La familia a mis pies
Este verano puse en práctica mi antiguo deseo de someter a mi
suegra y anexarla a mi corte de esclavos. Ella era una buena ama de casa y me
vendría bien dirigiendo la mía. Además era una mujer aún atractiva que podía
proporcionarme mucho placer como esclava sexual. Teniendo a mi servicio al
marido y a su hijo estrían todos comprometidos y yo sería la reina indiscutible
y todos estarán a mis pies.
Hacía tiempo que su figura me exacerbaba el apetito sexual.
Me mojaba toda de solo imaginarla chupándome el culo y con su yerno mirando la
escena y atento a servirme en mis apetitos desmesurados..
Ella con sus aires de señora se arrastraría por el suelo
reptando a lamerme las botas y trepando por ellas chupando toda la caña de cuero
hasta llegar a mis muslos donde recibiría mi orgasmo en su rostro..
Como ustedes saben vivo con dos maridos Mufy y July que ya
han pasado a mi lado todas las experiencias de sometimiento. Son esclavos
totales. Ahora con el agregado del padre de Mufy que ya está entregado por
completo a mis caprichos. Estos tres hombres cumplen diversas funciones a mi
servicio. No concibo tener a alguien por amor. Deben cumplir una función de
servidumbre para que los acepte. Son sirvientes, amantes, esclavos, muñecos,
etc. Los uso tanto para follármelos como para descargarles un sonoro cachetazo
cuando me apetece castigarlos por cualquier insignificancia. Son esclavos
totales y hago con ellos lo que quiero.
Mi suegra que se llama Constancia se la pasaba espiándome a
hurtadillas y miraba mis zapatos de tacón y mi ropa ajustada y llamativa. Estaba
asombrada y escandalizada con mi conducta desinhibida y desvergonzada. Cuando
venia a mi casa se quedaba asombrada de ver a su propio marido atender mis
necesidades. Yo soy muy mandona y doy las órdenes a los hombres sin sonrisas.
Todos cumplían de inmediato y la pobre Constancia se mordía los labios de la
envidia. Juré montármela cuanto antes y tenerla a mi servicio.
Sus miradas lejos de amedrentarme me excitaron más aun y fui
dándole forma a mi plan de sodomizarla para satisfacer mis instintos salvajes y
mi lujuria desmedida. Me excita imaginarme a las personas habitando en mi
entrepierna y siento los calores "allí abajo" entre las piernas cuando pienso en
someter a alguien y enviarlo a ese lugar tan excitante que es la unión de mis
piernas altas y hermosas. Me masturbaba el clítoris con mi propia belleza. Mi
propio cuerpo es la principal fuente de excitación que tengo. Ser dominante,
someter y poner a la gente de rodillas y hundir sus cabezas entre mis piernas,
cabalgar sobre sus rostros con mi culo aplastando sus narices. Masturbar el culo
con la nariz de mi victima y sentir su lengua lamerme el ano.
Tengo unos orgasmos parecidos a un tsunami. No me puedo
detener. Cuando empiezo mi seguidilla de orgasmos no hay nada capaz de
detenerme. Puede darle un ataque cardiaco a mi suegro cuando me hago chupar el
culo que una vez comenzada mi seguidilla de corridas no me detengo hasta quedar
satisfecha. Si se muere o le llega a faltar el aire es su problema. El mío es
gozar sin pausa. Ellos son las victimas y yo soy la vagina poderosa. Mi coño es
el rey. No existe la igualdad en el amor y en le sexo. Uno ama y el otro es
amado. Uno goza y el otro es sirviente. Mi egoísmo es fascinante y solo me
interesa mi propio cuerpo.
Como les contaba mi plan para someter a Constancia era
escarbar en su personalidad hasta encontrar algo podrido que seguro lo
encontraría. Para ello mi mejor ayudante eran los hombres. Su marido y su hijo.
Estos estaban bajo mi dominio y me serían útiles. También tendría que prever
alguna posible oposición por parte de los hombres. Debo considerar que son
padre, madre e hijo. No es una tarea fácil.
Para dejarlos a los hombres fuera de circulación y tener el
camino libre hacia mi objetivo decidí extraerles el semen de manera
extraordinaria duplicando sus eyaculaciones para que queden completamente
disecados a mi merced. Los hombres cuando carecen de fluidos seminales se
doblegan por completo. De paso gozaría el doble yo tambien al verlos
desesperados.
Comencé con Mufy. No lo dejé en paz. Donde lo veía le tomaba
la polla con las manos y lo pajeaba con fuerza hasta que soltaba la leche.
Cuando su polla se hinchaba anunciando la explosión entonces me agachaba y
apuntaba la polla a mi boca con los labios rojos y grandes abiertos para recibir
el néctar del hombre. La leche caía en mi lengua y la saboreaba en su presencia
con mirada devoradora. El pobre infeliz se angustiaba y sus ojos imploraban
clemencia que no obtenía por supuesto. Saboreaba la lecha relamiéndome los
labios y pedía más y más. Cuando me parecía oportuno para otra lechada se la
chupaba y me la metía hasta la garganta. La polla de Mufy es grande y sabrosa.
Apoyaba el glande en mi garganta y movía los músculos maxilares para pajearla
sin chuparla. Se volvía loco. Obtenía una segunda ordeñada más pequeña. Luego de
la segunda exprimida le tomaba su rostro y lo frotaba sobre mi pubis y mi coño
pajeándome descaradamente con su turbación. Le escupía su propio semen en la
cara y, con su rostro humedecido de leche me lo frotaba por el coño. Tenía
varios orgasmos. Combinaba el placer con el trabajo.
El plan malvado que estaba ejecutando de sodomizar a su
propia madre me excitaba enormemente y mis orgasmos eran muy salvajes. Más de lo
habitual. Cada maldad que pongo en práctica me abre un nuevo mundo de orgasmos
intensos. Por eso me gusta avanzar en mi tarea de aplastar a la gente bajo mis
tacones. Experimento nuevas sensaciones de placer y veo que mi cuerpo es una
fuente inagotable de orgasmos.
Una vez vencido el hijo, cuando estaba evidentemente seco sin
una gota de leche, le interrogaba acerca de la madre….Como era su infancia…Que
personalidad mostraba su madre…Como era su actitud moralista…
Me enteré que lo vigilaba de niño para que no se masturbe…Eso
me dio la pista que la mujer era una moralista falsa de esas que exigen la moral
en los demás pero que ella debía tener sus buenas pajas a escondidas…Deduje que
para obtenerla debía mostrarme muy desenfadada ante ella y exhibirle mis
orgasmos sin turbación. Así la inmovilizaría al carecer de moral propia y luego
podría obligarla a pajearme y admirar mi cuerpo y mis corridas. Estaba más
confiada que todo saldría bien. La excitación de la cacería. La cercanía de la
presa.
Con Josep, mi suegro seguí una táctica diferente pero igual
de salvaje. Sin compasión alguna. Los hombres son muy fáciles…En mis manos se
entregan por completo. Una vez que veo el pene tieso a mis órdenes hago lo que
quiero. He visto que cuanto mas desvergonzada y lanzada es mi conducta mas
obediencia obtengo de los hombres. Por eso no tengo límites. Me follaría a la
madre de mi marido y él acataría mis acciones sin chistar.
A Josep lo llamaba por teléfono cuando sabia que estaba en la
casa con su mujer mirando la televisión. Le hablaba con mucho morbo.
- ¿Que estás haciendo?…¿La tienes dura…?
- ¿Sabes lo que estoy haciendo yo...?
- Tengo a tu hijo bajo mi culo…Me está masturbando con la
lengua…¿Sientes mi corrida..?
El pobre se desesperaba y no sabia como responderme para no
delatarse frente a su mujer que, seguramente estaría escuchando. Sospechando de
donde venia esa llamada. Era lo que esperaba. Me enteré que había instalado una
línea paralela para poder escuchar a su marido. Mi plan funcionaba a la
perfección. A Josep me dediqué a ordeñarlo simplemente como una vaca. Venía a mi
casa con mucha frecuencia. Entonces, en la misma presencia de su hijo me
aflojaba una sandalia y se la arrojaba al rostro de una patada.
¡…Cógela con la boca…..!
El imbécil corría a cogerla con la boca antes que toque el
suelo. Mufy miraba la conducta de su padre y se avergonzaba. No atinaba a hacer
nada. Mi dominio sobre ambos era absoluto. Además de no atinar…. tampoco podían
hacer nada aunque quisieran. No tenían más opción que someterse a mi tiranía.
Cualquier otra cosa significaba que los reemplazaría de inmediato. Víctimas
dispuestas tenía por doquier….. Así es como tengo atrapados a los hombres sin
que ellos lo sepan hasta que es demasiado tarde.
Ni bien se le ocurriera levantarse para decirme algo lo
volvía a sentar de un cachetazo. Me acostumbré a pegarles a ambos en presencia
del otro. Al hijo lo castigaba a los cachetazos sin importarme la opinión del
padre. Cuando estaba descontrolada por mi calentura la emprendía con Josep a los
golpes mientras Mufy observaba. A Josep lo pateaba de la manera más humillante
posible. Calzada con los tacones afilados. O bien con el pie desnudo le
cacheteaba la cara con los dedos de los pies. Me gusta pegarles mientras me
frotaba los muslos y me corría en su presencia. Ellos miraban inmóviles. Eran mi
público.
Con estos dos hombres mi poder era absoluto. Decidí que ellos
mismos me sirvan a Constancia.
Nada más placentero que un esclavo proveyéndote de más
esclavos.
Los excitaba con mi morbosidad habitual…...
- ¿"Que te parece si le decimos a tu madre que venga a
chuparme el culo…...mientras te cabalgo a ti y te saco tu leche..?
- Me chuparas el coño mientras tus padres me lamen las
piernas.
- Los veras arrastrarse por el suelo chupando las suelas de
mis sandalias.
Al pobre Mufy estas palabras lo hundían por completo en mis
dominios. No basta poseer el cuerpo. A mi me gusta devorarles la personalidad
íntegramente. Que no existan, ni respiren, ni sientan sino es por intermedio de
mis sensaciones.
No obstante la polla respondía por si misma, mas que su
persona. Se ponía muy dura……..Entonces yo me acercaba de pie y tomaba la polla
con la mano y me pajeaba el clítoris mientras le seguía hablando y le miraba a
los ojos. Mirar es dominar. Nadie me aguanta la mirada pervertida de lujuria
desmedida. Mufy agachaba los ojos vencido por completo., Cuando estaba seco lo
dejaba sentado en el sofá y llamaba a su padre.
Josep acudía de inmediato. Entre ellos dos ya habían perdido
toda vergüenza y no se ocultaban su esclavitud. Yo me paseaba muy oronda con mi
cuerpo alto y fuerte taconeando en el suelo mientras Mufy descansaba vencido en
el sofá y Josep se acercaba a satisfacerme. Manso como un cordero que viene al
sacrificio.
El que más información me dio sobre Constancia fue su propio
marido. Me contaba todo acerca de ella. Me la servía en bandeja de plata.
¡…Que asco..! ¡…Que placer..!
Mi vagina hervía. Abría las piernas para que mis jugos
cayeran al suelo y Josep los lamiera. Estaba excitadísima. No paraba de tener
orgasmos, uno tras otro.
A Josep lo obligaba a estar de rodillas y a masturbarse
frente a mí. Le ponía mi zapato en la boca y la suela entre los labios. Cuando
el imbécil eyaculaba yo le daba una patada con la punta de mis zapatos de tacón.
Caía al suelo y se mojaba todo con su propia leche. Yo secaba el semen con la
suela de mis sandalias. Mufy miraba en silencio. Una vez quiso intervenir en
defensa del padre. La emprendí a los golpes con los dos. Le tome a Mufy su cara
con los brazos y lo obligué a mirar hacia abajo donde su padre estaba echado a
mis pies.
- Mira lo que hago con tu padre…Mira bien…
Le daba pateadas con la punta de mis zapatos…. Le ponía el
pié para que se acerque a besarlo como un perrito faldero. Josep obedecía. Mufy
miraba.
Con la mano derecha sostenía a Mufy cogido por el cuello para
que observara. Con la izquierda me pajeaba sin ninguna vergüenza.
- Miren como me corro con ustedes…!
Estaba tan excitada que terminaba frotando la cara de Mufy
contra la vagina masturbándome mientras Josep se entregaba vencido a chuparme
los pies, los zapatos y las piernas.
Solté el cuerpo de Mufy que cayó sobre su padre. Los pateé a
los dos.
Fui en busca de July que estaba fresco y vigoroso esperando
ingresar al servicio. Me lo llevé al dormitorio para montármelo y sacarme la
calentura que tenía encima. Así concluyó esa tarde.
Mi plan marchaba a la perfección. Los dos hombres ya estaban
en mi bolsillo. Había incrementado de tal manera mi poder sobre ellos que mi
excitación era permanente. Tenía orgasmos sucesivos de solo verlos lavando o
lustrando mis zapatos o limpiando la casa. Mi suegro en particular me excitaba
porque como era de más edad me permitía mayor salvajismo y maldad que lo
soportaba todo. Cuando estábamos a solas las escenas de humillación con Josep
eran escandalosas. Yo caminaba de un lado al otro. Él siempre de rodillas como
un perro lamiendo donde yo había pisado. Cuando cogía el teléfono le hacia señas
que deseaba mear. Él corría desesperado a poner la boca. Lo meaba sin dejar de
charlar con un próximo amante que estaba preparando. Era muy astuta y lo seducía
con habilidad. Nada dejaba entrever mi verdadera personalidad. El pobre no sabía
lo que le esperaba. Josep me tragaba toda la meada mientras yo me reía a
carcajadas con el otro. El muy ladino derramaba siempre alguna gota para recibir
una patada. Me tenía atrapada. No podía perdonarle la gota derramada y me
gustaba patearlo mientras me corría. Él buscaba la pateadura mientras exhibía su
garrote. Todo esto sin dejar de hacerme la simpática con mi futura víctima.
A Josep lo puse en antecedentes de lo que pensaba hacer con
su mujer. Estaba tan devorado que no oponía ninguna resistencia y por el
contrario estaba listo para ayudarme a gozar de su esposa.
Lo mandé a su casa y le dije que se quedara junto al
teléfono. Constancia iría al otro aparato a escuchar y él no tenia que hacer
nada. Todo lo haría mi maldad.
Por la noche llamé y atendió Josep. Comencé a hablarle…
¿La tienes dura……?......¿ No follas a tu mujer…?....¿No
la pajeas…?....¿ Te gustaría que tu mujer me chupara la vagina…?
….Constancia es una pobre infeliz que nunca tuvo un coño como el mío…La
someteré a ella y me chupará el culo mientras tú me lames los zapatos.
Sentía la respiración jadeante de Constancia en la otra
línea. Al no decirme nada era señal que estaba excitada. Ya la tenía en mi
poder. Era cuestión de seguir avanzando hasta tenerla entre mis piernas.
Si yo estaba acertada el próximo paso lo daría Constancia
misma en su desesperación de someterse.
Al dia siguiente me llama por teléfono. Necesitaba hablar
conmigo. La cité en casa. Gozaba de mi triunfo por anticipado. Dispuse que July
permanezca desnudo con el pene visible y haga el servicio de camarero. Sonó el
timbre y abrí personalmente. Vestía unas botas altas por encima de la rodilla y
de tacones muy finos y afilados. Una pequeña blusa semi transparente que caía
libremente para permitirme el uso de las piernas y de la vagina.
Ella entró y se quedó paralizada al verme así vestida. No le
dí tiempo a reaccionar y la besé en la boca con fruición mordisqueándole los
labios. Ella se resistía pero yo la abracé fuerte y la oprimía contra mis muslos
para correrme mientras le comía su boca. Se retorcía toda pero yo era más
fuerte. Es fundamental el uso de la fuerza. Violarla sin clemencia.
Sin soltarla levanté el borde de mi blusa y de su falda. Una
vez con su piel a la vista le apoyé el clítoris enorme y puntiagudo contra sus
muslos y comencé a frotarme despacio y cadenciosamente. La presión del clítoris
grande sobre su piel le trasmitía mi poder. Ella comenzaba a someterse. Cuando
sentí mi corrida inminente me apreté fuerte contra su cuerpo inmovilizándola.
Que sintiera los estertores de mi vagina y del periné en el orgasmo. Sentí su
cuerpo caer derrotado por mi violenta impetuosidad.
July miraba. Su polla se endurecía como un mástil en mi
honor. Era lo que quería. Solté a Constancia y la acompañé al recibidor. Ella
miraba a July. Se lo presenté. Recién entonces supo que era mi segundo marido.
Su hijo no era suficiente alimento. El pene erecto de July era como un comité de
bienvenida.
Nos sentamos y July trajo café. Yo crucé las piernas en
horcajadas bien abiertas con mi coño desnudo. Tomé la mano de Constancia y le
enseñé a pajearme mientras conversábamos.
- ¿De que quieres hablarme…?
Ella no atinó a responder y se puso a llorar. Era el momento
preciso para hundirla en mis fauces y devorarla.
¿Ves la polla de July mi marido…? …. ¿Cuanto hace que no
ves una polla erecta…? ……¿Sabes por que…? ……..Porque la de tu marido me
sirve a mi. Solo se corre ante mi vista…Te enseñaré como lo exprimo a Josep
hasta quitarle la ultima gota de leche… Lo mejor que puedes hacer es unirte
al grupo y adorarme como tu dueña…….Mi cuerpo es perfecto y absorbe a tus
hombres. Ahora te absorberé a ti también…… …Tu me servirás como una buena
esclava. Estarás a misma altura que tu marido…y te castigaré a mi gusto.
Mientras le hablaba así no dejaba de correrme en sus manos de
la excitación que me producía la víctima entregada.
Cuando terminé de adoctrinarla le tomé su cabeza y la hundí
en mi vagina. La movía con mis manos como una posesa enloquecida de excitación.
La usé de vibrador humano. Tuve muchos orgasmos fuertes en su boca, nariz y
ojos.
El momento había llegado.
La acosté a ella sobre el diván que tengo para sentarme
encima de los rostros de mis victimas. Es un diván angosto donde el esclavo
queda en posición acostado y yo me siento en su cara y le empapo el rostro con
mis jugos. Cuando quiero pajearme me levanto ligeramente y el clítoris queda
colgando y me froto sobre sus caras hasta quedar satisfecha.
Allí la acosté a Constancia. Se dejó hacer con total
sumisión. Me senté encima de ella aplastándola. Respiraba jadeante.
Lo llamé a Mufy, su hijo que estaba en la habitación contigua
esperando. El infeliz acudió de inmediato. Se paro frente a mí.
- Mira quien me esta chupando el culo putito mío…le dije.
Él vio el cabello de su madre que sobresalía de mi
vagina….…Reconoció el vestido. Sus ojos se abrieron y dejaron paso a sus
emociones. Yo me preparé para la gran calentura. Me excita el desfile de
emociones en los rostros de mis victimas. Ahora estaba por llegar lo mejor.
Sus ojos expresaron un atisbo de rebeldía que me apresuré a
aplastar atrayendo su boca y comiéndosela con mis labios. Lo aparté para seguir
viendo sus reacciones. Ahora estaba paralizado sin saber que hacer. Estos eran
los mejores momentos pues yo ocupaba esos espacios de indecisión.
¡Qué calentura….!
Me levanté ligeramente dejando espacio libre para frotar el
clítoris mientras mis jugos humedecían la cara de Constancia..
- Mira como me corro en la cara de tu madre….. Mira putito…le
susurré al oído.
- ¿Sientes los lengüetazas de tu madre en mi culo…?
Se sentía el movimiento de la lengua de Constancia chupando.
Me corría una y otra vez mirando los ojos de Mufy…. ¡Qué excitación…!
Su polla respondía mejor que su cerebro….Tiesa como siempre
en mi presencia.
Tomé la polla, abrí ligeramente las piernas y me la succioné
de un solo movimiento. La tenia adentro mío mientras su propia madre me chupaba
el culo.
Comencé a moverme lentamente. Succionando su polla con
movimientos de ventosa. Usaba mi periné como una aspiradora.
El imbécil estaba tan dominado que no tardó en soltar la
leche en mi vagina. ¡….Hmmm....!
Entonces, excitada al máximo por mi poder escupí su polla
todavia goteando semen y me froté sobre la cara de Constancia derramando en ella
el resto del semen de Mufy. La cara de ella humedecida por el jugo de Mufy me
provocó un orgasmo impresionante. Lo recuerdo como uno de los mas fuertes que
tuve
- Mira como me corro con tu leche en la cara de tu madre…-
Dejé salir a Constancia de debajo de mi cuerpo. Por primera
vez vio a su hijo allí y supo de quien era la leche que manchaba aún su cara.
Vieras que escena. Ella con la cara húmeda del semen de su
propio hijo y el pobre idiota mirando a su madre con los ojos agrandados y
angustiados. La angustia ajena me enloquece.
El cruce de miradas entre ellos dos me produjo otro orgasmo
de los mas fuertes…estaba tan excitada que no lograba calmarme con
nada…Necesitaría muchos orgasmos para quedar satisfecha ese dia.
Controlé de inmediato la situación volteando el cuerpo de
Constancia mientras llamaba a gritos a Josep que trajera el arnés para violar
mujeres por el culo.
La acomodé a Constancia de un cachetazo sobre el sofá…de
rodillas con las piernas abiertas y su coño bien visible. El culo apuntando
hacía mi.
Mufy en silencio me dejaba hacer. No tenia voluntad
propia…Estaba seco de todo. Tampoco era cosa de dejarlo en paz, de modo que le
dije que me pajeara el culo mientras me preparaba para follarme a su madre.
Josep trajo el arnés y me lo colocó de inmediato.
Los mandé a los dos, padre e hijo a que abrieran las nalgas
de Constancia…..
- Lubríquenle el culo con vuestra saliva putitos…..-
Los dos lubricaron el culo de la madre con abundante saliva
para prepararlo. Estaba lista para embestir.
Me acerqué con el enorme pene entre mis piernas y se lo
introduje lentamente en el ano. Ellos le abrían las nalgas para favorecer la
penetración. Al principio lo hice despacio pero mi intención era destruirle el
orgullo por completo.
Ella sollozaba La puse a mi altura…abrí bien las piernas con
mis botas afiladas y comencé a galoparla como una posesa. Rápido…muy rápido.
Mientras gritaba enloquecida…
-Miren como me follo a Constancia…!
- ¡…Sujétenla-….!
- ¡ ….Ábranle las nalgas para que penetre mas…!
Ahora si quedaría satisfecha…Tuve un orgasmo tras otro
mientras ellos dos sujetaban a mi victima,
¡….Miren como me los devoro a los tres…1
Padre madre e hijo son mis esclavos ahora…!
.
No recuerdo cuantos orgasmos tuve ese dia. Solo recuerdo que
finalmente pude quedar agotada. Sin darles explicaciones los dejé a los tres
solos con su vergüenza y me fui a dormir con July.