Ángela.
Queridos amigos mi nombre es Daniela, y lo que voy a
contarles es una historia verdadera que le sucedió y continua sucediendo a mi
amiga y vecina Ángela.
Este relato es una recopilación de los mensajes enviados por
ella a su amiga Mercedes
Comienzo describiendo a mi amiga Ángela ella tiene ahora 34
años de edad, tiene la piel blanca y el cabello muy negro lacio y brilloso, mide
1.68 m, de altura, luce muy delgada pero es porque una buena parte de su cuerpo
lo forman sus hermosa, esbeltas y larguísimas piernas y por que sus pequeños y
redondos senos, apenas abultan su ropa, pese a su apariencia esbelta, tiene muy
buen trasero pues es muy Atlética y practica todo tipo de deportes especialmente
raquetball.
La historia comienza describiendo lo sucedido en un viaje que
ella realizó con su padre a la Argentina hace ya unos seis años:
Querida Mercedes:
Como tu sabes mi papá y yo realizamos un viaje por carretera
a la Argentina, en el mismo algo inimaginable me sucedió y necesito contárselo a
alguien, pues pienso que si no lo hago puede explotar de forma incontrolable, te
escogí a ti debido a que eres la persona en que más confío.
Viajamos a la Argentina para conseguir material para la
metalmecánica de mi padre, en la que actualmente, la primera parte del viaje fue
muy tranquila, cuando llegamos al nuestro destino comenzamos a buscar a algún
distribuidor, preguntando supimos de uno que ofrecía buenos precios y que en ese
momento se encontraba de viaje en una ciudad próxima a la que nos encontrábamos
por lo que viajamos a la misma para tener una entrevista con el.
Cuando llegamos a la ciudad donde estaba el distribuidor nos
alojamos en un pequeño hotel en un cuarto con dos camas, pues no
teníamos mucho, luego de instalados nos dirigimos a una feria de hierros donde
encontraríamos al distribuidor, el verano ya estaba en pleno y hacia muchísima
calor por lo que me vestí con una falda corta y una blusa, cuando llegamos a la
feria no tardamos en dar con el susodicho distribuidor, el era un viejo de unos
50 años, gordo y bastante más bajo que yo, cuando lo saludé su mano estaba
empapada en sudor y muy sucia esto me provocó repulsión pero por el bien del
negocio disimule mi disgusto, desde el momento en que llegamos el tipo no dejo
de mirarme, escudriñando mi cuerpo de arriba abajo, aun cuando se adentraron en
el deposito mientras conversaban y revisaban el material a la venta.
Luego de un tiempo de conversación y debido a que él parecía
algo apurado acordaron encontrarse al día siguiente en el hotel en el que él
estaba alojado al despedirse de mí me dijo en el hotel tenemos piscina cuando
venga asegúrese de traer su traje de baño, le respondí que si y me aproxime a la
salida.
Luego nos retiramos a nuestro hotel pero en el camino le hago
notar a mi padre, que no había llevado un traje de baño, él me dijo entonces,
vamos al mercado y lo compramos allí, cerca del hotel queda un pequeño mercado
donde buscamos el traje, yo quería uno de una sola pieza pues ya me conoces soy
muy tímida pero mi padre casi me obligó comprar uno de dos piezas diciéndome que
hacia mucho calor y que yo tenia muy bonito cuerpo y que no me avergonzara del
mismo, no pude decirle que no y escogí un traje no muy pequeño pero bonito y de
color negro y por supuesto de dos piezas.
Como en el mercadito no tienen cuarto para probar la ropa no
lo hice, al llegar al hotel mi padre me dice pruébate el traje, lo mire un poco
sorprendida pero me pareció que tenia razón pues pude que me quede algo pequeño
y así me fui al baño donde me quité la ropa que estaba toda transpirada y para
no ensuciar el traje de baño decidí darme una ducha, al terminar la misma me di
cuenta que no tenia toallas en el baño y así mojada como estaba me puse el
trajecito me mire en el espejo para acomodarme bien el traje y salí del baño
para mostrar a mi padre como me quedaba.
Cuando era una niña mi padre me vio infinidad de ocasiones
con menos ropa de la que en ese momento traía pero cuando salí del baño su
mirada me resultó muy incomoda pues era evidente que recorría todo mi cuerpo con
los ojos más abiertos de lo normal, tampoco pronunció palabra alguna así que
para romper ese incomodo silencio y recuperarme de la sorpresa que me provocó la
actitud de mi padre, le pregunté que te parece, él recuperando el aliento
me dijo hijita que hermoso cuerpo tienes, en ese momento sentí recorrer por todo
mi cuerpo una corriente eléctrica que llevó toda la sangre de mi cuerpo a mi
rostro, con el afán de que mi padre no se diera cuenta de lo que me sucedía
dirigí mi mirada al piso en ese ademán me percate de algo aun más vergonzoso mis
pezones se habían puesto durísimos y como tenia el cuerpo todo mojado el traje
se me había pegado totalmente y las prominencias en el eran evidentes, en esta
extraña situación no pude pensar mucho y atiné a dar un salto desde donde me
encontraba hasta el baño, dejando a mi padre con la palabra en al boca.
Ya en el baño y como queriendo ocultar la razón de mi
vergüenza llevé mis manos a mi pecho, para de esa forma cubrir mis erguidos
pezones, debo confesarte querida Mercedes, que a pesar de mi edad hasta ese
momento solo me había sentido así cuando ocasionalmente utilizaba mis dedos para
darme placer, y a un que te parezca increíble yo aun no e conocido el sexo con
un hombre.
Estas sensaciones desencadenadas por las palabras de mi padre
continuaron electrizando mi cuerpo por algunos minutos más, cuando pensé que
todo volvía a la normalidad, mi padre me habló a través de la puerta para
preguntarme si me sentía bien, con la voz algo entrecortada le respondí si papi
estoy bien so.. y no pude completar la frase pues en ese preciso instante
sentí en el interior de mi sexo una humedad que se desbordaba hacia afuera,
comprendí en ese instante que había tenido un orgasmo y el mismo había sido
provocado por la mirada y la voz de mi padre.
Esa noche me pase mucho tiempo pensando en lo sucedido hasta
que luego de unas horas me quede dormida, a la mañana siguiente nos dirigimos al
hotel de distribuidor, como había quedado mi padre, me vestí no tan ligera
como el día anterior pues no quería provocar un nuevo incidente, más llevé en un
bolso el trajecito de baño.
Ya en el hotel nos encontramos con el viejo el nos condujo
directamente a la piscina y en una de las mesas situadas cerca de la misma nos
sentamos para conversar, casi inmediatamente me interrogó sobre si había llevado
un traje de baño al responderle afirmativamente él me señaló los vestidores y me
dijo vaya a cambiarse y disfrute de la piscina, mientras tengo una pequeña
charla de negocios con su padre, en ese momento no-tenia ni idea de lo que en
realidad deseaba este tipo.
La piscina no era muy grande pero como eran más de las 11 de
la mañana de un día hábil no estaba llena y pude disfrutar a mis anchas de la
piscina, mientras tanto mi Papa y el viejo conversaban.
El tiempo pasó y dieron las 12:30 , vi entonces a mi padre
acercándose al borde de la piscina indicándome que nos fuéramos a almorzar, ese
momento el viejo lo interrumpe y nos dice quédense a almorzar los invito, tanto
a mi padre como a mí nos disgustó la idea de quedarnos más no pudimos rechazarla
pues en ese momento un mozo ya estaba acomodando la mesa donde se encontraba el
viejo, para no atrasar más lo inevitable mi padre me ayuda a salir de la piscina
y me alcanza una toalla con ella me seco el cabello y el cuerpo, para luego
dirigirme a los vestidores, en esto el viejo me dice esta haciendo mucha calor
por que no se queda así, inocentemente acepté su sugerencia y me senté a la mesa
utilizando la toalla como una improvisada falda.
No pasaron más de un par de minutos de haberme sentado al
lado del viejo que el deslizó su mano por debajo de la mesa y sujetó firmemente
una de mis piernas, ese momento sentí el deseo de abofetear al tipo y derramar
sobre su cabeza el plato de sopa caliente que nos habían servido, pero yo aun no
sabia si mi padre había llegado a un acuerdo con este viejo y solo atine a
disimular el susto colocando el bolso que había llevado de un lado de la silla
al otro, pensé que mi padre no se había dado cuenta de lo que estaba sucediendo,
más tarde entendería que el probablemente lo sabia y que lo permitía
concientemente.
Como habrás adivinado el viejo no se contento con apretar
firmemente uno de mis muslos si no que poco a poco avanzó hasta tocar todo mi
sexo aun que tuvo la decencia de hacerlo por encima de mi traje de baño, de esta
forma transcurrió el almuerzo, con el viejo conversando de todo menos del
negoció supongo que para que yo no me entere de lo que se había conversado
anteriormente con mi padre, terminado el almuerzo me retiré lo más rápido que
pude con dirección a los vestidores donde por la prisa que tenia por irme de ese
lugar me puse la ropa sobre el traje de baño, cuando salí del vestidor mi padre
me estaba esperando cerca de la puerta y el viejo se había retirado a su
habitación.
Durante el camino de retorno a nuestro hotel mi padre no
pronunció palabra alguna, esta actitud me hizo sospechar que él negoció no se
había realizado por lo que decidí mantener en secreto el manoseo que el viejo le
había prodigado a mi cuerpo, ya en la habitación no pude más y le pregunté como
te fue con el viejo, el se dio la vuelta y me dijo mal pues no pude cerrar el
trato, pero por que volví a preguntar y el me dice desviando su mirada hacia
otro lado el esta de acuerdo con las cantidades más no con el precio, pero para
cerrar el trato me pidió algo a cambio, algo que no pude aceptar, que quiere a
cambio papi, el tartamudeando me dice te quiere a ti, quiere que pases esta
noche con él.
Sin haber asimilado del todo lo que acababa de decirme mi
padre me senté en mi cama y me quede completamente callada, esos instantes me
ayudaron a comprender lo que había sucedido pero antes de poder decir algo mi
padre se hinco frente a mí y tomando mis manos con las suyas me dijo, no te
preocupes hijita ahora mismo voy a la feria de hierros y busco a otro
distribuidor no te olvides que ya no tenemos mucho dinero y tendremos que volver
pronto a Bolivia, termino de decirme eso y se fue dejándome sola en la
habitación.
Tratando de salir de mi asombro y volver a la normalidad me
recosté en mi cama luego de unos momentos sentí humedad a la altura de mi pecho
y recordé que traía puesto el traje de baño así que me quité la ropa y el traje
quedándome completamente desnuda, no sé por que pero así como estaba me acosté
en la cama de mi padre y me cubrí solo con una sabana, hacia mucha calor como
para dormir y estaba muy nerviosa para lograrlo así que solo me quedaba pensar
en lo sucedido.
Como tu sabes en la metalmecánica de mi padre yo trabajo
manejando la parte contable así que conozco el estado de nuestra economía y como
mi hermana mayor tenia que ocuparse de su propia familia, quedo yo como la
responsable pues mis hermanos menores aun están estudiando, pensé entonces que
una falla en nuestro viaje llevaría a la quiebra el negocio y a una difícil
situación económica a toda mi familia.
Con todo el dolor que la situación me provocaba, en mi mente
comencé a aceptar el papel que me tocaba en esta historia, más la sola imagen
que recordaba del viejo me provocaba asco, ni que decir de la idea de tener que
acostarme con el.
Totalmente sumida en mis pensamientos olvide el paso del
tiempo, así llegaron las cuatro de la tarde cuando sentí que habrían la puerta,
rápidamente di vuelta hacia la misma para ver a mi padre entrando al cuarto,
encontrándome yo aun completamente desnuda solo atine a darle una nerviosa bien
venida y a preguntarle como le había ido, el aun sin haberse percatado de mi
estado se sentó a mi lado y me dijo que no pudo encontrar a nadie que le
ofreciera un precio accesible, supongo que fue la situación de completa
vulnerabilidad en la que yo misma me había puesto, sumada a la decisión a la que
ya había llegado, que tratando de aclarar mi voz le dije:
Papi e pensado mucho en esta situación y creo que todos en la
familia debemos hacer sacrificios, tu ya hiciste uno al soportándome en la casa
ahora que estoy sin empleo, así que por el bien de la familia y del negocio,
estoy dispuesta a aceptar las intenciones del viejo, más papi , yo aun soy
virgen y me aterra la idea de que el primer hombre de mi vida sea este viejo, no
se si pueda soportarlo.
Él pensó por unos segundos su respuesta y me dijo querida
hija eres una mujer tan hermosa no mereces este destino, no puedo obligarte a
realizar semejante sacrificio a lo que respondí papi si no lo hago el viaje
habrá sido en vano y ya no nos queda mucho dinero, en ese instante ambos nos
quedamos callados y por espacio de unos minutos tan solo podíamos escuchar
nuestras respiraciones, sinceramente no estaba segura de lo que realmente quería
pero una mezcla de nerviosismo, vulnerabilidad por mí desnudes y el
recuerdo de las sensaciones que había experimentado el día anterior terminaron
por minar todas mis defensas morales entonces mirándole de frente le dije, papi
hazme el amor, se tu el primer hombre de mi vida.
El silencio volvió envolver la habitación, no podía creer lo
que le había dicho a mi padre, aun callado se levantó de la cama y se aproximó a
la ventana luego se volteó para decirme, estas segura mi hija, lo que indicaba
que el ya había comenzado a aceptar la idea de hacerle el amor a su hija, ese
momento dejando de lado mi educación y moral católica que tanto mi madre como él
me habían inculcado respondí si papi, estoy segura, pero comienza pronto pues
tengo miedo de arrepentirme, acto seguido él me dijo esta bien hijita y se sentó
en mi cama y comenzó lenta y nerviosamente a desnudarse yo con el poco pudor que
aun me quedaba decidí cubrí mi rostro con la sabana no sin antes haberme
percatado que mi padre se había excitado muchísimo pues su miembro ya abultaba
generosamente su ropa interior.
Con el rostro cubierto por la sabana la expectativa se tornó
insoportable hasta que de pronto sentí como se subió a la cama y se arrodillo a
la altura de mis pies, mi respiración comenzó a acelerarse, en eso él quiso
retirar la sabana desde un costado yo rápidamente se lo impedí tomando su mano
diciéndole espérame papi así no, luego lentamente recorrí la sabana desde mis
pies dejando expuestas mis piernas y luego mi sexo, manteniendo mis pechos y mi
rostro cubiertos, solo puedo suponer la expresión en el rostro de mi padre al
verme completamente desnuda pues el no pronunció palabra alguna, pero pude
sentir que su respiración se había entorpecido.
Continuó acomodándose sobre mi cuerpo asiendo a un lado mis
piernas al mismo tiempo me decía hijita perdóname por esto a lo que respondí con
la voz entrecortada no te preocupes esta bien, así poco a poco como padre
amoroso que es tratando de no hacerme daño desliza su pené hasta aproximarlo a
mis labios vaginales, el calor de la proximidad y el posterior roce de su
miembro estremeció todo mi cuerpo dejándome casi sin aliento, comencé entonces a
sentir la penetración de su pené, al principio no me resulto muy incomodo, más
cuando me introdujo una buena parte comencé a sentir un dolor muy fuerte que me
hizo dar un grito, al escucharme mi padre se detiene, yo no quería prolongar más
de lo necesario lo que estaba sucediendo así que me tapo la boca con ambas
manos.
Poco a poco continuó introduciéndome su pené, hasta alcanzar
el himen en ese punto volvió a sacarlo y me dijo esto te dolerá mucho hijita
pero trata de aguantar, y de un solo impulso vuelve a meter toda su carne en mi
cuerpo, yo quería gritar pero como tenia las manos en la boca, solo encorvé mi
cuerpo hasta que casi golpear a mi padre en la cabeza, las lagrimas de dolor
comenzaron a nublar mi vista pensé que iba a morir, más él continuó acelerando
el ritmo de sus envestidas, lo que con el pasar de los minutos convirtió el
intenso dolor en placer, un placer como nunca había sentido, viéndome obligada a
retirar mis manos de mi boca para poder respirar, comencé a dar gritos de
placer.
No se cuantos orgasmos me provoco virtualmente me tenia
masticando aire, los movimientos bruscos de mi cuerpo ayudaron a mi padre a
terminar su labor, esparciendo su esperma sobre mi cuerpo, para no correr el
riesgo de preñarme, luego se incorporó y se alejo con rumbo al baño dejándome
tapada con la sabana.
Ese momento no sabia como recuperarme de lo que acababa de
suceder, y solo pude acurrucarme en un costado de la cama dejando correr mis
lagrimas, con mis manos acaricie mi vagina pues la tenia toda irritada de esta
forma me di cuenta que estaba cubierta de sangre signo de lo que había perdido,
después de algún tiempo él salió del baño ya vestido y me dijo de lejos, voy a
salir si necesitas algo solo dilo, no papi no necesito nada por favor déjame
sola, el comprendió el mensaje y se fue de la habitación.
Necesitaba recuperarme pues el día aun no había terminado y
aun tenia otra tarea que completar con el viejo.
Eso es todo por ahora si les gustó aun tengo que contarles el
encuentro de Ángela con el viejo y lo que sucedió después de eso saludos a
todos.
Daniela.