En la mañana de hoy Celia me invitó a cenar. La relación laboral entre las
dos no ha sufrido alteraciones desde que tuvieramos nuestro encuentro erótico en
la oficina de Mónica .
Es verdad que con miradas silenciosas y a veces provocativas, parecimos
decirnos algo, pero ella no sale de su rol de secretaria y todo el ambiente en
la empresa es normal. No obstante lo anterior y aunque mi cuerpo se siente
gratamente complacido por lo que ha pasado entre ambas, es mi mente la que
posterga, quizas inutilmente, algunas preguntas que requieren respuesta.
¿ Había existido una relacion intima concreta entre Celia y Mónica? Si esto
era asi , ¿ Como habían logrado ocultarmelo siendo que Mónica vivía conmigo? ¿Es
esta la causa que provocó la ausencia de Mónica o en realidad ellas vivían en
secreto y era yo la desplazada?
Asi las cosas acepte con gusto la invitacion pues en esa cena pensaba
encontrar las respuestas a mis interrogantes. Celia está radiante. Es una mujer
que sabe sacar mucho partido de su fisico naturalmente exótico, y elige su
vestimenta de un modo con el cual logra destacar plenamente los atributos de su
figura. Un vestido absolutamente ceñido a su cuerpo me causa un ligero
estremecimiento porque en forma violenta evoco el momento en que yo había
recorrido cada parte de su cuerpo.
En el restaurante ninguna de las dos, hace nada por disimular la mutua
atracción física y de hecho bebemos nuestro aperitivo tomadas de la mano . El
contacto de su piel ocasiona en mi un placer sereno pero intenso que se
transmite a todo mi cuerpo . Estoy deseando a Celia desde la mañana , cuando me
formuló su invitacion .
Me sucede con ella algo diferente. A Mónica la amo , me siento parte de ella
y quiero que ella vuelva porque es tambien parte mía. Con ella todo es armonía,
casi no hablamos ,sabemos perfectamente lo que desea cada una de nosotras, como
y donde encontrarlo y no es posible para mi concebir una felicidad mas completa
y por eso sé que volverá.-
Con Celia ha sido distinto, ella crea en su entorno una especie de ambiente
atractivo dirigido hacia ella y que resulta dificil resistir una vez que uno lo
ha experimentado. De hecho durante toda esta semana cada vez que entraba en mi
oficina me daban unos deseos locos de abrazarla, su figura me parecía deseable
en cada momento, varias veces debi luchar contra mi deseo de seguirla hasta el
cuarto de baño, y sentía latir mi intimidad cada vez que ella me hablaba, pero
supe reprimir este deseo, porque aparte de unas sonrisas confidentes, Celia no
realizo otra manifestación que diera pie a desencadenar un encuentro.
Ahora, sin embargo, es más que evidente que se ha arreglado para mi. Por lo
demás yo hice otro tanto de modo que en el restaurante , estoy mas que segura
que ella esta ardiendo como yó y la noche esta recien comenzando.
Celia es directa conmigo al decirme que el día en que Mónica desapareció
hacia ya tres semanas que mantenía una relación erotica con ella. En ese momento
recordé que fué Mónica quien me recomendó a Celia como secretaria, pero soy
sincera en decir que jamás sospeché esa de relación entre ellas.
Celia continua contandome que a Mónica la conocía desde el colegio, pero que
habían dejado de ser amigas justamente a partir de un encuentro intimo que
habían tenido en un paseo a la playa en que Mónica se había sentido atraida por
ella pero que no le había resultado agradable y prefirio romper la relación. No
había vuelto a verla hasta el momento en que cinco años después ingresó a la
empresa, donde encontró a Mónica convertida en la mujer sensacional que era. En
ese momento había lamentado profundamente haberla rechazado y se dispuso a
recuperar el tiempo perdido.
Me dijo que Mónica parecía no acordarse de lo sucedido, de modo que ella
había decidido tomar la iniciativa . Como primera medida convirtió a Mónica en
su consejera en materia de ropa íntima ,de modo que diariamente , en el cuarto
de baño o en la oficina de Mónica cuando tenían oportunidad,ella se mostraba en
ropa intima a Mónica y la incitaba a que le mostrara la suya. Que cada vez que
hacían esto Celia se excitaba drasticamente hasta que un día sin soportar la
presión interna se abrazó a Mónica para besarla comprobando que ella respondía
plenamente a sus besos.
Extrañamente, lo que Celia me cuenta no desencadena en mi ninguna ola de
celos sino que una excitacion creciente, de modo que me acerco cuanto puedo y
acaricio con deleite uno de su muslos,lo que no es dificil dada que la pequeña
falda de Celia permite eso y mucho más. Sus palabras me hacen entender
perfectamente que ella se sintiese subyugada por la figura deseable de Mónica y
de alguna forma me hace revivir todo lo que yo había vivio con ella.
Mientras la acaricio,Celia me cuenta que días despues de ese encuentro, ella
le había pedido a Mónica que la acompañara al pequeño cuarto que hace las veces
de bodega de materiales de oficina de la empresa y cuya única llave siempre ha
estado en su poder. Había sido en plena jornada de trabajo , porque nunca se
vieron en otro lugar.
Habían bajado apresuradamente las escaleras tomadas de la mano y una vez
dentro del cuarto se besaron con locura. Toda la pasión que habían acumulado
desde que se besaron en el cuarto de baño parecía querer salir con violencia Se
buscaron desesperadamente bajo las faldas para acariciarse sin recato , sin
miedos y sin pausas, se buscaron sus sexos entrando en la intimidad de los
pequeños calzones , traccionandolos hasta romperlos , y lograron morderse
alternativamente los pechos casi hasta el dolor mientras sus manos presurosas
buscaban los placeres profundos de cada una y no habían tenido reposo hasta que
Celia había sentido en sus dedos los latidos sincrónicos de los orgasmos
repetitivos de Mónica.
El relato de Celia describiendo el comportamiento intimo de Mónica que yo tan
bien conocía , ha hecho estragos en mi vientre . Estoy latiendo en forma
desbocada y siento unos deseos urgentes de ir al cuarto de baño , pero estoy
como adherida a los muslos de Celia que ahora estan separados y en la penumbra
del local puedo acariciar su mata de pelos por sobre sus calzones que estan
generosamente humedos. Ya no hay misterios acerca de lo que ha de seguir .
Pagamos la cuenta y en silencio abandonamos el local tomadas de la mano. Ella
aprieta la mía con fuerza y me lleva hasta su auto, esta claro. Iremos a su
departamento, la noche nos espera.
Celia conduce lentamente. Yo he subido su falda hasta la cintura y beso sus
muslos, embriagada por el perfume que emana de su sexo ardiente. Hemos llegado
al estacionamineto subterraneo casi en penumbras, Celia apaga el motor del
automovil y luego se vuelve hacia mí para abrazarme. La beso como he estado
deseando besarla desde que había comenzado su relato en el restaurante , su
lengua me busca y se hunde en mi boca y locamente se enlaza con la mía
La suavidad de su boca me enloquese, mis manos recorren sus muslos y siento
la necesidad imperiosa de estar sobre ella .de sentir mi cuerpo pesando sobre el
suyo. Celia parece vibrar con mi propia frecuencia pues en ese mismo momento
acciona los asientos y estos se reclinan extendiendo un lecho intimo en el
espacio del coche y ahora si estoy sobre Celia que me recibe separando sus
muslos suaves para sentir la caricia de los míos.
Mis manos se deslizan sobre sus calzones delicados. y mi vientre siente el
palpitar del suyo asi como un reloj sincronizado con el mío y entonces le digo:
-Me gustas , como me gusta Mónica, ardo , como ardo con ella, deseo tenerte,
como la he tenido a ella, quiero entregarme a ti , como me he entregado a ella,
quiero que me poseas como ella me posee, quiero tu sexo , como deseo el de ella,
quiero estar dentro de ti como en su interior y quiero que te hundas en mi para
que te encuentres con ella.
Le digo todas estas cosas, con una pasion deboradora, sintiendo cada
centimetro de su piel aunque estamos aun vestidas y mi vientre comienza a
palpitar sobre ella, y la tension infinita alli en mi centro comienza a
liberarse y siento que un liquido hirviente me abandona , y recuerdo que durante
larga media hora evité ir al baño y ya no puedo evitarlo y mi orina empapa ahora
timidamente mis calzones y luego con mas intensidad y me estoy vaciando en mi y
en Celia, y ella lo siente y me dice.-
-Te estoy sintiendo ... Magda ... te estoy sintiendo y me gusta.
No soy dueña de mi y solamente siento ese rio caliente que me abandona y ese
líquido intimo bañando los muslos de Celia y los mios y toda nuestra ropa intima
esta empapada y las dos llenas de una tibieza incomparable y prohibida que
inunda entero nuestros muslos,nuestros sexos y ya nada nos importa porque hemos
entrado en la intimidad a la cual solamente Mónica había tenido acceso.