La mejor amiga de mi mamá
Hola a mis amigos de Todorelatos, soy Ricardo tengo 26 años,
y vivo en Guatemala, lo que les voy a contar es algo que me está sucediendo:
Virginia de 39 años, es una de las mejores amigas de mi mamá desde la infancia y
a quien le tiene mucho afecto, yo tenía 24 años cumplidos cuando comenzó la
historia que voy a contarles…
Cuando Virginia llegaba de visita a mi casa yo me hacia el
desentendido y casi no hablaba con ella ni con mi mamá, siempre dejé que
hablaran de todo cuanto pudieran, hablaba únicamente si me preguntaban algo,
siempre las evitaba, salía a correr y cuando conversaban en la sala yo me iba a
mi habitación a ver televisión con bajo volumen para escuchar lo que decían, fue
así como fui conociendo un poco acerca de la vida de mi mamá, sus historias con
sus amigas, sus amigos y hasta sus novios que según sé fueron cuatro de los
cuales también les tengo que contar pero más adelante, hablaban además de los
chismes más populares de la colonia y de sus hijos.
Virginia siempre me guiña un ojo y se ríe conmigo muy
picarescamente desde que la conozco, cuando cumplí 16 años comenzó a hacerlo más
a menudo y cuando se quedaba en mi habitación se ponía a fisgonear mi
escritorio, yo buscaba algo y lo encontraba fuera del escritorio y lo que más me
preocupaba era que encontrara mis películas porno, soy adicto a espiar a mi mamá
en la ventana de la ducha punto débil que aprovechó para pillarme un par de
veces masturbándome viendo ese delicioso cuerpo que tiene mi mami y de
sobornarme en pocas palabras, la primera vez recuerdo que terminamos de comer y
mi mamá se levantó y dijo que iba a la ducha, cuando cerró la puerta yo estaba
en la cocina con Virginia a quien invité a ver una película en mi habitación, no
más entramos le dije que iba a traer jugo a la refrigeradora, inmediatamente
corrí a la ventana donde espiaba a mi mamá y mi recompensa fue verla en ropa
interior, a mi me fascina verla como se la quita, el sostén es lo primero en
caer y la manera de quitarse el calzoncito es muy sensual para mi, lo comienza a
enrollar y cuando llega a sus rodillas lo deja caer, al quedar completamente
desnuda me saqué el pene para masturbarme y escuché un ruido en la cocina me
subí rápidamente el pantalón y salí como que nada había pasado, en la cocina
estaba Virginia quien solo me sonrió y me dijo que quería jugo también yo le
dije que se lo llevaría así que se fue nuevamente.
Solo vi que entró en mi habitación y corrí a la ventana a
seguir viendo esa gran cantidad de vello púbico que tiene mi mamá entre las
piernas y me gusta verla cuando se los enjabona porque se toca la vulva y se
mete dos dedos para asearse, luego se toca los hermosos pechos que culminan en
una aureola café con unos pezones de aproximadamente un centímetro y medio, si
tengo suerte logro ver como se agacha y se sienta para lavarse la vulva en un
guacal con agua, lo que me pone como perro caliente me masturbo rápidamente y
eyaculo en la pared de la ventana, es tanto el morbo que me genera el poder
verla que el solo escuchar decir a mi mamá que se va a duchar me estremece el
cuerpo entero; mientras yo miraba a mi mamá me desconecté por un momento de la
realidad y olvidé que Virginia esperaba su jugo, cuando llegué a mi habitación
me brindó una sonrisa muy sensual y me tomó de la mano mientras sujetaba el
vaso, en ese momento mi mamá me llamó para que le alcanzara una toalla y salí
casi corriendo a cumplir el favor, cuando salió mi madre de la ducha le dije que
iba a correr un poco, así que evité lo más que pude a Virginia.
Cuando regresé de correr mi mamá no estaba me había dejado
una nota en la puerta de mi habitación de que había ido a comprar el almuerzo,
Virginia estaba en la sala y me preguntó de donde venía, le contesté que de
correr y me preguntó si podía acompañarla a comprar unas cosas para su casa, yo
le dije que sí entonces me dijo que se iba a duchar… inmediatamente sentí un
escalofrío por todo el cuerpo, como no tengo hermanas mi mamá era la única que
había apreciado desnuda en casa y Virginia tenía que ser la segunda, entró a mi
habitación a traer su ropa, mientras yo me fui a la habitación de la ducha abrí
un poco más la ventana que daba al patio y quité la cortina del baño para poder
verla mejor, cuando salí me senté en el sillón de la sala esperé unos segundos
al no más escuchar que cerraba la puerta, corrí a la ventana, todavía estaba
Virginia colocando una silla para cerrar la puerta porque la chapa de la puerta
no cerraba y con la tranquilidad que había en ese momento en la casa empezó mi
show privado, Virginia no es tan atractiva como mi mamá, ella tiene 39 años como
de 1.60, y medidas aproximadas de 85-75-100, su tez morena clara y un poco
velluda aunque se depila las cejas, se quitó la blusa, su sostén, lentamente
continuó con el pantalón y se quedó en bikini pierna alta blanco, se agachó a
recoger su ropa y de reojo miró hacia la ventana, sentí que me había pillado, yo
me quité rápido esperé unos segundos, en eso escuché que me llamaba, escondida
tras la puerta asomaba su rostro y me pidió favor que le pasara su maletín
estaba en mi habitación, cuando intenté pasar el maletín por la puerta tuvo que
abrirla más y alcancé a ver sus pechos pequeñitos como de chica de 15 años,
cerró la puerta y me dirigí nuevamente a la ventana, se metió a la ducha con su
bikini y así se mantuvo hasta que terminó, para mi era extraño eso porque mi
mamá se ducha siempre completamente desnuda, no me desprendía de la ventana
hasta que nuevamente salió de la ducha, quedó parada frente a mi inmediatamente
bajó su bikini mojado y mi escalofrío hizo aumentar la fricción de mi pene, mi
pierna derecha no dejaba de temblar y mi respiración se hacia más escandalosa,
como estaba pegado a la ventana el aire que expiraba chocaba contra el vidrio,
me estaba masturbando tan rápido como podía Virginia no levantaba la mirada,
ante tanto estímulo no soporté más y comencé a eyacular en la pared, sentía que
no dejaba de salir tanto semen cuando Virginia salio completamente desnuda de la
habitación de la ducha, caminó por la sala tan rápido que cuando me quise tapar
fue imposible, ya era tarde, allí estaba yo con mi pene el la mano eyaculando
todavía, ella me dijo en tono imponente ¡Aja ahora si te sorprendí papaíto! ¿Se
puede saber porqué estás haciendo eso?, yo quería que me tragara la tierra, me
subí rápidamente el calzoncillo y le pedí disculpas, ella cambió su tono y me
dijo que teníamos que hablar del tema, aún con la vergüenza que me invadía no
dejaba de ver su vagina con sus vellos recortados y las gotas de agua que
recorrían todo su cuerpo.
Me dio la espalda y se metió nuevamente a la habitación de la
ducha no se porque levanté la mirada de nuevo y vi su lindo trasero con señales
de estrías y un poco de celulitis, eso me excito muchísimo pero pensaba en el
fondo que se lo diría a mi mamá, se vistió y cuando salió me dijo en tono alto:
¡Que te pasa Ricardo! ¿Sabes que lo que haces es malo?, ¡Como eres de abusivo!,
yo te tenía mucha confianza y mira lo que haces, que vergüenza, por lo menos
mírame a los ojos cuando te hablo, Da Gracias a Dios que fue conmigo porque de
lo contrario otra persona se lo hubiera dicho a tu mamá. ¡Que tienes que decir
al respecto!, yo solo agaché la mirada y me quedé callado, ella continuó
diciendo: ¿Sabes que mi hijo Enrique también me espiaba?, levanté mi rostro y la
miré a los ojos, eso es muy normal en chicos de tu edad, pero no puedes hacerlo
tan descaradamente tampoco, es cierto se que te da curiosidad el cuerpo de una
mujer pero ten cuidado Ricardo, no es como mirar una película pornográfica o una
revista, si te topas con una mujer pudorosa seguro que te va delatar con tu mamá
pero yo no. De momento sentí que me estaba insinuando algo, ¿Cómo que no le iba
a decir a mi mamá? ¿Qué quería a cambio?, Ricardo, me dijo, ¿Qué estás
pensando?, seguí callado y termino la conversación porque entró mi mamá del
mercado.
Después de la vergüenza pasada con Virginia decidí volver a
mi vida normal con mi mamá al fin y al cabo ella era la única que no me decía
nada, se aguantaba o se hacía la despistada, hasta el momento no se pero lo
cierto es que mi masturbación a llegado a un placer inmenso contemplando ese
cuerpecito.
Mi mamá me pidió un día que la acompañara a la casa de
Virginia, yo para variar no quería ir no sabía si Virginia me iba a atacar de
nuevo con un sermón, al fin mi mamá me convenció y nos fuimos, cuando llegamos
la hija de Virginia nos atendió y nos dijo que su mamá estaba en el pueblo y que
no tardaría en llegar, mi mamá le pidió a Leticia, así se llamaba la hija de
Verónica, que la acompañara al mercado, entonces me quedé solo en la casa
esperando a que llegaran.
Como a los diez minutos entró Virginia, se quedó muy
sorprendida de verme y me preguntó por mi mamá, le dije a donde habían ido con
Leticia, ella me preguntó si estaba cómodo y fue a su habitación, yo estaba en
la sala viendo televisión cuando pasó ella con una toalla en su hombro sin
decirme nada, entonces cuando ya no me miraba vi que entró en la habitación de
la ducha de su casa, es preciso indicar que la pieza estaba en el patio como
toda ducha de casa de pueblo, nunca adentro no se porque, además el sanitario y
la ducha separadas, ambas eran piezas pequeñas y las puertas tienen un gran
espacio por arriba de la cabeza y otro similar que le llega casi a las rodillas,
cuando ella entró solo veía sus pies y cómo colocaba la ropa por encima de la
puerta, en ese momento tuve una erección divina, seguía observando y cuando vi
su bikini rosado por encima de la puerta me dirigí lentamente hacia la ducha, me
saqué el pene y comencé a sobármelo.
Escuchaba como el agua caía así que me anime a agacharme para
ver si miraba algo por debajo de la puerta, era tan grande el espacio que creí
que podría ver algo, alcancé a verle sus rodillas, me paré vi que la puerta
tenía una orilla despegada, suficiente para mi, pegué mi ojo y miré sus nalgas,
ella se enjabonaba y en un instante giró para desenjabonarse la espalda, tan
cerca que tenía esa hermosa vagina semi depilada que quería chuparla, terminé
tan rápido y estaba tan nervioso que me fui a la sala a ver televisión, ella
pasó rápidamente frente a mi envuelta en toalla como iba descalza se resbaló
pero no cayó, se asustó y soltó su toalla dejándome al descubierto sus pechos y
parte de sus nalgas, ella ruborizada corrió a su habitación a vestirse, llegó mi
mamá con Leticia, hicieron el almuerzo, comimos felices y Virginia me miraba
como con ganas de decirme algo.
Esa tarde Virginia le pidió permiso a mi mamá para que yo la
acompañara a traer un tambo de gas que le iban a vender, así que mi mamá me
pidió que le ayudara. Sólo salimos de la casa y me tomó del brazo y se aferró a
él, me empezó a decirme: ¿Disfrutaste la vista? ¿Ni creas que aya se me olvidó
el incidente de tu casa, pícaro? ni siquiera le respondí, ella continuó
diciendo: ¡Sabes que eres un hombre afortunado de verme desnuda! Yo sólo sonreí,
¿Porqué estás tan asustado, piensas que le voy a contar algo a Mónica?, así se
llama mi mamá, no te preocupes sólo espero que hayas aprendido la lección y no
lo vuelvas a hacer, como te dije mi hijo mayor también lo hacía y tuve que
detenerlo también, tu sabes que no es correcto pero yo se también que a ustedes
los jóvenes les atrae el cuerpo de señoras como el mío, en ese momento no se de
donde saqué valor y le pregunté ¿No le molesta que la viera desnuda?, ella me
sonrió y me dijo maliciosamente que no, pero que se la cobraría.
Terminando de hablarme estaba cuando entramos a un palomar,
es decir, a un edificio con muchas habitaciones, me dejó solo por un momento,
cuando regresó entramos a una habitación con una llave que ella tenía, me dijo
que el tambo de gas estaba en la parte de atrás, entré y me quedé admirado de lo
pequeño de la habitación, apenas entramos había una gran cama y al lado una
pequeña pieza con una mesa en medio y un amueblado de sala, no vi cocina y por
más que busqué hasta atrás de los sillones no encontré nada, así que regresé,
cuando entré en la habitación donde estaba la cama sobre ella estaba Virginia
completamente desnuda, sin decir ni una palabra se arrodilló sobre la cama me
tomó por el brazo, me acercó a ella y me dio un beso con lengua que no olvidaré,
tuve una erección bárbara, ella me pegaba a su cuerpo desnudo y no paraba de
meterme la lengua, me quitó la camisa y besó mis pezones con tal suavidad que
suspiraba de placer, sin decir nada me tomó el pene por encima del pantalón y lo
apretaba, se sentía tan rico, me apretaba la puntita del pene, sentí que
terminaba pero dejo de hacerlo mientras con sus dos manos me bajaba el pantalón
con el calzoncillo junto, mi pene quedó libre y se puso a centímetros del rostro
de Virginia, me recostó en la cama y sin usar sus manos metió mi pene en su
boca, que delicioso, con sus labios comenzó a besar mi glande, comenzó a lamer y
su saliva se sentía tan calientita, me dejaba el pene totalmente mojado y luego
lo limpiaba, le pedí que parara, ella subió a mi pecho y chupaba mis tetillas
como loca, me quise incorporar y colocó su vagina en mi rostro por inercia
comencé a chupar su flujo, ella se separaba de mi rostro para dejarme respirar,
sus movimiento sobre mi rostro se hicieron más rápidos y en término de dos
minutos comenzó a apretar su vagina contra mi rostro y a dar gemidos más
fuertes, casi me ahogaba pero en una maniobra pude librarme aunque mi rostro
quedó muy mojado, ella tirada boca arriba sobre la cama gemía y se tocaba luego
se incorporó y comenzó a besarme la cara y pasarme la lengua como secándome, me
tocaba el pene, me tomaba de la cabeza y su respiración continuaba agitada, me
colocó en la orilla de la cama abriendo sus piernas y se sentó sobre mi pene,
estaba tan mojada que entró todo de un solo sentón, no paraba de subir y bajar,
me aruñaba la espalda, se aferraba de mi cuello hasta que tubo otro orgasmo, por
la posición en que me encontraba se me hacía difícil terminar, estaba incomodo y
por la velocidad de sus movimientos no me podía concentrar, se colocó boca abajo
en la cama suspirando de placer y me dijo ¡Estas hecho un hombrecito Ricardo!,
¿Cómo quieres terminar? yo estaba confundido en ese momento y no contesté, ella
me recostó en la cama se subió en mi pene nuevamente, ahora si estaba cómodo, se
agarró su cabello y comenzó a moverse circularmente, subía y bajaba, suspiraba
de placer y me preguntaba ¿Te gusta Ricardo?, ¿Te gusta mi amor?, yo solo miraba
como su vagina se tragaba todo mi pene, gemía tanto que me excito y comencé a
eyacular dentro de su vagina, ella no paraba en un sube y baja infernal, cerré
los ojos y sentí como que mis testículos se vaciaban totalmente, era tanto el
placer que tuve que pedir que parara, ella se sacó mi pene de la vagina se
agachó y comenzó a limpiar el semen de mis vellos y testículos con su lengua, mi
próstata no soportaba tanta excitación, así que la tomé por su rostro y la
retiré de mi pene.
Descansamos como quince minutos luego ella entró en la ducha,
mientras se vestía me dijo que no iba a ser la última vez que tuviéramos ese
tipo de acercamientos, que lo deseaba desde hacia mucho y que no dijera nada a
nadie, ni a mi mamá o le contaría a mi mamá que yo la espío mientras se ducha,
yo sin decir palabra afirme con un gesto, realmente no había problema, en el
fondo yo sabía que mi mamá no me regañaba ni nada por el estilo de verla
desnuda, soy su hijo consentido y pienso que no puede ser tan descarada de
mostrarse desnuda ante mi así que siento que la espío con su consentimiento,
sólo que ninguno de los dos habla del tema, así que me dejé "sobornar"
comenzando una etapa en mi vida follándome a la mejor amiga de mi mamá…
Cuando regresamos a casa de Virginia mi mamá preguntó por el
tambo, ella sólo se rió y dijo que no estaba la señora que se lo iba a vender,
esa tarde regresamos a casa con mi mamá y Virginia en un descuido de mi mamá
entramos en la habitación de su hijo y se despidió de mi con un gran beso. Mi
mamá notó que me quedé dormido en la camioneta y cuando llegamos a casa me dijo
que se iba a duchar, yo me quedé en mi habitación y fue la primera vez que no la
espié porque me quedé dormido.
Virginia se volvió tan obsesiva conmigo que cuando nos
quedábamos solos en casa me metía a la habitación me desnudaba y casi sentía
como si me violara, era comprensible que después de tanto tiempo de no hacer el
amor fuera tan impulsiva, lo que realmente me ponía nervioso era que en
ocasiones cuando mi mamá se duchaba Virginia me masturbaba con sus labios, y en
un par de veces casi nos sorprendía.
Estuvimos así durante un año, yo me seguía masturbando en
honor de mi mamá, menos cuando estaba Virginia en casa, que no me dejaba hacerlo
sólo, me gustaba hacer el amor con Virginia pero me molestaba que cuando llegaba
a quedarse un fin de semana no podía espiar a mi mamá.
Poco a poco me fui ganando la confianza de Virginia hasta que
un día le pregunté que porqué no le decía a mi mamá que yo la espiaba; se puso
nerviosa y trató de evitarme, así pasamos durante un mes hasta que le hice la
misma pregunta a lo que me contestó: ¿Qué harías tu si tu mamá estuviera
enterada de que la espías y no te dijera nada porque le gusta que lo hagas? Me
quedé helado no me imaginaba tal cosa, después de un tiempo de pensarlo le
respondí: No creo que sepa, ya me hubiera regañado de hacerlo.
Esa noche se encerraron en la habitación de mi mamá a hablar,
yo dejé la televisión con volumen para que pensaran que estaba viéndola y me
salía a la sala a tratar de escuchar, Virginia le decía a mi mamá que tenía un
novio que le encantaba porque la satisfacía mucho y le tenía tanta confianza que
lo que ella pedía él lo hacía, que lo había conocido desde hacía mucho tiempo
por medio de una amiga, mi mamá entre sonrisas le preguntaba quien era, Virginia
le dijo: más adelante te cuento quién es y vas a ver que es superespecial, se
escuchó un silencio el cual interrumpió Virginia nuevamente: Mónica por cierto
¿Ricardo te sigue espiando? A lo que mi mamá contestó: Vieras que sí, a veces me
da mucha pena de no decirle nada soy su mamá y se que está mal pero esto no pasa
a nada más entonces me despreocupo y procuro disfrutar también… Virginia
interrumpió diciendo ¡Hubieras visto la cara de Enrique cuando lo sorprendía
masturbándose!, (Enrique era el hijo de Virginia) pero no le decía nada para que
no se sintiera peor y comenzó a reír, mi mamá dijo: No se como hacías tu para
salir de la ducha así como que nada, yo no me animo, exactamente yo no tengo el
valor para mostrarme completamente desnuda delante de Ricardo, no sé, me pongo
tan nerviosa que casi siento desmayarme de la sensación que siento en el
estómago y cuando lo hago procuro que sea porque se me olvidó algo afuera de la
ducha. En ese momento entendí porque las cinco o seis veces que la había visto
desnuda delante de mi era porque ella salía de la ducha sin toalla y la olvidaba
en el sillón de la sala o porque no entraba palangana para echarse agua.
Yo escuchando esa conversación me puse a mil y comencé a
masturbarme, Virginia continuo diciendo: Lo importante es que Ricardo no te
pierda el respeto porque si no vas a ver que se va a comportar como Enrique, por
eso yo le puse fin, imagínate que llegó al extremo de tomarme una foto y yo ni
en cuenta hasta que se la descubrí debajo de la almohada. Mi mamá sorprendida
preguntó ¿Y que hiciste la foto? La rompí a la mitad delante de él pero la
volvía a pegar, la tengo bien guardada, si el no hubiera hecho eso no le hubiera
dicho nada, imagínate que la hubiera enseñado a sus amigo, pero al fin y al cabo
me gustaba mucho que me espiara me sentía muy bien y cuando no me miraba me
masturbada con el semen que dejaba en la puerta de la ducha. ¡No te creo! ¿Por
qué hacías eso? Dijo mi mami ¿Nunca te vio haciéndolo?; No, el ya había gozado
con espiarme yo tenía que desahogarme también, ¿no lo crees justo?, si pero se
escucha mal, en fin continuó Virginia ese tiempo ya pasó pero espero que me
sigas contando que haces con Ricardo…
Seguro, sonrió mi madre, siempre y cuando me cuentes cositas
de tu nuevo novio y tal vez me lo presentes… comenzaron a reírse exageradamente
y terminaron su plática, esa noche Virginia dejó la puerta de mi habitación
abierta y le hice el amor en honor de la conversación que había escuchado, en la
oscuridad imaginaba el cuerpo desnudo de mi mami, y eyaculé dentro de Virginia
con tanto placer que sentía como mis testículos se vaciaban dándome la mejor
sensación del mundo, al terminar me fui a mi sillón para que mi mamá no
sospechara.
A la mañana siguiente mi mamá se despertó bien temprano eran
como las 5 de la mañana, como no hay suficiente agua en la casa tenemos que
jalar agua en un baño para poder bañarnos, entonces así lo hizo mi mamá y como
estaba fría escuché cuando colocó una olla en la estufa para calentar, no me
despertó ni intentó hablarme así que no hice menor movimiento desde el sillón
donde estaba, transcurrieron como quince minutos y como el sillón donde estaba
durmiendo está exactamente en la entrada de la habitación de la ducha escuché
cuando mi mamá entró con la olla con agua caliente, poco a poco me destape la
cara y vi que la puerta estaba abierta mi mamá agachada aún echando el agua en
el baño, colocó la olla en el piso y se empezó a desnudar, tenía puesto un
camisón de dormir rosado transparente del busto y abajo únicamente un calzoncito
que hacia juego, lo bajó por debajo de sus pechos divinos hasta llegar a la
cintura hizo un movimiento para sujetar también su calzoncito y lo bajó de un
tirón, yo petrificado en el sillón admirando su hermoso trasero y con ganas de
masturbarme pero no me podía mover, si lo hacía rechinaba el sillón y se daría
cuenta, esperé unos segundos y salio de la ducha hacia el sanitario momento que
aproveché para bajarme el pantalón y acomodarme para verla, cuando regresó medio
cerró la puerta más sin embargo todavía la podía ver, estaba divina con una
hermosa mata de vellos que recubrían su vagina y sus pechos colgando por la
gravedad, esa pancita que aunque un poco gordita me encanta y su carita de
inocente como que nada estaba pasando.
Se comenzó a enjabonar sobando sus pechos, continuó con su
vientre y bajo hasta su vulva con la otra mano untó un poco de shampoo intimo en
su cosita y su mano comenzó a moverse circularmente tardó como un minuto en este
movimiento y luego escuché un suspiro que me llegó hasta la punta de mi pene,
sabía que mi mamá no tenía sexo desde hacia tres años desde que falleció su
novio y a sus 46 años no creo que se le hayan pasado las ganas aún, introducía
un dedo despacito, luego fueron dos y la espuma no permitía admirar sus labios
vaginales pero solo con saber que se estaba metiendo los dedos me ponía a mil y
me masturbaba tan rápido como podía, se agachó como para orinar y colocó una
palangana en el suelo con una mano se sobaba esa deliciosa vagina y con la otra
salpicaba un poco de agua para quitar el jabón, no resistí más y acabé en mi
sábana no me importó mancharme, cuando se paró ella nuevamente y giró me levanté
del sillón y me dirigí a la ventana donde miraba sin tapujos, me quité toda la
ropa, yo desnudo haciéndome una de las mejores masturbaciones de mi vida, estaba
tan caliente que no me bastaba me dirigí nuevamente a la puerta como estaba
entre abierta no podía ver tan descaradamente así que espere a escuchar agua,
cuando esto pasaba asomaba mi cara para verle todo ese delicioso cuerpo a
escasos 50 centímetros de mi, estaba desnudo y mi mano sobaba mi pene tan rápido
como podía hasta que en otro momento que mi mama se echaba agua para quitarse el
jabón me coloqué mi pene enfrente de la puerta mi mamá tenía los ojos cerrados
por el jabón y el agua recorría ese delicioso cuerpo que desde hace trece años
he querido tocar y besar, no aguanté más y un chorro de semen se estrelló en las
piernas a escasos 20 centímetros de su vagina el segundo chorro cayó en sus
pies, inmediatamente me quité y esperé a que siguiera quitando el jabón de su
cuerpo, me acosté nuevamente desnudo y por un agujerito en mis sábanas la miraba
de repente salió de la ducha a la sala no tenía toalla para secarse, la tomó del
sillón donde estaba durmiendo y tuve su vagina tan cerca que cuando se agachó
suspiré mi mamá tomó la toalla y se retiró del sillón me quedé sin respirar y mi
mamá quieta después se quedó parada frente a mí al no observar movimiento,
enfrente del sillón donde estaba hay un espejo, se quedó mirándose un buen rato
y entró a vestirse.
Sin duda alguna sabía que mi mamá estaba quizá tan caliente
por tener una relación sexual como yo, pero eso es historia futura (muy pronto).
Cuando ya se había vestido me levanté e inmediatamente me
dirigí a mi habitación tapado con mis sábanas, aún estaba desnudo, cuando entré
Virginia me recibió con un gran beso y me quitó las sábanas sólo me vio desnudo
y se agachó a chuparme el pene pero casi de inmediato se reincorporó diciéndome:
¿te masturbaste? ¿Porqué está tan aguadita? Ni siquiera se quiere parar, nos
vestimos y salimos a la sala para que mi mamá no sospechara.
Virginia se pone celosa de que espié a mi mamá y mi mamá no
sabe que le hago el amor a su mejor amiga, pero son cosas de la vida que ahora
aprovecho al máximo, estoy haciendo puntos con Leticia, la hija de Virginia y
también con mi mamá pero son temas de otro relato que con gusto les contaré más
adelante, mientras tanto les sugiero que tengan imaginación y si están pasando
por algo similar que pidan ayuda y se las ingenien para lograr lo que quieren,
yo cuando no me mira mi mamá me masturbo en su comida y cuando llega Virginia le
hago el amor en mi habitación, ya he podido ver a mi mamá masturbándose y
también se los contaré pero mientras les puedo decir que esta historia no
termina…
Atentamente Ricardo
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