UN SUEÑO
No sabría decir si fue real o no, quizás fue un sueño, quizás
realidad. No podría asegurar que fue cierto… no podría… pero es tan real, puedo
recordar, puedo volver a sentir, a oler, simplemente recordando aquello que mi
corazón asegura que paso, pero mi mente niega.
Quizás fue el alcohol que me jugo una mala jugada o quizás
fue realmente ella la que se presento de madrugada en mi cuarto… no lo se. Solo
se que después de la cena pasamos al salón donde ella, su marido y yo charlamos
y bebimos recordando viejos tiempos en los que éramos inseparables,
indestructibles, invencibles. Otros tiempos en los que él y yo habíamos forjado
una amistad que creímos eterna y que el tiempo se encargo de enfriar. Otros
tiempos en los que ella era objeto de deseo para ambos, solo que yo nunca
descubrí mis sentimientos.
Ahora que el tiempo había pasado nos reencontramos, seguro yo
de mi mismo, asegurándome a mi mismo que no pasaba nada, que todo estaba
olvidado, que ya no la deseaba…hasta que la vi.
La desee como el primer dia, su belleza había cambiado ya no
era la veinte añera explosiva de hace una década. Tenía ahora una elegancia y
una sensual mirada además de su esplendida figura con generosos atributos,
labios, pechos, caderas…..
Bebimos como solíamos hacerlo antaño: sin mesura, reímos,
recordamos, añoramos tiempos mejores. Ella reía con esos labios carnosos,
cruzaba las piernas y se recostaba contra el sofá mostrando gran parte de sus
maravillosas piernas, charlamos animadamente y bebimos hasta emborracharnos,
hasta el límite de la conciencia, hasta ese punto en el que todo es posible…..
¿Era posible aquello? Era ella, o era mi imaginación…. No
podía ser real, pero no podía ser mentira. Su cuerpo, su mirada, sus labios, sus
manos acariciándome el pecho, su dedo sobre mi boca pidiéndome silencio, su
boca… su dulce boca acariciando mi piel, bajando hacia mi sexo….lamiéndolo,
besándolo. Su olor, su aroma que aun ahora percibo solo con cerrar los ojos, sus
pechos en mi boca su cuerpo bajo el mío, sus movimientos rítmicos, sus orgasmo
ahogado mordiendo la almohada, mi semen dentro de ella. No podía ser mentira,
paso, me digo a mi mismo.
Ahora meses mas tarde recibo la triste noticia, ambos
fallecieron anoche en un accidente de tráfico.
En el funeral no puedo dejar de pensar si aquello que mi
corazón dice es cierto, si es real, si ella fue mía, aunque fuera solo por una
noche, por unas hora.
Aun hoy no puedo asegurar si fue real o todo fue UN SUEÑO.
Este es mi segundo relato que publico. Se que no es
estrictamente un relato erótico. Perdonadme. Pero trato de que sea más sensual
que pornográfico.