Circe 12
"….Le quité toda la ropa a los tirones hasta que quedó
completamente desnudo. Una hermosa polla. Estaba anonadado, pero su polla tiesa.
Me lo chupé todo, la boca, la cara, el cuello, todo el cuerpo…."
En estos dias previos a la llegada del otoño…La mente se
queda en el verano cobijando los recuerdos….….Nuevos y antiguos….
¡He vivido tantas experiencias escandalosas…! ¡ Me gusta
exhibirme y escandalizar..! No tengo vergüenza y disfruto mucho dando
espectáculos pervertidos delante de todo el mundo. …Soy famosa por eso…Mis
maridos tambien lo son. En todos lados los conocen por los maridos de la
"come-hombres". Ellos están orgullosos y se pavonean muy orondos. Cuando comencé
a tener dos maridos, estaban avergonzados de que los demás lo notaran. Temían
por su machismo. Ahora, por el contrario, se exhiben todo lo posible. Han dejado
el machismo en mi vagina. Ellos no tienen nombre ni apellido. Son mis maridos.
Uno y dos. Mufy y July.
Este verano protagonicé un escándalo en la Costa Brava. Se
armó tal alboroto que hasta llamaron a la policía….El oficial que vino a
investigar terminó de rodillas, chupándome el coño…y recibiendo mis corridas en
su boca. Así finalizan mis encuentros con los hombres (y mujeres). De rodillas.
O me besan los pies. O chupan los tacones afilados de mis zapatos. O terminan
pajeándome el coño con la boca…. Cualquier opción es un orgasmo para mí.
Antes de la ceremonia final, yo procuro ordeñarlos cuando son
hombres. La calentura les nubla el poco cerebro que tienen, se vuelven brutos y
atolondrados. En cambio, si les exprimo la leche, una o dos veces, quedan muy
dóciles. Vacíos pero no calmados. Conservan una calentura de hostias. Estando
ordeñados hacen las cosas despacio, como a mi me gustan.
El oficial de la policía no fue una excepción. Entró con
muchas ínfulas a interrogarme y terminó soltando la leche en mi presencia. La
pisotee con mi zapato y lo puse de rodillas. Le planté el coño desnudo en su
boca. Sintió su olor. Solo podía chuparlo. Lo hizo.
El escándalo de la Costa Brava se los relataré otro dia….Hoy
me vino a la memoria los momentos iniciales de mi matrimonio, cuando comencé la
destrucción de la personalidad de Mufy. En su reemplazo, le construí una nueva
dedicada a mi servicio. Quien entra en mi vagina está condenado a prisión
perpetua…..…...Nadie se desprende de mi cuerpo altivo y de mi carácter fuerte.
Los olores de mis genitales son trampas donde caen los incautos. Tengo un
intenso aroma vaginal que atrae a los hombres a mis redes. Mi apetito sexual es
desenfrenado. Necesito de los hombres. Estoy atendida de manera permanente, ya
sea por uno o por otro…A todos los domestico para que me sirvan de la manera que
me gusta….A veces me gusta suave y delicadamente,….. Otras fuerte y
desesperadamente…....Los hombres son muy fáciles de manejar. Me calienta
feminizarlos. Convertirlos en una mujercita sometida. Objetos sexuales…..Para
personalidad masculina basta la mía. Soy una vagina penetradora. También me
satisfago con mujeres. Son tan arrastradas como los hombres. Las llevo al
paroxismo de la humillación
Dominar a los hombres es una manera de protegerlos de mi
apetito sexual, que es muy feroz. Su vigor se agota. Su salud corre peligro. En
cambio, cuando los tengo en mi poder, su dependencia es absoluta. Les controlo
las comidas, la salud y las eyaculaciones. Es como tenerlos en un criadero. Les
exprimo la leche acorde a su capacidad de producirla. Todo controlado. Ellos
están muy conformes bajo mi dominio. Yo puedo tener infinidad de orgasmos y
follar durante mucho tiempo. Puedo hacerlo con varios hombres, al estilo
Mesalina. Pero ellos no resisten mucho. Cuando quedan vacíos de semen son como
un árbol hueco. Por fuera parecen muy robustos, pero al primer empujón mueren.
Hace un tiempo atrás – yo era muy jovencita – me follé a mi
profesor de matemáticas. Él me daba clases privadas en su casa. Me ponía muy
caliente. Un día que estaba enloquecida de calentura……perdí la paciencia…..En
medio de la clase le di un empujón tan fuerte que cayó al suelo. Me eché encima
de él como una tigresa dispuesta a desgarrarlo vivo. Le quité toda la ropa a los
tirones hasta que quedó completamente desnudo. Una hermosa polla. Estaba
anonadado, pero su polla tiesa. Me lo chupé todo, la boca, la cara, el cuello,
todo el cuerpo. Me tragué su polla íntegra hasta la garganta, pero no lo dejé
eyacular. La saboreaba con fruición mientras mi clítoris se fregaba sobre su
piel. Unos orgasmos descomunales. Cuando la hube saboreado bien retiré la boca.
Lo masturbé rápidamente con la mano hasta que soltó la primera lechada sobre su
propio cuerpo. Entonces me agaché y lamí desesperada toda la leche disponible.
La tragué toda. Lo miré a los ojos con mis labios goteando semen. ¡…Un corderito
asustado…! Luego lo excité nuevamente. No lo dejé en paz. Me lo follé hasta
obtener tres lechadas más. El pobre estaba con los ojos vidriosos. Caminaba como
un zombi. Lo dejé agitado y jadeando. Se quedó en la cama. Estaba agotado. Me
fui a casa satisfecha.
Desde ese día faltó a la escuela. A la semana nos dieron
asueto porque había muerto de un ataque cardíaco. Tenía 42 años. Nunca supe la
causa de su muerte. Pero de solo pensar que lo había agotado, me produjo una
excitación y unos calores tan fuertes, que me tuve que masturbar en plena clase.
Ese día me follé a dos compañeros de escuela hasta quedar satisfecha. Los monté
en el baño. El chico sentado en el inodoro y yo galopando encima. El otro
esperaba su turno. Saqué unas lechadas impresionantes. Me lubrico la vagina con
la leche de ellos, así la saboreo mejor. Mi golosina preferida es la leche
masculina.
Desde esa vez cuido mucho a los hombres. La mejor manera es
poseerlos como quien posee un auto y le saca el mayor rendimiento posible. Yo
necesito alimentar mi cuerpo con algo más que comida.
Volviendo a mi pasado….Cuando me casé con Mufy ya era una
experta en artes sexuales. Tenía experiencia con hombres y mujeres. A pesar de
ser muy joven, dominaba la técnica de doblegar la resistencia moral de los
demás. Exacerbarles la libido para que se pongan a mi disposición. Yo soy
totalmente amoral. Solo me interesa mi cuerpo.
Fui al matrimonio deseosa de tener un marido que me sirva de
cobertura para tener la máxima libertad. Algunas mujeres creen que en el
casamiento pierden la libertad. Si saben dominar a sus maridos es al revés. El
que pierde la libertad es él. Estando casada puedo hacer lo que quiera sin dar
explicaciones a nadie. El marido sirve como cobertura social, como juguete
sexual, como servicio doméstico, como proveedor de dinero, etc. El estar casada
es una excelente pantalla social. Soy muy cuidadosa con las apariencias.
Cuando tengo una presa de mi agrado no me importa que Mufy
esté esperando en casa. Primero el placer. Luego vendrá el placer con Mufy. Mufy
siempre estará esperándome que termine de follar. El tiempo del hombre es el
tiempo mío. Siempre esperan. Mufy no es una excepción. Espera con paciencia que
le toque el turno y me lo folle a él. Se pone en la fila como un perro alzado.
En esa espera, se arrastra como un gusano….
Como les contaba…el matrimonio me sirvió para tener una
excelente vida de hogar y una excelente vida sexual….En casa Mufy hacia todas
las tareas. Yo daba las órdenes y él obedecía…Se ocupaba de lavar y planchar mi
ropa. De limpiar y lustrar mis zapatos y mis botas. De cocinar mis comidas
favoritas. Hacía la compra diaria……..En fin, era la Maruja.
Por ese entonces ignoraba que en pocos años terminaría
teniendo dos maridos, y mis suegros como esclavos permanentes.
Yo atendía mi empresa de financiaciones. Trabajaba en la
oficina. Mufy se quedaba en casa de Maruja. Esta situación duró poco. Pronto
comprendí que no había motivo para que yo trabaje. Necesitaba más hombres para
que atiendan la empresa y el hogar. Así fue como comencé a seleccionar nuevos
esclavos. Con la posterior incorporación de July a mi harén masculino, y de los
padres de Mufy, fui completando mi equipo. Terminé enviando a todos a trabajar
en la empresa y en la casa. Yo daba las órdenes que no es poco. En mi entorno,
se hace un culto a mi personalidad. Todos me rinden pleitesía.
El dinero que entraba a la casa era mío. Mi cuerpo y mi mente
pervertida son los motores de mis empresas. (Ahora tengo una escuela de
dominación. Enseño a los hombres a someterse). Soy una mujer rica pero no lo
sabe nadie. Una vez que tengo en marcha una empresa pongo a mis siervos a
trabajar. Todo está a mi nombre. Soy la dueña absoluta. Hasta enloquecí tanto a
mis suegros que terminaron por poner su casa a mi nombre. Como ellos viven ahora
conmigo, en las habitaciones de servicio, yo aproveché y alquilé la casa de
ellos. El dinero me lo guardo. Así es como crecen mis rentas. Los esclavos no
solo son alimento sexual….Me sirven para todo. El dinero es muy importante. A
los esclavos se los explota. Me excita y tengo mayor placer sexual, y a su vez,
me estimula la codicia. Les quito todo lo que tienen.
Pero en los principios del matrimonio todavia no había
llegado tan alto. Recuerdo que estaba muy aburrida de Mufy. No habían pasado 6
meses de matrimonio. Mufy era obediente y me complacía en todo. Lo que me
aburría era la parte sexual…No es que fuera impotente ni nada de eso. Se
esmeraba en tenerla siempre dura y eyacular bajo mis deseos. Solo que era el
mismo caballo para montar….Me gusta cambiar de montura……Probar otros sementales.
Soy infiel y pervertida…….Me gusta la variedad de hombres. El placer absoluto lo
obtengo cuando me monto a distintos hombres, y termino observando que todos son
iguales. Un montón de espermatozoides...…Pugnan por acercarse a la hembra
desesperados. Yo les controlo su desesperación y los obligo a circular por los
caminos que me agradan…….No saben que hacer con su carga de semen………Hay que
guiarlos…..Cuando les saco la leche quedan vaciados y miran desorientados otra
vez…… Con leche o sin ella no saben andar por el mundo….Son víctimas….…Al final
me caliento mucho de salir con tantos y ser como uno solo…Todos tienen sus
ínfulas. Les enseño tres principios básicos:….
Ellos no penetran sino que yo succiono…
Eyaculan cuando yo decido. Su esperma forma parte de mi
orgasmo.
La leche masculina es mi alimento..
…Estaba cansada de ser una buena esposa, por más que hacía lo
que me daba la gana. Mufy era cornudo desde el primer dia que lo conocí. (Todos
mis hombres son carnudos…así la tienen más dura y sueltan más leche). El pobre
no era suficiente para satisfacerme. De modo que decidí largarme. Andaba
caliente con Pedro, un idiota enamorado que andaba rondándome desesperado por
vaciar su carga de semen.
Me iría de mi casa a vivir con Pedro. Le dije a Mufy mi
decisión…..Se puso a llorar, me rogó, me suplicó….Yo permanecí impasible.
-- Estoy caliente con Pedro y me lo voy a follar….Cuando se
me pase la calentura volveré y tu me recibirás ansioso como siempre. --
Mufy pasó del llanto a la ira. Se enojó y me dijo un montón
de cosas amenazantes.
-- Ya no seré el mismo cuando vuelvas…No cuentes más
conmigo…-- me dijo.
Yo lo miraba fijo. Sin inmutarme. Por dentro estaba algo
insegura. Era muy jovencita. No obstante conservé la calma. Aprendí que cuando
los hombres se enojan y comienzan a decir tonterías, una debe aprovechar ese
tiempo para elaborar la mejor estrategia de defensa. O sea un buen ataque.
Cuando terminó de hablar y se detuvo para recobrar el
aliento, aproveché para darle un fuerte puñetazo en la cara con el puño cerrado.
Llevaba anillos. El se tambaleó y cayó al suelo. No se lo esperaba. Tenía un
tajo en la mejilla. Sangraba... Yo abrí las piernas, miré para abajo. Se tocaba
la mandíbula sangrante. Estaba sorprendido. No le di tiempo a reaccionar. Nunca
hay que hacerlo. Siempre debo tomar la iniciativa antes que el hombre reaccione.
-- Eres un imbécil….Tú me chuparás el coño y te beberás la
leche de Pedro…Harás lo que mi culo te ordene….Ya no eres hombre. Eres un
gusano… --
Lo empujé con el pie. Estaba calzada con zapatos negros
clásicos, de tacón afilado. Lo obligué a quedar de espaldas. Entonces le calcé
mi zapato -- entre el tacón y la suela -- en el cuello de él, haciendo presión.
Se quedaba sin aire. Se sometía por completo. Los pies son un arma formidable.
Lo fui empujando con el pié derecho de manera que volteó el cuerpo. Quedó de
costado. Seguí empujando su cara hacia mi otro pié. Quité el zapato de su cuello
y le daba golpes en la nunca con el tacón afilado para obligarlo a que se arrime
al otro zapato y lo lamiera en señal de obediencia.
-- Huele el cuero de mis zapatos….Lámelos….………Yo saldré con
quien me da la gana. Te quedarás a la espera el tiempo que mi culo decida.
Cuando me saque la calentura con Pedro volveré a follarte a ti….Eres un cornudo
permanente…. --
Estaba quieto en el suelo. Me besaba mi zapato izquierdo
mientras que yo abría las piernas y le pinchaba el culo con el tacón derecho.
Finalmente lo puse de rodillas. Le chupé la sangre con la boca y me masturbé el
clítoris con la humedad de su mejilla ensangrentada. Un orgasmo de vampira.
Llegado a ese extremo las mujeres suelen ceder ante los celos
de los hombres. Yo no cedo nada. Quien termina cediendo es el hombre. No le
queda otra opción que someterse. Mi dominio sexual es abrumador. Mufy dependía
de mí para ser ordeñado. Yo podía follar con quien quiera que siempre tendría
orgasmos. El pobre idiota no podía acceder a ninguna vagina en el mundo. Su
leche es mía. Ninguna mujer es como yo. Devoradora. Mufy estaba seco sin esperma
disponible. Se convierte en un corderito. Yo me abuso de mi poder. Mufy estaba
cocinado.
-- Ponte de rodillas, imbécil, y quédate así el resto del
dia…. Ven a prepararme el desayuno… --
Fui caminando a la cocina con Mufy detrás gateando.
Me hizo el desayuno que tomé sentada sobre él. De rodillas
con las manos en el suelo haciendo de taburete humano. Me senté en su espalda,
crucé las piernas y comí el desayuno sin apuro, leyendo el periódico.
Le ordené que me prepare una maleta con algo de ropa y
zapatos. Me fui de casa. Lo dejé solo con la polla tiesa. Estaba en conserva. Lo
encontraría así a mi regreso. Los hombres esperan. Mientras tanto, recobran su
vigor y juntan leche.
Estuve un tiempo viviendo en casa de Pedro.
Pedro era casado y vivía con su mujer. Yo me presenté en la
casa con la maleta. Pedro atendió la puerta. Ni bien me vió estaba en erección.
No le di tiempo a reaccionar. Me precipité sobre él, cogí su polla y le ordeñé
el semen en pocos segundos. Así soy yo. Donde voy, hay una polla erecta. Lo
ordeñé dos veces más para quitarle toda resistencia.
-- ¿Donde esta Flavia, tu mujer…? -
-- En la cama…respondió agotado.
-- Vamos para allá –
Llegamos al dormitorio. Ella estaba leyendo. Se quedó de una
pieza al verme entrar alta y decidida. Le di un empujón a Pedro y lo hice
acostar al lado de ella. Luego me subí la falda, abrí las piernas y me senté
encima del rostro de Pedro. Comencé a moverme pajeándome con su cara. El aroma
venenoso de mi coño se extendió por toda la habitación…..Cabalgaba sin mirarla.
La ignoraba por completo. Tuve varios orgasmos... Luego me levanté. Lubriqué la
vagina con mi saliva. Aspiré mis propios olores. Son excitantes. Cogí la polla
dura de Pedro y me la succioné entera. Estaba sentada ahora. Me dediqué a
cabalgarlo como una posesa…Jadeaba mientras galopaba.
Ella reaccionó tarde……Cuando los demás reaccionan, ya tuve
varios orgasmos y controlo por completo la situación. Lo hacen por hacer algo
nomás. Para no mostrar su dependencia. Ya están sometidos desde el primer
momento que toleran mi arrogancia.
-- ¿…Que es esto…? --
Le di un bofetón…... Mientras, lo cabalgaba a Pedro, que
miraba absorto, volteé el torso, la tomé a ella con los brazos y la besé fuerte
en la boca. Le quitaba el aire. Chupaba sus labios con una energía furiosa. La
boca es un arma formidable, según sea quien y como la use. Yo la usaba como una
ventosa. Me dediqué a chuparla como si fuera un caramelo. Chupaba fuerte y hacía
un ruido de succión. Jadeo y hago ruidos obscenos. Me gusta succionar con la
boca, con la vagina y con el culo….Siempre estoy tragándome algo…Una boca, una
polla, una persona.
Tuve unos orgasmos espectaculares….. La solté. Estaba
alterada.
--Pedro… ¿Que es esto…?...... ¿Quién esta mujer…..? --
En ese instante, Pedro eyaculó bajo la presión de mi periné
que lo masturbaba. Levanté mi coño de su polla. Estaba goteando semen. Se lo
puse en la boca. Chupaba su propia leche. Tampoco podía hablar. Ella se quedó
boquiabierta. Miraba anonadada. Seguí galopando y corriéndome. Sujetaba a Pedro
por los brazos con mis piernas. Lo inmovilizaba con mi cuerpo encima de él. No
podía hablar ni hacer nada. Tampoco veía lo que yo hacía con su mujer. Me la
estaba chupando de nuevo con la boca. Casi me la trago entera.
La solté después de dos corridas en la boca de Pedro. Ella
enfurecida se levantó de la cama y se fue. Sentí el portazo….No hice
nada….…Sabia que volvería…Le había gustado que me la chupara. Sentí en sus
labios la sumisión. Ese mismo dia volvería para ser follada. Nunca me equivoco.
A una víctima se la identifica de diversas maneras: ella demoró en
reaccionar……sentí sus labios ceder bajo mi presión…… Sabía que la estaba
devorando. Violar es mi pasión. Les voy forzando su moral hasta que ceden a sus
instintos de esclavitud y terminan sometidos.
Efectivamente. Volvió al rato……Nos encontró en la misma cama
follando. Le hice señas que espere a que termine con mis orgasmos. Su expresión
era otra. Mansa y dispuesta. Entregada. De solo verla me picaba el coño. Me
frotaba sobre Pedro. Me calentaba con ella y me corría con su marido. Un placer.
Luego me levanté, la tomé del brazo y la llevé hasta su
propio cuarto de estar. Mis tacones resonaban con autoridad en el suelo. Mi
altura imponía respeto. Ella estaba ligeramente encorvada. Observé ese detalle.
Se sometía sin duda. Voy saboreando a mis victimas poco a poco.
Le dije a Pedro que nos prepare algo de comer.
Ella estaba mansa y obediente. La abracé y continué mi tarea
de comerla con la boca. Le chupaba los labios y el cuello. Le lamía las orejas,
los ojos. El cuello la estremecía, de modo que me dediqué al cuello. La
chupeteaba de lo lindo. Le tomé su mano y me la puse en el coño. Ella me
acariciaba el clítoris con esa suavidad que solo saben usar las mujeres.
Continué mi seguidilla de orgasmos. Flavia estaba entregada. Le dije que me iba
a quedar a vivir allí hasta sacarme la calentura. Asintió con humildad. Estaba
dispuesta. Cuando Pedro vino con la comida encontró a su mujer chupándome la
vagina y lamiendo el clítoris con delicadeza. Yo alcé una pierna para indicarle
donde dejar la bandeja. Con la otra pierna le hice señas de que me chupe el pié.
Con los dos a mi servicio me puse a comer tranquilamente
mientras ellos me provocaban hermosos orgasmos. Comer y correrme. Un placer….!
Pasamos un mes conviviendo los tres. Yo atendía mi trabajo y
regresaba a la casa. Ellos me esperaban. La casa limpia, mi ropa planchada y la
cena servida.
Una noche en vez de ir a la casa de ellos me fui a la mía.
Mufy estaba durmiendo, el pobre. Acostado boca arriba
respiraba ruidosamente.
La casa estaba en orden.
Me acerqué a la cama y le puse mi pié en el pecho. Hice
presión. Empezó a respirar mal. Tosía. Se despertó.
Abrió los ojos. Entonces le puse el pié en la boca.
-- Levántate y ven a chuparme el coño le dije….He venido a
usarte. Estoy caliente…. --
-- ¿No lo tienes a Pedro…? Preguntó humildemente… --
-- Claro que sí. Lo tengo a él y a su mujer. Me los follo a
los dos. --
-- ¿Entonces me necesitas….?
-- Te uso…... Vengo a usarte….Levántate a que te humille un
poco. Luego iré a follar con Pedro y Flavia. --
El pobre infeliz se sentó sobre la cama. De inmediato me puse
delante y abrí las piernas. Estaba desnuda. Mi coño delante de sus ojos. El olor
de mi vagina se inyectaba en su cerebro y le paralizaba toda resistencia.
Aspiraba con deleite sabiendo que ese aroma lo estaba envenenado.
Le apoyé mi vagina en su boca. Primero me la hice lamer con
delicadeza usando la punta de la lengua. A medida que me excitaba le pedía que
introdujera la lengua más adentro. Luego con la boca y la lengua. Me hice lamer
el clítoris y chupar los labios vaginales. Un servicio completo.
Me la chupó un buen rato. Tuve varios orgasmos.
Me di la vuelta. Apoyé mis manos en las rodillas con las
piernas abiertas. Incliné el cuerpo y le ofrecí el culo para que lo chupe
también.
-- Pásame la lengua por el ano para lubricarlo….Luego
introduce la punta de tu lengua y pajéame el culo… --
Sentía la humedad de su lengua en el ano…Se mojaba todo con
su saliva y mis jugos. La lengua iba y venía. Se metía en el ano como una
lagartija ansiosa y movediza. . Me pajeaba muy bien. Tuve varios orgasmos
anales. Le atrapaba la lengua y la aspiraba para adentro mientras me corría. Era
excitante. Pedro no lo hacía tan bien.
Lo aparté con violencia. Cuando el hombre me hace gozar
termino enojándome. Me descargo sobre mi propio benefactor.
Se cayó sobre la cama. Me acerqué al borde. Abrí las piernas
y expuse mi pelvis hacia adelante. Le estaba apuntando. Con mis dedos abrí los
labios de la vagina buscando hacer puntería sobre su rostro. Saqué una meada
fuerte con el chorro fino directo a su cara. Lo empampé de orina. Mufy estaba
con medio cuerpo acostado sobre la cama. La polla dura como un garrote y mi
meada que lo mojaba todo, la cama y el colchón.
Se moría por eyacular….No lo dejé. Que se aguante. Yo
follaría luego con Pedro y Flavia….Él que se quede cargado de leche para mi
próxima visita.
Cuando terminé de mear abrió los ojos……Yo me estaba
masturbando con los dedos. El olor de mi orina me excita….. Abría mi vagina para
que él viera el interior….Los dedeos ágiles me estimulaban el clítoris y los
labios vaginales. Recorrían toda la zona. Se acercaba el orgasmo. Los labios
palpitaban.
-- Mira como me corro -- le dije jadeando……Mantuve la vagina
abierta con los dedos exhibiendo mis contracciones…… ¡Qué placer…!
-- Vivirás aspirando el olor de mi meada. Cuando vuelva
quiero un colchón nuevo. –
Continuaba excitadísima. En vez de calmarme, el espectáculo
me había excitado más aún.
Me sequé la vagina con su camisa. Acomodé la falda y el
cabello. Me fui taconeando fuerte. Mufy se quedó solo con mis olores y su polla
tiesa y sin eyacular.
Me esperaban Pedro y Flavia.
circelamalvada@hotmail.com