MI MAMÁ, EVA LA ARDIENTE (2)
El segundo Beso
Al levantarme leí la nota de Andrea. , Me vestí y me dirigí a
mi piso. Tomé un baño largo, luego comí algo liviano, todavía era temprano para
ir buscar a mi mamá al aeropuerto.
- A las cinco de la tarde baje y tomé el auto de mi madre,
antes verifique si el auto de Andrea estaba en los estacionamientos, no estaba
debía estar en casa de su madre.
- El vuelo de mi mamá llegó atrasado casi dos horas. Tan
pronto bajo del avión nos dirigimos a casa, venía bien disgustada con la línea
aérea y el retraso..
- Ya en el carro me dijo. Todo salio mejor de lo pensado
cuando vuelva a ir, te voy a invitar es un lugar muy lindo y agradable para
pasar unos días de vacaciones.
- Gracias, mamá espero que cumpla tu promesa.
- Al llegar a casa, abrió las maletas, sacando unos
pantaloncitos cortos que me había comprado, Leo mira lo que te traje de mi
viaje. Gracias mamá.
- Luego, dijo voy a bañarme y a dormir, vengo agotada, mañana
te cuento sobre mi viaje. Sí, mamá.
- Me fui a mi cuarto a ver algo de televisión y me quede
dormido.
- Al día siguiente salimos temprano mi mamá y yo. Me dejó en
la universidad mientras, ella se dirigía a su oficina.
- El día transcurrió como de costumbre en la universidad,
regresando a casa alrededor de las 7 de la noche, mi mamá, ya estaba en casa.
- Entre a su habitación, la encontré sentada en la cama con
las piernas cruzadas y una cantidad de papeles que examinaba, la salude como de
costumbre.
- Que tal mamá. Dijo, bien. Leo cuando termines de cenar que
quiero hablar algo importante contigo.
- Si mamá, salí a cambiarme de ropa y a cenar.
- Luego de comer, lavar los platos, me dirigí al cuarto de mi
madre.
- Dije. Aquí estoy, mamá ¿ qué quieres hablar conmigo? .
Espera, un momento aún no termino con estos benditos papeles. Contestó.
- Me acomodé a un lado de ella, encendí el televisor mientras
mi mamá continuaba revisando sus papeles y otros documentos de su oficina.
- Media hora después mi mamá comenzó a recoger los papeles
metiéndolo en su maletín.
- Se levantó de la cama, fue al baño, al retornar se había
cambiado de ropa traía puesta una camiseta corta a la cintura y un panti bikini
negro, forma usual de dormir de mamá.
- Mira, Leo hoy encontré a Andrea y la pobre no podía ni
sentarse bien.
- ¿ Y eso pregunte? Es que te haces el tonto o el imbécil.
Contestó mi mamá, disgustada.
- ¿ Que hice yo ahora mamá? Rompele el culo a Andrea o no te
acuerdas lo que hiciste ayer con ella.
- Quede sorprendido, Andrea debió contarle a mi mamá todo lo
que hicimos. Me preguntaba yo.
- Y muy sorprendido por la forma como mi mamá, me había
reclamado lo de Andrea.
- No niego que me acosté con Andrea. ¿ No te diste cuenta
como le dejaste el culo?
- Mamá, fue mi Tía Andrea que quiso que me la cogiera por
atrás.
- Eva, contestó, el problema no es ese Leo, puedes poner en
peligro el matrimonio de Eva.
- ¿Cómo así? Dije.
- ¿ Quieres seguir tomándome de pendeja o que Leo?. No, mamá
es que no entiendo tu disgusto.
- Si Pedro se entera que te acostaste con Andrea, que te la
cogiste por el culo, cosa que él nunca ha hecho con ella, es capaz de mandarla
para el carajo y divorciarse.
- Andrea, tendrían un grave problema con sus hijos.
- Mamá, espera, Don Pedro viene dentro un par de semana Y
cuando retorne ya le habrá pasado esa molestia.
- ¿ Y es que eres ginecólogo Leo?. Creo que no es para tanto
mamá, las mujeres generalmente se lastiman un poco al coger por ahí y luego se
le pasa hasta que se acostumbran.
- ¿ Y ahora eres abogado?. No-mamá, pero mi poca experiencia
en el sexo me indica eso.
- ¿ También eres experto en sexo?. Fue eso lo que aprendiste
con tus putas cochinas.
- También te lo contó Andrea, sobre las putas. Claro que me
lo contó.
- Mamá, sigo si entender tu disgusto, haberme acostado con mi
Tía Andrea, no debe preocuparte o sí.
- Eva, se quedó viendo a Leo, con cara de disgusto.
- Al menos que. ¿ Al menos que Leo? . Que tengas celos de
Andrea. Lo dije, sonriéndome.
- Eva, levanto la mano impactando una cachetada en mi cara.
- Diciendo, como te atreves a decirme eso Leo.
- Salí furioso de su habitación, cerrando la puerta de mi
cuarto de un golpe seco. Me tire en la cama muy molesto con mi mamá, era la
primera vez que había levantado la mano para golpearme, no lo podía creer. Y me
preguntaba. ¿ Que le pasa a mi mamá?. ¿ Qué puede ser? No hallaba una respuesta
lógica a mis preguntas.
- Cinco minutos más tarde, mi mamá tocó la puerta de mi
cuarto.
- Llamó Leo, Leo. Contesté, ¿ qué quieres? Aún muy molesto.
Puedo entrar un momento. ¿ Para que?
- Quiero disculparme. Puede hacerlo desde afuera, contesté
disgustado.
- Contestó, no y entró al cuarto. Me encontró acostado boca
abajo con los ojos llorosos de la rabia. Eva, se acerco, acostándose a mi lado,
con lagrimas en los ojos me abrazó poniendo su pecho sobre mi espalda.
- Diciendo, Leo, perdoname, no fue mi intención pegarte. No
sé que me ocurrió, no sé Leo, por favor perdoname hijo. No le conteste. Insistía
mi mamá, té quiero mucho, Leo perdoname
- Comenzó a darme besitos en el cuello y en la oreja,
apretándose cada vez más contra mi espalda. Jugando con su lengua en mis orejas,
me la mordía suavemente y me lamía la nuca. Me vas a perdonar Leo, verdad que me
perdonas. Di que sí, Eva, seguía besándome el cuello y las orejas.
- Cerré los ojos, los besos de mi mamá me estaban poniendo
caliente, sentir sus senos pegado a mi espalda y su lengua recorriendo mis
orejas era una sensación agradable e indescriptible, mi cuerpo se erizaba y mi
verga quería explotar y me molestaba. Al estar acostado boca abajo.
- Decidí, voltearme para que ella se acomodará frente de mí.
Eva, pego su pubis sobre mi bulto erguido y duro. Nuestras bocas se encontraron
de inmediato fue un beso ardiente y sensual.
- Eva, introdujo su lengua en mi boca, la chupe con mis
labios, luego saque mi lengua para penetrar su boca, ella aprisionó mi lengua
con su boca chupándola con pasión.
- Mi mamá, estrujaba sus caderas contra mi bulto duro.
Mientras yo sobaba sus nalgas desnuda con mis manos, la calentura de ambos iba
creciendo cada vez más y más. Los besos eran ahora más apasionados y de mucha
lujuria.
- Sin separarnos mi mamá. Decía, te deseo Leo, quiero ser
tuya ahora, Leo ahora.
- Tomé la iniciativa pasando mi lengua por el cuello, orejas
y ojos, aterrizando en su boca ardiente.
- Comenzamos a desnudarnos, Eva, me quito la camiseta
primero, yo le saque el suéter y me posesione de inmediato de sus senos erectos
apresándolos con mi boca, mi lengua lamía la punta de sus pezones erectos,
primero uno y el otro después.
- Comencé a morderle suavemente las puntitas de los pezones
con mis dientes luego, mi lengua recorrió todo su pecho hasta llegar a los
pezones. Comencé a chuparlos uno primero y el otro después, para meterlo en mi
boca lo que podía de ellos, para volver a pasarle mi lengua y lamerle los
pezones.
- Mi mamá gemía de placer, si Leo, así corazón hijo mío, así
sigue amor, siiiii, que rico lo haces bien, o Dios, sigue Leo, no pares, chupalo
nene, chupalo, muérdelos amor, Leo son todos tuyos. Siiiiii siii UUUUmMMMMMM, sí
amor, sigue, no pares uuuuuuUUUUUUUUUuuuUUUU
- Eva, me bajo el pantaloncito, mi verga salió como un bólido
duro y erecto, lo tomó en sus manos y comenzó a acariciarlo. Dijo. ¿Que verga
tienes hijo mío?, La tienes bien grande Leo.
- Dejame mamártela. Colocando sus labios húmedos me beso la
puntita de mi verga probando mi humedad que salía por la ranura para
introducirla hasta donde pudo en su boca. Apenas, cubrió la mitad de semejante
pedazo de carne que tenía su hijo entre las piernas.
- La sacaba de la boca pasando su lengua alrededor mi glande
rojo y duro. Que rica sabe hijo, sabe bien rico, volvió a tragársela ahora hasta
lo más profundo de su boca rozando el fondo de su garganta.
- Siguió lamiéndome la verga. Definitivamente era buena
mamando y mi venida era eminente, cerré los ojos. Exclamé, me vengo, me vengo
mamá, la sacó de la boca diciéndome; quieres venirte en mi boca o quieres
cogerme.
- No sé, si pueda aguatar tanto mamá. Dijo, tranquilo hijo
espera un momento, levantándose de la cama bajándose él partí mojado. Su coño
era volcán en erupción, la tenía depilada parcialmente con un pequeño triangulo
de pelo recortado simétricamente. Por primera vez en mi vida apreciaba en toda
su extensión su rosada raja que descendía hasta cerca de su apretadito culo.
- Se colocó encima de mí, conduciendo con una mano mi mástil
erecto hacía su coño sediento buscando la entrada. Ahí, Leo, ahí, la punta de mi
verga tocó su raja para ir entrando lentamente en su funda mojada, al llegar a
la mitad se dejó caer hasta topar con mi pubis, quedando mi verga adentro.
- Gimió de placer OOOHHHHHHHHUUUUU. Leo...que rico se siente,
que rico amor, hijo de mi alma que rico. Eva, elevó sus caderas un poco más para
acomodarse mejor, sin cambiar el ritmo y moviéndose lentamente.
- Subía y bajaba rítmicamente, mientras yo masajeada sus
nalgas. Cada vez que hacía contacto con mi pubis, meneaba las caderas mí hacía
adelante y hacía atrás. Así, poco a poco fue incrementando su ritmo cada vez,
más y más cuando sentí su cuerpo estremecerse y contorneándose toda, apretaba
contra mí cuerpo, gritando Leo, Leo, me vengo, vengoooo Leo,
UUUUUUOOFOOOOOOOUUUFFFFSSSSSSSIIIII UUUUUUOOOHHHHOHOHO si, rico, más, más, Leo,
Leoooo UUUUUUMMMMMM Leo, LeooooooMMMssssiii.MMMMMMMMUUU.siiissssi me vengo o
Dios, me matas Leoooooo OOOHHHH.
- Apreté sus nalgas fuertemente con mis manos atrayéndola
hacía mí, cuando de pronto yo también me vine en su coño, mi semen salía en
ráfagas violentas, hasta ir disminuyendo poco a poco.
- Quedamos abrazados sin decir nada, ambos deseábamos
disfrutar el momento en silencio, buscamos nuestras bocas y nos besamos
nuevamente con pasión. Hijo ha sido maravilloso, Sí mamá.
- Eva, dijo, siempre te he deseado Leo, desde hace mucho
tiempo he querido hacer esto Leo, te quiero mucho. Yo también mamá, te quiero
mucho. Lo sé amor, lo sé hijo de mi corazón, contestó.
-Continuamos abrazados, yo abajo y ella encima. Mi verga
semi-flácida permanecía dentro de su coño lleno de leche de su hijo. Ambos
volvíamos a tocarnos con cariño por todo el cuerpo. Mientras mi mamá pasaba su
lengua por mis orejas y el cuello. Mis manos sobaban suavemente sus nalgas, la
espalda y eventualmente recorría con mis dedos su ano.
- Mi verga comenzó a levantarse nuevamente antes sus
caricias. Eva, no paraba de lamerme el cuello y de besarme en la boca. Me estaba
encendiendo nuevamente mi verga se volvía a poner dura llenando sus extrañas.
- Sus caricias hicieron sus efectos. Al sentir mi verga
erecta dentro de su coño mojado Eva, comenzó a mover las caderas contra mi pubis
apretando los labios vaginales contra mi duro pene..
- Espera Leo, tengo ir al baño un momento me estoy orinando.
Esperame en mi habitación, mía es más grande que la tuya Leo. Sí mamá.
- Cuando salio del baño, entre yo a lavarme un poco. Ella,
encendió el aire acondicionado y se acostó. - - Al volver la encontré acostada
boca arriba con las piernas abiertas.
- Ven acá, Leo quiero que me chupe mi conchita, ¿ sabes como
o quieres que te enseñe?.
- Lo he hecho un par de veces mamá. No soy, un experto pero.
¿ Espero que te guste? De lo contrario me enseñas tú.
- Eva, abrió un poco más las piernas aflorando ante mi vista
su raja roja y larga roja y su bello culito.
- Levanté una de sus piernas pasando mi lengua por la parte
interna de su muslo.
- Eva, se estremeció toda. Así, no se vale Leo. - Riéndose de
placer.
- No hice caso a sus comentarios y continué moviendo mi
lengua por la parte interna de sus muslos.
- Tomaba uno primero y el otro después sus gemidos eran más
profundo cada vez que me acercaba a su raja mojada. Pasaba de largo hacía sus
senos erectos y lo aprisionaba con mis labios sus pezones los mordía suavemente.
Gritó de dolor y luego de placer. OOOOHHHHH, que hace hijo mío.
- Y eso que no eres un experto. Estoy aprendiendo, estoy
aprendiendo contigo mamá dije, riéndome.
- Volví a bajar con mi lengua hasta su ombligo, colocando la
punta alrededor del circulo su cuerpo se retorcía cada vez que la besaba ahí.
Seguí lamiendo su ombligo y su barriguita con mi lengua hasta bajar a la unión
del muslo y el pubis. Lamía arriba y hacía bajo como sí fuera su raja.
- Su cuerpo se retorcía de placer. Eva, gemía
Ahhhhahhhhhauuunnn que haces Leo, eres¡¡¡…. -
- Finalmente, coloque mi lengua en su coño mojado. Y la
penetré en lo más profundo de su vagina, comencé a empujar mi lengua hacía
adentro y a lamer sus labios vaginales mojados totalmente. .
- Eva, grito de placer ÓOHOHHHH Leo, me estas matando Leo,
UUUUUOOOAAAAAAMMMM su cuerpo convulsionaba levantando su pelvis hacía arriba
contonearse descontroladamente en la cama, sus orgasmos llegaban uno tras otro
repitiéndose sus convulsiones. Su respiración agitada sé acelerada más y más.
- Volvió a levantar sus caderas contra mi boca gimiendo más,
recibiendo el dulce manjar de sus jugos vaginales cada vez más abundantes.
- Dijo, me vengo, vengo me vengo Leo, Dios santo Dios mío.
Leo. Sus palabras no detenían mi lengua que ahora la movía más rápido, mi boca
aprisionaba su clítoris con fuerza. Volvió a venirse una vez más, retorciendo su
cuerpo estremeciéndose toda, yo continuaba disfrutando y saboreando su néctar
vaginal en mi boca.
- El cuerpo de Eva, no dejaba de sacudirse con las llegadas
continúa de sus orgasmos.
- Quité mi boca de coño para darle una lamerla a todo lo
largo de su raja rozando y a su culito semi-virgen.
- Continué lamiéndole su coño apresando nuevamente su
clítoris con mis labios para succionarlo repetidamente y sin detenerme antes sus
gritos ahora más altos. Leo, Leooooo AHHHHHHHHHH O DIOS AAHAHAHHAHHHHH sus
orgasmos no se detenían y la convulsión corporal era total.
- Leo, OOOH Leoooo OOOOOOOOHOHOHOHOHOHOHOOOOOUUUUUUU
Leoooooo, Leoooosiiiiiiisisii, cuando solté su clítoris se desplomó sobre la
cama, la respiración era agitada, mientras yo estaba aprisionado con sus muslos.
Eva, fue normalizando su estado poco a poco, hasta que aflojo sus muslos
alrededor de mi cabeza.
- Fue extraordinario Leo, nunca había pasado por una cosa
así, Leo. Donde aprendiste todo estas cosas amor, hoy mamá hoy, contigo mamá
- No puede ser, si mamá, solo fue mi imaginación por hacerte
feliz mamá. Eres la primera mujer que he mamado así. -
Y Andrea, ni con Andrea mamá.
- Me he venido como nunca Leo. Te creó mamá, te creó. La
forma como te revolcabas en la cama, me asustó un poco. Nunca había visto a
nadie gozar tanto como a ti mamá.
- Leo nadie y cuando te digo nadie, es nadie me a mamado como
tú Leo.
- ¿ Ni mi padre mamá?, Ni tú papá Leo.
- ¿ Te gusto mucho mamá. ?
- Sí, hijo, no lo puedo creerlo Leo, el gusto que me has dado
hoy, es inexplicable.
- Me alegro mucho mamá.
- Debo confesarte Leo. Entre, Andrea y yo, habíamos planeado
coger contigo desde que cumpliste 15 años, pero no sabíamos como y cuando
hacerlo.
- Además, tenía miedo Leo.. ¿ Miedo de que? No sabía como
ibas a reaccionar tú, al insinuarnos contigo y tratar de tener sexo con tu mamá
y con Andrea.
Afortunadamente, Andrea dio el primer paso y sentí celos
cuando me dijo, que había culeado contigo, y me molesto mucho. Quería ser la
primera, pero no estaba aquí.
- Creó, que valió la pena esperar que llegaras a tus 20 años,
ahora eres todo un hombre, con un trozo de carne entre las piernas que me
vuelven loca.
- Mamá, jamás pensé que pudiera ocurrir y si me lo vuelves a
preguntar ahora, te diría, que lo he disfrutado mucho y quiero seguir haciéndolo
contigo mamá.
- No te preocupes Leo, voy a ser tuya siempre y cuando tú
quieras.
Y Andrea, mamá. No te preocupes a ella puede tenerte. Claro
cuando estés conmigo no, pero cuando te lo pida, puedes complacerla, no soy
celosa, dijo riéndose.
- Ahora, que te hemos probado las dos, no hay problema amor.
Además, pronto vas a trabajar con nosotras. Sí, mamá, eso me lo dijo Andrea.
- Andrea, es una hermana para mí, la quiero mucho y ambas nos
entendemos muy bien.
- Sí mamá.
- Dejemos a Andrea tranquila. Hoy es para los dos solitos
amor, ven acá.
- Volvimos a besarnos con pasión restregándonos nuestros
cuerpos desnudos, manoseándonos por todos lados.
- Mis manos tocaban sus duras nalgas. Ella movía sus caderas
contra mi verga erecta, colocándola entre sus muslos, para frotarla en su gruta
humedecía, deseando tenerla toda adentro otra vez.
- Que quieres hacer ahora Leo
- Mamá ¿ Quiero probar hermoso tu culito? Me miro pensativa.
- Dijo, quieres dejarme como Andrea, sin poder sentarme bien.
No-mamá, Andrea quería culear por ahí, y lo hicimos.
- En tu caso es diferente, quiero probar tu culo, si quieres.
Si no, no pasa nada mamá.
- Leo, no sea tonto, puedes cogeme por donde tú quieras, solo
que por ahí, lo hice una vez con tu
Padre y no me gusto. Después de él, nadie lo hecho por ahí,
pero contigo no me importaría probar de nuevo Leo, así caliente como estoy,
haría cualquier cosa que me pidieras.
- Sólo te pido que lo hagamos suave, tu verga es un poco
grande y quiero disfrutarlo contigo.
- Sí mamá.
- Eva se acomodó en la cama, colocándose en cuatro. Puso la
cara sobre una almohada levantando sus caderas, abrió las nalgas quedando lista
para envestirla. – Me arrodille detrás puse la punta de mi verga en la entrada
de su culo.
- Mi mamá, agarró mi verga y comenzó a moverla alrededor de
la entrada sin meterla en su cueva.
- Leo, ponme un poco de saliva ahí, sí ahí. Volvió a poner mi
verga en la entrada de su culo.
- Dijo, ahora Leo, suave empuja un poquito, así Leo, así..
- Un poco más Leo, Así, mamá. Si, así, ahí va suave amor va
entrando, suave.
- Sí mamá. Eva movió sus caderas hacia atrás y poco a poco
fue entrando mi verga. con dificultad, pero iba entrando.
- Relajarte mamá. No aprietes el culo, Si Leo, tocame las
tetás Leo. Si, así. Así.
- Leo suave, suave amor, va entrando va. Si mamá, ajan si aja
Leo, suave, Leo, así, amor así, así, suave amor, empuja un poco más Leo. Sí,
mamá. Entro la cabecita Leo. Sí mamá.
- Empuja un poquito Leo, seguí empujando, mi verga fue
entrando más y más, Así mamá, si así Leo
- Eva, gemía y pujaba un poco OOOFFOOOOUUUUUUMMMMsi sigue,
siiii ahí va Leo
- Continué empujando ayudado por la mano de mi mamá. Me
detenía cuando sentía algo de dolor. Ahora sigue Leo, entonces empujaba hacía
adentro.
- Eva movía las caderas para acomodar mi verga. Ahora, Leo,
sigue amor así, así que rico, falta poco amor, sigue, sigue, así empuja Leo,
cuando sentí sus nalgas pegadas a mi pubis.
- Ahí esta mamá, todo adentro. Si, Leo no te mueva dejalo
ahí, un momentito. Sí, mamá
- Eva, se inclinó un poco levantando mas las caderas. Comenzó
a mover lentamente las caderas hacia los lados, después en forma circular.
- Comencé sobarle los senos erectos apretándole la punta de
los pezones con los dedos, mientras le lamía la espalda alrededor de su cuello y
las orejas. Eva, gemía mas fuerte. UUUUUUUUSSSSSSSOOOHHH LEO, Leooooooo,
sisssiiiiiiii MMMMMM. Que rico, amor....UUUUUUUOOOHHHHH si
siissssiiiiiiUUUFHUUUUUFHHH, su cuerpo tembló, sentí su concha mojarse
nuevamente se estaba viniendo, sin moverme dentro de su culo, solo mis masajes
en sus senos y mis lamidas y mi pene adentro de culo, hacía estremecerse toda.
- Ahora, movía sus caderas hacía adelante y hacía atrás. Mi
verga salía y entraba hasta la mitad, Eva, conducía el ritmo de sus caderas, era
mi mamá que me estaba culeando. A su gusto y placer.
- Leo dámelo todo, Leo dale, comencé él mete y saca a un
ritmo lento. Lo sacaba hasta la mitad, luego empujaba todo hasta sentir sus
nalgas..
- Nuestros movimientos fueron aumentando. Eva, seguía
gimiendo de placer Si dale, Leo, no pares dale más amor siiiiiiiUUUHHHh, Duro,
más, más, me vengo Leo, me vengo Leo, Leooooooo, más y más
AAAAHAHAHAHHHAHAUUUUMMMM, su cuerpo se sacudía nuevamente, sus caderas se
violentamente, aceleré el ritmo de mi penetración, los gemidos y gritos de
placer eran interminables por parte de ambos, hasta que no pude más y me corrí
dentro de su culo.
- Eva, apretaba las paredes anales contra mi verga tratando
de exprimir al máximo la verga que vomitaba grandes cantidades de leche, pero
poco a poco fue bajando la intensidad.
- El cuerpo de Eva se desplomó en la cama y yo encima de
ella, sudados y agotados.
- Me hice a un lado. Eva se acerco, me beso en la boca,
diciendo Leo, me has hecho muy feliz hoy.
- Será mi marido desde hoy y cogeremos todos los días.
- Dije, todos los días mamá, si amor todos los días,
riéndose.
- Sonó el teléfono.
- Mi mamá contestó, Si, quién, Andrea, que tal, si, si muy
bien, estamos un poco ocupados. Si, estamos en eso, me falta el postre Andrea,
riéndose.
- Eva, se despidió diciendo, Chao Andrea, nos vemos mañana en
la oficina. Si, si después te cuento.
- Y cerró.
- Leo, ¿ podemos seguir cogiendo?, Sí mamá. ¿ Ahora, mismo?.
Sí, Ahora cariño.. Sí, mamá
Agradecemos todos los comentarios ... Si desea intercambiar
experiencias sexuales... Con mucho gusto le contesto... Solo a las mujeres, sin
importar la edad... Todas son bellas... chao
José
apolo02@hotmail.com