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TODORELATOS » RELATOS » UNA CRIADA MUY PARTICULAR (4)
[ En la guerra y en el amor, todo vale y se comparte. ]
 TODORELATOS.COM Fecha: 04 de Diciembre, 2008.
Fecha: 11-Sep-05 « Anterior | Siguiente » en Transexuales (614 de 1181)

Una criada muy particular (4)

Sadys Maria
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UNA CRIADA MUY PARTICULAR (PARTE 4)

Luego de tener esa noche tan intensa en mi nuevo trabajo, llegamos extenuadas Yurmaris y yo a la casa a dormir. Serian las 7 de la mañana cuando llegamos a casa y descansamos hasta el mediodía. Al despertarme fui directa al baño. Me vi. en el espejo observando a una mujer completamente distinta a la que conocía. El maquillaje estaba desgastado y por mi cabeza pasaron muchos recuerdos y empecé a analizar todo lo que había sucedido ese fin de semana. Sabia por carne propia que la vida de una prostituta no era nada fácil, pero para mi resulto bastante placentera. Sabía que tenía que afrontar un nuevo estilo de vida al que yo no estaba acostumbrada. Analice el pro y el contra de ese nuevo estilo de vida. Mi marido desaparecería de mi vida, cosa que analice muy bien y no me importaba mucho, ya que el se la pasaba mas tiempo afuera que conmigo. Yo creo que ese fue el motivo que mas me impulso a mi cambio de vida, aunque aun no le diría nada, ya que tardaría dos meses en llegar a casa. Por otra parte debía apurarme un poco, ya que tenia que renunciar a mi trabajo, aparte de que tenia que ir a la peluquería ya que tenia cita con la peluquera y esteticista de Yurmaris, y lo mas importante que tenia que ir lo mas pronto posible al cirujano para agrandar mis tetas y quien sabe si se me ocurría hacerme algo mas. Solo había un problema, mi nuevo trabajo era muy absorbente. No lo pensé y llame a Miguel:

-Alo.

-Hola papi es Ana Maria, te llamo para pedirte un permiso.

-Tu sabes que eso usualmente no lo hago.

-Mi amor sabes que tengo que ir a renunciar a mi otro trabajo, aparte de ir a la peluquería y lo del cirujano para mis tetas.

-Por eso no hay problema, tomate hoy el día y mañana vienes en la noche luego de ir al cirujano y acá hablamos, trata de que los exámenes te los hagan mañana mismo para que tengas ya una fecha de tu operación.

-Gracias papi, sabes que lo hago por mi nuevo trabajo junto a ti.

-OK mi amor, nos vemos mañana.

Colgué el teléfono y me dirigí al cuarto de Yurmaris a despertarla. Estaba boca arriba dormida. Me acerque lentamente directamente a su bello miembro, mi cara estaba muy cerca de su miembro mientras con mi mano se lo tocaba con suavidad. Todavía preservaba el olor a sexo intenso. Con la ayuda de mis manos fue despertándose poco a poco ese descomunal miembro. No aguante mas y me lo metí en la boca succionándoselo con deseo y locura. Mi boca se comió todo ese inmenso miembro hasta tocar sus bolas con mis labios. Se lo mamaba como si hubiera tenido tiempo sin hacerlo. Mi cuca se humedecía y Yurmaris se estaba contorneando, síntoma que delataba que se estaba despertando. Me comía con desespero su miembro como loca hasta que sentí como Yurmaris derramaba todo su semen sobre mi boca lo cual saboree y me trague como solamente yo lo se hacer hasta dejarlo completamente limpio. Lo seguía mamando y logre que su pene no se durmiera, mas bien se sentía más grande en mi boca. Deje de mamarlo y acerque mi cara a la suya y nos besamos con furia. Su lengua jugaba con la mía con pasión y yo aproveche acomodar mi concha de forma que tocara su pene. Sabia que a Yurmaris no le gustaba cogerme por la cuca pero yo lo deseaba. Ya que ella me había corrompido yo quería que ella me lo metiera y aproveche el beso tan ardiente que nos dimos para acomodar mi cuca sobre su pene. Como pude lo metí en mi raja y me senté encima de su miembro. Yurmaris aun tenía los ojos cerrados y le dije:

- Mami déjate llevar.

Comencé a moverme como toda una profesional encima de su miembro y me movía para los lados, de arriba a abajo. Mi excitación aumentaba y me movía como una batidora a toda velocidad. Mis gemidos no se hicieron esperar:

- Ummmmmmm siiiiiiiiii rico uffffff.

Al igual que Yurmaris excitada gemía al igual que yo:

- Siiiiiiiiiii ummmmmmmmmmmmm mamiiiiiiiiiiiiii

Al rato sentí de Yurmaris como se venia dentro de mi con una furia impresionante, lo cual me hizo sentir llena y satisfecha.

- Te saliste con la tuya.

- Y que no te gusto. Eso no quiere decir que dejes de ser lo que eres.

- No pero tú sabes como soy.

- Pero no te gusto?

- Claro mi vida. Bueno dejemos eso así y no entremos en detalles. Que hora es?

- Son la 1 de la tarde y no hemos hecho nada. Yo tengo que ir al trabajo a renunciar y no se si ya por la hora da tiempo para la cita de la peluquera, además que tenemos que comer algo y bañarnos. No se que hacer.

- Tranquila chica ve a bañarte mientras preparo el almuerzo, yo hablo con Celina para que te haga la cita mas tarde, no creo que se enrolle, ella es la encargada de la peluquería. Luego me baño yo y te acompaño.

- OK.

Me bañe mientras Yurmaris preparaba el almuerzo, salí del baño y le pedí algo deportivo a Yurmaris para ponerme. No deseaba mezclar mi nueva vida con el antiguo trabajo. Yurmaris me presto un pantalón de Jean a la cadera strecht y una franelilla strecth de color negro. Me dio una panty de hilo color negro y complete mi atuendo con unas sandalias tipo mule negras de tacón bajo. Bastante deportiva y casual. Me senté a almorzar con Yurmaris unas arepas con carne mechada que le quedaron ricas. Al terminar fui a maquillarme con Yurmaris muy ligero. Se me había roto una uña postiza y decidí quitármelas todas y ponerme unas nuevas en la peluquería.

Por otra parte Yurmaris se vistió muy parecido a mí y se maquillo igual de ligero.

- Caramba parecemos hermanas.

- Claro Ana Maria quiero que seas como la hermana que nunca tuve.

- Si te hace eso feliz a mí también me hace feliz.

Me acerque a ella y nos dimos un beso divino. Se nos hacia tarde. Ya eran las tres de la tarde. Agarramos nuestras carteras y nos fuimos a mi trabajo. Ya en el hice las diligencias de mi renuncia. Mi jefe no lo podía creer pero acepto mi renuncia y me dijo que el miércoles en la tarde fuera a buscar mi cheque. Yurmaris había hablado con la peluquera y había dicho que a cualquier hora podría ir. Entonces aprovechamos para comprar algunas cosas más. Nos fuimos a Sabana Grande y nos metimos en la tienda a la cual habíamos ido el otro día. Quería comprar unas cosas mas para mi y para Yurmaris. Vi unas botas plateadas brillantes de tacón de 8 pulgadas y plataforma que me encantaron. También compre unas sandalias de plataforma tacón de 8 pulgadas transparente y de tiras plateadas y negras hasta los tobillos. A Yurmaris le gustaron unas zapatos tipo pump color rojo patente de 8 pulgadas de altura vertiginosos. También compramos unos shorts súper cortos plateados patente con unos sostenes que eran parte del conjunto. También un vestido de látex negro con abertura en los costados, además de un conjunto de cuero consistente en una minifalda de color negro con un top diminuto. En materia de lencería compre un tanga tipo g-string en látex, una panty con abertura en la raja de lycra y encajes, además de un juego en cuero de sadomaso, el panty con abertura en la raja y el sostén con abertura en los pezones. Complete la compra con tres ligueros, uno rojo, uno negro y otro rosado, y además dos pares de medias de malla de cada color. Pague con la tarjeta de crédito y salimos de la tienda. Eran las seis y media de la tarde y Yurmaris me comento:

- Chama yo te enseño donde queda la peluquería y te dejo ahí. Yo tengo que ir a trabajar.

- Tranquila amor yo entiendo. Miguel es muy fastidioso.

- Tú te vas a ganar un peo con Miguel y no te imaginas como los forma.

- No vale, yo hable con el y me dio permiso hasta mañana. Si quieres me das la dirección y yo te llevo a la casa para que te cambies.

- Toma la dirección, y no hace faltas que me lleves a la casa. Ya que estoy cerca del trabajo yo me voy a pie.

- Y que te vas a poner?

- Y tu que crees?. Voy a estrenar. Por cierto Miguel no te había comentado que tenías una habitación allá?

- Si.

- Yo también tengo una. Si quieres dejo la ropa allá para que mañana si se hace tarde no te estreses tanto.

- Esta bien. Eso es seguro?

- Claro que si. Miguel es muy estricto en eso.

- Bueno entonces me despido amor. Bye.

Yurmaris se fue al trabajo y yo fui a Parque Central que era donde estaba la peluquería. Saque efectivo del cajero y llegue al lugar. Me extraño que la peluquería quedara en un apartamento pero así era. Toque el intercomunicador y me abrieron la puerta. Subí por el ascensor y llegue a la puerta. Toque el timbre y cuando se abrió la puerta, apareció ante mi una morenaza hermosísima, cabello rubio muy claro y liso, corto hasta la nuca, y perfectamente maquillada. Llevaba puesto un short de lycra rosado y un top que hacia juego muy diminuto. Sus pechos casi se salían del top y unas sandalias muy bonitas de color rosado.

- Hola tu debes Ana Maria.

- Si mucho gusto.

- Pero pasa yo no como gente.

Me dijo en una voz ronca que sospechaba ya que tipo de mujer era.

- Bueno aquí estoy en tus manos.

- Siéntate. Yurmaris me ha comentado mucho de ti y me dijo que te tratara muy bien. De por si que es lo que puedo hacer por ti.

- Bueno. Para empezar Yurmaris me dijo que tú eras esteticista, así que quisiera saber si tú pones los labios más grandes.

- Claro que si. Aquí se hace todo eso, menos cirugía por supuesto. Inclusive tatuamos y colocamos piercings.

- Eso no lo tengo en mente pero déjame pensarlo, quizás me lo haga hoy, pero no se. Por ahora quisiera que me tatuaras las cejas muy delgaditas y levantadas, así como las tuyas esta bien, además como te iba comentando quiera engrosar mis labios. También que me coloques uñas postizas, mientras mas largas mejor. Con el cabello no se que puedas hacer, dame una idea.

- Bueno amor. Veo que por lo que me pides eres una bella puta o me equivoco. (Mientras pasaba sus manos por mi nuca)

- No te equivocas.

- Entonces que te parece si te corto el cabello como yo lo tengo y te lo aliso, luego te hago una decoloración total y tiño unos mechones rosados y rojos alrededor de tu cabellera. Que te parece la idea?. Te va a quedar divino.

- Me gusta la idea. Por cierto tu nombre es Celina?

- Claro.

- Me pareces muy simpática.

- Claro amor, gracias. Bueno, manos a la obra.

Celina me coloco una bata para proteger mi ropa y comenzó primero por deshacer mis crinejas, luego me aplico la crema alisadora. Mientras tanto comenzó a tatuar las cejas muy delgaditas y levantadas de color negro. Al rato me saco la crema y con el cabello húmedo comenzó a cortarme el cabello hasta la altura de mis hombros, un poco mas corto que eso. Lo seco y luego me aplico el decolorante y me lo dejo por un buen rato. Mientras tanto hablábamos de varias cosas. Comenzó a colocarme botox en los labios para ponerlos mas gruesos y ricos. Se sentía la tirantez en mis labios. Me saco el decolorante y mi cabellera quedo totalmente blanca. No se veía tan mal. Luego me aplico primero los mechones rosados y luego los rojos. Dos gruesos de cada color a cada uno de mis lados hasta llegar a la parte de atrás.  Al terminar me seco nuevamente el cabello. Me vi. en el espejo ya que Celina me tuvo apartada del mismo durante mi transformación y de verme solamente en el espejo mi concha se humedeció. Sin maquillaje parecía toda una puta deseada, imagínense con maquillaje.

- Te gusta?

- Ummmm me encanta. Tienes buena mano.

- Tu crees?

- Claro que si.

- Y eso que todavía no te he tocado bien.

Sus manos que estaban posadas en mi nuca hicieron que acercara su cara a la mía y nos dimos un beso divino.

- Al terminar vamos a disfrutar como locas.

- Ummmmm si.

Comenzó a hacerme la manicura lo cual lo hizo muy bien dejándome las uñas bien bellas, luego saco de un sobre unas postizas que nunca había visto ese tamaño. Eran tan largas que eran curvadas en los extremos. Me las coloco y las pinto de rojo furioso al igual que la de los pies.

- Por fin no te has decido por los piercings?. Con ese look te quedaría uno muy bien en tu clítoris y otro en tu lengua.

- Y eso no duele?

- No vale. Yo echo un poquito de anestesia local en cada área y luego no te molesta más. Más bien da mas placer según me han dicho las que se lo han puesto.

- A ver como son.

- Ya te los traigo.

- OK.

- Mira estos pequeñitos son linguales y estos un poco mas grandes para tu clítoris. Cual te gusta?

- Este pequeñito y redondito esta bien para mi lengua y este tipo aro quedaría bien en mi clítoris. Que crees Celina?

- El lingual esta bien la medida, ahora el del clítoris tendría que ver. Quítate el pantalón.

Sin pena alguna me quite el pantalón y mi panty. Celina acerco su mano a mi concha y la froto y pellizco.

- Ummmmmmmm

- Muchacha veo que eres caliente. Yo diría que tendría que ser un poco más grande como este.

- Bueno amor te dejo en mis manos.

- OK acuéstate en la camilla.

Me acosté en la camilla y Celina primero me coloco el piercing en la lengua. La anestesio y me lo puso. Solo sentí una pinchadita, aplico un cicatrizante y al rato cuando se fueron quitando los efectos de la anestesia solo sentía un objeto raro en mi lengua del cual tendría que acostumbrarme. Después hizo lo mismo con mi clítoris y me puso un piercing un poco más grande. La sensación igual que con la lengua aunque molestaba un poco mas.
Para dar tiempo me maquillo muy putona como tanto me gusta a mí para ver el efecto completo de mi transformación. Luego me llevo a un espejo a cuerpo completo y me dijo:

- He aquí la nueva Ana Maria. Mírate. Que te parece?

- Mami que bella estoy. Me encanta. Y por cierto muy puta y deseada como te gusta.

- Observa tus piercings.

Me acerque al espejo y vi el de mi lengua primero. Se ve fenomenal. Jugué con mi lengua varias veces haciendo movimientos con mi lengua muy sensuales. Luego me aleje un poco y vi el de mi raja. Era un aro relativamente grande y se veía en mi cuca muy bella, tanto que comencé a tocármela, no tardando mucho en mojar mi concha. Me le acerque a Celina y nos dimos unos besos ardientes, mientras ella me tocaba en mi concha cosa que me ponía mas ardiente aun. Me agarro de la mano y me llevo a su cuarto. Ya adentro de su cuarto, siguió tocando todas las partes de mi cuerpo mientras nos besábamos con deseo. Fue tanta la desesperación de Celina que me arranco el top rompiéndomelo, cosa que me excito aun mas. Sus manos tocaban mis tetas con dulzura y desesperación a la vez. Me llevo a la cama y me acosté boca arriba. Comencé a tocar mis tetas y mi concha invitándola al placer. De su mesita de noche Celina agarro un vibrador, lo prendió y me lo dio. Yo lo agarre y comencé a pasármelo por mis tetas. El cosquilleo que me brindaba aquel aparato me hizo gemir;

- Ummmmmmmmmmmm ricooooo siiiiiiiii.

Luego lo subí a mi boca y suavemente me lo metí. La sensación de mi piercing tocando aquel instrumento vibrante me hacia sentir divinamente excitante. Celina saco de la gaveta una cámara digital y comenzó a tomarme fotos. Yo posaba para su cámara como si me fuera a coger. El vibrador en mi boca y tres dedos en mi concha me tenían a mil. Luego Celina comenzó a desnudarse. El vibrador pasó a otro plano. No aguantaba más tanto placer junto y metí por completo aquel vibrador de 18 CMS dentro de mi concha y comencé a pajearme mientras no dejaba de mirar a Celina y mis gemidos se hacían aun más intensos.

- Uffffffff aghhhhhh ricooooo mami.

Ya Celina se había desnudado dejándose solo puesto su tanga de hilo dental negra. Se acerco a mí y se puso en posición de hacer un 69 y me dijo:

- Tengo un regalito para ti.

Con mi mano le saque su tanga y apareció ante mi un pene de aproximadamente unos 14 CMS. Lo comencé a tocar hasta que creció como dos centímetros más y no aguante y me lo metí en la boca completamente. Su tamaño era muy cómodo para el tamaño de mi boca comencé a succionarle primero lentamente y gradualmente fui aumentando la intensidad, mientras ella hacia desastres con su lengua en mi clítoris. Su lengua trabajaba con una rapidez que nunca antes había sentido, lo cual me tenía a millón. La sensación de sentir aquel miembro en mi piercing y su lengua en el otro, en realidad habían multiplicado mi placer, y tanto que explote en un orgasmo que sentí como emanaba mi flujo de la concha como un volcán al tener el orgasmo mas intenso que jamás había experimentado. La cara de Celina estaba toda llena de mis flujos, brillaba como si estuviera mojada. Yo seguía mamando aquel pene como si fuera la chupeta mas rica del mundo y sentí en un momento que su pene se hacia mas grande en mi boca y sentí una explosion de su semen que lleno cada hueco de mi paladar. Celina convulsionaba de placer y yo no dejaba escapar aquel rico miembro de mi boca. Su semen sabía a gloria, tanto que no deje escapar ni una sola gota. Celina por su parte se reincorporo en la mamada que me proliferaba y sentí como su lengua fue dirigiéndose al hueco de mi culo. Su lengua parecía una perforadora, inclusive podría decir que el vibrador no vibraba tan rápido como su lengua que se fundía en mi culo. Volvió a subir la lengua a mi concha pero para dar paso a dos dedos que se metían en mi hueco anal con facilidad, masturbándome por partida doble. Mi culo esta tan dilatado y deseoso de recibir guevo que me voltee y me puse en cuatro con el culo paradito para facilitar la penetración. Celina se coloco detrás mió y dirigió su pene ya rehabilitado completamente en mi agujero de un solo golpe. No me dolió, sino que sentí una punzada intensa de placer.

- Agggghhhhhhh asiii mami, cogeme duro, soy tu perra en celo.

Celina comenzó a bombearme durísimo. La cama brincaba de su sitio de lo duro que me estaba cogiendo. Yo seguía sus movimientos para que el placer fuera aun mayor. Con mi mano tocaba el piercing de mi concha masturbándome para satisfacer aun más mis deseos de sentirme bien cogida.

- Ummmmmmm perra te gusta como te cojo?

- Siiiiiiiiii mami dame duro ummmmmmmm.

- Siiiiiii que rico culo tienes. Divino. Ohhhhhh me vengo ummmmmmm.

Sentí como Celina descargaba su semen en mi culo y lo llenaba todo divinamente y a la vez tuve un orgasmo que me puso a convulsionar. Sentía espasmos eléctricos por todo mi cuerpo que me dejaron agotada. Celina se acostó al lado mió, me abrazo y nos besamos. No paso mucho tiempo, Celina se incorporo de la cama y de una gaveta saco un pene doble extremo. Se acerco a mí y me lo enseño.

- Con esto vamos a gozar como locas.

Nuevamente nos pusimos a hacer un 69 pero esta vez mi lengua se fue a su ojete y comencé a estimularlo hasta dilatarlo, luego dos deditos dentro de su culo que hicieron gemir a Celina. Ya estábamos listas para la acción. Celina se puso en cuatro y yo le metí un extremo del pene, mientras yo me ponía en posición dijo:

- Con esto vas a aprender a controlar los músculos de tu culo, lo mismo podrás hacer con tu vagina amor.

Me puse contraria a ella y con mi mano dirigí el otro extremo al hueco de mi culo e introduje el pene de goma. Que rico se sentía. Celina comenzó a metérmelo como si fuera suyo. Lo metía y sacaba de mi culo. Que placer tan intenso.

- Ves como yo lo tengo apretado. Ahora apriétalo tú y métemelo.

Hice la prueba. Al principio me costo un poco pero con un poco de practica logre hacer lo mismo que Celina. Metía el consolador como si el fuera parte de mi. Me estaba enviciando y comenzamos un mete y saca alternadamente. La excitación de ambas iba en aumento a medida que aumentábamos nuestras embestidas. Sentí el hueco de mi culo tan dilatado que parecía mi cuca y el sonido que emanaba de nuestros huecos y la sensación tan divina que:

- Mi amor vente conmigo, estoy a punto de acabar.

- Siiii mi amor ummmmmmmm voy llegando también.

- Aghhhhhhh siiiiiiiiii ugffffff

- Ricoooooooooo ummmmmmmmmmmmm

Acabamos las dos a la vez. Celina quedo exhausta al igual que yo. Nos recostamos un rato y nos quedamos dormidas abrazadas. La luz del día me despertó. Estaba al lado de Celina y la desperté con un beso.

- Mi amor ya amaneció y me tengo que ir.

- Buenos días mi vida, quédate un rato mas conmigo.

- No puedo mi cielo. tengo cita con el cirujano.

- Como se llama el cirujano?.

- Bernardo.

- Y quien te lo recomendó?.

- Nadie. Lo vi en una revista.

- Que raro que Yurmaris no te comento de la cirujano que nos opero. Es muy buena.

- Es mujer?

- Si. Ella era hombre pero se opero completamente y es toda una mujer hoy día, si quieres la llamo para que te vea. Es excelente. De por si mira mis senos y mi rostro.

- Si veo que ha hecho un buen trabajo. Por cierto que talla de sostén eres?

- 38B, igual que Yurmaris pero ahora las quiero mas grandes. Deberías ponértelas un poco más grandes. 40C te quedarían bien.

- Y no pesan?

- Te acostumbras con el tiempo. Ya a mi no me molestan.

- Bueno amiga, entonces no esperemos mas y llámala mientras me baño. Digo me podrías prestar el baño?

- Lo tuyo es mió mi amor.

- Gracias mi vida.

Deje a Celina llamando a la medico cirujano. Mientras yo me metí en el baño. Lo primero que hice fue verme en el espejo, cosa que me mojo toda de ver en lo puta que me había convertido. Para no perder tiempo me duche y salí del baño envuelta en una toalla.

- Ya llame a la doctora. Tienes cita a la 1 de la tarde. Me da tiempo para arreglarte y acomodarme yo. Acompáñame a la cocina voy a preparar algo de desayunar.

- Me puedes prestar algo de ropa amor?. Recuerda que anoche hiciste desastre mi blusa.

- Ay si disculpa, es que estaba muy excitada. Por eso no te preocupes, yo te presto algo muy lindo. Mientras tanto ponte esto.

Me dio un short diminuto de lycra color rojo y una blusita pegadita de lycra de igual color. Ella se puso una panty de hilo negra y un camisón de seda negra transparente. Ya en la cocina mientras ella preparaba el desayuno, hablamos de varias cosas, entre las cuales resalto de como ella se convirtió en mujer y que también ella se encargaba de peluquear a todas las trabajadoras del Capri y otro lugar mas. Me trajo un álbum de fotos en el cual estaban cada una de ellas desnuditas posando y haciendo el amor con ella. A mi también me había tomado mis respectivas fotos. Ya se para que era. Desayunamos unos huevos revueltos con pan tostado y mermelada de fresa. Al terminar Celina me llevo a secar mi cabello y a maquillarme. Note que luego de secarme el cabello hizo mucho énfasis en el maquillaje. Yo no veía nada ya que no tenía un espejo al frente.

- Por que me maquillas tanto si es de día?

- Y no te gusto el maquillaje de anoche?

- Si, pero tengo una cita con la doctora y no a trabajar.

- Espera, es que te da complejos?

- No, pero de día yo no me maquillo tanto.

- No te maquillabas tanto, mejor dicho. Una prostituta como tu tiene que sentirse orgullosa de lo que es, no importando si es de día o de noche. Tienes que estar lista para la acción. Deja los complejos atrás y el que dirán. Envidiosas aquellas que no pueden hacer lo que una hace.

- Si es verdad. me encanta mi nuevo estilo de vida. Lo es todo para mí. Maquíllame como lo que soy.

Celina hizo mucho énfasis en mis ojos y boca. Al verme en el espejo, me vi más puta que anoche. Los ojos perfectamente delineados de color negro, lentes de contacto azules que me presto, sombra nacarada de color azul intenso y lo fue degradando hasta llegar a color plata, pestañas postizas hyperlargas y bien pobladas. Labios delineados de color negro y pintados de rojo furioso nacarados. Por dentro me sentía un poco nerviosa de tan solo pensar en salir así de día, pero quería ver que se sentía y además liberar mis complejos.

- Gracias amor, me veo divina.

- Por nada, para eso estoy aquí.

- Y por cierto, cuanto te debo por todo lo que me has hecho?

- Barato. 480.000 mil.

- Yo traje efectivo pero no tanto. Cuando salgamos pasamos por el banco y te pago.

- OK. Déjame maquillarme para vestirnos.

- Es mas mi amor te invito a almorzar por todos los favores recibidos.

- Gracias mi vida.

- Solo quiero una cosa que hagas mi amor. Maquíllate igual a mi. Que parezcamos dos hermanitas.

- Esta bien.

Celina se maquillo al igual que yo, quedando divina. Luego fuimos al cuarto a vestirnos. Celina saco para mi un vestido en vinyl blanco brillante ajustado muy corto y sin mangas y unas botas blanco patente de plataforma y tacón 8 pulgadas hasta los muslos. Para ella saco un vestido igual pero de color negro con unas botas iguales pero de color negro y una panty en vinyl tipo tanga de color negro. Celina me dijo:

- Mi amor me puedes hacer un favor.?

- Cual?

- Toma. Méteme estas bolas chinas por mi agujerito. Me gusta sentirme llena cuando salgo. Deberías probarlo pero ahora no ya que vas a la doctora. Luego pruebas para que veas que se siente divino.

- Ummmm. Eres muy cachonda.

- Igual que tu amor.

- Ven. Ponme el culito para metértelas.

Celina empino su culito. Eran siete bolas. Las fui metiendo una por una hasta que deje solo un hilo fuera de su hueco. Cada vez que le metía una bola gemía como una puta. Que cachonda. Luego le puse el tanga y el vestido. Le quedaba muy cortito y divino. Después ella me puso el vestido. Ummmm igual de corto que el de ella. Me puse las botas y Celina hizo lo mismo. Agarramos nuestras carteras y salimos de su casa.

Llamamos el ascensor. Al abrir la puerta había dentro una señora y se nos quedo viendo a las dos con un asco. Yo veía la cara de Celina y me hizo gestos que no le hiciera caso. Ya en el estacionamiento nos metimos en mi carro y fuimos primero al banco. Las miradas de los hombres las sentía detrás de mi, me estaba gustando el morboseo y movía mas exagerado mi culo al caminar, simulando a Celina. Saque un millón de bolívares y fuimos a un restaurante en el tolon. Ya allí la mirada de los comensales y los mesoneros me daba mucho morbo y las de la mujeres era una sensación como entre envidia y rechazo. Comimos filete de mero en salsa tártara con ensalada y dos copas de vino blanco. A Celina le encanto el almuerzo al igual que a mi. Pague la cuenta y fuimos al consultorio de la doctora en la clínica. Llegamos y nos anunciamos. A los diez minutos de estar ahí, la secretaria pidió que entráramos. La doctora saludo con mucho cariño a Celina. Me parecía conocida la doctora. Recordé que la había visto en las fotos tirando con Celina. Es de piel blanca, cabello rubio muy largo y ondulado, senos grandísimos, un culo rico y redondito, buen cuerpo. Muy bella en general. Celina me había comentado que se había quitado el miembro y tenía una vagina muy parecida a la mía. Por fin me la presento.

- Ana te presento a mi doctora Esmeralda.

- Mucho gusto. Celina me comento que quería hacer algunas cositas. Estas en buenas manos. Siéntese y cuénteme.

- OK. Usted ve que tengo muy pocos senos y quiero agrandarlos un poco. Celina me comento que me quedarían buenos talla 40C. Que cree usted. Pesan mucho?

- Lo del peso es cuestión de costumbre. Quítate las botas para pesarte y hablamos.

Me quite las botas y me puse en la balanza. 50 kilos exactos.

- Para colocártelas 40C tendrías que aumentar 7 kilos para que primero tenga tu cuerpo coincidencia con tus senos y lo otro para que puedas aguantar peso. Tú que dices.

- Y no me vería muy gorda?

- Te verías divina amor. Como una vedette. Mira esta foto. A ella se las puse de la talla que quieres y la mande a subir 5 kilos y no se ve gorda. Más bien se ve excelente.

- Si, en realidad se ve bien.

- La operación es muy sencilla, solo que en el post operatorio te tienes que cuidar muy bien para que no agarres ninguna infección. Ese es el secreto. De todas formas, aparte de hacerte un seguimiento, debes seguir mis instrucciones al pie de la letra. Puedes desnudarte un momento?

- OK.

- Bueno. Por lo que te vas a hacer, veo que vas a quedar un poco desbalanceada en la parte de atrás. Te sugiero que te pongas también unas prótesis en los glúteos para que te quede el cuerpo divino.

- Y cuanto sale eso?

- Las dos cosas te las dejo en tres millones y medio. Son prótesis de primera calidad y garantizadas, si no que te diga Celina.

- Bueno. Esta bien. Cuando me puedo operar. Necesito sea cuanto antes. Usted sabe. Me lo exigen en el trabajo.

- Previo a la operación tienes que hacerte unos exámenes para ver en que condiciones estas. Hoy es martes. Si me traes los exámenes mañana mismo y todo sale bien, tengo chance de operarte el viernes. Que dices?.

- Me parece bien. Doctora, una pregunta. Cuanto tiempo más o menos tengo que estar sin trabajar?.

- Para que no tengas problemas. Por lo menos un mes. Mientras mas tiempo, mejor. Déjame darte el recipe para que te hagas los exámenes.

- Hoy mismo voy a hacérmelos, para traérselos mañana.

- Esta bien. Bueno ojala salgan todos los exámenes bien para que tus deseos se cumplan. No necesitas cita para traer los exámenes. Solo ven y me los das.

- OK doctora. Un placer conocerla.

- Igual.

Nos fuimos del consultorio y fui directa a un laboratorio a hacerme los exámenes con urgencia. Se comprometieron en dármelos para mañana.  Deje a Celina en su casa y fui a trabajar, ya que Miguel me había dado solamente permiso hasta hoy.

Pero esto es parte de otro capitulo.

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