Ahora les cuento con detalle lo que paso esa fantástica tarde
y espero que les guste tanto como me gustó a mí.
Yo- Empieza quitándote la falta poco a poco por que esto
forma parte de la seducción.
Y ella sin pensarlo empezó a buscar la cremallera y su falda
empezó a caer lentamente por sus bronceadas piernas. Dejando a la vista esas
braguitas blancas mucho más pequeñas que las que había visto anteriormente y
donde se podían observar que ya tenia vello púbico.
Primita- Ahora te toca a ti. Prenda por prenda.
Yo- Eso no es justo, las chicas lleváis mas ropa que los
chicos y pronto yo no tendré que con jugar.
Primita- De acuerdo, ¿ ahora que me quito?
Yo- Esa camiseta tan ajustada que llevas.
Pude ver en ese instante que los pechos de mi primita no
tenias desperdicio, a pesar de ser tan grandes no parecía que el sujetador los
subiera mucho sino que estaban decoración. Yo me quité la camiseta que llevaba
como prueba de buena fe y ella miraba mis pezones y se empezó a reír.
Primita- Tus pezones son mas pequeños que los míos y mas
claritos.
Yo- Eso tendré que comprobarlo.
Se quitó el sujetador con un facilidad que nunca he llegado
ha entender, por que los tíos debemos ser muy patoso para desabrocharlos, por lo
menos yo. Su pechos no cayeron mucho estaban sorprendentemente firmes y
voluptuosos nada separados y con unos pezones en le medio morenitos amplia
aureola y gran empitonada, la delicia de cualquier bebé.
Primita- Ahora quiero ver eso que tanto se esconde y tiene
ganas de salir.
Yo- De acuerdo, pero después te quitas las braguitas y harás
lo que yo te diga si quieres jugar con él.
Primita- Vale pero date prisa que me muero de curiosidad.
Me bajé los pantalones de chándal primero y pudo observar
mejor el bulto con mis calzoncillos y yo que lo mostraba todo lo posible para
ver su cara. Después lentamente me los baje y salto mi pene como un soldado
cuando cantan zafarrancho de combate. Ella se quedo con la boca abierta y
expresión de alucine.
Primita- ¿Me lo dejas tocar?
Yo- Primero debes cumplir lo que me has dicho antes.
Yo ya estaba que de verdad me empezaba a doler, no se cuanto
tiempo mas podría aguantar sin reventar. Y se empezó a quitar las braguitas
dejándome ver ese preciado triángulo de las bermudas donde nos perdemos
habitualmente los hombre (y alguna mujeres por que hoy en día no se sabe).
Yo- Eres la mujer mas hermosa que he visto en mi vida. Y
ahora te dejo que te acerques y lo toques como yo te diga, pero despacio que las
cosas con prisas se disfrutan menos. Debes acariciarla rodeándola con tu mano de
arriba abajo pero sin apretar mucho al principio.
Primita- ¿Así esta bien? ¿O lo hago mal?
Yo con la excitación que llevaba en la ultima hora no pude
contestar nada, por que empecé a soltar chorros de semen a diestro y siniestro.
Ellas se asustó y la soltó.
Cuando me pude recuperar le dije que no tuviera miedo que eso
es lo normal cuando una chica tan hermosa como ella tocaba a los chicos. Yo me
enfadé un poco por que no tenia planeado descargar tan rápido.
Le comencé a explicar que no era normal que durara tan poco,
pero que dentro de un momento le demostraría como es lo normal ( si es que
existe alguna cosa normal en este tema).
Yo- Ahora voy a demostrarte lo que nos gusta a los chicos
tocar cuando estamos con una chica.
Se acostó a mi lado y la besé tiernamente para que no se
asustara mas de lo que ya estaba con mi eyaculación sorpresiva. Con mis manos
recorría su cuerpo, primero sin tocar nada abiertamente solo insinuando su
silueta. Acariciaba su cara mientras la besaba, bajando por el cuello alrededor
de sus pechos, por el ombligo y finalmente sus piernas.
Sin darme cuenta sus pezones se habían despertado clamando al
cielo junto con su piel de gallina por mis caricias. Me dedique a bajar su
cuello besándola en todo momento hasta llegar a sus pechos y pasé la lengua por
sus pezones. Su respiración era increíblemente rápida y profunda y yo estaba
disfrutando de un manjar prohibido. Me hubiera gustado que de verdad esos pechos
produjeran leche por que en ese momento me sentía con las ansias de un bebé para
extraer algo valioso de ahí.
Cuando creí que ya había tenido bastante degustación Láctea
me dediqué a seguir bajando con mis besos primero hacia el ombligo y me pare
para lamerlo un poco y su reacción me indicó que le gustaba por que sus manos se
colocaron detrás de mi cabeza y la acompañaban en su recorrido instintivamente
empujando hacia lo mas preciado. Me resistí un poco para hacerla sufrir pero por
fin ataqué dulcemente su clítoris, que en ese momento ya estaba como sus
pezones, pidiendo guerra.
Empezaron sus gemidos y temí que la pudieran oír sus padres o
los míos por lo que le di a probar mi dedo y así tenia la boca ocupada mientras
yo seguía explorando con mi lengua lo inexplorado. Y después de unos minutos de
ardua labor llegó su primer orgasmo y por la gran cantidad de líquido que
segregó me dije que no hace falta más lubricación par mi soldadito.
Yo- ¿te ha gustado primita?
Primita- No había sentido nada igual en mi vida. ¿Siempre es
así de bueno?
Yo- Con práctica e imaginación pueden ser mejores. Pero ahora
te toca aprender mas cosas a ti.
Primita- Dime que es lo que quieres que haga.
Yo- Primero quiero que hagas lo mismo que me has hecho antes
y te seguiré indicando cuando llegue el momento.
Se arrodilló en la cama y me cogió el pene haciendo un torpe
paja, pero viéndole los pecho colgando y ese culito que me traía loco no importó
mucho. Yo ya la tenia morcillota y poco estimulo faltó para que se pusiese en
guardia.
Yo- Ahora primita para un momento y vas a hacer algo nuevo.
Quiero que te la acerques a la boca y le beses la punta con delicadeza.
Primita-Huele muy raro y la punta empieza esta pegajosa.
Yo- Confía en mi. Al principio como todo te tienes que
acostumbrar a las cosas nuevas pero te prometo que te gustará mucho. Y ahora
besala y poco a poco la vas metiendo en tu boca como si fuese un helado que te
guste mucho.
Pude observar que su cara era de asco al principio, y poco a
poco le iba cogiendo el tranquillo a eso de mamar. Con algunas instrucciones mas
mías consiguió que mi placer fuera increíble. Y tuve que concentrarme seriamente
para no correrme y poder seguir disfrutando de la velada.
Yo- Ahora primita para un momento.
Primita-¿ No lo estoy haciendo bien?
Yo- Ya lo creo que lo haces bien, has aprendido muy rápido y
he disfrutado mucho.
Primita-¿ Pero si aún no has acabado?
Yo- Me lo reservo para lo que te voy a enseñar ahora. Va a
ser toda una mujer para siempre. Vas a perder la virginidad y tendrás un placer
increíble, aunque al principio te molestará un poco pero se te pasa enseguida.
Primita- He sentido que la primera vez duele mucho y que
sangras. Eso me da mucho miedo.
Yo- ¿Acaso no confías en mí? ¿No has disfrutado completamente
conmigo?
Primita- La verdad es que sí.
Yo- Pues te prometo que lo que vas a disfrutar ahora va a ser
mejor que lo anterior. Tumbate aquí y disfruta.
Comencé besándola tiernamente otra vez y acariciando sus
pechos ya abiertamente. Ahora era yo el que quería disfrutar lo máximo. Abrí sus
piernas y me coloque en la entrada y rozaba mi pene para que ella supiera lo que
se le venia encima. Volvía a respirar agitadamente y me decidí a empezar el
avance de la tropa. Primero mi glande se deformaba para ir entrando en aquella
vagina tan estrecha. Ella hacia fuerza como para repelerlo pero no aguantó mucho
y me dejo el camino libre. Poco a poco fui haciendo fuerza para abrir camino
hasta que noté que el glande ya estaba dentro y me dije, ahora es pan comido.
Ella empezaba a soltar pequeños gemidos, una mezcla de placer
y dolor a la vez, yo cada vez entraba más adentro hasta que note como un tope.
Era el momento de la verdad, ahora serás una mujer le dije.
Ella me miró asustada y yo la besé para amortiguar el grito
que pudiese dar y que dio. Una vez toda dentro paré un momento para que respirar
y le sonreí para que tranquilizará, que todo esta bien y le susurré que era toda
una mujer increíblemente hermosa.
Una vez dicho esto empecé el bombeo primero lentamente y se
fue acelerando según mi instinto me dictaba. Estaba nervioso y pensé que no
podía desilusionarla la primera vez, ella debía tener un orgasmo que la hiciera
feliz y lo conseguí con mucho esfuerzo ( después de todo, esa eyaculación
imprevista la principio me facilitó un mayor aguante para la faena gorda).
Primero llegó ella al orgasmo y yo poco después, ya que al
sentir que ya lo había conseguido me excite sobremanera y acabé.
No quise parecer el típico machista que una vez que acaba se
regodea con su placer y se olvida de su compañera y me dediqué un par de minutos
a seguir besándola y susurrarle cosas al oído. La abracé y perdimos la noción
del tiempo hasta que me recuperé y miré el reloj. Sus padres no tardarían mucho
en irse y le dije que se vistiera para que no sospecharan nada.
La besé y le dije que era la mejor alumna del mundo y que
seguro que podría enseñarle mas cosas. (En ese momento en mi cabeza estaba
reventar ese trasero que me volvía loco).
Espero que les guste este relato y me gustaría leer sus
comentarios para animarme para los siguientes y corregir lo que no les guste.
Un saludo
Duke78