Mi hermana y mi mascota:
Esta es una historia que no me ocurrió a mi personalmente
pues yo no tengo hermanas. Esta historia me la contó un amigo en una de esas
excursiones que se hacen en el campo y se prestan a explicar historias que nunca
sabes si son realidad o pura invención. Pero esta historia es muy buena y me
gustaría compartila con ustedes.
Hola me llamo Jacinto y soy un chico de lo mas normal, un
poco salido pero de lo mas normal. Siempre he sentido curiosidad por romper los
tabúes en cuanto al sexo pues una acción que provoca tantas sensaciones hay que
probarlas todas. Hasta hace poco las únicas noticias que tenia sobre la zoofilia
eran, además de mi calenturienta imaginación, relatos y fotografías de Internet.
En mi casa siempre hemos tenido mascotas, es algo que nos
inculcó nuestro abuelo, ya que él se havia criado en el campo y dice que la
compañía que da una mascota no la da ninguna persona ( y me parece que mi
hermana a partir de hace poco también lo afirma). A mi madre no le gusta tener
animalitos en casa por que según ella ensucian la casa y tienes que estar
pendiente de las necesidades en todo momento ( cosa que comparto, son muy
agradables cuando estas de buen rollo, pero cuando estas agobiado los pobres no
se dan cuenta y van a su rollo.). Por lo que en mi casa íbamos turnando
temporadas con alguna mascota y otras temporadas sin ella para que mi madre no
se quejara.
La historia comienza por Max un perro pastor alemán que trajo
mi abuelo de casa de unos amigos suyos, ya que su perra había parido y no sabían
que hacer con los cachorros. Mi madre estuvo una semana de morros por que la
ultima mascota se había muerto apenas dos meses atrás y ella no quería mascotas
hasta dentro de un tiempo. Pero cuando ves un cachorro indefenso te acabas
enamorando de él. Mi hermana se puso muy pesada con mi madre para que se lo
quedara y lo consiguió ( ¿acaso no lo consiguen siempre?). Lo peor de todo es
que me tocó cuidar a Max a mi en cuanto se hizo un poco grande ( ya no era un
cachorro para que mi hermana jugara a muñequitas con él). Entonces me convertí
en el cuidador oficial de Max, todas las responsabilidades me caían a mí.
A pesar de que me lo quería mucho y siempre era una de mis
prioridades me encontraba en una situación personal muy difícil por problemas
del corazón y no estaba de humor como para cuidar a una mascota correctamente y
él me lo hizo notar comportándose como un cachorro juguetón otra vez y poco a
poco me hizo salir un poco de mi depresión.
Ahora caigo que no he descrito a mi hermanita. Pues bien, es
una chica de piel blanca de 1,60 metros, cabello castaño oscuro largo y rizado,
ojos color miel pecho pequeño pero juguetón y un culito respingón que me
encanta. Es la típica chica de su edad (15 años ) quiere ser mayor antes de lo
que le toca. Se empieza a vestir con ropa un poco mas atrevida de la que tendría
que lleva y va a las discotecas para menores que se han puesto de moda
últimamente. Como buen hermano mayor no me acaba de gustar que mi hermanita vaya
por ahí enseñando carne ya que los tíos somos unos buitres y en cuanto vemos
carnaza asequible nos lanzamos. Pero bueno yo nunca había visto a mi hermana
como una mujer y aún hoy después de lo que pasó a veces la conciencia me tortura
por mi comportamiento pero bueno la vida es mas alegre así.
Bueno como ya he comentado anteriormente yo estaba en medio
de una crisis personal y Max estaba muy juguetón y no me dejaba en paz todo el
tiempo que pasaba en casa. Eso me ponía cada vez más nervioso y me volví huraño
con la familia, así que mi madre optó por encargar a mi hermana que cuidara de
Max hasta que yo me rehiciera un poco de la situación que me tenia así. Los
primeros días además de soportar las travesuras de Max tenia que aguantar a mi
hermana todo el día detrás mío haciendo preguntas sobre Max para cuidarlo
correctamente según ella. Yo cada vez estaba más nervioso y enfadado con el
mundo hasta que un día salté y le monte una bronca a mi hermana ( que no se la
merecía) sobre su poca habilidad para cuidar a alguien. Eso supongo que le hizo
daño y estuvo como una semana sin hablarme hasta que le pedí disculpas. Lo que
más me sorprendió durante esa semana es que Max pasaba de mi como de la mierda.
Seguía a mi hermana a todos los lados y siempre jugaba con ella como no lo hacia
nunca casi ni se acordaba de todos los años que lo cuidé con todo mi corazón.
Eso al principio me extraño pero no le di importancia ya que
así me dejaba en paz durante algún tiempo y yo podía vivir mi depresión
tranquilamente. Esta situación empezaba a durar mas tiempo de lo que pensaba y
empecé a observar mas detenidamente el comportamiento de Max. Cuando mi hermana
llegaba a casa Max salía disparado a recibir a mi hermana y saltaba a su
alrededor y se le cruzaba entre las piernas y casi se cae. Después de los
consiguientes mimos y jueguecitos de la entrada se iban a la cocina y mi hermana
le daba alguna golosina para estuviera entretenido un rato y después los dos se
iban a la habitación de mi hermana y cerraban la puerta con cerrojo ( así
preserva mi hermana su intimidad). Después mi hermana pone música y ya no se oye
nada más y eso sí era sospechoso. Max no soporte que le cierren las puertas y se
pone furioso e insoportable cuando cierro yo mi puerta. Con la música de mi
hermana sonando ya no pude averiguar mas pero eso pico mi curiosidad. Estaba
dispuesto a averiguar como mi hermana conseguía tener a Max en una habituación
cerrada y con música alta sin que este se volviera loco.
Como podía averiguar lo que pasaba dentro sin armar un jaleo
con mi hermana y parecer un pervertido que espía a su propia hermana. El primer
intento consistió en hacer creer a mi hermana que estaba sola en casa y así a lo
mejor dejaba la puerta abierto o no ponía la música, pero no funcionó. Cada vez
que mi hermana estaba sola en casa con Max lo sacaba a pasear hasta que llegaba
alguien a casa. Este plan no funcionaba.
El siguiente plan fue desconectar la mini cadena para poder
escuchar lo que pasaba en la habitación y hacerla creer que estaba sola para que
no la pudiera arreglar, pero tampoco funcionaba. Eso ya me desesperaba pero pude
comprobar que Max se ponía muy pesado con mi hermana durante todo ese tiempo que
no se encerraba en el cuarta de mi hermana a escuchar música.
Eso no hizo mas que desafiarme a conseguir saber lo que
pasaba en esa habitación, me decidí poner una cámara digital en la habitación de
mi hermana pero no había sitio donde esconderla sin que fuera fácilmente visible
y mas teniendo un perro que le encanta oler e investigar las cosas nuevas que
hay en casa.
Esto ya me estaba desesperando necesitaba saber que pasaba
ahí dentro, no hay nada como un buen misterio para poner a funcionar las
neuronas. Estuve casi dos semanas trazando los planes y después observando sus
puntos débiles. No havia ningún plan que me pudiera dar resultado hasta que se
me encendió la bombilla. La habitación de mi hermana da a un patio comunitario y
tiene un ventana que da a la pared del vecino por lo que siempre la deja abierta
ya que nadie la puede ver excepto por que arriba hay la ventana del vecino en la
misma posición. Entonces si que supe que era el plan perfecto, la cámara digital
la colgaría de la ventana del vecino y la dejaría en una posición que no fuera
fácil identificarla a no ser que la buscaras.
Por suerte para mi tenia muy buen rollo con los vecinos de
arriba, algunas veces le doy clases particulares a su hijo pequeño y conozco
bastante bien sus horarios y se que durante el periodo que mi hermana se
encierra en su habitación ellos están fuera de casa. Con la excusa de que mi
ordenador estaba estropeado les pedí si por la tarde podía trabajar en el
ordenador de su casa y aceptaron gustosos. Cargué la batería de la cámara al
máximo e hice pruebas una tarde de cómo colocar mejor la cámara para que gravase
el máximo de habitación posible y no fuera vista fácilmente y lo conseguí.
Llegó la gran prueba, dejé la cámara colgando y bajé para
comprobar que mi hermana había llegado a casa y en cuanto se encerró en su
cuarto crucé los dedos para que no viese la cámara. Pasaron casi dos horas y mi
corazón latía tan fuerte que casi me da un infarto. Por fin salió mi hermana de
su habitación y me apresuré a recoger la cámara desde la casa de los vecinos y
me fui directo a mi habitación para conectarla al ordenador y descubrir el
misterio.
Dios mío lo que allí tenia grabado. Nada mas empezar la
grabación veo a mi hermanita desnudándose delante de Max y este observándola sin
perder detalle. Además lo hacia con gracia y mi erección no se hizo esperar (
después de todo si que voy a ser un pervertido que espía a su hermana). Después
veo que mi hermana saca un bote de algo que no distingo muy bien (mermelada
supongo) y le da un poco a Max y este se vuelve loco lamiendo la mano de mi
hermanita. Después vuelve a meter los deditos en el bote y lo esparce por sus
labios vaginales y Max hace lo propio. Yo no me lo podía creer mi hermanita
haciendo esas cosas de degenerada. En ese momento tenia una sensación un poco
ambigua ( muy cachondo y muy sorprendido). La cosa no para ahí mi hermana se
tumba en la cama y esparce mermelada por todo su cuerpo y Max encima lamiendo
todo su cuerpo.
Como me hubiera gustado que la música estuviera apagada
porque parecía que mi hermanita emitía gritos o suspiros de placer en cuanto
sentía la lengua de Max en sus pechitos y él se recreaba. No paro de
sorprenderme cuando veo que una mano de mi hermana esta masturbando a Max hasta
que consigue que le salga una punta roja y ella sigue con mas rapidez hasta que
Max se vuelve lo y empieza con los típicos movimientos de estas situaciones.
Rápidamente mi hermana lo suelta y se pone a cuatro patas para que Max la monte.
Primero no atina a introducir su ya mas grande pene en la vaginita de mi hermana
y parece que no lo va a conseguir hasta que mi hermanita con un leve movimiento
de caderas se pone a tiro y aquello fue mi explosión. No me havia dado cuento
pero me estaba masturbando y unos chorros de semen cayeron sobre el teclado del
ordenador y el escritorio.
La mejor paja de mi vida pensé en ese momento. De mientras
seguía viendo la grabación sin perder detalle y veía a Max follando de manera
bestial a mi hermana que sin duda lo disfrutaba a mas no poder. Max acelera el
ritmo de manera brutal y de repente para y sigue un ritmo mucho mas pausado
hasta que se da la vuelta y se queda agarrado a mi hermana (culo con culo).
Así pasaron casi 20 minutos hasta que Max se libero y mi
hermana quedó extendida en la cama un buen rato. Max se fue a un rincón a lamer
su pene. Después mi hermanita sacó unas toallitas y le limpió la vaginita y se
vistió para salir de la habitación después solo se ve como yo subo la cámara.
Estaba estupefacto por lo que había visto y no me lo podía
creer si no fuera por que volvía a tener una erección que pedía a gritos otro
alivio. Además pensaba que como es que mi hermana no se duchaba después de tener
a Max lamiéndola y follándola sin parar. Y se me ocurrió, era por que todavía no
habían acabado y volvía a escuchar la música de mi hermana en su habitación solo
que ahora ya se lo que pasa en la habitación.