Mi primer relato trata sobre mi primera infidelidad después
de 5 años de relacion.
Soy una chica normal, me consideraba fiel hasta ese momento,
soy castaña, ojos azules y pelo muy rizado.
Todo empezó cuando un sábado como otro cualquiera salí con
mis amigos de fiesta sin mi novio, todo era igual que otras veces excepto ese
morenazo amigo de un amigo mío al cual casi no conocía y no paraba de mirarme
con esos ojazos azules. Yo que no me achanto de nada le seguí el juego hasta que
se decidió a bailar con migo, y que baile! cualquier movimiento tenia la
intención de rozarnos el uno al otro.
Después de tanto roce y un poco de alcohol nos encontramos
los dos solos en los baños, solo hizo falta una mirada para abalanzarnos el uno
contra el otro y empezar a besarnos tan desesperadamente que parecía que fuera
el ultimo beso que íbamos a dar.
Con ese beso yo empecé a sentir su pene marcarse en el
pantalón y me entraron unas ganas locas de cogerlo, besarlo, lamerlo... pero que
estaba pensando, tengo novio y esto no esta nada bien. Pero una mirada y una
sonrisa de aquel tipo bastaron para desinhibirme y que me olvidara de todo y de
todos.
Le metí prácticamente de un empujón en el baño de las chicas,
le desabroche el pantalón y lo que me encontré me sorprendió ya que era la única
polla que veía aparte de la de mi novio, y allí estaba yo masturbando un pene
grande y muy grueso, mientras él me lamía los pezones, los mordía suavemente
cosa que me ponía aun mas. Empecé a bajar por su pecho, rodee su ombligo asta
llegar a esa gran polla, la lamí desde la base hasta la punta donde me pare
haciendo círculos con mi lengua, cuando me la metí en la boca parecía que estaba
a punto de estallar, palpitaba cada vez que yo bajaba y subía. Me levantó y
ahora era el quien bajaba por mi pecho deteniéndose en cada uno para lamerlos
con dedicación, siguió bajando desabrocho mi pantalón , se acercó a mi sexo y me
dio un lametón de atrás hacia delante y se quedo parado, supongo que fue por la
sorpresa de notar mi piercing, yo me estremecí y después de unos segundos le
pedí por favor que siguiera y así lo hizo, lo rodeaba, lo succionaba y a mi me
volvía loca.
Me puso de espaldas apoyada en la puerta y me la metió de un
solo empujón, mi gemido tubo que oírse incluso por encima de la música, la metía
y la sacaba despacito para que yo notara su gran tamaño dentro de mi. Hasta que
empuje hacia atrás pidiéndole así que me diera bien duro, quería que me follara
hasta que no pudiera mas, sentir sus huevos chocar contra mi... justo en ese
momento llaman a la puerta, no sabíamos que hacer y dije mientras el no paraba
de metérmela con la voz lo mas normal posible:
¿quién?
Oye eres ana?
Siiii...(el no podía parar y yo tampoco)
Que soy marta estas bien? (oh! Dios mío mi amiga, que
después de tanto rato ya me hechaba de menos)
Si no te preocupes ahora subo
A mi casi me da algo, pero era una sensación de miedo a ser
descubierta y un morbazo alucinante. Así que después de todo seguimos allí, el
se sentó en el wc y yo le monte, teniendo el control de la situación haciéndole
sufrir al no metérmela del todo hasta que no quise, y al hacerlo de un solo
golpe note como temblaba, gemía, me apretaba contra el, se estaba corriendo en
mi. Al sentirlo me puse muchísimo y yo también me corrí, intentando no gritar
mucho por si estaba mi amiga fuera todavía.
Al encender la luz y ver la cara ese moreno de ojos azules,
supe que no me arrepentiría de aquello nunca.