Sorpresas te da la vida
Una noche de viernes, estaba yo chatendo en mi computadora,
cuando en el messenger apareció mi amiga del alma Leticia, Leti es una amiga con
la cual mantenemos relaciones pero sin compromisos, me pregunto como estaba, le
conteste aburrido, entonces me dijo que tenia una sorpresa para mí, pero que
tenia que invitarla a cenar, muy bien dije yo, te paso a buscar dentro de una
hora.
Fuimos a cenar a un restaurante del puerto de la ciudad,
comimos unas pechugas de pollo con una ensalada de hongos regadas por buen vino
blanco torrontes. Finalizada la cena le pregunté ¿vamos a bailar? No mejor vamos
al henoy (que era un hotel), me sorprendió la propuesta pero al final acepté.
Ya dentro de la habitación del hotel nos empezamos a besar,
nuestras lenguas se cruzaron, salían entraban, hasta que nos tumbamos ambos en
la cama con colchón de agua, ella empezó masturbándome el miembro que ya estaba
erecto, de pronto se levantó fue a una vitrina que había en la habitación en la
cual se encontraban distintos tipos de consoladores, que eran nuevos dispuestos
para los clientes (después cuando uno salía se lo cobraban junto con el alquiler
de la habitación), "aquí esta mi sorpresa" dijo entonces abrió la vitrina y tomo
uno de mediano tamaño, lo desenvolvió y lo comenzó a lamer como si se tratara de
una berga de verdad, eso me excito mucho mas todavía mientras la observaba
atentamente, luego se ensalivo uno de sus dedos y empezó a masajearme el ano en
tanto que con su lengua lamía mi glande, confieso que soy heterosexual pero como
era una mujer que me lo hacia lo aceptaba, me estaba llevando al séptimo cielo,
mas adelante me apoyo la punta del consolador en mi ano y comenzó a darme leves
masajes hasta que introduzco la punta en mi culo, yo sentí un dolor pero ella me
lo supo apaciguar con la mamada de berga que me estaba haciendo, hasta que
introdujo todo el adminículo en mi culo, fue tanto el placer que sentí que me
vine de golpe sin poderle avisar, esto hizo que se atragantara con mis jugos que
salían a raudales por mi miembro y debió toser, no terminaba nunca de salir
semen, y del orgasmo que tuve me quedo un cosquilleo en el bajo vientre.
Es maravilloso el placer que se siente con el roce que te da
en la próstata, según dicen el punto "G" masculino.
Ella para calmarme me siguió masturbando lentamente durante
unos minutos, y siguió para que me volviera la erección pero la acabada que
había tenido no permitió que yo me recuperara.
Fue entonces que yo tome la iniciativa y comencé
acariciándole su vagina, luego le lamí su clítoris mientras le metía uno de mis
dedos en su vulva, así estuve durante algunos minutos ella gemía y me decía
continua.. continua..., yo entonces tome el consolador (esta es mi venganza
pensé) pasándoselo por su clítoris se lo fui introduciendo en su vagina, ya
mojado de sus jugos se lo saque y lo coloque en su ano introduciéndole primero
la punta, luego llegue hasta la mitad, mientras que con el pulgar de la mano que
tenia libre se lo meti en su conchita que la tenia muy lubricada, con mi lengua
le di rapidos lamidos en su clítoris, hasta que le introduje totalmente el
consolador en su ano, estuvimos así durante largos minutos, me decía seguí...
seguí mi amor, hasta que dió un grito de placer que se debió escuchar en todo el
hotel, entonces note que habia llegado a su orgasmo.
Luego nos vestimos y salimos del hotel en el auto mientras
tarareábamos el estribillo de la canción "Pedro Navaja" de Rubén Blades que
pasaban por la radio, cuyo estribillo dice "sorpresas te da la vida, la vida
te da sorpresas".-
Fin