barcelona, y entramos en uno de los restaurantes del lugar, el llamado La
Fonda del Port. Una mesa con aire fresquito del mar, con los yates del puerto
deportivo delante de nosotras. Un camarero muy servicial y atractivo la atendió
saludándola con simpatía, se notaba que ella era habitual del local. Pidió un
pica-pica de mejillones al vapor, ensalada y calamares de entrantes, y una
parrillada de marisco –langosta incluida…-, como plato fuerte para las dos. De
beber, pidió agua y una botella de un vino blanco de aguja de la zona de Alella,
en el Maresme.
Mientras comíamos, no aguanté más mi curiosidad y
expectación, y le pregunté directamente que qué era todo ese rollo, que no
entendía cual era su interés por ayudarme.
Allí fue cuando se reveló toda la trama… Me dijo que ella me
podía ayudar mucho, que de hecho me habían dado el papel de Alicia porque ella
lo había decidido, como profesora de educación física formaba parte también del
grupo de teatro del instituto, cosa que yo ya sabía, claro… Y entró
directamente, sonriendo y mirándome a la cara en el tema…Me dijo que hacía ya
algún tiempo, un día que iban a una conferencia política, el socio de su
hermano, un hombre muy importante, la fue a recoger al instituto, me había visto
a la salida hablando con ella un momento, y le había gustado enormemente… Le
había preguntado quien era yo, y se moría por conocerme y "salir" conmigo…
Y que, ahora, ella le había puesto al corriente de la
situación, y le había explicado bien mi difícil situación económica familiar, y
él estaba muy dispuesto a ayudarme en todo lo que fuera necesario y más aún…
Yo sentí como si me estuvieran dando golpes en la cabeza… Me
contuve para no salir corriendo de allí, pero la verdad es que no tenía ni un
euro para coger el metro o el autobús y regresar a casa…
La miré fijamente y le dije si me estaba proponiendo que
saliera con el amigo de su hermano a cambio de dinero… Si insinuaba que tal vez
me tendría que acostar con él… Si no se daba cuenta que me estaba diciendo que
hiciese de puta…
No tenía que haberle dicho nada de eso… Se indignó y casi me
habló a gritos, creo que sólo se contuvo porque estábamos en medio del
restaurante…
Pero es una mujer muy bien educada, y al final supo hablarme
enfadada, pero sin dar espectáculo en medio de la gente… Y le oí decir:
-Ariana, ya veo que me equivoqué contigo… Creía que eras una
chica inteligente y moderna, como me dice Vicky… Pensaba que mirabas más allá en
tu futuro… Me parecía que tenías aspiraciones y sueños de acuerdo con tu
belleza… No tengo pelos en la lengua, no me gusta perder el tiempo, y te hablaré
claro, si eres una beata o una estrecha, peor para ti… Yo te enseño un futuro
diferente… Tú te has mirado en un espejo, sabes que eres muy guapa… Demasiado
para amargarte y envejecer en penurias y miserias… Hay un hombre te ha visto y
le has gustado al instante, aunque tienes la edad de la menor de sus hijas… Es
socio de mi hermano, se llama Humberto… Y si, la verdad, tienes razón, sí,
cierto, él seguramente quiere acostarse contigo, no te lo voy a negar, las cosas
claras, pero, ¿qué tiene eso de malo?... Mira, si dices que sí, tendrás todo lo
que se te antoje, y un buen trabajo cuando te canses de estudiar… Tranquila, si
dices que no, esta conversación nunca ha existido, ya te he dicho que no puedo
perder el tiempo, nos vamos cuando acabemos de almorzar y punto… Y todo seguiría
entonces igual que hasta hoy, los problemas que hacen que no puedas hacer el
papel de Alicia en la obra de teatro, y, desengáñate, dentro de algún tiempo
tendrás algún amiguete en tu barrio, cualquier impresentable al que le darás tu
cuerpo por nada, y que será seguramente un chulo que después presumirá con sus
amigos de haberte desvirgado… Hazme caso, confía en mí... déjame ayudarte...
Conoce a mi amigo, salgamos mañana y mira a ver que tal te notas después... No
olvides que falta demasiado poco para el festival de teatro… y realmente lo
puedes ganar... Seguro que lo ganas si me haces caso… ¿OK?"
La miré fijamente, le pregunté que como sabía que lo podía
ganar seguro.
Rosa me miró enigmáticamente. Y continuó, lentamente…
-No seas tonta, niña… ¿No te lo imaginas? En el jurado que
elegirá la mejor actriz hay gente que trabaja para Humberto. ¿Sabes? también es
socio de varias agencias de publicidad y de productoras de películas… Si el dice
que ganas, ganas, y de todas formas podrás hacer anuncios…
Vi el cielo abierto… Aquello que decían en voz baja de que en
la mayoría de los castings solo te seleccionaban si tenías recomendación y
"padrinos"… No sé, no pensé en nada más, podría hacer la obra y podría ganar…
Miré a Rosa y…
-Además, -continuó Rosa-, ¿sabes? Humberto tiene muchas
empresas, seguro que le podrá buscar a tu madre un trabajo tranquilo, que le
guste y que cobre mucho más que ahora… ¿Qué te parece?
¡¡Acepté!!. Ni sé porqué me precipité tanto, en realidad ni pensé en irme a la
cama con el tal Humberto, solo pensé en que se acabarían mis problemas… así que
dije que estaba de acuerdo, mientras Rosa sonreía, y me decía todas las cosas
que yo podría tener si me portaba bien con Humberto…
Una hora después me dejo Rosa en mi casa y, pensé en todo lo
que había pasado, y entonces, ahora sí que me invadió un miedo casi
incontrolable... pensaba en la propuesta y lo que significaría encontrarme con
alguien que ni conozco, alguien que quiere acostarse conmigo, e imaginaba las
cosas que tal vez me haría ese hombre... Me asustaba, pero al mismo tiempo... No
sé como explicarlo, en realidad no lo entiendo ni yo misma...
Vicky me cuenta lo que hace con su novio... él se llama
Robert y también esta en nuestro instituto; pero un año más adelante... casi
todos los sábados se van a la cama y ella me dice que se lo pasan muy bien...
que él tiene una polla grandota y lo que más le gusta a mi amiga es que la
penetre estando ella encima de él, que se pone loca cuando le chupa su vagina y
luego cuando se la mete... o cuando ella le chupa el pene y él la agarra de los
pelos y no permite que saque su boca sino hasta que se corre y suelta todo el
semen ... ufff... y a ella eso le gusta, ¡¡¡qué asco!!! Imagino ahora si ese
hombre, Humberto, me dice que se la chupe... No podía dejar de pensar en eso...
ya me veía en una cama con él y haciendo lo que él diga o quiera...Y yo ni besar
sé, no he salido con ningún chico en plan serio...
Pero también pienso en todo lo que me dijo Rosa... en eso de
tener cosas, de ponerme ropa nueva y de moda, bonita y de marca, me compraría
unos tejanos Samblancat de los que llevan todas las pijas, de oler a perfume
caro, una tele en mi cuarto, ¡¡¡un móvil de los que hacen fotos y te bajas
música!!!... ¡Ufffff!... ¡¡¡Sería lo máximo!!! Y mi madre un buen trabajo… No
dormí en toda la noche con todo esto dándome vueltas en la cabeza…
Al día siguiente le conté todo a Vicky nada más verla en el
insti... ella ya sabía de que se trataba y me dijo que de verdad tenía muchísima
suerte, que ya sabía que don Humberto era un tío que se moría por mi y que
además estaba muy dispuesto a darme todo lo que necesitara, que no sea boba y
que haga todo como me había dicho Rosa, que le conozca y vea que pasa... que si
el tío me gustaba ya era hora de dejar tocar mi cuerpecito a alguien y que
encima de divertirme tendría regalos buenísimos... al final agregó que comerse
la banana de un hombre no mataba, sino todo lo contrario, era muy chulo!!...
Además, me dijo mirándome fijamente, ¿Cómo crees que me seleccionaron para hacer
publicidad y salir en la peli de la tele?
Me quedé parada, en silencio, abrí los ojos, pasmada…
-Si, hija, sí –me dijo Vicky-, Rosa me presentó a
Humberto hace tiempo, es un buen amigo, bueno, ya imaginas, mucho más que un
amigo… a veces salgo a navegar con él y algunos de sus amigotes en el yate que
tiene en Port Balis, me recoge en la estación del tren cuando sale del club de
golf de Llavaneres… La mayoría tienen la polla gorda, pero muchos la barriga
también, y cuando los tienes encima… ni te digo… Joder, un día, no te lo
creerás, un amigo suyo medio anciano, Abdullah, un árabe muy rico pero ya
bastante viejo, se durmió debajo de mi cuando yo estaba encima de él mientras me
acababa de follar, no veas… Se corrió y automáticamente se puso a roncar… Se le
puso blanda de golpe y se me corrió el semen por los muslos... Puagggg...!
La miré muy, pero que muy sorprendida, nos reímos y nos
fuimos a clase... Nunca hubiera imaginado que Vicky... Iba de sorpresa en
sorpresa...
Rosa también se acercó apenas pudo y me dijo que había hablado la noche anterior
con Humberto y que le había pedido para vernos ese mismo día a las siete de la
tarde en un hotel... que no me asustará que solo era para conocernos, que antes
ella me quería llevar a los grandes almacenes, al Corte Ingles de la Diagonal
para comprar cosas a fin de que me ponga muy guapa...
Se gastó en mí como quinientos euros o más. (Después supe que él le había
entregado una tarjeta de crédito para que me fuese comprando lo que hiciese
falta).
Rosa me iba diciendo que era como un préstamo... compramos un
par de jeans, de los que yo quería, pero también los que marcan mejor la figura,
los más sexis, según ella, unos Levis de etiqueta roja muy estrechos, unos tops
muy lindos, blusas de varios colores, una campera y zapatos deportivos, un
perfume CK Summer de chica... Y un juego de ropa interior blanca y otro negra,
chiquita y muy fina... jamás había usado ese tipo de minitangas
transparentes...... luego me llevo a un centro de estética y me hicieron un
completísimo tratamiento de pelo, la manicura y facial... estaba realmente
embobada; pero dentro de mí había una intima satisfacción... Me decía a mi misma
que esos eran mis sitios... mi mundo: quería eso y más.
Se había acabado ser una pringada en la vida, esta era mi oportunidad de empezar
a chulear como mis amigas, de salir de los problemas de dinero, incluso de
favorecer a mi madre... Mi madre… Yo sabía que se la follaban muchos tíos, pero
porque le gustaban, sin sacar nada nunca, solo disgustos y miserias…
Yo iba a ser diferente, yo obtendría cosas si dejaba que un
tío se me follase, o tal vez no, a lo mejor sólo quería salir conmigo... No, yo
ya sé lo que quieren los chicos del insti, y ese hombre no sería diferente,
seguro que quería follarme como si él tuviese quince años, los tíos sólo piensan
en lo mismo hasta que se mueren…
Tenía al mismo tiempo fuertes remordimientos, sabía también
que esto posiblemente estaba mal, que en realidad yo tal vez me disponía a hacer
de puta, pero, bueno, Vicky también lo hacía por dinero con Humberto y sus
amigotes y bien contenta que estaba…
Bueno, me estaba dejando llevar a una situación que tal vez
no podría controlar; pero también era irrefrenable el deseo que sentía por el
disfrute de las cosas agradables, del halago de sentirme más linda que nunca...
y al fondo la atracción por vivir algo con un hombre, de sentirme deseada por un
personaje que según dicen es muy acosado por las tías, a pesar de su edad, y que
estaba mostrando tal interés por mí.
Era el atardecer...
-Mi madre debe preguntarse dónde estoy...– exclamé cuando
estuvimos otra vez en el auto de Rosa
-Debemos conseguir un permiso de tu madre, es necesario que esté de acuerdo,
aunque, supongo que estarás de acuerdo, no hace falta que sepa toda la verdad...
¿no?_ dijo Rosa reflexionando, y fuimos a mi casa a que ella misma
hablase con mi madre.
Fue relativamente fácil a pesar de la sorpresa de mi mamá,
porque Rosa le explico que ella estaba encargada de preparar la obra de teatro,
que yo podría ganar el título de mejor actriz, que tenía que hablar con gente
que patrocinase los gastos, habíamos de encontrar un patrocinador para mi
vestuario y en adelante tendríamos una serie de entrevistas con posibles
candidatos a colaborar...
Además, Rosa le dijo a mi madre que conocía un posible
interesado en el patrocinio que podría influir en el jurado para que yo ganase
el premio, y que tal vez aquel señor le podría encontrar un buen trabajo, porque
tenía varias empresas muy importantes, todas relacionadas con el ocio, los
espectáculos, la publicidad y los hoteles. Mi madre se quedó muy animada e
ilusionada, y le dio permiso total a Rosa para encargarse de todo, como si fuese
a partir de ahora mi representante…
De allí nos marchamos a su casa, un apartamento cerca del hotel en el que
Humberto me estaba esperando para conocerme...
Me quedé con la boca abierta y con una gran sorpresa….
Rosa vivía en un apartamento lujosísimo y con tantas comodidades... tal sería mi
expresión de asombro que ella me explicó satisfecha...
_ Ves Ariana??... esto es fruto de solo ver la vida de forma práctica,
teniendo en cuenta a cada momento lo que podemos aprovechar del mundo y que a
las buenas oportunidades no hay que dejarlas pasar en vano... Ya sabes…
Luego ya más relajadas me invito a un baño a fondo en su increíble cuarto de
baño… No era una bañera, era casi una piscina, con unos chorritos de agua que te
daban un masaje delicioso... ¡¡¡duró horas!!!... Nunca en mi vida había estado
en un baño lleno de sales y olores maravillosos... no quería salir… Allí estaba
desnuda de ropas y llena de pensamientos... no podía dejar de pensar en como
seria si llegaba a acostarme con ese señor que conocería esa tarde, de hecho no
sería tan pronto; pero en mi mente ya muy sutilmente se desarrollaba la entrega,
no sé porque razón pero tenía como una idea fija imaginarme el tamaño de su
verga... ¿Me haría daño?
Tengo amigas que dicen que cuando las desvirgaron tuvieron
mucho dolor y sangraron, pero otras dicen que ni se enteraron, no les dolió nada
y prácticamente no hubo nada de sangre y gozaron desde el primer día… Incluso
una chica de la clase, Gloria, dice que la primera vez ni se enteró, que ni le
dolió ni sangró… ¿Cómo sería yo?
Hasta que escuche los gritos de Rosa recordándome que ya estábamos con la hora
encima!
- Vale, Rosa _ repliqué divertida viéndola entrar al baño_ solo es la
hora la que esta encima de mí por ahora no??
Soltando la carcajada ambas empezamos a soldar un grado de complicidad que para
el caso resultó fundamental. Teniendo la certeza que entre nosotras podía haber
total apertura, me aventure...
- Oye Rosa – interrogué- y en caso de que pasara algo con Humberto...
Sólo en ese caso... qué hago si por ejemplo me pide que se la chupe y cosas
así... Imagino que debe tener una polla grandota no??
-¡Joder...! Bueno, nena... esto prueba que tampoco es que
estés muerta de miedo y que te parezca que vas a la guillotina... te diré algo
muy importante...la primera vez puede ser el cielo como también el infierno,
mucho tiene que ver con quién lo haces y también como estas predispuesta a
entregar tu virginidad... en tu caso, él es un tío muy experto, como la mayoría
de hombres de color, no sé si te había dicho que Humberto es negro… Te tratará
como a una princesita y según sé es un amante de puta madre, te lo digo por
experiencia… Y pregúntale también a Vicky si lo dudas... Con una verga que te
hará ver las estrellas si eres algo estrecha; pero que la disfrutarás después
como no te puedes imaginar... Si te relajas y haces lo que él quiera y lo que a
ti se te antoje, lo pasaras muy bien... Solo tienes que dejarle hacer, que te
enseñe y listo... ¡Eh! Pero por como veo esa carita sonrosada, ya te imagino
enganchada a esa verga y chupándola hasta que se corra...
Yo había enrojecido y le contesté:
-Noooooo... no seas así, no digas eso que me cortas, tía!!
Ni le había conocido todavía y todos los esquemas ya se
estaban derrumbando. MI desvirgue mental ya estaba en pleno proceso...
Y ahora notaba una nueva sensación, algo especial… una
excitación nerviosa… No, no me había dicho anteriormente que Humberto es negro…
Oh…. Me iba a desvirgar un negro… Cerré los ojos y me imaginé unos brazos negros
recorriendo la piel blanquísima de mis pechitos… Ohhh…. Un gran pene negro
entrando en mi vientre… Tal vez sí, tal vez de golpe me había excitado con
aquella noticia, en lugar de aterrorizarme, puede que me notase algo húmeda,
Dios mío, tal vez sea que he nacido para ser puta… ¡Y qué más da, después de
todo, se trata de sobrevivir y pasárselo bien, ¿no?!
Me imaginé cómo podía ser Humberto... Un hombre negro,
maduro, amante del sexo, acostumbrado a conseguir follarse las muchachas que le
gustaban... Y aquella preocupante excitación me atraía, me obsesionaba, me
angustiaba...
Me vestí todo lo más excitante que pude... cada cosa estaba
en la justa medida para resaltar toda mi belleza adolescente...
Y nos fuimos en busca de mi futuro protector… de mi destino…
2. La doncella y el Hechicero Negro del Sacrificio
Humberto sonrió al ver llegar a Ariana. Ya la conocía. Vio
ante sí a una jovencita de unos quince o dieciséis años, no más, alta, con cara
infantil, rubita, con una camiseta cortita, unos pantalones jeans estrechos y
caídos a la moda, un gorrito marinero, un piercing pequeño en el ombligo y, por
la espalda, un tatuaje, seguramente falso, por encima del tanga… Una auténtica
delicia de niña, un bombón… Y aquel bombón iba a ser pronto suyo…
Cuando nos presentaron, yo estaba muy nerviosa, creo que
hasta temblaba...
Me pareció un hombre de color maduro, mayor, casi viejo, pero
muy atractivo, elegante, fuerte… Lo que se suele decir un auténtico seductor…
Era tal como me lo había imaginado...
Me miraba sonriente, era como si sus ojos me desnudasen, como
si su cerebro ya me estuviese desvirgando… No podía evitarlo, yo estaba
nerviosa, pero creo que excitada al conocer al que iba pronto a transformarse en
mi violador… No tenía miedo, noté que al imaginármelo encima de mí me sonrojé y
él se dio cuenta… Nuestras miradas se cruzaban, la suya continuaba devorándome y
yo no apartaba los ojos y le sonreía...
Rosa me ayudo mucho para serenarme y él para entrar en
confianza...en ningún momento se hablo de un pacto o contraprestación de
servicios ni nada que pudiera hacerme sentir que me estaban comprando...y yo de
verdad no lo sentía así... desde que estuve al lado del negro el hombre me gustó
un montón...su porte de señor educado, su ropa, sus ojos, su perfume, sus manos
y mil cosas más.
Él me hablaba como si me conociera de hace mil años, me dijo
que al día siguiente debía empezar a preparar el vestuario y demás aditamentos
para la obra, que me ayudaría en todo lo que fuera necesario y que ganaría y
sobretodo verme tan guapa le había sorprendido... Y que ya estaba imaginando que
tipo de anuncio podría hacer yo… Y que tenía un buen trabajo para mi madre en
uno de sus hoteles…
Yo estaba roja como un tomate y con un hilo de voz le agradecí todo lo que me
decía...
Después de un buen rato, él se dirigió a un despacho y trajo un sobre, me lo
dio, acompañado de un móvil...
- Quiero que no dejes de llamarme apenas necesites algo, pequeña, si lo que
hay en ese sobre te queda corto, no haces más que avisarme; pero también cuando
tengas ganas de simplemente hablarme... yo esperare tu llamada con muchas ganas
siempre...
Luego nos fuimos a tomar una copa a uno de los bares del hotel...yo me
sentía simplemente en las nubes, casi nunca había tomado nada con alcohol...
Estuvimos como hasta las 11 de la noche y hablamos de todo,
hicimos muchos planes y al final nos invito a alojarnos en el hotel balneario al
que iba a ir a descansar todo el fin de semana después del festival de teatro. Ó
sea que después del festival me iría con Rosa hacía ese hotel estupendo de la
costa...
Se despidió tomándome de los hombros y dándome un beso muy
juntito a mis labios... Su boca olía a tabaco y alcohol, pero me resultó un
contacto muy agradable... Deseé sentir sus labios más hacia el centro… en mis
labios… Y fui valiente, muy valiente… Me acerqué a él, me puse un poco de
puntillas para llegar, y rocé mis labios con los suyos, sin atreverme a apretar…
El me miró muy sorprendido y sonriente, y se volvió a despedir besando sus dedos
y poniéndolos luego en mis labios… Fui hacia el coche, y Humberto se quedó un
momento hablando con Rosa, muy sonriente. Ella vino muy contenta, me felicitó…
-Lo has hecho muy bien, le has caído perfecta… ¿Sabes? Me ha
dicho que nada más verte se ha enamorado de ti…
Y arrancó el coche para dejarme en casa.
Y un pequeño secreto… Aquella noche me toqué el sexo pensando
que eran los dedos o… aquello de Humberto… Y coloqué la almohada sobre mi
cuerpo, desnudo del todo, pensando que era el cuerpo del negro… Y apreté la
almohada contra mi sexo, como si… Y al tiempo que apretaba la almohada contra
mis pechos y mi vientre, jugaba con la colita de Tete, mi tigrecito de peluche,
como había hecho otras veces, haciendo que aquella colita entrase un poquito en
mi vagina, cada vez más húmeda hasta que...
Oh, me da vergüenza recordarlo ahora, ya os lo imagináis,
llegué al orgasmo imaginando que mi almohada era don Humberto, pero seguro que
su pene sería muchísimo más grande, ancho y largo que aquella amada colita de
Tete, mi silencioso compañero de tantas noches...
Le llamé desde mi cama la mañana siguiente... Mi madre ya
estaba hace horas en su trabajo, y había marchado muy contenta porque yo le
había confirmado que muy pronto tendría un nuevo trabajo que estaría mucho mejor
pagado y sería más tranquilo que el actual... Ahora yo estando sola en casa
podía utilizar el teléfono que el negro me había regalado...
- Te llamó como quedamos, para agradecerte que hayas sido tan bueno conmigo y
decirte que estoy feliz de haberte conocido...
_ Yo también estoy feliz pequeña... sólo que no sé si podré
esperar tantos días para volverte a ver... ¿que te parece si mañana después de
que hagáis las compras, te recojo y tomamos algo por ahí?
Hablamos como un cuarto de hora y yo me hacía ya la fantasía
de cosas de sexo con mi "novio"… para decirlo de alguna manera...
En cuanto amaneció el día siguiente yo ya estaba otra vez con
toda la ansiedad por todo lo que haríamos ese día con Rosa y también Vicky que
esta vez si nos acompañaría... Llegó mi madre, había pasado la noche con uno de
sus amigos y hoy tenía fiesta, y apenas si tuve tiempo para darle un beso cuando
ya ellas estaban en la puerta llamándome para marcharnos.
Pasé una mañana loca de compras: vestidos, zapatos, carteras , ropa interior de
la mejor calidad... además de cosas de maquillaje y perfumería... también ropa
deportiva y al final un par de tangas para usarlas en la piscina del hotel al
siguiente domingo... la verdad que estaba muy feliz y disfrutaba enormemente lo
que estaba haciendo... también con las cosas que hablaban mis amigas;
evidentemente todo era risa por los comentarios... como cuando Vicky dijo:
_ Tanta ropa, tanto adorno para terminar bien desnudita y gritando como loca
cuando sientas la verga de Humbertito, mi querido negrazo salido, ya verás
cuando te penetre hasta dejarte sin respiración y goces como nunca en tu vida
siquiera puedes imaginar... pero así es la vida… ¡¡Quién te viste, te desviste!!
¿No lo habías oído nunca, tía?
No, Vicky no dejaba lugar a dudas, era bien explícita sobre
lo que me esperaba. Pero yo no sentía preocupación, solo curiosidad y excitación
por ver llegar el momento de estar con él y ver qué pasaba... Yo ya había tomado
una decisión, y no iba a volverme atrás...
Esa tarde nos encontramos con mi protector en el Corte Inglés
de la plaza Francesc Macià, una de las zonas más pijas y elegantes de Barcelona
y ya sentí un cierto cambio respecto al día anterior... sus miradas eran más
intensas y tenía una actitud marcadamente deferente hacía mí, Humberto buscaba
ya el contacto físico, sus manos sujetaban mi cintura desnuda y a veces se
deslizaban hacia las nalgas introduciéndose en los jeans, o hacia arriba
llegando a rozar suavemente mis pechitos mientras yo me estremecía y le dejaba
hacer, nadie se fijaba, nadie reparaba en nosotros, Barcelona presume de ser
como Nueva York y Paris, una ciudad en la que cada uno puede vivir a su aire y
hacer lo que le de la gana hasta límites difíciles de imaginar... Vive y deja
vivir, que tal vez en Barcelona quiera decir folla y deja follar…
Estuvimos hasta tardísimo juntos, primero viendo – él estaba
invitado-, en una de las plantas de los almacenes un desfile de moda juvenil de
la escuela de modelos Barcelon@-Flower’s -los ojos de Humberto se iban detrás de
cada una de las jovencísimas modelos, alguna de mi edad, más o menos,
especialmente cuando hicieron bailando el pase de moda de ropa de baño, ya
sabéis, bañadores ajustados y mini bikinis con tangas-, y después cenamos en un
cercano local de comida rápida, un Mc Donalds’s, a mi me encantan las burgers
con queso y ketchup, Humberto sonreía al ver con qué ganas devoraba una doble,
mientras él hacía lo mismo con la suya... Pasábamos desapercibidos, el público
del local era de todas las procedencias y todas las razas, y predominaban gente
joven con las típicas gorras de algunos clanes latinos y turistas de todo el
mundo, incluso japoneses.
Pasamos luego una hora y media en una cercana discoteca de
ambiente latinoamericano, la llamada Perfomance, en el cruce de las calles
Provenza y Rocafort. Humberto estuvo hablando con unos hombres que parecían ser
amigos suyos, acompañados por unas muchachas guapísimas que hablaban el español
con acento claramente americano. Oír la música te transportaba al ambiente de
cualquier país caribeño… Me di cuenta de que aquellas muchachas me trataban con
el tono cómplice de pensar que yo era "la nueva amiguita" de mi acompañante.
Bueno, seguramente pronto estarían en lo cierto...
Luego él me dejo en la puerta de mi casa donde me dio un
besito muy chiquito... Noté su perfume – un aroma intenso- impregnado en mi ropa
y yo "volaba" con mi imaginación, y de nuevo en la madrugada la almohada era mi
esperado amante...
Los siguientes días pasaron muy rápidos, los recuerdo como un
sueño, como una película que va desfilando por mi cerebro…
Lunes: Me quede en el gimnasio del insti a ensayar... hablamos por
teléfono.
Martes: ¡Le vi!... fue nuestra primera salida solos. Almorzamos y luego
me compro un anillito y unos aretes de oro... luego nos fuimos al hotel y
mientras él atendía sus asuntos yo estuve en una piscina climatizada... no paso
nada más, parecía tener un día muy ocupado y con mucho trabajo.
Por la noche estuve con Vicky y hablamos de cosas de sexo... Mi amiga era tan
directa como siempre.
Oye tú... ya te mueres por probarlo no?? El negro te esta
calentando, ¿no?... un chico de nuestra edad ya te hubiera metido algo más que
la mano... pero mejor pues, así te deseará más... tienes idea de cómo se chupa
un pene??
_ Oyeeeeee, no jodas, tía...
Y arrastrándonos de risa me llevo a la cocina... entonces, buscando entre la
fruta, escogió el plátano más grande, lo tomo en sus manos y sacando la piel
dijo...
_ Mírame bien... imagina que esta es la verga de Humberto... tú haces lo que
yo te enseñe y lo pasaras bomba!!
Empezó dándole pequeños besitos, saco su lengua y la pasó de un lado a otro...
con los ojos cerrados!!... después abriendo la boca se lo introdujo
despacito...para continuar en un mete y saca de ritmos cambiantes...
Yo estaba súper impresionada... miraba con los ojos abiertos!!! Y ciertamente
pensaba que eso era un pene... me puse como extraña... muy excitada... mis
pechos tomaron estado de alerta y mi vagina la sentía húmeda; pero puse cara de
tonta...
Vicky introdujo la mano en mi braguita y con los dedos empezó a acariciarme el
sexo… Yo me sentí morir de excitación, mi respiración se acababa… En eso oímos
la puerta, mi madre acababa de llegar. Disimulamos, pero antes Vicky me dio un
besito en los labios y me dijo que un día tendríamos que continuar… Sí, Vicky no
debía mentir cuando decía que era bisex, que también le iban las tías... Y había
conseguido excitarme...
Miércoles: Fui a probarme los dos trajes que usaría el sábado en la
representación...... con esto ya lo tengo todo.
Le vi de nuevo... Me recogió en mi calle, en Hospitalet, y nos fuimos a comer a
Les Corts, a un restaurante chino muy acogedor y discreto, con un personal muy
amable, el Asiático Hua Yuan, situado en la zona alta de la calle Comtes de
Bell-Lloc. Luego fuimos a ver una obra de teatro musical en el Paralelo. Me
imaginé a mí misma como actriz y cantante, triunfando en el escenario...
Humberto me volvió a explicar que después de que pase todo esto de mi obra de
teatro, quería irse a Caldes d’Estrac (una población de la costa donde hay un
nuevo gran hotel termal que combina aguas dulces y aguas de mar al que suele ir
a relajarse y descansar) a pasar un fin de semana solitos... y en la puerta de
mi casa me tomo la cara y acercando la suya me dio un beso muy dulce... y me
dijo "hasta mañana mi amor…" Y me sonrió de forma muy divertida...
Las sensaciones que tengo son muy contradictorias, no las puedo casi
pensar...por un lado siento un gran alegría por lo que estoy viviendo, por los
regalos, las cosas lindas que me dice Humberto, por la seguridad de que ahora si
haré la obra de teatro con todas las posibilidades y; por otra parte lo que se
me viene encima… el fin de semana en el hotel-balneario de Caldes d’Estrac con
mi protector… es como un vértigo… A veces dudo, ¿¿¿¿qué hago!!!??????
Jueves: Solo hablamos por teléfono. Me quede en el insti con la rutina de
los ensayos... estuve con Rosa y le conté lo de Caldes d’Estrac... ella dijo
- ¡OK! Pero eso es fantástico, es un hotel muy chulo, ya verás que bien lo
pasarás, nenita.
Sí, tenía que pasármelo bien, después de todo esto era un intercambio de
"favores"... simplemente decidí no pensar en eso, me costaba a veces aceptar que
yo también estaba deseando llegar al final, saber qué iba a pasar, saber si
realmente iba a estar en la cama con el negro, imaginar las escenas que él y yo
podíamos protagonizar...
Viernes: ¡¡¡Falta un día!!!... ya tengo el permiso de mi mamá para irme a
pasar el fin de semana con Rosa y Vicky -en realidad también, o, mejor,
principalmente con Humberto...-, después del festival de teatro. Hoy se encargó
de eso Rosa... y luego fuimos a recoger la ropa que usaría al día siguiente...
3. Y llegó el Día del Sacrificio
Me veía y sentía fabulosa con mi cabello suelto hasta los
hombros, mis pechos formaban una hermosa curva en la que destacaban mis pezones,
mi pequeña cintura hacía que se notara aún más mis formas de mujer, mis nalgas
levantadas bajo el pequeño vestido se veían deliciosas y mis piernas, largas y
bien torneadas hacían que mi figura resalte como nunca... estaba preparada allí,
delante de más de tres mil personas en aquél polideportivo y rodeada de otras
chicas que hacían sus personajes tan bien como yo... pero yo sabía que estaba
sola, ellas no existían para mí... era una evidencia indudable que yo era la
mejor, pensaba, , todas las mirabas eran para mi, en cada una de mis actuaciones
oía -o creía oír- los gritos y los aplausos del público…
Pero había otras niñas que también lo hacían muy bien y eran
guapas… No sé, empecé a dudar…
Luego de pasar más de una hora del final de las
representaciones, al final de la fiesta de despedida que hacíamos entre todos,
el jurado anunció por fin el resultado.
A pesar de mis dudas, la mano de Humberto se dejó sentir… Yo
fui designada la mejor actriz, y un chico de otro instituto el mejor actor. Oí
los aplausos de todo el mundo, mientras me daban una rosa y saludaba desde el
escenario…En un asiento de las gradas laterales del polideportivo vi aplaudir a
mi madre... y en la parte de adelante, en una especie de tribuna, estaba
Humberto... me sonreía y aplaudía, tal vez ya pensando en el premio que iba a
recibir él y que yo iba a concederle en pocas horas...
Una multitud de felicitaciones, de abrazos y de besos... la gente de mi insti y
del barrio que fue al teatro me mostraba sus emoción por lo que pasaba... mi
mamá se acerco, me apretó entre sus brazos y ambas lloramos de alegría... luego
se fue a casa en compañía de mis tíos que también habían ido a verme. Mami me
dijo que me portase bien con Rosa y Vicky el fin de semana…
La hora había llegado... Rosa y Vicky y yo nos fuimos a casa de Rosa a
cambiarnos y recoger varias cosas. A los pocos minutos llegó Humberto... Me besó
ya sin rubor, apretando sus labios en los míos, pasando un poco su lengua al
interior de mi boca..., olía a tabaco y alcohol, sentí una mezcla de asco y
excitación, era la primera vez que un hombre me besaba en serio, mientras ellas
dos, Rosa y Vicky, sonreían.
De allí nos dirigimos en su auto al hotel que él había elegido en Caldes
d’Estrac, Rosa iba a su lado, y Vicky y yo detrás, y veía como frecuentemente
que el negro me miraba por el retrovisor...

Y por fin llegamos. El Hotel Termal Colón-Resort es un nuevo
establecimiento balneario junto al mar en la comarca del Maresme, en la zona
norte de Barcelona. Se pueden recibir tratamientos relajantes, curativos y de
belleza tanto de aguas dulces termales que salen de las rocas que ya conocían
los romanos, como de las aguas saladas del mar. Es un lugar ideal para pasar
unos días de tranquilidad, descanso y reposo con total discreción e intimidad.
Humberto no podía haber elegido mejor escenario para acabar
de seducirme y hacer que mi cuerpo por fin le perteneciera. Yo misma he ido por
mi cuenta otras veces a ese lugar, me encanta, y me trae todos los recuerdos de
aquel día…
Fuimos las tres chicas a una habitación, con dos camas y un
gran sofá, en la que cabíamos las tres. Yo me puse cómoda, una camiseta muy
cortita y unos tejanos bajos y ajustados dejando ver la braguita, y me puse un
toque del perfume que él me había regalado porque decía que le excitaba ese
olor...
Luego Humberto entró en la habitación, y nos pusimos a
brindar con champaña por el éxito de mi actuación... él no paraba de hacerme
cariñitos y darme besitos, mientras Rosa y Vicky hacía broma y sonreían, creo
que irónicamente, como si se estuviesen burlando de mí...
Estuvimos así un ratito, hasta que de pronto se quedó quieto
y serio, y se despidió de las dos diciéndoles que tal vez nos veríamos más tarde
en el bar del hotel. Entonces Humberto me tomó de la mano y salimos de la
habitación, caminando por el pasillo alejándonos hacia su suite, como él llamaba
a su habitación. Mi corazón se aceleró a tope...
Tal vez estaba llegando el momento, deseado y temido... Aún
podía salir corriendo...
Pero no lo iba a hacer, él estaba cumpliendo su parte del
trato... Y, aunque no lo podía reconocer entonces, yo quería estar con él,
quería saber que se sentía desnuda con un hombre también desnudo encima de ti...
Humberto me tenía sujeta por la cintura, su mano apretaba mi
piel, y yo sentía la mano del negro fuerte, recia y cálida. Humberto me hablaba
y mimaba de forma tan cariñosa que me parecía una especie de padre y amante que
me inspiraba seguridad.
Llegamos entonces a su suite, yo me sentía tranquila, con
confianza, pero también creo que estaba un poco mareada, al brindar había tomado
dos copas de champaña, y no estoy acostumbrada a beber. Estaba muy buena y
fresquita, yo no pensaba en los posibles efectos, pero ahora apoyaba en el brazo
de Humberto para caminar.
Llegamos, entramos, era una habitación muy guapa, era la
primera vez que entraba a un lugar así, yo miraba para todos lados, y me reía,
él me abrazaba, me besaba con dulzura, me decía que estuviese tranquila.
La habitación era amplia, el aire acondicionado estaba
desconectado y el balcón abierto, el mar más allá, muy cerca, algo de calor y
bochorno…
En una pared, un cuadro representaba una maravillosa joven
mulata que parecía ser la señora de una isla. En el cuadro había escrito el
nombre de "Ochún", que debía ser como se llamaba la joven y bella señora.
El día se agotaba, el crepúsculo dibujó un volcán en el
horizonte, rojo encendido…
Ya estamos solos, tiemblo de emoción y deseo... sé lo que
vendrá ahora... la noche se llevará mi virginidad y con ella lo desconocido...
estoy en sus manos… Ha llegado el momento que esperaba, deseaba y temía…
Humberto le da a un mando y una suave música empieza a
invadir lentamente la estancia… La reconocí en el acto, era el Bolero de Ravel,
que yo recordaba haber oído precisamente en la escena de sexo de una antigua
película, creo que protagonizada por una tal Bo Derek, pero de la que no
recuerdo el título…
Me desviste lentamente, mirándome a la cara, yo soy una
mezcla de desconcierto y deseo, tiemblo, sus manos acarician mi piel, manos
calientes, dedos juguetones...
Su aliento, muy cerca del mío… Su cuerpo, el calor de su
cuerpo, casi pecho contra pecho, vientre contra vientre, todavía no… Noto que él
está desnudo… No me he dado cuenta, él se ha desnudado como el relámpago en la
lejanía del horizonte…
Sus brazos en mi espalda… Sus labios rozan mi cuello… Ohhhh,
ahora mis labios, me da un beso cariñoso, tranquilizador…

Mi ropa rueda por el piso y luego saca muy despacio mi
sostén, ahora tiene en su poder mis pechos desnudos, solo cubiertos por sus
manos que los aprietan y, al hacerlo siento un suave gemido que se me escapa de
los labios... estoy excitada, es increíble, todo empieza a ir muy rápido...
Luego es su boca que se encarga de ellos, mis pechos
adolescentes en cuerpo de mujer... le miro y un sudor frío me aborda... no puedo
más, me lanzo adelante,... le beso con desesperación, con hambre, con
voracidad... me asombro de mí misma, nunca pensé que yo… ahora su labios
recorren mis pechos, muerden mis pezones... mi respiración cambia al ritmo de
sus caricias, es incontrolable, el deseo de echarme en sus brazos, de apretarme
contra él, su cuerpo es ya una realidad que puedo tocar, la piel, el cuerpo del
negro... mi cuerpo se arquea sin control y se pega al de él, siento su pene
durísimo contra mi vientre cuando une su cuerpo al mío aplastándome contra la
pared de la habitación... no hay palabras... no hacen faltan, nuestras bocas
están unidas... su lengua en mi lengua…la pasión de los cuerpos se libera.
Me acaricia por encima del micro tanga que parece dibujado en
mi piel y apenas cubre mi monte de Venus y por atrás se mete entre mis glúteos
dejando al descubierto mis nalgas. Acaricia mi vagina intacta, con unos pelitos
aún incipientes, suave y carnosa, súper atractiva para él, preparada para el
placer sin limites, para la lujuria más enfebrecida y luego conocer la gloria
que creo que me espera...
Me baja lentamente el tanguita, rueda por mis piernas hasta
que se queda inerte a mis pies...entonces él, me levanta a sus brazos y me lleva
hacia el centro de la habitación... No hay retorno…
Hay una amplia cama de matrimonio... y es allí donde me deja caer con suavidad,
él está ya completamente desnudo, su cuerpo negro tirando a chocolate, de hombre
maduro pero aún fuerte y atractivo, veo su pene… Ohhhhh… su pene…. Miedo,
Terror…. ¿Aquello se ha de meter en mi vientre?.... Me hará mucho daño, no
entrará…
Sí, es grande, grande y muy negro, como me dijo Vicky… Unos
enormes testículos, una selva de pelos ensortijados a su alrededor... Centra su
atención de nuevo en mi boca, iniciando una nueva danza de labios y muslos
enredados, respiraciones convulsionadas...
Yo me atreví a acariciar su oreja con mi lengua, lo que lo
sobresalta y superexcita visiblemente pero él rápidamente responde descendiendo
su mano hasta donde nuestros muslos se encuentran, acariciando mi vagina... una
caricia plena, intensa, deliciosa... su mirada se pasea constantemente entre mis
muslos y mis ojos, dándose cuenta del placer que yo estaba sintiendo, y ahora yo
veía en sus ojos la excitación furiosa y sin límites que le iba dominando
segundo a segundo disfrutando de mi piel, de mi cuerpo.
Mientras tanto yo acaricio suavemente sus mejillas, sus labios, su pelo, sus
orejas y me atrevo a mordisquearlo levemente.
Todo era nuevo. Todo era muy distinto a lo que pensé, yo era mucho más valiente
de lo que me había imaginado… No era una tontita miedosa dejando que aquel negro
me violase… Yo participaba, disfrutaba, le provocaba, no tenía miedo, al
contrario, aquello era superguay y divertido...
Creo que ni en el mejor sueño hubiera podido pasar lo que
estoy viviendo... mi primera vez, el nacer en el sexo sintiéndome una verdadera
hembra iniciándome con el hombre más pervertido y extremadamente pasional y
lujurioso de la tierra, un auténtico violador cínico… si no fuese porque yo me
dejaba, porque yo le abrazaba, le besaba, me apretaba contra él, le provocaba…
...
Yo solo podía tener en mis manos su negra cabeza y acariciar su piel y sus
hombros. Mi respiración se aceleró aún más al sentir que dejando mis pezones su
boca empezó a resbalarse por mi cuerpo hacia abajo, muy despacio, lentamente,
por toda mi piel ... mi estómago se crispaba y relajaba rápidamente sin que yo
tuviera el mínimo de control... mi corazón latía vigorosamente y mi cuerpo
estaba en llamas... Yo no sabía exactamente que era lo que sentía; pero no
quería que estos momentos pasaran nunca y seguir en este remolino de sensaciones
que me volvían loca de alegría.
El eternizó sus caricias por todo mi cuerpo y sus besos se reproducían por todos
lados y mi cuerpo respondía sin que yo pudiera evadirlo... llego a mis piernas
que intentaba por todos los medios mantener cerradas por un extraño reflejo
instintivo, pero con la suavidad y decisión de sus manos, de sus besos, de su
lengua regando de saliva mi piel logró entreabrirlas solo por mi deseo de
tenerlo dentro de mí... la perseverancia de su lengua lamiendo mis muslos logran
que solitos se abran y dejen ante él mi vagina brillando por una humedad
relumbrante... toda resistencia y restos de vergüenza que sentía al principio
dejaron de existir, ya nada me importaba y sólo me concentraba en la nueva
sensación que me daba el cuerpo del enorme negro que tenía encima de mí.
Levanté mi cabeza y por un segundo vi su pene, aún más
enorme, erguido, fuerte, apuntando a mi sexo…
Fue entonces cuando sentí que sus labios tocaban mi vagina y me quedé sin
respiración... y el metió su lengua en mi sexo. En ese momento me sentí suya.
Estaba rendida a su voluntad, a sus deseos, a sus manos, a sus besos... toda yo
era de él, de ese cuerpo al que abrazaba con todas mis fuerzas... casi doy un
salto al sentir su lengua lamer mis labios vaginales, mis espaldas se arquearon
ante la invasión de esa lengua; pero sin quejas, sin resistencia, sólo un
aluvión de placer y deseo... mi flujo sale sin medida a poco que siento esa
lengua ardiente en medio de mi, estoy gozando estos instantes eternos y
cortísimos a más no poder...
Un estremecimiento recorre todo mi cuerpo y ya no era dueña
de mí. Quería y no quería. Me parecía inaudito lo que estaba sintiendo, pero me
daba toda a cada caricia, beso y sensación nueva que Humberto incitaba en mi.
Temblaba como una hoja sin lograr aguantarme... Me sentía desnuda y libre,
aprisionada entre sus musculosos y cálidos brazos... ya no había forma de medir
nada, menos el tiempo... no tengo la más mínima idea de cuanto pasaría...
Me abre los labios vaginales suavemente con sus dedos. Mi clítoris esta hinchado
de la excitación.... Entonces, su lengua parece que no resiste esta vista y se
decide a darme el alivio lamiéndolo suavemente... dejo escapar gemidos cada vez
mas fuertes... quiero más...
Me daba cuenta de que él también estaba muy caliente... con mis manos, con mi
boca, mis pechos, mis muslos, con la idea de todo lo que le esperaba en mi, mi
sexo de virgen esperando su pene...
Me nublo... esta sensación de paroxismo, de apenas atisbos de
conciencia, de saber que lo que estoy haciendo estaría mal para casi todo el
mundo; de estar con un hombre que me lleva más de cuarenta años... todo eso se
borra al mirarle la cara, nariz achatada, labios ansiosos gruesos, ojos
inyectados en sangre por la excitación sin límites, tan llenos de deseo por
mi... sí, su mirada llena de lujuria, su pene cada vez más grande y duro ...
deseo con todas las fuerzas de mi corazón que me posea... la idea de todo lo que
vendrá me lleva a instantes de locura…
Uno de sus dedos me penetra... me estremezco y me abro, lo
dejo hacer... sus dedos comienzan a romperme... a dejarme así, abierta, mojada,
ansiosa por tener dentro mío su verga de verdadero macho... de mi negrazo.
No puedo controlarme... mis gemidos son intensos, no sé como,
pero con un hilo de voz le pedí más... ya no son suficientes los dedos, quería
de una vez sentir su verga dentro mío... pero evidentemente él sabe lo que
hace... no tiene prisas, dispone de todo el tiempo del mundo... recorre mi
cuerpo con su espada maravillosa, henchida de placer, caliente, de macho
excitado.
Yo aprendo por primera vez a distinguir la delicadeza de un
gran pene viajando por mi cara, mis pechos, mis pezones, mis piernas... mientras
moja mi boca con sus dedos llenos de la humedad de mi sexo sediento... ya no sé
cual es la razón de tanta excitación, si su sexo o el sabor del mío!!
Pasó entonces sus piernas por debajo de las mías, de manera
que quedé a sentada a horcajadas sobre él, literalmente montándolo, frente a
frente... me abrazó por la cintura y me atrajo hacia él, besándome nuevamente..
Esto me relajo y respondí a sus besos, fascinada con la situación, rozando su
sexo con el mío… nuestra piel quemaba…
Disfrutaba del roce de su verga contra mi sexo, moviendo sus
caderas adelante y atrás muy suavemente, mi respiración se había convertido en
un franco jadeo agónico de deseo... Sus manos apretando mis nalgas...de donde
empezaban a dispararse oleadas de sensaciones hacia todo mi cuerpo. Tenía yo el
rostro enterrado en su cuello, al cual besaba, chupaba, mordía suavemente...
Coloca muy despacio la cabeza de su verga en mi vagina y
amarrándome por las nalgas me aprieta ligeramente y la punta de esa inmensidad
me invade lentamente, es una conmoción, oh, siento como una presión, muy leve
dolor al abrirse la vagina y abundancia de placer... Tengo los ojos muy
cerrados, lo tomo de la nuca y me disuelvo en sus brazos... mi vagina a pesar de
estar tan mojada es apretada, la presión se hace intensa por momentos al
sentirme penetrada por semejante delicia, soy consciente, me ahogo, casi no
puedo respirar, es ahora, es el momento, es ya mismo… aún puedo salir corriendo…
pero no, claro, nunca lo haría…
La punta del pene empieza a penetrar, lo noto perfectamente,
si ahora me dejo caer, me clavo su pene en el vientre yo misma… pero estoy
quieta, le dejo hacer…
La cabeza de la verga acaba de entrar, la noto dentro, estoy
muy húmeda, excitada, aterrorizada, él, debajo de mí, sonríe con unos ojos
furiosos, está haciéndolo poco a poco, se nota que le encanta el momento de
desvirgar muchachas como yo, no se apresura, disfruta de cada segundo, de cada
instante, aprieta mis pechos con sus manos, pellizca mis pezones, acaricia mi
cara, introduce los dedos en mi boca, agarra mi culo, me besa, chupa los
pezones, el negro empieza a bajar mi cuerpo hacia el suyo, su pene entra un
poquito más, ya debe ser el momento, creo que ya está bastante adentro, no he
notado nada, aún soy virgen…

La cabeza de su verga ya no se veía y ahora era el tronco el
que se intentaba esconderse. Se detuvo un poco en lo que supongo sería la telita
de la virginidad, pero empujó y siguió su camino...
Sí, era ya el momento, entró un poquito más y entonces sentí
como un leve pinchazo, dejé ir un pequeño grito, como un gemido más alto, como
un corte, me dolió un poquito, mucho menos de lo que esperaba; prácticamente
nada…La verga del negro siguió entrando… Humberto se dio cuenta de que me
acababa de desvirgar, pero como estaba tan lubricada, fue todo muy placentero
para mí; casi no recuerdo nada de dolor, no sé porqué se quejan tanto otras
chicas, fue un momento dulce y sensacional, me pidió entre susurros que me
relajara y volvió a la carga contra mi vagina ya desvirgada.
Estaba ardiendo y ya no aguantaba, gritaba y me caía saliva
de la boca bien abierta que tenía y las lágrimas brotaban de placer de mis ojos.
Él seguía metiendo la verga despacio pero sin pausa y un buen pedazo de ella ya
estaba dentro... continuó así hasta donde seguramente encontró el tope, se quedó
ahí, mientras me acomodaba el pelo de la cara que de tanto mover la cabeza no se
me veían los ojos, y me empezó a besar.
Me besaba y despacio empezó a mover la parte de abajo sacando
el pene y volviéndome a ensartar... y me decía cosas dulces que no acababa de
entender, me pasaba la lengua por los labios y las mejillas de la cara y
aumentaba despacio el ritmo. Sentía yo unas sensaciones increíbles, me encantaba
tener aquella enorme verga dentro de mi vientre, según cómo, cuando apretaba
hacia dentro y ensanchaba a la fuerza mi vagina me dolía un poco, pero ese mismo
dolor me daba más placer, cada vez que la sacaba y la metía yo creía morir
gozando, me apretaba a él, le mordía, lamía, besaba, tocaba…
Me giró, y yo quedé entonces debajo de él. Me agarró con sus
fuertes brazos e introdujo su pene en mi vientre aún todo lo más profundamente
que pudo. Yo gemía y se me acababa el aire, me costaba respirar…

Ya estaba meneándose a un ritmo fenomenal y la verga se veía
algo ensangrentada cuando salía, aumentaba el movimiento al encontrar mi sexo
húmedo y suave y yo disfrutaba y gritaba como nunca...
Y yo grité, gemí, grité, supliqué… Oh, no me dejes nunca,
sigue, sigue… Y él negro comenzó a moverse aún con más velocidad y fuerza, con
una energía que no parecía humana, como una bestia salvaje, rugía de placer como
un león anunciando la cópula a toda la selva, y yo fui quedando ahogada, fuera
de mí, maltratada por sus bestiales movimientos, enloquecida… Humberto no paraba
de follarme, follarme y follarme, y yo, entre jadeos, espasmos de placer y
dolor, le decía mientras le besaba, abrazaba, mordía, acariciaba…:
Más, por favor, dame más fuerte –y él lo intentaba al oírme-,
más, no pares, no pares, sigue, sigue más, plis…
Pasó mucho tiempo así, yo sentía ahora el dolor del maltrato
que sufría mi cuerpo transformado en más excitación mezclada con el inmenso
placer que llegaba al máximo cada vez que notaba sus bruscos empujones para
adentro con el pene hasta casi reventarme, él se había vuelto ya como loco y
había abandonado la suavidad con la que me trataba hasta entonces, su verga
estaba enorme y tremendamente dura; pero ya empezaba a ser tolerada por mi
vagina sin sentir casi dolor cuando la clavaba hasta el fondo de todo...
Él gemía y gritaba como poseso por mil demonios y no parecía
que fuera a acabar, seguía moviéndose a gran ritmo y yo intenté inclinar mis
rodillas para arriba hasta apoyar mis pies y abrir más mis de piernas para
recibirlo mejor.
Movía mis caderas para abajo en cada irrupción de él... la
metía con fuerza y velocidad hasta el fondo y yo lo recibía con mis caderas que
iban a su encuentro; ya solo gozaba con esa verga inmensa dentro de mi cuerpo...
así estuvimos una eternidad, hasta que de pronto, él se tensó, se puso rígido,
tembló y dio un grito horrible que parecía el relinchar de un caballo a la vez
que se empezó a derramarse dentro de mí, sus movimientos ahora eran terribles,
hacía saltar mi cuerpo con la fuerza de su pene y sus caderas, notaba una fuente
de lava caliente que inundaba el interior de mi vientre… hasta que el negro
acabó, y entonces yo…. Yo…
Yo también grité y grité al recibir por primera vez el río de
su semen caliente en mi interior... y tuve un interminable orgasmo que me hizo
perder todo el mundo de vista... Salté, grité, lloré, supliqué, necesitaba
respirar, aire, nosé cuanto tiempo estuve así… Él me sonreía mientras me
sujetaba y se iba quedando quieto, iba dejando de moverse de aquella manera
inhumana… También él intentaba respirar mejor…
Se giró y quedé de nuevo encima de él… Nos inundaban ríos de
sudor… Su pene empezó a volver al estado de reposo, todavía dentro de mí… Al
ponerse fláccido, dejaba de hacer de tapón de mi sexo, y un mar de semen y otros
flujos salió de mi vagina impregnando mis muslos y su vientre…
Y poco a poco fuimos quedando en reposo y recuperando la
respiración… El sudor, el semen, la sangre, la saliva, el olor a mar que entraba
por el balcón abierto, el cuerpo del negro… todo se mezclaba en una sensación
que nunca podré olvidar…
Estuvimos abrazados y muy juntos... me besaba y decía que era
suya... solo de él…
Después, cuando pudimos recuperarnos y movernos un poco, nos
abrazamos nos quedamos como dormidos un tiempo, hasta que él suavemente me
despertó…
Nos pusimos un albornoz de baño, y lentamente fuimos a un
baño termal que había cerca de la zona de habitaciones.... fue muy dulce y muy
relajante el contacto con el agua calentita... yo le besaba interminablemente y
él me sonreía...brindamos nuevamente con champaña bien helado que nos traía un
monitor de los baños termales impecablemente profesional y discreto...
Luego nos fuimos de nuevo a la cama, nos quitamos el
albornoz... nos miramos, desnudos y libres... yo me sentía ahora si una reina...
hace horas había recibido la corona de mejor actriz, ahora era la esclava de mi
amo negro…
Tenerlo así, verle acostado de espaldas a la
cama es maravilloso... tiene los ojos cerrados, entregado completamente a mi, su
piel es fuerte, huele a sudor y a un fuerte perfume y, al tenerlo tan cerca,
comienzo a sentir como está empezando a ponerse dura otra vez su verga al
contacto de nuestros cuerpos... entonces, deslizo suavemente mi mano hasta
apoyarla sobre su instrumento y luego le doy ligeros apretoncitos moviéndola
arriba y abajo como masturbándolo. Su verga parecía hierro hirviendo y yo me
sabía ya una mujer…
La muchachita inocente había desaparecido, tal vez nunca
había existido, y daba paso a una mujer inmensamente ardiente, golosa, deseosa
de nuevas experiencias, de conocer nuevas formas de placer, de tener esa verga
inmensa nuevamente dentro de mi y poder saborearla intensamente en esta mi noche
de iniciación...
Me junte mucho más a él y le di un beso, en los labios,
primero despacito y luego busque su lengua y la enredé con la mía, metí lo más
que pude y la empecé a mover dentro, le daba suaves mordiscos en los labios y
mientras hacía eso seguí con el movimiento de arriba y abajo de la verga...
entonces mis labios resbalaron suavemente desde su boca hasta su pene... y
cerrando los ojos los acerque y le di unos besitos chiquitos a la cabeza... y
luego sacando la lengüita le pase por todo el tronco agarrando su pene con las
dos manos ...él me tomó la cabeza y me daba besitos, soltando gemidos cada ves
más fuertes... esto a mi me gustaba enormemente, provocaba aún mas excitación y
mi vagina chorreaba de la humedad...
Luego me dedique simplemente a chupar esa verga maravillosa,
tal como me había explicado Vicky. Poco a poco me la fui metiendo y sacando con
cambios en el ritmo que seguramente le estaban provocando infinidad de
sensaciones que lo llevarían nuevamente al orgasmo... Yo quería hacerlo,
necesitaba introducir su pene en mi boca, como me había explicado Vicky, para
hacerle ver que yo ya no me impresionaba por nada…
Acerqué la cabeza a su miembro, abrí los labios, y los cerré
en torno de la verga del negro, después de metérmela en la boca todo lo que
podía… Humberto exhalaba gemidos de placer y me dejaba hacer, mientras su pene
iba creciendo y creciendo, haciéndose enorme de nuevo con las succiones de mi
boca… A pesar del baño, su verga tenía un extraño gusto salado y un poco amargo,
me pareció sentir un leve rastro de olor a orina… pero no importaba, todo
excitaba en aquel momento…
Y, cuando él no dejaba de gemir con más rabia cada vez, casi
ya gritando de nuevo, sacó su verga de mi boca, me volteó en la cama y se echó
encima de mi con violencia, me agarró de nuevo con fuerza, me colocó encima de
sus rodillas e introdujo de nuevo su enorme pene en mi vientre, apretando a
fondo, entrando y saliendo a una velocidad tremenda y con una violencia que me
sorprendió, hasta que de nuevo pegó un grito inhumano y sentí un nuevo torrente
de semen inundar mi sexo…

Y aquello duró casi dos días… No vi a Rosa ni Vicky, habían
marchado del balneario. Ni puta falta que hacían, yo sólo necesitaba a Humberto,
y él a mi… Me folló mil veces, llegó un momento en el que yo sólo veía un gran
pene negro penetrándome una y otra vez… Y ríos de semen, un líquido denso y
pringoso, resbalando por mi sexo y mis muslos... O saliendo de mi boca, tenía
aquel regusto salado que dije antes...Y mis orgasmos siempre contestaban a los
suyos…
Después...
4. Tocata y Fuga
Después de aquel fin de semana Humberto me trataba de forma
diferente a antes de desvirgarme... Era como si fuese mi dueño, era yo como una
propiedad suya, me ordenaba lo que tenía que hacer, si poder decir yo nada...
Era mi amo, ya sé, había cumplido su parte, y yo estaba pagando el precio, que
era yo misma, mi cuerpo, y, ahora me daba cuenta, mi alma y mi mente, yo entera
era uno más de sus objetos, seguramente el más bello en aquellos días, hasta que
encontrase otro mejor...
Fueron unas semanas de mucha pasión. El negro estaba encoñado
conmigo, y me follaba cada día, incluso varias veces. Parecía no cansarse de
poseer mi cuerpo constantemente, de penetrarme minuto sí y minuto no...
Cuando se cumplió el primer mes desde que me desvirgó, me
llevó en avión a un lejano hotel de lujo en el Caribe, al oeste de La Romana, en
la Dominicana. Fueron unos días de ensueño, de sol, luna y sexo a todas horas...
Adoro aquellas lejanas islas, allí donde el mar es caliente, las bebidas frías y
los cuerpos arden... Paseábamos en solitario, desnudos él y yo, por las
playas... A veces nos cruzábamos con otras parejas como nosotros... Hombres
maduros de diferentes razas y culturas, y muchachas muy jóvenes y guapísimas...
Allí, una noche, en la playa, a la luz de la luna, sobre la arena blanca, con
palmeras muy cerca y el mar quieto como una piscina, Humberto me desvirgó de
nuevo, me hizo conocer el sexo anal por primera vez, me hizo más daño que cuando
desvirgó mi vagina, pero terminé aficionándome también a estos juegos...
Estuvimos tres semanas en el Caribe, de la Dominicana pasamos
en un pequeño correo a Cuba, por la zona al sur de Guantánamo y Santiago de
Cuba, hasta llegar finalmente a La Habana, iniciando el regreso a casa. En
Habana nos alojamos en el hotel Cuba Libre, me llevó a conocer el Malecón, y, la
última noche, antes de que me follase por última vez en el Caribe, me llevó a
cenar al cabaret Tropicana. Nunca olvidaré su maravilloso espectáculo. Era todo
como un sueño, como si fuese a despertar en cualquier momento... Pero la verga
de Humberto era bien real, aprovechaba cualquier momento, cualquier rincón para
follarme una y otra vez de mil y una maneras, algunas que nunca había podido
imaginar...
Al regreso a Barcelona, en una conversación en la cama de su
apartamento, Humberto me dejó muy clara la situación a partir de aquel
momento... Sería su amante, me acostaría con él siempre que quisiera, él me
ayudaría económicamente e introduciéndome en las agencias de publicidad y
modelos, le buscaría un buen trabajo a mi madre, que cobrase bastante y se
cansase poco, y eso sería todo... Ninguna sorpresa, yo no había esperado nada
más... Nunca había pasado por mi cabeza otra cosa, él era un hombre casado con
hijos, por lo que sabía una de sus hijas era de mi edad...
Yo había aprendido de Rosa y de Vicky a aprovechar las
oportunidades, a saber agarrar la suerte en la vida cuando pasa por tu lado...
No suele hacerlo dos veces, dice mi mami...
Al cabo de algún tiempo, Humberto –tal vez ya se había
cansado de mí, sí, supongo que era eso, supongo que sus ojos ya estaban puestos
en otra jovencita- me presentó a Omar Ali, un hombre de mediana edad, árabe de
origen saudita, dueño de una empresa de publicidad de Beirut y El Cairo, con una
sucursal en Barcelona y otras en París y Nueva York.
Sí, ahora soy la amante de Omar –o su novia, si lo preferís-,
tengo todo el trabajo que quiero de modelo en su agencia, hago desfiles, gano
castings de anuncios, y mi nombre profesional empieza a ser conocido. Omar me ha
propuesto que me vaya a vivir a su actual ciudad, Beirut. Dice que me comprará
una casa bonita en las afueras, donde me podrá visitar siempre que quiera, y que
no me encontraré extraña, en cierta manera Beirut es una ciudad parecida a
Barcelona.
No sé, me da un poco de miedo trasladarme a un país árabe, he
oído muchas historias extrañas, pero tal vez lo haga. Creo que Omar está
auténticamente enamorado de mí, no se trata sólo de follarme como Humberto.
Ya veremos. De momento he conseguido que Omar haga realidad
un extraño y viejo deseo imposible de mi madre. Vamos a ir las dos a visitar un
lugar sagrado, el Santuario de los Incas del Machu Pichu, en el Perú. No sé los
motivos, pero parece que siempre había sido el sueño nunca realizado de mi
madre. Y ha llorado el día que le he enseñado los dos paquetes de viajes y
hoteles que me ha comprado Omar para ir a los Andes ahora por las Navidades las
dos.
Te quiero, Omar, thanks!
Ariana

Barcelona, 12 Octubre de 2005