...Y MI HERMANITO ME JODIÓ EL CULO (Mari Mar 4)
Mari Mar, tras exponer su cuerpo en el parque llega a su casa
y continúa con la calentura mientras se ve sumida en un juego sexual muy
peligroso...
¿Y porqué sí? No, no podía bajar al salón y hacer lo que en
principio mi mente en aquel momento estaba pensando. No podía bajar e intentar
seducir a mi hermano de 16 años por ser el único hombre disponible en esos
momentos. No, tenía que sobreponerme, tenía que sopesar lo que me estaba pasando
¿sería posible? ¡pero bueno qué es lo que me estaba pasando!. Nunca antes había
actuado de ese modo y desde luego en un solo día.. ¡cielos!. Tenía que ordenar
todos mis pensamientos, no tenía otro remedio que hacerlo, estaba hecha un
auténtico lío. No me lo pensé dos veces, me metí de nuevo a la ducha, esta vez
con agua helada y... buffffff ¡qué frío! Ya sabía cómo se sentían los monjes
capuchinos cuando tenían tentaciones carnales, casi de inmediato se me fue la
lívido. Me puse una camiseta larga para dormir y me acosté, enseguida noté lo
derrengada que estaba y totalmente agotada no tardé ni veinte segundos en caer
en un profundo, reparador y placentero sueño.
Al día siguiente, Sábado, me desperté pasado ya con creces el
mediodía, había dormido más de 12 horas y la verdad sea dicha, me encontraba
genial, genial de verdad y haciendo memoria de lo que me había pasado el día
anterior seguía sin dar crédito a los hechos. El caso es que me levanté y me
dirigí hasta la cocina para hacerme algo de café. Pasé por al lado de la
habitación del "Cereal Kellog" y por enfrente de la de mi padre, ambos estaban
durmiendo y tenían sus habitaciones cerradas a cal y canto. Mi hermano
seguramente se habría acostado alrededor de las 4 de la mañana cuando las
sesiones porno de los viernes hubiesen terminado y mi padre regresaría de
trabajar sobre las 9 de la mañana aproximadamente. Joder vaya familia- pensé-
desde que se divorciaron mis padres hacía ya un año cada uno hacía la vida que
le daba la gana. A cada cual lo suyo, mis ideas eran claras, encontrar lo antes
posible un trabajo para poder independizarme definitivamente y no tener que
depender de nadie. Algo bastante difícil y complicado teniendo en cuenta una
tasa de desempleo de casi un 20% y una aún no acabada carrera de Fisioterapia.
Un poco complicado sí, pero ya me faltaba poco muy poco. Preparé el café para
que se hiciera y tal y como estaba, con una camiseta que me quedaba larga (a la
altura de medio muslo más o menos) de color verde y amarillo fosforito, de los
colores de la selección de fútbol brasileña, con un 9 a la espalda, salí al
porche a por el periódico que sin duda el chico de las suscripciones ya habría
dejado en el felpudo de delante de la puerta, con la intención de chequear todas
la ofertas de empleo que vinieran en el mismo. Mi sorpresa fue mayúscula,
delante de la puerta y con el gesto de casi tocar el timbre estaba Antonio, el
encantador y maduro profesor de ojos espléndidos y maravillosos que... ¡Oh Dios
pero que digo! ¡Si ha sido un auténtico hijo de puta conmigo apenas unas 24
horas antes!...
Hola María del Mar, Me disponía a tocar el timbre...
¡qué oportuna eres! Qué tal estas? ¿te encuentras...bien?
¡Eh! Estoooo sí, sí bien, cla-claro bien sí, sí
pe-pero...
Y además... menudo recibimiento... ¿sabes que tienes
unas piernas verdaderamente espectaculares? Bueno, en realidad lo tienes
todo espectacular. Sí definitivamente así es... no cabe la menor duda de
eso –me miraba de arriba a abajo mientras decía esto acompañándolo con un
asentimiento de cabeza-
¿Se puede saber qué hace Vd., aquí?
Bueno, creo que te debo una disculpa María del Mar, no
debí permitir lo que pasó y espero que perdones lo ocurrido... además
tengo aquí algo que es tuyo y por otra parte te soy deudor de los
honorarios convenidos por haber accedido a ser modelo en la clase de
anatomía... toma, esto es tuyo.
Me pasó un sobre y un paquetito dorado delicadamente envuelto
y atado con una cinta de seda azul marino. Abrí el sobre primero, allí mismo de
pie, separándonos entre los dos el dintel de la puerta de entrada a la casa de
mi padre. En su interior había dos billetes de 500€, el doble de lo que me había
ofrecido... me quedé de piedra, al tiempo la cafetera comenzó a pitar, el café
estaba hecho...
¿Qué te pasa? ¿Te sorprendes?, no deberías, es mi forma
de agradecerte tu... digamos "disposición en los acontecimientos".
Yo, yo no se qué decir... bu-bueno gracias es- es un
detalle por su parte pero creo que... no se...
La cafetera creo que está protestando, desde aquí se
oyen sus reproches en una ansiosa y desesperada búsqueda de atención...
por cierto... no me vendría mal una tacita de café, digamos que apenas he
podido conciliar el sueño esta noche con lo ocurrido ayer ¿puedo?... –hizo
el gesto de querer entrar en casa-
Eh sí. Claro, claro, pa-pase, pase.
Cortado y largo de café, con dos terrones...
Joder con el tío, desde luego no podía negarse que conseguía
lo que se propusiera desde luego. ¡Qué morro!. Le serví el café, me puse uno con
leche para mi y me senté a su lado, el tío sin pedir permiso ni nada ya había
ocupado una de las sillas de la cocina...
¿No vas a abrir el regalo que te he traído?
Pu-es sí, claro...
No lo entendía, no se si es que eran sus ojos, su tez morena,
su porte, sus modales o simplemente el pedazo de morro que le echaba el tío, el
caso es que me tenía completamente hechizada, a su merced, dominada a sus
designios, a sus órdenes...
Abrí el paquetito, y en su interior ...!había un minúsculo
tanga negro!, la parte delantera de este era de tela transparente que a bien
seguro dejaría entrever lo que este pretendía ocultar y las cintitas no eran más
que dos pequeños hilos que se unían a una pequeñísima blonda tejida a forma de
rosa que se ubicaría en lo que debiera de ser el comienzo del culo y el final de
la espalda...
Espero que te guste porque en fin... he decidido
quedarme las que dejaste abandonadas en clase... esas las confisco, como
recuerdo de lo ocurrido... Bueno, aparte de todo esto María del Mar... he
venido aquí por otro motivo. Verás, como sabrás quedé como lo diría...
bastante sorprendido de todo lo que ocurrió ayer y he estado pensando
mucho a cerca de lo ocurrido ayer...
Bueno yo...
No, no me interrumpas, verás... creo y no considero que
esté equivocado que eres el tipo de mujer que podría prestarme digamos que
un muy buen servicio. Bueno, veo que estás buscando empleo... –había
dejado abierto el periódico por la sección de ofertas del mercado laboral-
y yo en este momento te estoy ofreciendo uno... ¿quieres trabajar para mi?
¿Tra-trabajar para ti? ¿Haciendo qué?
Bueno, ya sabes que la próxima semana se terminan ya
las clases y después de lo que pasó fueron muchas las preguntas que me
hicieron los chavales respecto al sexo, los órganos femeninos, las zonas
erógenas y... he pensado en hacerles una demostración a todos
satisfaciendo en parte las preguntas que pudieran tener y por otro lado
también me satisfacerás mis caprichos que creo que no son pocos a lo largo
de este caluroso verano que se avecina. ¿qué te parece?
¿Que qué me parece?, ¿Que qué me parece? Me parece que
que tu me estas confundiendo con una cualquiera... y no estoy dispuesta
a...
Jajajajaja ¡una cualquiera! Jajajajaja eso tiene
gracia... una cualquiera... eres una auténtica putilla chiquilla... justo
lo que estoy buscando para mis chavales y también porqué no decirlo para
satisfacer mis fantasías que no son pocas.
Me quedé totalmente helada mientras decía esto, no sabía como
reaccionar. ¡¿Me estaba proponiéndome realmente ser su puta en mi propia casa?!
Esto era inconcebible. ¿Cómo podía atreverse el tío a decirme eso en mi propia
casa!. Antonio continuaba con su proposición pero esta vez empezó a tocar una de
mis piernas mientras me hablaba subiendo de la rodilla a la zona alta de mi
muslo...
Te pagaría tres veces más de lo que hoy te he dado
serás mi putita personal y harás TODO, absolutamente TODO lo que te
ordene... 3000€ semanales y no todos los días nos veríamos... ¿qué te
parece?
¡¡3000€!! ¡A la semana!
Así es... ¿qué me dices?
Pu-pues que... no se... tendría que pensarlo y...
Te aseguro que lo vas a pasar muy bien, eres la
chiquita más puta con la que me he topado en la vida y además a ti te
gusta... sí, te gusta de veras ¿verdad Mari Mar? Te gusta ser exhibida y
enseñar tus encantos al personal ¿eh?, jajajaja ¡incluso ahora estás
disfrutando y tan sólo te estoy tocando una pierna!...jajajaja
indudablemente eres una zorra de cuidado, necesito de tus "encantos"
putita... no se hable más hoy mismo empiezas a trabajar para mi toma un
adelanto de la semana... jejeje para que no pienses que no soy generoso.
Y diciendo esto sacó la billetera y plantó encima de la mesa
otro billete de 500€. El tío desde luego en cuanto a pasta iba sobrado. La
verdad es que no se si fue el efecto del dinero, sus caricias en mi pierna, la
forma de mirarme o que se yo...el caso es que ¡estaba considerando su oferta!
Te vengo a recoger pasado mañana a eso de las 6 de la
tarde
¿El Lunes? ¿pero no es el viernes cuando termina el
curso?
Así es... pero esto nada tiene que ver con las clases
si bien algo tiene que ver con la docencia... jejejeje están muy verdes
esos chicos y en 23 años de experiencia enseñando no se me ocurre mejor
método de aprendizaje que el "multimedia"... no, esta vez quiero probar
unas cosillas contigo...
¿Multimedia? (Pero qué coño me estaba diciendo este tío
¡y encima me hablaba como si ya hubiera aceptado su propuesta!)
¿Aceptas sí o no? Sabes que hay personas que
normalmente tardan dos o tres meses en ganar lo que te he ofrecido...en
una sola semana.
Mmm, está bien. ¿Dónde sería?
¡Estupendo!.No te preocupes, iremos a dar un paseito
por la costa, para "conocernos" un poco más...
(No me gustó demasiado el tono de eso de "conocernos"
un poco más...pero en fin 3000 eurazos eran 3000 eurazos) Sí, vale de
acuerdo el Lunes a las seis...
Bien, sabía que no podías negarte a la oferta que te he
hecho... quiero que cuando siempre necesite de tus servicios vayas
ligerita de ropa, que tus "encantos" estén bien accesibles para lo que
pueda hacerte u ordenarte, nada de llevar ropa interior salvo cuando yo te
diga expresamente que te pongas algo y de calzado quiero que lleves
siempre calzado en que se te vean tus pies... sandalias, albarcas,
chanclas, alpargatas, con o sin tacón me da igual pero que se te vean ..
si no tienes cómprate ¿te has enterado zorrita?
Sí, sí me he enterado pero...
No hay pero ninguno, además vas a empezar aquí y ahora.
Pellízcate los pezones por encima de tu camiseta guarra, venga vamos que
se marquen bien esos pezonazos que tienes... sii, así así muy bien
guarrilla muy bien, continúa y no pares y mírame a los ojos mientras te
los trabajas ¡mírame!, eso es... así... sigue...
Tal como me estaba diciendo comenzaba a pellizcarme los
pezones por encima de la camiseta, no tardaron ni 10 segundos en quedar
perfectamente visibles a través de la tela, los retorcía ligeramente, me los
volvía a pellizcar, hacía círculos con las puntas de mis uñas en las ya
marcadísimas aureolas... y mientras le miraba, tal y como me había pedido y le
veía como se estaba excitando por momentos y como tocaba su polla por encima del
pantalón. De repente me ordenó que separara las piernas y le enseñara el coño,
así lo hice, separé el tanga hacia uno de los lados para mostrar mi coñito que
comenzaba una vez más a despertarse. Antonio se sorprendió cuando vio el
piercing colocado en uno de los labios y tras decirme que eso confirmaba lo puta
que era lo tocó con el dedo índice en tanto que con su dedo medio me penetraba
el coño. Me dijo que me quitara el tanga y la camiseta y que me quedara
completamente en pelotas, la verdad es que a esas alturas ya estaba
completamente convencida de que haría cualquier cosa, inclusive sabiendo que en
el piso de arriba estaban mi hermano y mi padre durmiendo y que podrían bajar en
cualquier momento, me daba igual, me daba igual todo, sólo quería obedecerle y
mostrarme, iba a ser la putilla más agradecida que hubiera conocido a lo largo
de su vida el degenerado profesor ¿o era yo la degenerada? ¡y qué más da! ¡me
daba igual, me daba igual todo!. Antonio seguía masturbándome esta vez ya con
dos dedos en mi vagina rítmica y rápidamente cuando de repente me los sacó y me
dijo que me pusiera de rodillas encima de la silla y que me abriera con mis dos
manos el coño, oí como se colocaba detrás mío y pensé que se bajaría los
pantalones allí mismo y me follaría en la cocina de mi propia casa estando mi
hermano pequeño y mi padre en el piso de arriba, pero no, no hizo de momento
nada de eso... noté como un sonido de papeles detrás mío y de repente me metió
algo en la vagina empujándolo inmediatamente con uno de sus dedos que por lo
largo que era debía de ser el dedo medio. No era algo grande, sino más bien algo
pequeño, algo que de repente noté como si se metiera este por sus propios medios
en mi interior. De repente me alarmé y dejé que mis manos dejaran de separar mis
intimidades, Antonio, ante mi reacción, me dio un fuerte azote en una de mis
nalgas...
¿Te he dicho que dejaras de separarte los labios del
coño, puta? ¡Plas! ¡plas! ¡plas! ¿te lo he dicho?
Noo
¡Pues sepáratelos!
Me los volví a separar, no era cuestión de que el tío me
siguiera pegando tan fuerte en el culo como si fuera una niña mal criada, me
volvió a meter un dedo en el coño haciendo círculos esta vez como queriendo
dilatar la entrada cuando me metió otro, y otro... comenzó a follarme con los
tres muy rápidamente y tan fuerte que mis tetas que colgaban por la postura que
tenía adoptada iban y venían rápidamente al ritmo que me marcaba su mano y a
punto estuve de caer en más de una ocasión de cabeza al suelo por las embestidas
que me estaba dando. Estuvo así más de cinco minutos cuando noté que mi coño
estaba mucho más lubricado y accesible que lo normal. En la cocina sólo se oían
en ese momento mis fuertes gemidos y los sonoros chapoteos que realizaba mi coño
al ser follado, sólo roto en algunos momentos por frases de aliento de Antonio:
"¡Ah puta que pedazo de coño tienes! ¡ahora si que está encharcadito! jajajajaja
¡ya verás que bien lo vas a pasar con tu profesor y cuanto dinerito vas a
ganar|!". Estaba a punto de alcanzar el orgasmo en tanto continuaba con mis
manos separándome los labios de mi vulva cuando Antonio los sacó de mi interior
dejándome con un vacío con el que , en ese momento, no contaba. Se puso delante
mío y me dijo que le limpiara con mi boca la mano que la tenía empapada de los
jugos de una zorra. La verdad es que no sólo los dedos con los que me había
penetrado estaba en aquel instante brillantes y llenos de mis jugos sino que
prácticamente toda la mano estaba mojada. Sin pensarlo saqué mi lengua y comencé
a lamer toda la mojada superficie. "Dejo su mano limpia de mis jugos para
dejarla empapada en mi saliva" pensé...
Ya es suficiente puta, puedes sentarte. Este coño tuyo
debe de estar siempre lleno de polla o de algo que se le parezca... haber
si hay algo que... jejejeeje... seguro, seguramente tienes...
(yo no sabía ni a qué se estaba refiriendo el tío que
estaba sin duda alguna pensando en voz alta) ¿el qué?
¿Te he dicho que me contestes zorrona?
Noo yo...
Pues ¡callate! Y haz algo de provecho y sigue
trabajándote las tetas tu solita ¡venga!
Asi que lo hice, como una niña obediente y carente de
voluntad, como hipnotizada, era sin duda su juguete sexual. Se dirigió a la
nevera, la abrió y echándose a reír en cinco segundos se dio la vuelta con un
pepino en la mano. No era de los descomunales pues me gusta comprarlos lo más
pequeños posibles para mis ensaladas procurando que no me sobren demasiado pero
sí era uno de los más gruesos que tenía, sin duda. El cabrón lo había elegido
bien, de largo no debía de alcanzar los 11cm pero de grosor debía de tener al
menos 5cm...
Toma fulanilla. Métetelo en el coño. Fóllate con él...
quiero ver cómo lo haces y procura hacértelo bien...
Tomé el pepino de sus manos y noté la frialdad de la nevera
en este. Comencé a chuparlo lascivamente, mirando a Antonio a los ojos mientras
lo hacía. En realidad no lo hacía con la intención de enardecerlo aún más sino
con la intención de quitarle a la piel del vegetal la frialdad acumulada en la
nevera. Lo chupé, lo mamé y lo templé en toda su superficie durante al menos 3
minutos cuando Antonio ya desesperado me dijo que me lo enterrara en mi coño de
puta. Sentada como estaba, abrí al máximo mis piernas, con la mano izquierda me
separé los labios mientras que con la derecha guiaba la gruesa punta del pepino
en mi coño y... para mi propia sorpresa, noté como mi coño casi lo absorbía sin
demasiada dificultad a pesar de su grosor. Fue en ese instante cuando me di
cuenta que lo que me había metido antes Antonio en mi vagina había sido alguna
especie de lubricante que junto con mi flujo (que no era poco) hacía que
estuviera preparada para recibir cualquier cosa. Comencé a moverlo al mismo
tiempo que giraba al mismo para aumentar la excitación. Notaba la superficie
rugosa de este y como el vegetal me estaba proporcionando unos momentos de
placer inesperado y cercano al éxtasis pero no conseguía nada, necesitaba más
estimulación así que me incorporé de la silla y apoyando el pepino en la base de
esta comencé a subir y a bajar por el verde tallo mientras me sobaba las tetas
con la lascivia e intención de llegar al orgasmo pero este, y no sabía el
porqué, se resistía en llegar. En la cocina sólo se oían ya gemidos míos y los
chapoteos de mi coño anillado al vegetal eran ya de lo más obscenos y sonoros
que hasta ese momento hubiese podido oír. Continué en esta postura, follándome
sin parar, al menos durante 6 minutos pero no llegaba a alcanzar mi premio y
eso, era algo que no entendía. Siempre había sido una mujer que fácilmente
alcanzaba el éxtasis y más si me lo hacía yo misma pues sabía cuando, cómo y
dónde tocarme en cada momento, sin embargo parecía estar todo el rato al borde
de conseguirlo pero sin conseguirlo, sin alcanzarlo. Al rato Antonio se comenzó
a bajar los pantalones y sacó su pene totalmente erecto y me ordenó que se lo
chupara. Era un pene normal, ni demasiado grueso ni demasiado delgado, tampoco
ni grande ni pequeño, algo dentro de lo que ya había visto hasta entonces de
media. Estaba sentado en una de las sillas y sus pantalones colgaban a la altura
de la pantorrilla arrugados, me puse a cuatro patas y comencé a comerle la
verga. El pepino le tenía clavado en mi coño cuando me metí completamente la
pollla de Antonio en la boca. Antonio estaba completamente excitado, me cogió la
cabeza con ambas manos y comenzó casi brutalmente a follame la boca, pasé una de
mis manos por entre las piernas hasta alcanzar el intruso vegetal y comencé a
moverlo tan rápido como pude. Noté como en un par de minutos Antonio tensaba al
máximo sus piernas dándome en las rodillas con las suelas de sus zapatos y
haciendo de esta forma que me abriera más. De repente comenzó a temblar y a
gemir y noté como me disparaba todo su semen irremediablemente en el interior de
mi garganta. La cantidad no fue excesiva pero si me pareció que era
tremendamente espesa. En tanto tragaba la corrida del profesor yo continuaba
follándome con el pepino y noté como de repente tuve un incontrolable e inmenso
orgasmo, como varios acumulados en uno sólo y seguidos inmediatamente de otros
más pequeños a modo de réplica del primero que tuve. Me quedé completamente
desmadejada y tumbada boca abajo en el suelo de la cocina con el vegetal aún
ocupando mi empapada vagina. Antonio se puso de pie subiéndose los pantalones en
tanto yo permanecía en aquella posición sin casi poder moverme por el
indescriptible y brutal orgasmo experimentado cuando de repente la voz de mi
hermano desde el piso de arriba me devolvió a la realidad. Abrí mis ojos
desorbitadamente y entré en pánico pensando que bajaría las escaleras y me vería
allí tumbada en las baldosas de la cocina tirada a los pies de un desconocido y
con un pepino metido en el coño...
Maaaaarrrrr... ¿qué te ha pasado? ¿estás bien?
¿¿Maaaaaarrrrr??
¡Ayyy Dioosss mi hermano!
Tranquila putita, tranquila. Ponte la camiseta y
siéntate y por cierto... ni se te ocurra sacarte el pepino del coño
¿entendido?
¿Queeeé??
Lo que has oído putona y ahora muévete y obedece...
Ante esto Antonio dio una patada al tanga que estaba en el
suelo dando este a parar debajo del lavavajillas para impedir que pudiera
ponerme rápidamente estas pero quedando un poco de ellas aún a la vista de
alguien que pudiera acercarse. Noté como mi adolescente hermano bajaba las
escaleras hacia la cocina. O iba a por el tanga y me pillaba en pelotas con el
pepino o me ponía rápidamente la camiseta, tenía que tomar una decisión rápida o
ni una cosa ni a otra. Me puse rápidamente la camiseta larga y me senté
rápidamente en la silla. El pepino se me metió aún más en el coño notando como
se me metía en toda su longitud en mi interior y como sellaba prácticamente la
entrada a mi gruta justo cuando mi hermano apareció por el dintel de la
puerta...
Ooooouuuuuuhhh diooos
¿Te ha pasado algo Mar? He oído unos ruidos y pensé que
te había pasado algo ¿te has quemado con el café o algo?
Noo, nooo mee ha pasado nadaa estooy bien sii estoy
mmuy bienn no me ha pasado nada...
¡Hola! Tu debes de ser el hermano de Mari Mar ¿verdad?
Me llamo Antonio y le he propuesto a tu hermana un trabajo de cantante
para el verano, me estaba haciendo unos "acordes" jejejeje ¡es muy buena!
Sí, ¡muy buena!
Ah, ya. Pues caray parecía que te habías quemado con
café o algo así y me asusté. Bueno pues nada. Me subo que tengo sueño y a
Vd., encantado de conocerle...
Igualmente te digo chaval... quizás nos veamos en
alguna ocasión más.
Sí ya, bueno, hasta otra... que ayer me fui tarde a la
cama y estoy muy "cansao"
Descansa chaval, descansa...
¿Seguro que estás bien Mar? Parece que estuvieras
como... ¿tienes fiebre?
Nooo, no tengo fiebree, vete estoy bien, de verdad. Un
poco acalorada de cantar soolooo ooooooohhh Diooss (con el pepino metido
estaba teniendo otros orgasmos encadenados, aquello era la locura y encima
el "grano de arroz" delante)
Pues no se... quieres una aspirina o que llame a Papá y
te intente dar algo para...
¡¡Nooooo!!
Está bien chaval, sólo un poco acalorada pues mientras
cantaba estaba bailando y se ha agitado un poco pero está bien...
Vale, vale... bueno hasta luego...
Hasta luego chaval, hasta luego y ¡descansa! No te
despides de tu hermano Mari Mar? ¡Creía haber contratado a una chica
educada!
Adiioooss ooohh heerrmanoooooo Mmnn
Ante esto, "el cereal" no demasiado convencido subió de nuevo
hasta su cuarto oyendo cómo cerraba la puerta de su habitación en tanto que yo
allí, tal y como estaba y sin moverme en absoluto, tenía un orgasmo tras otro.
Era el delirio. Sin duda me había costado un montón llegar pero una vez que tuve
el primero los restantes se sucedían sin remedio uno detrás de otro. "Seguro que
en parte, lo que me ha metido Antonio en el coño tiene gran culpa en todo el
asunto" pensé. Ante esto Antonio me miraba, encendiéndose un cigarrillo y
sonriendo pícaramente sabiendo de antemano lo que estaba pensando en aquel
instante. Tras unos momentos, me ordenó que me volviera a pellizcar los pezones
por encima de la camiseta, lo hice y parecía que esta fuera a ser traspasada de
un momento a otro por mis mugrones, estaba sudando por todos los poros de mi
cuerpo y la camiseta se me pegaba al cuerpo como una segunda piel haciendo mi
figura aún más sugerente que si estuviera totalmente desnuda y mientras el
pepino, allá abajo, seguía haciendo de las suyas...
- Uoooohh dioooss ya bastaaa yaa es suficiente nooo?
Bien Mari Mar, has estado muy bien. Vas a ser una buena
perrita. El Lunes a las 6 vengo a recogerte para dar un paseíllo, no te
olvides.
Sí, de acuerdo.
¿El Lunes a las 6? Espero ser yo también invitado al
paseíllo ¿no es así?
¡Joder! El capullo de mi hermano no se había ido como
pensábamos a su habitación. El muy cabrón explicó que había visto muchas
películas porno como para reconocer los grititos de placer de una tía y además
dijo que lo que verdaderamente le convenció del tema era el tanga que asomaba,
delator, por debajo del lavavajillas. Antonio mientras tanto no decía
absolutamente nada, permanecía tranquilo y a la expectativa mientras sonreía
entre calada y calada. Aquí si que estaba verdaderamente asustada pues la
expresión que tenía mi hermano no era para menos, casi babeaba mirando mis
insinuantes tetas y mis marcados pezones en tanto que el puto pepino seguía
alojado en mi coño, parecía que había encontrado un lugar mucho más acogedor que
la fría nevera.
Fue entonces cuando de forma inesperada y tras acabar el
discursito explicativo de mi hermano este comenzó a magrearme las tetas sin
cortarse un pelo, de forma descarada y en la totalidad de toda su superficie,
por encima de la camiseta. Antonio permanecía sentado con las piernas cruzadas
observando qué es lo que depararía todo el asunto. En un momento agarró la
camiseta y tiró de ella hacía arriba quitándomela con violencia. Mis tetas ante
este movimiento saltaron libres y sugerentes, pidiendo guerra. "El cereal" fue
en ese momento cuando se dio cuenta que en la silla había un charco de humedades
delatoras producidas por mis ya más de 12 orgasmos...
¡Joder hermanita estas encharcada tía! Pero... que
cojones... tienes en el potorro? (Los labios estaban totalmente expuestos,
abiertos y completamente repleto de brillantes y pastosos flujos. El
plateado piercing sobresalía de uno de los labios completamente hinchado y
rojo y sin embargo, sorprendentemente, nada irritado y totalmente
preparado para lo que Antonio quisiera ordenarme... o ya en esos instantes
era "el Cereal" el que llevaba la voz cantante?)
¡Tienes un piercing en el conejo! ¡Uffff qué puta eres
hermanita verás cuando se entere papá de todo esto! ¡Y encima rasuradito,
jajajajjaajja manda huevos, quién me lo iba a decir!
¡Noo! ¡No le digas nada! ¡No se lo digas por favor te
lo pido!
Jajajajaja ¡ya lo creo! Te vas tu a enterar de todas la
putadas, burlas y mil faenas que me has hecho zorra asquerosa!
En lugar de ir de "corre, ve y dile" con tu padre
chaval ... - Dijo Antonio- te recomendaría casi más aprovecharte de la
situación ventajosa que la providencia te ha brindado y que seas un poco
más inteligente de lo que hasta ahora has demostrado, ¿no crees?
¿Qué cojones quiere decirme? ¡Hábleme en cristiano
coño!
Jajajajajaja está bien chaval está bien, te digo que te
aproveches de la situación y te folles a tu hermana...
Quééééé´!!!!!??????????? Pe-pero Antonio esto no lo
hemos hablado en el trato y...
Cállate puta yo he pagado por tus servicios y quiero,
deseo y ordeno que folles con tu hermano ahora ¿entendido?
Yo-yo es que...
Jjajajajaja que bueno!! Vd., me cae de puta madre!
¿cómo dice que se llamaba, Antonio?
Para ti y especialmente la puta de tu hermana
Profesor...
Vale tronco, jejejejeje estooo Profesor, perdone
jejejejjeje
"El Cereal" me cogió de las piernas por los tobillos elevando
de esta forma mi culo y mi coño. El pepino ante este movimiento salió un poco de
su inesperado escondite y se mostró en su base al "grano de arroz" brillante y
lleno de mis jugos. Su sorpresa fue aún más grande que cuando me pudo ver el
potorro depilado y perforado en uno de mis labios con el piercing, por menos no
pudo resistir la tentación de sacarme un poco el pepino y moverlo en toda su
longitud durante un rato en tanto yo disfrutaba con los movimientos que mi
propio hermano imprimía al pepino follador. Cuando se cansó, inesperadamente me
dijo que me diera la vuelta que me quería dar por el culo como a las zorras de
las películas, la verdad es que a mi ya me daba igual todo hasta que vi el
instrumento que se gastaba "el Cereal". En menos de 48 horas había visto dos
pollas enormes, la de Cevallos y ahora la de mi enigmático hermanito. Era una
enormidad, verdaderamente monstruosa...el capullo era realmente grande, como una
pequeña alcachofa y el resto del pene parecía una barra de acero de lo duro que
estaba, se le marcaban todas las venas y parecían como rotuladores de bingo de
lo gruesos e inflamados que estaban, los huevos, joder los huevos eran como dos
peras de agua... ¡que pedazo de huevos se marcaba el niñato de los cojones!
"Joder, pensé decididamente esta es más grande que la del tal Cevallos pero por
esos huevos". En ese instante comprendí porqué mi hermanito estaba tan plagado
de granos, estaba en plena pubertad de explosión hormonal y aquellos
descomunales huevos deberían de contener cantidades enormes de leche. Me dijo
que me pusiera en el suelo de la cocina a 4 patas y le ofreciera el culo. Con
todo el flujo que había destilado mi propio coño, el culo estaba encharcado en
mis propios fluidos. "El Cereal" apoyó su descomunal miembro en la entrada de mi
agujero posterior y sin demasiados miramientos y de una sola y bestial embestida
me metió "la alcachofa" y de un segundo empujón aún más fuerte que el anterior
me empaló todo su monstruoso miembro. El dolor se hizo insoportable y pareciera
que casi me fuera a desmayar cuando el muy cabrón comenzó a bombearme el culo
con tal ferocidad y ensañamiento que perdí el punto de apoyo que mantenía con
mis manos en el suelo y di a parar con mi cara directamente sobre las frías
baldosas de la cocina haciendo que mi culo se elevara aún más y quedara más
expuesto si es que esto fuera posible. El pedazo de bestia me estaba rompiendo
el culo literalmente y sus embestidas hicieron que el pepino que aún lo tenía en
el coño cayera al suelo impregnado y totalmente embadurnado de mis transparentes
y abundantísimos flujos. Antonio, ante esto no se lo pensó dos veces y
levantándose de la silla se arrodilló recogiendo el pepino para introducírmelo
de nuevo en el coño y follármelo con violencia. Al poco rato me di cuenta de que
estaba disfrutando como nunca de la brutal posesión y gritaba fuera de mi al
tiempo que Antonio, mientras me jodía con el vegetal, me pellizcaba los pezones
y mi hermano me martilleaba el culo como un poseso...
Tooomaaaa zorraaaa tomaaaaa te voy a poner el culo como
una remolacha de lo rojo que te lo voy a dejar so puta!
Aaaaaaahhh diosssssss aaahhhhh sii aahhhhhhhh
jodedmeeeee jodedmeee bieeennnnnnn aahhh
¡Dale fuerte chico, dale fuerte! Jajajajajaja ¡esto es
mucho mejor de lo que yo hubiera imaginado! ¡Genial!
Aaaahhhh me voy a ir te voy a dejar las tripas pegadas
de toda la leche que te voy a regalar zorra! ¡Toma! ¡toma! Y TOMAAAAAAA
toda pa tiiiiiiiii
Y en verdad que la cantidad de semen que me estaba echando
fue tal que comenzó a rebosar considerables cantidades de semen de mi culo,
resbalando por mis muslos y cayendo en las baldosas de la cocina en largos y
abundantes regueros hasta formar casi un pequeño charco en el suelo. Mi orgasmo
fue bestial, y no se como mis gritos no hicieron despertar a mi padre bajando de
su habitación y pillándonos en plena follada. Mis convulsiones se sucedieron una
detrás de otra e hicieron que perdiera totalmente mis fuerzas y me derrumbara en
el suelo totalmente despatarrada boca abajo. Los dos comenzaron a reírse
mientras yo intentaba de alguna manera de recomponerme de mis aún gozosos
calambres cuando "El Cereal" me dijo que limpiara todo lo que mi culo no había
podido retener. Intenté levantarme para ir a por la fregona cuando Antonio me
dijo...
- No putita, no. Con la fregona no, límpialo con la lengua y
no dejes nada que todo quede como estaba antes, bien limpito.
Y así lo hice. Limpié, absorbí y tragué todos los pastosos
restos de la corrida de mi semental hermanito del suelo mientras resbalaban más
cantidades de leche de mis entrañas, pareciera que no me fuera a vaciar nunca,
hasta que lo dejé, si cabe, más limpio de lo que antes se encontraba. No
obstante en medio de la cocina apareció el pepino que hasta ese momento había
quedado abandonado, mientras los dos pervertidos observaban sentados mis
trabajos de limpieza, completamente repleto de brillantes y pastosos flujos de
mi coño. Vi como este quedó completamente hinchado y rojo y sin embargo nada
irritado y totalmente preparado para lo que Antonio quisiera ordenarme... No me
ordenó nada más salvo que me comiera delante de él y de mi hermano el pepino que
instantes antes me había follado y.... lo hice, no me lo pensé. Lo hice y
disfruté con la cara que ponían los dos.
Muy bien zorrita, muy bien. Ya sabes el Martes a las 6
vengo a recogerte y arréglate de la forma que te he dicho, no quisiera
disgustarme por ello y en cuanto a ti jovencito... ven esta tarde a esta
dirección quiero hablar contigo de unas cuantas cosas...
CONTINUARÁ...
Podéis escribirme vuestros comentarios, críticas y
sugerencias a esta dirección:
arcadia_relatos@hotmail.com, la serie consta de 4 entregas más programadas.
Relatos anteriores de la serie:
La Clase de Anatomía 1 (Mari Mar 1)
La Clase de Anatomía 2 (Mari Mar 2)
Huída del Aula (Mari Mar 3)