UNA CRIADA MUY PARTICULAR (PARTE 4)
Luego de tener esa noche tan intensa en mi nuevo trabajo,
llegamos extenuadas Yurmaris y yo a la casa a dormir. Serian las 7 de la mañana
cuando llegamos a casa y descansamos hasta el mediodía. Al despertarme fui
directa al baño. Me vi. en el espejo observando a una mujer completamente
distinta a la que conocía. El maquillaje estaba desgastado y por mi cabeza
pasaron muchos recuerdos y empecé a analizar todo lo que había sucedido ese fin
de semana. Sabia por carne propia que la vida de una prostituta no era nada
fácil, pero para mi resulto bastante placentera. Sabía que tenía que afrontar un
nuevo estilo de vida al que yo no estaba acostumbrada. Analice el pro y el
contra de ese nuevo estilo de vida. Mi marido desaparecería de mi vida, cosa que
analice muy bien y no me importaba mucho, ya que el se la pasaba mas tiempo
afuera que conmigo. Yo creo que ese fue el motivo que mas me impulso a mi cambio
de vida, aunque aun no le diría nada, ya que tardaría dos meses en llegar a
casa. Por otra parte debía apurarme un poco, ya que tenia que renunciar a mi
trabajo, aparte de que tenia que ir a la peluquería ya que tenia cita con la
peluquera y esteticista de Yurmaris, y lo mas importante que tenia que ir lo mas
pronto posible al cirujano para agrandar mis tetas y quien sabe si se me ocurría
hacerme algo mas. Solo había un problema, mi nuevo trabajo era muy absorbente.
No lo pensé y llame a Miguel:
-Alo.
-Hola papi es Ana Maria, te llamo para pedirte un permiso.
-Tu sabes que eso usualmente no lo hago.
-Mi amor sabes que tengo que ir a renunciar a mi otro
trabajo, aparte de ir a la peluquería y lo del cirujano para mis tetas.
-Por eso no hay problema, tomate hoy el día y mañana vienes
en la noche luego de ir al cirujano y acá hablamos, trata de que los exámenes te
los hagan mañana mismo para que tengas ya una fecha de tu operación.
-Gracias papi, sabes que lo hago por mi nuevo trabajo junto a
ti.
-OK mi amor, nos vemos mañana.
Colgué el teléfono y me dirigí al cuarto de Yurmaris a
despertarla. Estaba boca arriba dormida. Me acerque lentamente directamente a su
bello miembro, mi cara estaba muy cerca de su miembro mientras con mi mano se lo
tocaba con suavidad. Todavía preservaba el olor a sexo intenso. Con la ayuda de
mis manos fue despertándose poco a poco ese descomunal miembro. No aguante mas y
me lo metí en la boca succionándoselo con deseo y locura. Mi boca se comió todo
ese inmenso miembro hasta tocar sus bolas con mis labios. Se lo mamaba como si
hubiera tenido tiempo sin hacerlo. Mi cuca se humedecía y Yurmaris se estaba
contorneando, síntoma que delataba que se estaba despertando. Me comía con
desespero su miembro como loca hasta que sentí como Yurmaris derramaba todo su
semen sobre mi boca lo cual saboree y me trague como solamente yo lo se hacer
hasta dejarlo completamente limpio. Lo seguía mamando y logre que su pene no se
durmiera, mas bien se sentía más grande en mi boca. Deje de mamarlo y acerque mi
cara a la suya y nos besamos con furia. Su lengua jugaba con la mía con pasión y
yo aproveche acomodar mi concha de forma que tocara su pene. Sabia que a
Yurmaris no le gustaba cogerme por la cuca pero yo lo deseaba. Ya que ella me
había corrompido yo quería que ella me lo metiera y aproveche el beso tan
ardiente que nos dimos para acomodar mi cuca sobre su pene. Como pude lo metí en
mi raja y me senté encima de su miembro. Yurmaris aun tenía los ojos cerrados y
le dije:
- Mami déjate llevar.
Comencé a moverme como toda una profesional encima de su
miembro y me movía para los lados, de arriba a abajo. Mi excitación aumentaba y
me movía como una batidora a toda velocidad. Mis gemidos no se hicieron esperar:
- Ummmmmmm siiiiiiiiii rico uffffff.
Al igual que Yurmaris excitada gemía al igual que yo:
- Siiiiiiiiiii ummmmmmmmmmmmm mamiiiiiiiiiiiiii
Al rato sentí de Yurmaris como se venia dentro de mi con una
furia impresionante, lo cual me hizo sentir llena y satisfecha.
- Te saliste con la tuya.
- Y que no te gusto. Eso no quiere decir que dejes de ser lo
que eres.
- No pero tú sabes como soy.
- Pero no te gusto?
- Claro mi vida. Bueno dejemos eso así y no entremos en
detalles. Que hora es?
- Son la 1 de la tarde y no hemos hecho nada. Yo tengo que ir
al trabajo a renunciar y no se si ya por la hora da tiempo para la cita de la
peluquera, además que tenemos que comer algo y bañarnos. No se que hacer.
- Tranquila chica ve a bañarte mientras preparo el almuerzo,
yo hablo con Celina para que te haga la cita mas tarde, no creo que se enrolle,
ella es la encargada de la peluquería. Luego me baño yo y te acompaño.
- OK.
Me bañe mientras Yurmaris preparaba el almuerzo, salí del
baño y le pedí algo deportivo a Yurmaris para ponerme. No deseaba mezclar mi
nueva vida con el antiguo trabajo. Yurmaris me presto un pantalón de Jean a la
cadera strecht y una franelilla strecth de color negro. Me dio una panty de hilo
color negro y complete mi atuendo con unas sandalias tipo mule negras de tacón
bajo. Bastante deportiva y casual. Me senté a almorzar con Yurmaris unas arepas
con carne mechada que le quedaron ricas. Al terminar fui a maquillarme con
Yurmaris muy ligero. Se me había roto una uña postiza y decidí quitármelas todas
y ponerme unas nuevas en la peluquería.
Por otra parte Yurmaris se vistió muy parecido a mí y se
maquillo igual de ligero.
- Caramba parecemos hermanas.
- Claro Ana Maria quiero que seas como la hermana que nunca
tuve.
- Si te hace eso feliz a mí también me hace feliz.
Me acerque a ella y nos dimos un beso divino. Se nos hacia
tarde. Ya eran las tres de la tarde. Agarramos nuestras carteras y nos fuimos a
mi trabajo. Ya en el hice las diligencias de mi renuncia. Mi jefe no lo podía
creer pero acepto mi renuncia y me dijo que el miércoles en la tarde fuera a
buscar mi cheque. Yurmaris había hablado con la peluquera y había dicho que a
cualquier hora podría ir. Entonces aprovechamos para comprar algunas cosas más.
Nos fuimos a Sabana Grande y nos metimos en la tienda a la cual habíamos ido el
otro día. Quería comprar unas cosas mas para mi y para Yurmaris. Vi unas botas
plateadas brillantes de tacón de 8 pulgadas y plataforma que me encantaron.
También compre unas sandalias de plataforma tacón de 8 pulgadas transparente y
de tiras plateadas y negras hasta los tobillos. A Yurmaris le gustaron unas
zapatos tipo pump color rojo patente de 8 pulgadas de altura vertiginosos.
También compramos unos shorts súper cortos plateados patente con unos sostenes
que eran parte del conjunto. También un vestido de látex negro con abertura en
los costados, además de un conjunto de cuero consistente en una minifalda de
color negro con un top diminuto. En materia de lencería compre un tanga tipo
g-string en látex, una panty con abertura en la raja de lycra y encajes, además
de un juego en cuero de sadomaso, el panty con abertura en la raja y el sostén
con abertura en los pezones. Complete la compra con tres ligueros, uno rojo, uno
negro y otro rosado, y además dos pares de medias de malla de cada color. Pague
con la tarjeta de crédito y salimos de la tienda. Eran las seis y media de la
tarde y Yurmaris me comento:
- Chama yo te enseño donde queda la peluquería y te dejo ahí.
Yo tengo que ir a trabajar.
- Tranquila amor yo entiendo. Miguel es muy fastidioso.
- Tú te vas a ganar un peo con Miguel y no te imaginas como
los forma.
- No vale, yo hable con el y me dio permiso hasta mañana. Si
quieres me das la dirección y yo te llevo a la casa para que te cambies.
- Toma la dirección, y no hace faltas que me lleves a la
casa. Ya que estoy cerca del trabajo yo me voy a pie.
- Y que te vas a poner?
- Y tu que crees?. Voy a estrenar. Por cierto Miguel no te
había comentado que tenías una habitación allá?
- Si.
- Yo también tengo una. Si quieres dejo la ropa allá para que
mañana si se hace tarde no te estreses tanto.
- Esta bien. Eso es seguro?
- Claro que si. Miguel es muy estricto en eso.
- Bueno entonces me despido amor. Bye.
Yurmaris se fue al trabajo y yo fui a Parque Central que era
donde estaba la peluquería. Saque efectivo del cajero y llegue al lugar. Me
extraño que la peluquería quedara en un apartamento pero así era. Toque el
intercomunicador y me abrieron la puerta. Subí por el ascensor y llegue a la
puerta. Toque el timbre y cuando se abrió la puerta, apareció ante mi una
morenaza hermosísima, cabello rubio muy claro y liso, corto hasta la nuca, y
perfectamente maquillada. Llevaba puesto un short de lycra rosado y un top que
hacia juego muy diminuto. Sus pechos casi se salían del top y unas sandalias muy
bonitas de color rosado.
- Hola tu debes Ana Maria.
- Si mucho gusto.
- Pero pasa yo no como gente.
Me dijo en una voz ronca que sospechaba ya que tipo de mujer
era.
- Bueno aquí estoy en tus manos.
- Siéntate. Yurmaris me ha comentado mucho de ti y me dijo
que te tratara muy bien. De por si que es lo que puedo hacer por ti.
- Bueno. Para empezar Yurmaris me dijo que tú eras
esteticista, así que quisiera saber si tú pones los labios más grandes.
- Claro que si. Aquí se hace todo eso, menos cirugía por
supuesto. Inclusive tatuamos y colocamos piercings.
- Eso no lo tengo en mente pero déjame pensarlo, quizás me lo
haga hoy, pero no se. Por ahora quisiera que me tatuaras las cejas muy
delgaditas y levantadas, así como las tuyas esta bien, además como te iba
comentando quiera engrosar mis labios. También que me coloques uñas postizas,
mientras mas largas mejor. Con el cabello no se que puedas hacer, dame una idea.
- Bueno amor. Veo que por lo que me pides eres una bella puta
o me equivoco. (Mientras pasaba sus manos por mi nuca)
- No te equivocas.
- Entonces que te parece si te corto el cabello como yo lo
tengo y te lo aliso, luego te hago una decoloración total y tiño unos mechones
rosados y rojos alrededor de tu cabellera. Que te parece la idea?. Te va a
quedar divino.
- Me gusta la idea. Por cierto tu nombre es Celina?
- Claro.
- Me pareces muy simpática.
- Claro amor, gracias. Bueno, manos a la obra.
Celina me coloco una bata para proteger mi ropa y comenzó
primero por deshacer mis crinejas, luego me aplico la crema alisadora. Mientras
tanto comenzó a tatuar las cejas muy delgaditas y levantadas de color negro. Al
rato me saco la crema y con el cabello húmedo comenzó a cortarme el cabello
hasta la altura de mis hombros, un poco mas corto que eso. Lo seco y luego me
aplico el decolorante y me lo dejo por un buen rato. Mientras tanto hablábamos
de varias cosas. Comenzó a colocarme botox en los labios para ponerlos mas
gruesos y ricos. Se sentía la tirantez en mis labios. Me saco el decolorante y
mi cabellera quedo totalmente blanca. No se veía tan mal. Luego me aplico
primero los mechones rosados y luego los rojos. Dos gruesos de cada color a cada
uno de mis lados hasta llegar a la parte de atrás. Al terminar me seco
nuevamente el cabello. Me vi. en el espejo ya que Celina me tuvo apartada del
mismo durante mi transformación y de verme solamente en el espejo mi concha se
humedeció. Sin maquillaje parecía toda una puta deseada, imagínense con
maquillaje.
- Te gusta?
- Ummmm me encanta. Tienes buena mano.
- Tu crees?
- Claro que si.
- Y eso que todavía no te he tocado bien.
Sus manos que estaban posadas en mi nuca hicieron que
acercara su cara a la mía y nos dimos un beso divino.
- Al terminar vamos a disfrutar como locas.
- Ummmmm si.
Comenzó a hacerme la manicura lo cual lo hizo muy bien
dejándome las uñas bien bellas, luego saco de un sobre unas postizas que nunca
había visto ese tamaño. Eran tan largas que eran curvadas en los extremos. Me
las coloco y las pinto de rojo furioso al igual que la de los pies.
- Por fin no te has decido por los piercings?. Con ese look
te quedaría uno muy bien en tu clítoris y otro en tu lengua.
- Y eso no duele?
- No vale. Yo echo un poquito de anestesia local en cada área
y luego no te molesta más. Más bien da mas placer según me han dicho las que se
lo han puesto.
- A ver como son.
- Ya te los traigo.
- OK.
- Mira estos pequeñitos son linguales y estos un poco mas
grandes para tu clítoris. Cual te gusta?
- Este pequeñito y redondito esta bien para mi lengua y este
tipo aro quedaría bien en mi clítoris. Que crees Celina?
- El lingual esta bien la medida, ahora el del clítoris
tendría que ver. Quítate el pantalón.
Sin pena alguna me quite el pantalón y mi panty. Celina
acerco su mano a mi concha y la froto y pellizco.
- Ummmmmmmm
- Muchacha veo que eres caliente. Yo diría que tendría que
ser un poco más grande como este.
- Bueno amor te dejo en mis manos.
- OK acuéstate en la camilla.
Me acosté en la camilla y Celina primero me coloco el
piercing en la lengua. La anestesio y me lo puso. Solo sentí una pinchadita,
aplico un cicatrizante y al rato cuando se fueron quitando los efectos de la
anestesia solo sentía un objeto raro en mi lengua del cual tendría que
acostumbrarme. Después hizo lo mismo con mi clítoris y me puso un piercing un
poco más grande. La sensación igual que con la lengua aunque molestaba un poco
mas.
Para dar tiempo me maquillo muy putona como tanto me gusta a mí para ver el
efecto completo de mi transformación. Luego me llevo a un espejo a cuerpo
completo y me dijo:
- He aquí la nueva Ana Maria. Mírate. Que te parece?
- Mami que bella estoy. Me encanta. Y por cierto muy puta y
deseada como te gusta.
- Observa tus piercings.
Me acerque al espejo y vi el de mi lengua primero. Se ve
fenomenal. Jugué con mi lengua varias veces haciendo movimientos con mi lengua
muy sensuales. Luego me aleje un poco y vi el de mi raja. Era un aro
relativamente grande y se veía en mi cuca muy bella, tanto que comencé a
tocármela, no tardando mucho en mojar mi concha. Me le acerque a Celina y nos
dimos unos besos ardientes, mientras ella me tocaba en mi concha cosa que me
ponía mas ardiente aun. Me agarro de la mano y me llevo a su cuarto. Ya adentro
de su cuarto, siguió tocando todas las partes de mi cuerpo mientras nos
besábamos con deseo. Fue tanta la desesperación de Celina que me arranco el top
rompiéndomelo, cosa que me excito aun mas. Sus manos tocaban mis tetas con
dulzura y desesperación a la vez. Me llevo a la cama y me acosté boca arriba.
Comencé a tocar mis tetas y mi concha invitándola al placer. De su mesita de
noche Celina agarro un vibrador, lo prendió y me lo dio. Yo lo agarre y comencé
a pasármelo por mis tetas. El cosquilleo que me brindaba aquel aparato me hizo
gemir;
- Ummmmmmmmmmmm ricooooo siiiiiiiii.
Luego lo subí a mi boca y suavemente me lo metí. La sensación
de mi piercing tocando aquel instrumento vibrante me hacia sentir divinamente
excitante. Celina saco de la gaveta una cámara digital y comenzó a tomarme
fotos. Yo posaba para su cámara como si me fuera a coger. El vibrador en mi boca
y tres dedos en mi concha me tenían a mil. Luego Celina comenzó a desnudarse. El
vibrador pasó a otro plano. No aguantaba más tanto placer junto y metí por
completo aquel vibrador de 18 CMS dentro de mi concha y comencé a pajearme
mientras no dejaba de mirar a Celina y mis gemidos se hacían aun más intensos.
- Uffffffff aghhhhhh ricooooo mami.
Ya Celina se había desnudado dejándose solo puesto su tanga
de hilo dental negra. Se acerco a mí y se puso en posición de hacer un 69 y me
dijo:
- Tengo un regalito para ti.
Con mi mano le saque su tanga y apareció ante mi un pene de
aproximadamente unos 14 CMS. Lo comencé a tocar hasta que creció como dos
centímetros más y no aguante y me lo metí en la boca completamente. Su tamaño
era muy cómodo para el tamaño de mi boca comencé a succionarle primero
lentamente y gradualmente fui aumentando la intensidad, mientras ella hacia
desastres con su lengua en mi clítoris. Su lengua trabajaba con una rapidez que
nunca antes había sentido, lo cual me tenía a millón. La sensación de sentir
aquel miembro en mi piercing y su lengua en el otro, en realidad habían
multiplicado mi placer, y tanto que explote en un orgasmo que sentí como emanaba
mi flujo de la concha como un volcán al tener el orgasmo mas intenso que jamás
había experimentado. La cara de Celina estaba toda llena de mis flujos, brillaba
como si estuviera mojada. Yo seguía mamando aquel pene como si fuera la chupeta
mas rica del mundo y sentí en un momento que su pene se hacia mas grande en mi
boca y sentí una explosion de su semen que lleno cada hueco de mi paladar.
Celina convulsionaba de placer y yo no dejaba escapar aquel rico miembro de mi
boca. Su semen sabía a gloria, tanto que no deje escapar ni una sola gota.
Celina por su parte se reincorporo en la mamada que me proliferaba y sentí como
su lengua fue dirigiéndose al hueco de mi culo. Su lengua parecía una
perforadora, inclusive podría decir que el vibrador no vibraba tan rápido como
su lengua que se fundía en mi culo. Volvió a subir la lengua a mi concha pero
para dar paso a dos dedos que se metían en mi hueco anal con facilidad,
masturbándome por partida doble. Mi culo esta tan dilatado y deseoso de recibir
guevo que me voltee y me puse en cuatro con el culo paradito para facilitar la
penetración. Celina se coloco detrás mió y dirigió su pene ya rehabilitado
completamente en mi agujero de un solo golpe. No me dolió, sino que sentí una
punzada intensa de placer.
- Agggghhhhhhh asiii mami, cogeme duro, soy tu perra en celo.
Celina comenzó a bombearme durísimo. La cama brincaba de su
sitio de lo duro que me estaba cogiendo. Yo seguía sus movimientos para que el
placer fuera aun mayor. Con mi mano tocaba el piercing de mi concha
masturbándome para satisfacer aun más mis deseos de sentirme bien cogida.
- Ummmmmmm perra te gusta como te cojo?
- Siiiiiiiiii mami dame duro ummmmmmmm.
- Siiiiiii que rico culo tienes. Divino. Ohhhhhh me vengo
ummmmmmm.
Sentí como Celina descargaba su semen en mi culo y lo llenaba
todo divinamente y a la vez tuve un orgasmo que me puso a convulsionar. Sentía
espasmos eléctricos por todo mi cuerpo que me dejaron agotada. Celina se acostó
al lado mió, me abrazo y nos besamos. No paso mucho tiempo, Celina se incorporo
de la cama y de una gaveta saco un pene doble extremo. Se acerco a mí y me lo
enseño.
- Con esto vamos a gozar como locas.
Nuevamente nos pusimos a hacer un 69 pero esta vez mi lengua
se fue a su ojete y comencé a estimularlo hasta dilatarlo, luego dos deditos
dentro de su culo que hicieron gemir a Celina. Ya estábamos listas para la
acción. Celina se puso en cuatro y yo le metí un extremo del pene, mientras yo
me ponía en posición dijo:
- Con esto vas a aprender a controlar los músculos de tu
culo, lo mismo podrás hacer con tu vagina amor.
Me puse contraria a ella y con mi mano dirigí el otro extremo
al hueco de mi culo e introduje el pene de goma. Que rico se sentía. Celina
comenzó a metérmelo como si fuera suyo. Lo metía y sacaba de mi culo. Que placer
tan intenso.
- Ves como yo lo tengo apretado. Ahora apriétalo tú y
métemelo.
Hice la prueba. Al principio me costo un poco pero con un
poco de practica logre hacer lo mismo que Celina. Metía el consolador como si el
fuera parte de mi. Me estaba enviciando y comenzamos un mete y saca
alternadamente. La excitación de ambas iba en aumento a medida que aumentábamos
nuestras embestidas. Sentí el hueco de mi culo tan dilatado que parecía mi cuca
y el sonido que emanaba de nuestros huecos y la sensación tan divina que:
- Mi amor vente conmigo, estoy a punto de acabar.
- Siiii mi amor ummmmmmmm voy llegando también.
- Aghhhhhhh siiiiiiiiii ugffffff
- Ricoooooooooo ummmmmmmmmmmmm
Acabamos las dos a la vez. Celina quedo exhausta al igual que
yo. Nos recostamos un rato y nos quedamos dormidas abrazadas. La luz del día me
despertó. Estaba al lado de Celina y la desperté con un beso.
- Mi amor ya amaneció y me tengo que ir.
- Buenos días mi vida, quédate un rato mas conmigo.
- No puedo mi cielo. tengo cita con el cirujano.
- Como se llama el cirujano?.
- Bernardo.
- Y quien te lo recomendó?.
- Nadie. Lo vi en una revista.
- Que raro que Yurmaris no te comento de la cirujano que nos
opero. Es muy buena.
- Es mujer?
- Si. Ella era hombre pero se opero completamente y es toda
una mujer hoy día, si quieres la llamo para que te vea. Es excelente. De por si
mira mis senos y mi rostro.
- Si veo que ha hecho un buen trabajo. Por cierto que talla
de sostén eres?
- 38B, igual que Yurmaris pero ahora las quiero mas grandes.
Deberías ponértelas un poco más grandes. 40C te quedarían bien.
- Y no pesan?
- Te acostumbras con el tiempo. Ya a mi no me molestan.
- Bueno amiga, entonces no esperemos mas y llámala mientras
me baño. Digo me podrías prestar el baño?
- Lo tuyo es mió mi amor.
- Gracias mi vida.
Deje a Celina llamando a la medico cirujano. Mientras yo me
metí en el baño. Lo primero que hice fue verme en el espejo, cosa que me mojo
toda de ver en lo puta que me había convertido. Para no perder tiempo me duche y
salí del baño envuelta en una toalla.
- Ya llame a la doctora. Tienes cita a la 1 de la tarde. Me
da tiempo para arreglarte y acomodarme yo. Acompáñame a la cocina voy a preparar
algo de desayunar.
- Me puedes prestar algo de ropa amor?. Recuerda que anoche
hiciste desastre mi blusa.
- Ay si disculpa, es que estaba muy excitada. Por eso no te
preocupes, yo te presto algo muy lindo. Mientras tanto ponte esto.
Me dio un short diminuto de lycra color rojo y una blusita
pegadita de lycra de igual color. Ella se puso una panty de hilo negra y un
camisón de seda negra transparente. Ya en la cocina mientras ella preparaba el
desayuno, hablamos de varias cosas, entre las cuales resalto de como ella se
convirtió en mujer y que también ella se encargaba de peluquear a todas las
trabajadoras del Capri y otro lugar mas. Me trajo un álbum de fotos en el cual
estaban cada una de ellas desnuditas posando y haciendo el amor con ella. A mi
también me había tomado mis respectivas fotos. Ya se para que era. Desayunamos
unos huevos revueltos con pan tostado y mermelada de fresa. Al terminar Celina
me llevo a secar mi cabello y a maquillarme. Note que luego de secarme el
cabello hizo mucho énfasis en el maquillaje. Yo no veía nada ya que no tenía un
espejo al frente.
- Por que me maquillas tanto si es de día?
- Y no te gusto el maquillaje de anoche?
- Si, pero tengo una cita con la doctora y no a trabajar.
- Espera, es que te da complejos?
- No, pero de día yo no me maquillo tanto.
- No te maquillabas tanto, mejor dicho. Una prostituta como
tu tiene que sentirse orgullosa de lo que es, no importando si es de día o de
noche. Tienes que estar lista para la acción. Deja los complejos atrás y el que
dirán. Envidiosas aquellas que no pueden hacer lo que una hace.
- Si es verdad. me encanta mi nuevo estilo de vida. Lo es
todo para mí. Maquíllame como lo que soy.
Celina hizo mucho énfasis en mis ojos y boca. Al verme en el
espejo, me vi más puta que anoche. Los ojos perfectamente delineados de color
negro, lentes de contacto azules que me presto, sombra nacarada de color azul
intenso y lo fue degradando hasta llegar a color plata, pestañas postizas
hyperlargas y bien pobladas. Labios delineados de color negro y pintados de rojo
furioso nacarados. Por dentro me sentía un poco nerviosa de tan solo pensar en
salir así de día, pero quería ver que se sentía y además liberar mis complejos.
- Gracias amor, me veo divina.
- Por nada, para eso estoy aquí.
- Y por cierto, cuanto te debo por todo lo que me has hecho?
- Barato. 480.000 mil.
- Yo traje efectivo pero no tanto. Cuando salgamos pasamos
por el banco y te pago.
- OK. Déjame maquillarme para vestirnos.
- Es mas mi amor te invito a almorzar por todos los favores
recibidos.
- Gracias mi vida.
- Solo quiero una cosa que hagas mi amor. Maquíllate igual a
mi. Que parezcamos dos hermanitas.
- Esta bien.
Celina se maquillo al igual que yo, quedando divina. Luego
fuimos al cuarto a vestirnos. Celina saco para mi un vestido en vinyl blanco
brillante ajustado muy corto y sin mangas y unas botas blanco patente de
plataforma y tacón 8 pulgadas hasta los muslos. Para ella saco un vestido igual
pero de color negro con unas botas iguales pero de color negro y una panty en
vinyl tipo tanga de color negro. Celina me dijo:
- Mi amor me puedes hacer un favor.?
- Cual?
- Toma. Méteme estas bolas chinas por mi agujerito. Me gusta
sentirme llena cuando salgo. Deberías probarlo pero ahora no ya que vas a la
doctora. Luego pruebas para que veas que se siente divino.
- Ummmm. Eres muy cachonda.
- Igual que tu amor.
- Ven. Ponme el culito para metértelas.
Celina empino su culito. Eran siete bolas. Las fui metiendo
una por una hasta que deje solo un hilo fuera de su hueco. Cada vez que le metía
una bola gemía como una puta. Que cachonda. Luego le puse el tanga y el vestido.
Le quedaba muy cortito y divino. Después ella me puso el vestido. Ummmm igual de
corto que el de ella. Me puse las botas y Celina hizo lo mismo. Agarramos
nuestras carteras y salimos de su casa.
Llamamos el ascensor. Al abrir la puerta había dentro una
señora y se nos quedo viendo a las dos con un asco. Yo veía la cara de Celina y
me hizo gestos que no le hiciera caso. Ya en el estacionamiento nos metimos en
mi carro y fuimos primero al banco. Las miradas de los hombres las sentía detrás
de mi, me estaba gustando el morboseo y movía mas exagerado mi culo al caminar,
simulando a Celina. Saque un millón de bolívares y fuimos a un restaurante en el
tolon. Ya allí la mirada de los comensales y los mesoneros me daba mucho morbo y
las de la mujeres era una sensación como entre envidia y rechazo. Comimos filete
de mero en salsa tártara con ensalada y dos copas de vino blanco. A Celina le
encanto el almuerzo al igual que a mi. Pague la cuenta y fuimos al consultorio
de la doctora en la clínica. Llegamos y nos anunciamos. A los diez minutos de
estar ahí, la secretaria pidió que entráramos. La doctora saludo con mucho
cariño a Celina. Me parecía conocida la doctora. Recordé que la había visto en
las fotos tirando con Celina. Es de piel blanca, cabello rubio muy largo y
ondulado, senos grandísimos, un culo rico y redondito, buen cuerpo. Muy bella en
general. Celina me había comentado que se había quitado el miembro y tenía una
vagina muy parecida a la mía. Por fin me la presento.
- Ana te presento a mi doctora Esmeralda.
- Mucho gusto. Celina me comento que quería hacer algunas
cositas. Estas en buenas manos. Siéntese y cuénteme.
- OK. Usted ve que tengo muy pocos senos y quiero agrandarlos
un poco. Celina me comento que me quedarían buenos talla 40C. Que cree usted.
Pesan mucho?
- Lo del peso es cuestión de costumbre. Quítate las botas
para pesarte y hablamos.
Me quite las botas y me puse en la balanza. 50 kilos exactos.
- Para colocártelas 40C tendrías que aumentar 7 kilos para
que primero tenga tu cuerpo coincidencia con tus senos y lo otro para que puedas
aguantar peso. Tú que dices.
- Y no me vería muy gorda?
- Te verías divina amor. Como una vedette. Mira esta foto. A
ella se las puse de la talla que quieres y la mande a subir 5 kilos y no se ve
gorda. Más bien se ve excelente.
- Si, en realidad se ve bien.
- La operación es muy sencilla, solo que en el post
operatorio te tienes que cuidar muy bien para que no agarres ninguna infección.
Ese es el secreto. De todas formas, aparte de hacerte un seguimiento, debes
seguir mis instrucciones al pie de la letra. Puedes desnudarte un momento?
- OK.
- Bueno. Por lo que te vas a hacer, veo que vas a quedar un
poco desbalanceada en la parte de atrás. Te sugiero que te pongas también unas
prótesis en los glúteos para que te quede el cuerpo divino.
- Y cuanto sale eso?
- Las dos cosas te las dejo en tres millones y medio. Son
prótesis de primera calidad y garantizadas, si no que te diga Celina.
- Bueno. Esta bien. Cuando me puedo operar. Necesito sea
cuanto antes. Usted sabe. Me lo exigen en el trabajo.
- Previo a la operación tienes que hacerte unos exámenes para
ver en que condiciones estas. Hoy es martes. Si me traes los exámenes mañana
mismo y todo sale bien, tengo chance de operarte el viernes. Que dices?.
- Me parece bien. Doctora, una pregunta. Cuanto tiempo más o
menos tengo que estar sin trabajar?.
- Para que no tengas problemas. Por lo menos un mes. Mientras
mas tiempo, mejor. Déjame darte el recipe para que te hagas los exámenes.
- Hoy mismo voy a hacérmelos, para traérselos mañana.
- Esta bien. Bueno ojala salgan todos los exámenes bien para
que tus deseos se cumplan. No necesitas cita para traer los exámenes. Solo ven y
me los das.
- OK doctora. Un placer conocerla.
- Igual.
Nos fuimos del consultorio y fui directa a un laboratorio a
hacerme los exámenes con urgencia. Se comprometieron en dármelos para mañana.
Deje a Celina en su casa y fui a trabajar, ya que Miguel me había dado solamente
permiso hasta hoy.
Pero esto es parte de otro capitulo.