Esa tarde ninguno de los amigos de Laura aparecían por la
Web, ella estaba muy excitada, con ellos se masturbaba viéndose por la webcam,
necesitaba a alguien que la consuele, en ese maldito pueblo era imposible
comprar un vibrador. Ella comenzó a dar vueltas por su casa buscando con que
aplacar su calentura, estaba en la cocina cuando abrió la heladera, hasta que la
halló ¡una enorme zanahoria! , si seria lo ideal, la usaría como consolador.
Tomo un pela papas y le comenzó a dar formato, ya tenia la cabeza, era un gran
polla dura, solo faltaba un detalle coloco un preservativo (un condón) sobre
ella, estaba lista para que la penetren.
Laura se recostó en el sillón del living, levanto su pollera,
no tenía puesto nada debajo de ella, hoy se había depilado eso la excitaba mas,
acaricio sus labios, los abrió y empezó a masajear su clítoris, ya estaba
gimiendo – Ahahhhah aaaahhhhhhhhhhhh – tomo su consolador casero y empezó a
introducirlo, ella estaba lubricada pero el tamaño del mismo le producía dolor,
su vagina se dilataba, estaba tan excitada que cada vez lo introducía mas, su
cuerpo estaba vibrando, en sus 17 años de vida nunca había tenido algo tan
grande dentro de su ella.
Estaba en la cima, ya estaba por acabar cuando golpean a su
puerta, Laura se levanta sobresaltada, no podían ser sus padres, ellos volverían
tarde del trabajo, ella con el consolador dentro de su vagina pregunta:
Quien llama
Soy yo Laura tu vecino, escuche unos gritos
No pasa nada don José, estaba realizando unas tareas
Abre, quiero ver si estas bien
Abre la puerta ya que don José siempre la cuida cuando no
están sus padres – No pasa nada – le repite
Bueno estaba intranquilo, me pareció que te quejabas por
algo
No, debe ser la radio, gracias
Laura da un paso para cerrar la puerta y de pronto el
consolador sale de su vagina y cae a sus pies, ella pretende cerrar pero el lo
ve:
Que es eso, que tienes ahí
Nada, nada
A ver niña, si tus padres se enteran de esto
Usted no les contara
Dejadme pasar y conversaremos.
Ella temerosa lo deja pasar y el cierra la puerta.
A ver hace mucho que no veo una muchachita como tu,
quítate la ropa y yo no le contare a tus padres.
Asustada y ante la alternativa que sus padres se enterasen
ella se saca la remera, sus pechos aun están excitados, José los mira extasiado,
los pezones se elevan sobre la aureola, el los acaricia y ellos crecen aun más:
Bueno, veremos en que lugar estaba esto que tengo en mi
mano, sácate esa pollerita
La excitación ha ido superando el susto, se saca la pollera,
José tiene 60 años y ver esa niña de 17 años desnuda le produce una gran
excitación, un bulto se nota en su pantalón, esta teniendo una gran erección, el
comienza a desvestirse y le dice:
Chúpala es toda tuya, pero esta es de verdad
Si pero, si después UD habla yo le diré a mis padres que
me ha violado, que abuso de mi
Toma la polla y comienza a saborearla, masajea sus huevos,
ella esta muy excitada, ya que hace tiempo, que no tiene ninguna relación
verdadera, eso sucedió muy pocas veces cuando tenía un noviecito, y le dice:
don José, vamos a mi cama, allí estaremos cómodos
Entran al cuarto y ella se deja caer en la cama con las
piernas abiertas, el deja el consolador sobre una mesita, esto es mas de lo que
esperaba. Coloca su rostro entre las piernas, con su lengua abre los labios,
penetra la vagina, le levanta la piernas su lengua va camino al ano, el pequeño
agujero se va dilatando, la lengua penetra en el, Laura gime pero con temor, su
culo aun era virgen, el con su experiencia la pone de costado, se pone en
cuchara detrás de ella, su polla entre las nalgas a la entrada de ese preciado
ano y con su mano busca el clítoris, comienza a acariciarlo, Laura comienza a
moverse y sin darse cuenta la polla empieza a introducirse en su ano, el besa su
cuello, su nuca, sus orejas, el movimiento rítmico es mas acelerado, de pronto
la polla entra toda en su ano, siente un gran dolor, grita, el se detiene, ella
le dice:
Sigue, sigue ya me has roto el culo, ahora hazme gozar……
El comienza a moverse, sus manos la acarician, ella gime de
placer:
Mas, mas, muévete masssss, así, ahhhhhhhhhhh, ahhhhhhh,
que delicia, ahhhhhh, siiiiiii, no pare, noooooooo
Ambos estaban muy excitados, ella gozaba con su polla en su
culo, el estiro su brazo y tomo el consolador casero de la mesita, lo puso en la
entrada de la vagina y comenzó a meterlo lentamente, no quería lastimarla jugaba
a la entrada, su polla seguía entrando y saliendo del ano, ella gemía y poco a
poco el consolador ganaba terreno:
Laura gimió y grito como nunca lo había hecho – ya no
puedo más – acabooooooo – y ese gran orgasmo la sacudió.
Si pequeña, acabaaaaa…, que mi polla también acabará para
ti, siiii, hazlo, yaaaaaaa.
El ano se contrajo, apretó la polla de José, estaba sintiendo
el orgasmo que a ella la sacudía, el también se vino, y lleno ese culo de leche.
El saca el consolador y su polla, Laura siente sus agurejos vacíos, de ellos
salen los fluidos. Habían quedado exhaustos, el se levanto, busco su ropa y se
vistió:
Don José al irse cierre la puerta y por supuesto mis
padres nunca se enteraran de esto.
Bueno pero debes prometerme, que algún día lo
repetiremos.
Si, creo que no se ha portado tan mal conmigo, si que me
ha hecho gozar, tirare el consolador, ya no creo necesitarlo.
Por un tiempo, Laura cuando estaba necesitada lo llamaba a
don José, luego se mudaron y no supo mas de el. Aunque siempre lo recuerda, el
se llevo los mejores orgasmos de su adolescencia y ella aprendió y gozo de todas
las posiciones que el le fue enseñando.