Entre otras cosas conversamos con el empleado de Matías, que
vivía con su familia en ese mismo campo y era el casero de la estancia. Beto es
un tipo muy bien parecido y con un físico envidiable, su trabajo lo hace
estar en forma.
La confianza de Beto con nosotros se debía a que el Bocha lo
había ayudado con un tramite en la capital. Entre otras cosas también pasábamos
con Beto y sus hijos, en el arroyo cuando hacia mucho calor.
Beto nos confeso que era común en los días que él andaba solo
por el arroyo, ver a Ale acercarse a caballo.
Nos pidió que guardáramos su secreto. Ella también lo
provocaba. No sabíamos hasta donde nos decía la verdad, pero conocidas las
fantasías de Ale, y bien podría ser cierta el 100 por ciento de la
historia.
Ale solía dejar su caballo en el monte sobre el arroyo y
tomar un baño refrescante. Incluso sabiendo de la presencia de Beto, ella se
desnudaba, dejaba la ropa en la silla del caballo y entraba al agua. Cuando Beto
la miraba, lo hacia como una ceremonia, disfrutando cada uno de sus movimientos
y mostrándose sin pudor.
Beto incluso nos contó que espiaba a la patrona en el baño a
la noche, desde la ventana exterior y también de que se percato de que nuestra
puerta del dormitorio quedaba abierta.
Mientras pasaba el tiempo y no nos animábamos a dar el paso
se sucedían muchos hechos que nos confirmaban la calentura que le producía a Ale
el mostrarse y a su marido vernos tan calientes con ella.
Otro Sábado festejamos el cumpleaños de Matías. A pesar de
que haya sido unos días antes, esperaron por nosotros para realizar una fiesta
mas intima. Bebimos mucho vino y luego empezamos a escuchar música vieja que nos
traía recuerdos de nuestra juventud. La noche y el alcohol hicieron que nuestra
conversación se volviera muy atrevida y todos estábamos a mil. Nos pusimos a
bailar como locos rock’n roll y Matías estaba referís.
Quedamos exhaustos, traspirados. Nos sacamos hasta las
camisas y Ale subió a cambiarse quedamos tirados en los sillones con el recuerdo
de su cola contorneándose al subir las escaleras. Matías se da cuenta de cómo
disfrutamos bromeando con su esposa, nos provoca y nos cuenta que su suegra esta
igualmente buena. Luego nos muestra unas fotos de la playa. Pero quedamos
perplejos viendo a Ale en cola less y a su madre en varias fotos.
Ya nuestros miembros comienzan a levantar cabeza. El Bocha se
pasa haciendo gestos obscenos e imita que esta masturbándose. Ale vuelve a la
sala con su bata y le reprocha a Matías por mostrarnos fotos donde ella aparece
casi desnuda.
El Bocha totalmente safado le dice que dado que no podemos
tenerla en vivo y en directo, nos conformamos con unas fotitos, nos reímos todos
un buen rato. Ale dice que no puede mas de sueño y que se va a dormir. Matías se
levanta junto con ella y le pide una ultima canción. Bailan tomados de la
cintura, comenzando a girar y entre mareos se tropiezan pero no llegan a caerse.
Ale sigue riéndose totalmente fuera de sí, su marido le saca el nudo al cinturón
de la bata y este cae al piso. Ya la veíamos venir. Beto me mira y me hace un
guiño. Nos levantamos y empezamos a bailar nosotros imitándolos. La bata de Ale
se abre y cierra mostrando sus senos y su tanga negra. Al bailar nosotros la
rozamos continuamente para poder ver lo más posible. Matías nos sigue el juego y
Ale no para de reír.
La situación va tomando mucho calor. Comienza otra música más
lenta y Matías aprovecha a abrazar a Ale y nosotros nos sentamos, llenamos de
nuevo las copas, ahora con un vino dulce que nos esta matando.
Matías le habla al oído y mientras la besa, le sube la bata
hasta la cintura, luego metiendo las manos por dentro notamos que le baja la
tanga y termina sacándosela. Matías ya no tenia su camisa y bailando apretadito
se saca su pantalón. El Bocha esta recaliente y aplaude y grita "Ollleeee" a
cada nueva hazaña.
Yo me sentía borracho y decido quedarme desnudo, mi miembro
parece el doble de su tamaño normal. Ale se percata de ello y no puede disimular
al mirarlo. El Bocha me sigue y termina solo con sus pantuflas puestas, comienza
a bailar
Y todos nos reímos al ver como se masturba cada vez que
pasaba por atrás de Ale. Me doy cuenta que desde el ventanal nos miran. Son Beto
y sus dos hijos. Para ellos es un espectáculo impagable. Ale no puede ocultar su
gran calentura.
Sabe que hay seis hombres admirándola. Ninguno sabe como va a
terminar esto, pero empezamos un camino sin retorno. El Bocha y yo no podemos
mover ninguna ficha, tenemos que esperar que Matías haga la jugada, no podemos
quedar mal con él. Vemos como Matías sigue bailando y moviendo la bata de Ale
para que podamos admirar a su tremenda mujer totalmente desnuda cubierta solo de
a ratos.
Matías termina sentado junto a nosotros y los tres desnudos y
sus miembros a mil. Ale comienza a bailar para nosotros muy sensualmente y
Matías marca él limite. "Ale quedate ahí y abrite la bata que vamos a ver quien
llega mas cerca de ti con la corrida". A buen entendedor pocas palabras bastan.
Los tres nos miramos y comenzamos a masturbarnos apuntando a
Ale que estaba de rodillas en el piso como a 2 metros y con sus senos apuntando
a nosotros amenazantes. Instantáneamente baja su mano derecha y nos acompaña
masturbándose muy suavemente. No demoramos casi nada en comenzar a disparar
sendos chorros.
Caminando sobre sus rodillas Ale avanza un poco hasta llegar
al alcance de "los cañones". Luego del Bocha que con su ímpetu se paro y sin
consideraciones le baña los senos con su corrida, le toco a Matías y a mí que
también nos paramos para poder regar a gusto a tan hermosa mujer que no podía
disimular su orgasmo y temblaba notoriamente.
Realmente fue una experiencia única y sobre todo para los dos
chicos que permanecían tras la ventana tocándose por encima de sus ropas (El
padre ya no se le veía, quizás a mas distancia repetía la misma maniobra que
nosotros.).
Ale fue la primera en entrar al baño, cuando sale entro yo y
le digo al oido que tengo su tanga negra y que si la quiere debera venir a
nuestro cuarto esta noche...