[ Inicio ] [ Novedades ] [ Top100 ] [ Relatos Hablados ] [ SexShop ]
 Enlace Recomendado del día: [ Foro sobre Dinero ]
 1,143,566 Miembros | 12,842 Autores | 54,156 Relatos | 2,905 Usuarios Online Bienvenido a TodoRelatos.com! 
TODORELATOS
RELATOS
AUTORES
PANEL / INFO
VARIOS
 
 
SEXSHOP
RELATO HABLADO

Solución sexual para la monotonía
TODORELATOS » RELATOS » UNA REVISIóN GINECOLóGICA REAL
[ Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso. ]
 TODORELATOS.COM Fecha: 22 de Noviembre, 2008.
Fecha: 20-Jul-05 « Anterior | Siguiente » en No Consentido (1012 de 1810)

Una revisión ginecológica real

herr doktor
Accesos: 17,351
Valoración media:
Tiempo est. lectura: [ 8 min. ]
 -   + 
El pasado junio conseguí mi fantasía, que por fin mi novia me dejase ir con ella al ginecólogo. Esto es real al 100%. Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a Ver ficha del autor

Queridos lectores y lectoras, os debo contar, y esta vez juro que lo que cuento es cierto, que he tenido una novia que era una santa, ya que por fin he conseguido mi fantasia de ver lo que le hace un ginecologo en una revision a una mujer, y he de reconocer que jamas lo olvidare. Si alguien tiene otras experiencias de este tipo, os ruego que me las conteis. Pero os aseguro que lo que os voy a contar es totalmente cierto.

Tras mucho hablarle de mis fantasias consegui que mi novia, que no habia ido al ginecologo desde los dieciseis años, ahora tiene veintisiete, pidiese hora para una revision. Pero ademas, el dia antes de ir me dejo que le rasurase, totalmente, no deje ni un pelillo, su sexo. Eso ya lo habiamos hecho antes, pero la gracia fue hacerlo antes de ir para que se añadiese, a parte de la vergüenza natural que ya suelen pasar las mujeres en estas revisiones, y ella mas, por eso no había vuelto desde los dieciséis, cuando aun era virgen y fue por y con su madre, se le añadiese la vergüenza de que le viesen el sexo totalmente afeitado.

Antes de hablar de ese maravilloso dia, les voy a contar algo sobre mi novia. Es una chica bastante alta, 1'80m., pelo rubio rizado y largo, no esta ni gorda ni delgada, aunque tiene el culo un poco grande, ojos marrones claros y muy grandes, la boca de labios generosos con unos dientes blanquisimos, y unos potentes pechos, una 95. Ademas, ironias del destino, es enfermera y suele trabajar en maternidad; pero claro, una cosa es revisar a las mamás y otra que la exploren a ella, y como se suele decir:"en casa del herrero, cuchillo de palo".

Ese dia de junio hacia un calor enorme, y al verla me sorprendio que llevase una falda, blanca con dibujos, bastante amplia, larga, ya que ella nunca suele llevar falda, pero imagino que pensó que quiza asi no se la tuviese que quitar para el reconocimiento. También llevaba una camiseta no muy ajustada que se ataba en el cuello y que también era blanca. Pense que se había puesto ropa para no ir provocativa, pero eso también me dio morbillo ya que eso significaba que le daba mucha vergüenza.

En este punto, antes de entrar al hospital, he de decir, que ella sabe que a mi el tema de los medicos y más el de los ginecólogos me da muchisimo morbo y le había pedido que le pidiese al médico que me dejase ver la revisión porque asi ella estaría más tranquila y acepto. ¡Que maravilla de mujer!

Subimos y no había nadie en la sala de espera, así que enseguida salio la enfermera a preguntar el motivo de la visita al doctor. Esto me maravilló:"doctor", así que era un hombre, yo encantado. No sabíamos si era hombre o mujer, porque era del equipo de otro ginecólogo... Pero a mí me excitaba a un más que fuese un hombre al que le tuviese que mostrar sus partes íntimas que a una mujer; y encima tenia enfermera... Esta era poquita cosa, bajita, de menos de 30 años, delgadita, no muy guapa, con gafas... Pero según intuí, también la iba a ver desnuda...

Pasamos a la consulta, yo estaba contentísimo de que la enfermera no pusiera ninguna pega a que yo pasase; primer obstáculo superado. Por fin entramos a una habitación pequeña con mesa y 4 sillas, 2para nosotros, 1 para la enfermera y otra para el doctor, que tenia un ordenador en la mesa, y un archivador. A parte de por donde habíamos entrado, había otra puerta que daba a un pasillo, también provisto de 2 puertas, una cerrada y otra daba a la sala de exploración. Lo supe porque vi una silla ginecológica. La otra supuse que sería una especie de vestuario.

El ginecólogo tendría unos 40 y pocos años aunque tenía todo el pelo blanco y unos bonitos ojos azules. La verdad que el tipo era bastante majete y a mi me daba un morbazo tremendo pensar que en pocos minutos estaría tocando tanto los senos como el sexo de mi novia. Me preguntó si era su pareja, y al decirle que si dijo que era le gustaba que los chicos acompañasen a sus novias al ginecólogo porque así estaban ellas más relajadas y lo pasaban menos mal. Le hizo unas cuantas preguntas sobre la menstruación, molestias, tipo de anticonceptivo que usábamos, también cuando había sido su última revisión, al decirle que desde los 16 años nada, le dijo que entonces la tendría que examinar más a fondo, lo que me puso cachondísimo, y poco más, pero a pesar de eso ella estaba nerviosilla, ya que yo tenía su mano agarrada y estaba fría como el hielo.

Cuando terminó, le dijo que pasara al vestidor y que se quitase solo la ropa interior, ya que las sandalias, la falda ancha y la camiseta como era holgada no le molestarían para la revisión. Yo me decepcioné un poco porque hubiese preferido que la dejase totalmente desnuda, pero sabía que tendría que mirar donde debía así que tampoco me preocupé demasiado. También le dijo que cogiera una sábana de la habitación para taparse; eso es algo que nunca he entendido, si la iban a mirar lo más intimo. ¿Qué más da que se la vea o no la tripa? Por último le dijo a la enfermera que la fuese preparando y que ahora entraría él. Eso me fascinó. ¿Qué preparativos le iría a hacer? En ese momento llegó lo que imaginé sería el segundo y más dificil obstáculo; ella le comentó que si habría algún problema en que yo también pasase a la sala de exploración. Mi felicidad ya fué total, y mi excitación también, cuando el doctor respondió que eso dependía de ella y que había mujeres que lo preferían y otras que no, pero que por su parte no había ningún problema...

Así que la enfermera y yo pasamos a la sala y ella se metió en la otra habitación, mientras el doctor se quedó termiando de escribir unas cosas un el ordenador mientras mi chica se desvestía. La sala era maravillosa, como en mis mejores fantasías. Tenía la consabida silla ginecológica, una pequeña banqueta, un carrito con instrumental: caja de guantes de latex, lubricantes, espéculos, un bote con torundas, toallitas para limpiar y otros que no reconocí, una lámpara con un brazo móvil, y otra mesita con una especie de monitor y un aparato blanco alargado con forma de consolador, que aunque de grueso si tenía ese tamaño, era bastante más largo, unos 35cms., y que terminaba en una especie de mango con unos cables.

La enfermera me pidió que me quedase en un lado, que yo elegí estratégicamente para poder ver bien lo que le harían, y procedió acolocarse unos guantes de latex de color crema. Yo sentía una ligera erección, así que me puse con las manos juntas delante de esa zona. Entonces mi novia salió de la otra habitación vestida por fuera, y con la sabana verde en la mano. La enfermera le pidió que se sentase en la silla, colocase las piernas en los estribos, abriese todo lo posible las piernas y se subiese la falda. Tras hacerlo y taparse el pecho, el vientre y un pelín las piernas, ya que en esa postura la sábana se volvía a bajar y más al subirse la falda después. Cual fue mi sorpresa, y de la enfermera, cuando vimos que me imagino que por los nervios, se había dejado el tanga de color granate puesto. Esta puso cara de reproche y le dijo que también, lógicamente se tenía que desprender del tanga. Como ella, creo yo, no se había dado cuenta de que se lo había dejado se puso un poco roja de vergüenza por el ridículo, y más siendo ella también enfermera. Así que le dijo que como ya estaba en la posición, que levantase un poco el culo, y ella misma se lo quitó, le colocó las pies en los estribos y le subió la falda y la sábana hasta casi la cintura, además le dijo que acercase el culo al borde de la silla, con lo cual se quedó por fin mostrando la imagen que yo tanto deseaba ver; totalmente abierta de piernas, mostrando su vulva que, encima al estar tan abierta, mostraba un poco los labios menores y el orificio vaginal, y de regalo también el pequeño y oscuro agujero de su ano.

Entonces le acercó el flexo, de tal manera, que con una luz potente iluminaba la zona a explorar. Luego cogió un bote de crema lubricante y lo apretó encima de su raja, que al estar medio vació no salió nada, pero al apretarlo de nuevo con mucha más fuerza, soltó un enorme chorretón por su sexo, que también llego al agujerillo del culete. La enfermera procedió entonces a untar el lubricante por toda la vulva con su mano derecha enguantada en latex e incluso le introdujo también un dedo y después dos por la vagina para lubricarla por dentro lógicamente. Yo ya estaba malísimo, pero afortunadamente nadie se fijaba en mí. Pero aún fue mejor cuando con la mano izquierda también empezó a lubricarle el orificio anal y finalmente le introdujo un dedito dentro que empezó a mover lo que a mi novia le hizo dar un respingo ya que ese ataque por detrás si que no lo esperaba. En ese momento entró el doctor y le indicó a la enfermera que no era necesario que le lubricase el recto ya que esa zona no se la iba a explorar... ¡Vaya!

El doctor se sentó en ese momento en el taburete justo en frente del sexo de mi chica y la otra se apartó a un lado aunque desde ahí también la observaba. En ese punto comenzó la revisión. Primero se puso los guantes de latex, para después abrirle la vulva con dos dedos de la mano izquierda mientras que le decía que el primer paso era palparle exteriormente, y que por favor le indicase si en algún momento notaba dolor. Así que con dos dedos comenzó a tocarle el chocho abierto por sus dedos, brillante por el lubricante, iluminado por la lámpara y rasurado por mí, desde el monte de Venus hasta el perineo, pasando poco a poco por el clítoris, labios menores, de los cuales tiró suavemente, meato urinario y por último la entrada a su privado agujero. Posteriormente le introdujo dos dedos en la vagina que movió habilmente en su interior, y comentó, lo que a mi novia aun la hizo avergonzarse más, que su vagina era muy grande y profunda por lo que al no poderle tocar bien por dentro, luego le realizaría una ecografía vaginal... A mi me ponía mucho ver como otro hombre metía sus dedos por la cálida feminidad de mi chica, y más mientras tres personas la observaban.

Luego pidió a la enfermera que le acercase el espéculo para realizarle una citología, para quienes no lo sepan, este aparato, que en este caso era de plástico transparente, tiene dos partes que se van abriendo una vez insertado dentro de la vagina de la mujer y fuerza las paredes de la misma dejándola totalmente abierta por dentro, de tal forma que se puede ver hasta el final, donde comienza el útero. Lo lubricó y lo intrudujo con suma facilidad, según dijo él, porque la vagina estaba distendida, a parte del tamaño de la misma. Con lo cual imaginé que ella estaba caliente, quiza, aunque le diese vergüenza recordaba el haber hecho cosas parecidas conmigo y también sabía lo excitado que yo estaba en ese momento. Pero en resumen; se estaba poniendo cachonda al ser tocada por otro hombre... Posteriormente lo abrió, de tal forma que yo me sorprendí de la elasticidad de la vagina, y miró por su interior rosado y húmedo, se veía hasta el mismísimo fondo. Entonces la enfermera le dió unos palitos que acababan en un algudón, los metió dentro de ella para tomar muestras de tejido y luego los restregó en un cristalito.

 

Al sacar el espéculo dijo que solo faltaba la ecografía vaginal, y procedió a poner un plástico, parecido a un preservativo en el aparato con forma de consolador que yo había visto al principio, cuya parte cilindrica y alrgada mediría al menos 20cms., encendió el monitor y tras decirle a la enfermera que no era necesario más lubricante porque ya ella tenía mucho flujo, lo que a ella ya la hizo enrojecer del todo, y más ante mi estudiada mirada de reproche, se lo empezó a meter en el coño, poco a poco, moviéndolo, mientras salían unas imágenes que yo no entendía demasiado en la tele. Así estuvo sacándolo, metíendolo y moviéndolo casi cinco minutos. Para mi era como ver a un hombre follándosela con un consolador ante mí, en ocasiones le llegó a introducir todo dentro, y encima ella estaba lubricada con sus propios fluidos; en una palabra: ¡Cachonda!. Mi polla estaba a punto de reventar.

Cuando lo sacó le dijo que por último era necesaria la exploración de las mamas. Entonces, dejándola en la misma posición, seguía con las piernas abiertas y los pies en los estribos, procedió a bajarle la sábana hasta la altura de la cintura y le pidió que se subiese la camiseta. Sus pechos quedaron al aire, eran bonitos, grandes, con los pezones oscuritos y grandes, y por lo que pude observar estaban duros por el estado de excitación que ella tenía. El ginecólogo se quitó los guantes, le pidió que subiese los brazos y primero una y luego otra, le palpó las tetas, centímetro a centímetro, e incluso le tocó los pezones y los apretó, porque, según dijo, era mal sintoma que saliese de ellos algún fluido, pero no salió nada. Al terminar le dijo que estaba todo correcto, que solo faltaba esperar al resultado de la citología. Así que se podía vestir y nos podíamos marchar, y que volviese el año próximo. Cuando estuvo vestida yo le di las gracias y un ligero beso, con lo que percibí que su boca estaba seca. Al tocar sus manos también note que estaban frías. Así que aunque ella siempre me dijo que no, supe que había pasado una enorme vergüenza. Ahora solo queda esperar al año que viene...

TodoRelatos.com © herr doktor

Valore y Comente los relatos que lee, los autores lo agradeceran y supondrá una mejora en la calidad general de la web. Gracias!
 Comentarios (19)
\"Ver  Perfil y más Relatos de herr doktor
 Añadir a Lista de Favoritos
 Reportar Relato
 Versión para Imprimir
 Enviar este relato a un amigo/a
 Excelente
 Bueno
 Normal
 Malo
 Terrible
« Volver a la página anterior Ir arriba
Usuario
Contraseña

 
» Registrarse
» Recordar Clave
» Ayuda
 

Sexo en Vivo
 
 
SEXO

WebCam de Sexo
 

Descargar Peliculas
 

Galerías Porno
 

Sexole
 

FisgonClub
 
 
CONTACTOS
» Red de Contactos
 
     
 
Emotik: Nicks y Emoticonos para MSN Messenger
InverForo: Comunidad sobre Dinero y Vivienda
ForoCoches: El mayor foro de coches en Internet
Copyright © 1999 - 2008 TodoRelatos.com v3.41 - LWNET. Todos los derechos reservados.
Privacidad y Terminos de Uso · Ayuda y FAQ · Contacto