Varias personas me han pedido que relate como siguio mi
historia con mi cuñada, asi que alli va.
Un breve resumen del anterior capitulo para ponernos en
situacion: mi cuñada siempre me gusto y yo a ella tambien, pero nunca intentamos
nada porque no queriamos engañar a nuestras parejas.Pero fue asi hasta unas
vacaciones en la playa que compartimos mi novia Claudia y yo con mi cuñada Emma
y su novio: la primera noche mi novia me calento y luego se nego a tener sexo,
asi que me me cabree y me fui a la cocina. Paralelamente, Claudia se cabreo con
su novio por no pensar mas que en su propio placer y negarse a hacer nada para
satisfacerla a ella, por lo cual tambien se levanto y fue a la cocina. Alli,
semidesnudos, calientes y deseandonos desde hacia años, nos encontramos y dimos
rienda suelta a nuestros deseos…aunque de un modo rapido para no despertar
sospechas!
Los 6 dias restantes de esas vacaciones fueron terriblemente
eroticos y tambien complicados para mi. Cada vez que veia a Emma en bikini no
podia evitar ponerme bien caliente, deseando disfrutar como es debido del bombon
que acababa de degustar por primera vez. Sin embargo, con nuestras parejas alli
mismo eso era mision imposible. No, esas vacaciones no volvimos a hacerlo… en
realidad ni siquiera tenia claro si queria seguir con eso o no, ya que, por
mucho que me excitara Emma, yo queria a mi novia y queria serle fiel. Creo que
yo intentaba olvidarlo y seguir con mi vida, pero ¡como hacerlo viendola
contonearse en bikini todo el dia! Por lo general evitaba quedarme a solas con
ella, por miedo a complicarme mas sin estar seguro de quererlo, pero por mucho
que me esforze, algunos momentos inevitables asi sucedió, y en esos momentos,
ella se mostraba muuuuy sensual. Al parecer, ella no tenia las mismas dudas que
yo! Probablemente fuera porque su relacion con su novio era mucho menos firme
que la mia con su hermanita Claudia. En realidad, rompieron al cabo de dos
meses.
En fin, los primeros dias tuve suficientes fuerzas para
resistirme a la tentacion; en esos dias tenia mas o menos claro que no queria
poner en peligro mi relacion con mi querida Claudia, con la que por cierto
tuvimos alguna noche…sex-pectacular, de esas que 20 años despues seguiremos
recordando cuando hagamos el amor. Sin embargo, cuanto mas tiempo pasaba, mi
fuerza de voluntad tenia mas y mas problemas para negarme a mi mismo que me
moria de ganas de acaricar los fantasticos pechos de Emma!! Mi deseo por ella
crecia con los dias, mis erecciones al verla eran mas constantes (cosa que me
daba bastantes apuros porque es dificil disimularlo con el bañador)…Y ella se
daba cuenta. Ella percibio que mis defensas estaban cayendo, que un empujoncito
me haria ceder a mis lujuriosos deseos otra vez. Y desde luego, ella sabia como
darme ese empujoncito. Esos ultimos dias se vistio especialmente provocativa y
busco con impetu provocar situaciones en que estuvieramos solos, momentos en los
cuales solia acercarseme mucho, mosntrarse como una amiga pero especialmente
cariñosa, poniendome a veces la mano sobre el muslo, o hablandome a la oreja
mientras me abrazaba por detrás…
Yo nunca reaccione aunque tampoco sabia decirlo que no, me
quedaba mas bien como inmobil..como un tonto totalmente colgado por ella, vamos!
Eso fue asi hasta la ultima noche .Habiamos decidido ir a un buen restaurante y
despues salir de marcha toda la noche, para culminar las vacaciones de la mejor
manera. Fuimos a cenar los 4 y no paso nada. Reconozco que esa cena fue
maravillosa, un restaurante precioso, una comida deliciosa, un paisaje
arrebatador al otro lado de la ventana, cuatro amigos muy unidos y en estado de
maxima insipiracion comica. Comimos de muerte y nos lo pasamos mejor aun. Por un
par de horas me olvide completamente de los dilemas sexuales en que me hallaba
metido.
Al terminar la cena, a eso de las doce, volvimos a nuestro
apartamento para acambiarnos y vestirnos para salir. Mi novia Claudia aprovecho
para darse una ducha, ya que, a pesar de que todos nos habiamos duchado antes de
la cena, durante la misma se le habia caido encima una botella de vino. El novio
de Emma dijo que no necesitaba cambiarse y se quedo hablando con el encargado de
los apartamentos, con quien habia hecho buenas migas, lo cual nos dejo a Emma y
a mi solos en el apartamento durante los siguientes…15 minutos! Mi corazon
empezo a latir como desbocado por partida doble: por estar en la antesala de
satisfacer mi deseo, y a la vez por ser tambien el moemnto que queria evitar, el
momento que mas temia! Por suerte Emma simplemente me dijo que iba a su cuarto a
por su ropa para salir.
Yo creia haberme salvado milagrosamente, y me deje caer en el
sofa profundamente aliviado. Entre cerre los ojos imbuido de una profunda calma,
pero el sonido de unos pasos que venian hacia el comedor me hizo abrirlos de
nuevo, pensando en mi interior "si que se ha cambiado rapido, Emma". Desde luego
Claudia no podia ser, pues se oia el rumor del agua cayendo en el lavabo. Aun le
debia quedar 10 minutos por lo menos, entre ducharse secarse el pelo. Asi pues,
abri los ojos y vi…vi a Emma que entraba en el comedor, llevando en la mano un
par de piezas de ropa…y andando en ropa interior!! La sorpresa impidio que se me
empinara al primer instante, pero al segundo ya nada retuvo a mi polla.
Asombrado, le pregunte:
-¡¡Emma!! ¿Pero que haces?
-¿No me has oido? He dicho que iba a por mi ropa, no que
fuera a cambiarme. –contestó ella toda risueña. Saltaba a la vista que
disfrutaba provocandome, que sabia que su victoria solo se demoraria hasta que
ella lo creyera oportuno y diera el golpe definitivo- ¿Cómo quieres que me vista
yo sola? Necesito que alguien me ayude a elegir que ponerme, y como ni Claudia
ni mi novio estan…¡te ha tocado! –dijo esto guiñandome un ojo y añadio:- Venga,
ven; dime, que crees que me quedara mejor con estos pantalones, esta camiseta o
esta otra?
Yo seguia totalmente anodadado, espatarrado en el sofa. Mi
sorpresa era tan grande que apenas habia comprendido lo que me acababa de decir,
y ella al ver que no respondia, se acerco hacia mi, con el aspecto mas inocente
del mundo (¡pero en tanga y sujetador!) y, en tono amistoso, me sacudio
suavemente y tiro de mi para levantarme, a la vez que me decia "vengaaa, ¿Qué no
me escuchas? No te hagas el dormido!". Ese tiron me devolvio "a la vida", asi
que me incorpore (mas bien me incorporamos a medias entre ella y yo), e
inmediatamente me arrepenti de haberlo hecho. Ese apartamento era pequeño, el
espacio entre el sofa y la mesita de centro era minusculo…al levantarme ella
tomando mi mano quedamos pegados el uno al otro, y yo no me habia dado cuenta de
que eso iba a suceder hasta que me encontre…pegado a su cuerpo, casi entre sus
brazos! Habria retrocedido pero no habia donde retroceder a menos que me tirara
de nuevo al sofa, asi que, como un tonto otra vez, me quede anonadado, sin tener
ni idea de que hacer, medio abrazado a una mujer en sujetador y tanga que me
traia loco.
Naturalmente ella tenia todo eso planeado, todo sucedia a
pedir de boca para ella. Teniendome pegado a ella totalmente desconcertado, supo
que habia llegado el momento de estirar la mano y tomar el trofeo, de
materializar su victoria sobre mis escrupulos. Paso sus brazos por mi cintura,
abrazandome "amistosamente", me dio un par de estrujones como para despertarme y
me dijo:
-Eeey! Que pasa, que no quieres ayudarme a elegir que
ponerme?
Fue entonces, notando sus brazos a mi alrededor, oyendo el
agua correr aun en el lavabo, viendo asomar sus pechos por entre el sujetador
que mas impresión me habia dado en mi vida y sintiendolos pegados a mi propio
pecho, sintiendo el delicioso aroma que desprendia su pelo, que finalmente
reaccione. Volvi a retomar el control. Y lo primero que supe, una vez retomado,
fue que no tenia la menor intencion de alejar de mi semejante manjar. Ella
volvio a repetirme si no queria ayudarla a elegir su ropa, y con una chispa de
genio, pro primera vez en todas las vacaciones, fui capaz de responderle:
-Sinceramente, Emma, yo no creo que sea la persona adecuada
para decir qué deberias ponerte.
-¿Por qué no?-pregunto ella sorprendida de mi reacción,
temerosa de haber subestimado mis escrupulos de conciencia.
-Porque te pusieras lo que te pusieras, ante mi imaginación
aparecerias desnuda y no dejaria de pensar cuando llegará la proxima ocasión en
que sea yo quien te desnude...
Ya estaba todo dicho, las cartas estaban sobre la mesa. No
paso ni un segundo desde que mi boca se cerro tras pronunciar esa ultima palabra
hasta que volvi a entreabrir mis labios para buscar los suyos, que naturalmente
recibieron a los mios con mucha satisfaccion.
Calcule mentalmente la estrategia: el agua seguia sonando,
podia besar y manosear a Emma hasta que se oyera encenderse el secador de
Claudia, y la operación de secado de pelo de mi novia nos daria margen
suficiente para que yo recompusiera mi ropa y Emma se vistiera, asi que no
espere ni un instante mas: tumbe a Emma sobre el sofa del que acababa de
levantarme y yo me tumbe a su lado y encima suyo. Con un brazo me equilibraba, y
el otro no tardo en encontrar el principio de sus pechos, en recorrer el borde
de su sujetador y a continuacion invadirlos sin temor, en acaricar por encima de
la fina tela esas tetas tan largamente deseadas….Mi pene estaba en tal estado
que parecia a punto de autodestruirse de una explosion, pero muy
desgraciadamente tampoco esta vez tendriamos tiempo para disfrutar de verdad.
Emma se bajo un tirante del sujetador para que le acariciara
las tetas directamente, pero mi mano no llego a tocasela…Mis labios pedian su
turno desesperados por chuparsela. Con la lengua empece a darle golpecitos muy
seguidos a su pezon, luego a lamerselo entero y luego a hacerle cosquillitas en
el canalillo, entre las dos tetas, para a cotninuacion volver a empezar. ¿Y mi
mano? Habiendosele arrebatado los divinos pechos de Emma, iba mi mano a
permanecer inactiva? ¡¡No!! No paso mucho tiempo hasta que mis dedos recobraron
la energia sexual que el cuerpo de Emma les transmitia y empezaron a bajar con
muuucha suaviadd por su vientre, apenas rozando la piel de modo que se le
erizaba. Llegaron hasta el borde de su tanga, con el que juguetearon unos
segundos, para estimular mas aun su deseo y para contemplar de cerca ese valle
tan soñado. Emma sin embargo no se encontraba en un estado de animo tan poetico
como el de mis dedos, de modo que tomo mi mano y se la metio dentro del tanga en
un momento, y a continuacion empezo a acompañar mi mano de modo que frotara todo
su sezo, de arriba a bajo…MMMMM…. La propia humedad de su vagina ya era
suficiente para que sus labios se abrieran al solo roce de mis dedos, que
empezaban a entrar en su coño sin apenas proponerselo… Entonces le di a mi mano
la orden de que no se demorara mas, de que penetrara tan al fondo como pudiera,
de que fuera a por todas….!
Y tan pronto como mis dos dedos mas osados se internaron en
la cueva mas rica en tesoros de cuantas hay en la tierra, dos sonidos oi
simultaniamente que volvieron a poner e primer plano de mi concienca el entero
significado de cuanto estaba haciendo:
Por un lado, un apasionado gemido de Emma, en respuesta a la
generosa incursion de mis dedos; por otro, el de un secador empezando a
funcionar.
Rapidamente me levante y Emma tambien. Ella puso de nuevo en
su puesto su tanga, se subio de nuevo el tirante del sujetador, y empezo a
vestirse a toda velocidad. Al mismo tiempo, mi consciencia lanzó con toda su
fuerza sobre mis ojos las acusaciones de infiel y adultero, y lo que aun me
impresiono mas: la evidencia de que a Claudia la queria con locura, incluso mas
ahora, al darme cuenta de que con ella era muchisimo mas que sexo, y el avance
de lo que iba a sentir si la perdiera, si por mi propia culpa ella me
abandonara.
El ataque fue tan fuerte como mi consciencia podia atacar,
crei formarse en mi mente una postura definitiva sobre Emma: no queria volver a
saber nada de ella. Sin embargo, eso fue solo la primera sensacion. Como una ola
que cada vez se hace mas alta y da la impresión de llegar gigante a la orilla,
pero que se derrumba pocos metros antes de llegar a ella, la ofensiva de mi
consciencia sucumbio por si misma ante la evidencia de que ya era demasiado
tarde. Aunque quisiera, no habia suficiente fuerza en mi como para resistir al
deseo que Emma me despertaba.
Todo eso paso por mi mente mientras ella se vestia
precipitadamente, y al instante lo tuve claro. Cuando su cabeza aparecio por el
hueco de la cabeza de la camiseta que aun estaba poniendose, lo primero que vio
fueron mis labios que volvian a aprisionar los suyos. La bese con fuerza y la
aprete contra mi para susurrarle al oido:
-Cuando lleguemos a casa, avisame tan pronto como estes sola
en casa. Esto hay que hacerlo bien.
Y por toda respuesta, me dio beso otra vez.