Era mi segundo viaje a Perú. Allí esperaba pasar una de las
mejores vacaciones de mi vida. Un mes para visitar selva, ruinas Incas,
disfrutar de una comida variada, abundante y riquísima…unos buenos amigos y
sobre todo: una muy buena "amiga".
Para este viaje no elegí un vuelo directo como la vez
anterior. Me decidí al final por un vuelo con escala. Sí, me llevaría más tiempo
pero más económico y prefería gastar ese dinero en mi destino. Además, haría
escala en Venezuela y, para qué negarlo, con las mujeres que hay en ese país una
escala de 2 horas era algo atrayente (si, lo sé, solo pisaría el aeropuerto…)
Después de soportar un inmenso tráfico por fin llego al
aeropuerto. Es más tarde de lo previsto, ya puedo correr….
Por favor ¿los mostradores de Air-Europa?
Detrás de aquella columna.
Gracias, muy amable
Uf, menos mal, entré por una puerta próxima. ¡Hay poca cola!.
Buenos días, los billetes por favor.
Buenos días, aquí tiene. – Pongo las maletas en la cinta.
Primera prueba ¿me pasaré de peso?. 58 kg. ¡Bien! – Por favor asiento de
ventana.
Preguntas típicas ¿Ha hecho usted la maleta?, ¿lleva algún
encargo de otra persona?. Por supuesto digo que no, aunque lo llevase iba a
decírtelo, para que me desarmaras la maleta, con lo que me costó hacerla.
Bien aquí tiene, la tarjeta de Madrid-Caracas y la de su
conexión con su vuelo de AeroPostal destino Lima.
Puerta A, sala 102. Vaya ya, no tardaremos en embarcar.
Gracias.
"Puerta A", "Puerta A". Si allí está. Control de pasaportes,
pura rutina, si no fuese para poner el sello ni lo abren. ¡¡eso es seguridad!!.
Segunda prueba a la vista….El escáner para el equipaje de
mano. ¿Tendré algún problema con las botellitas de vino? Algunos no te dejan
entrar con cristales….Pero coño, ¡luego las botellitas de vino que te dan en la
comida son de cristal! Y, ¿no te venden perfumes en cristal?.
Ok, sin problemas, "vámonos de aquí rápido no sea que se
arrepientan de algo".
Por fin llego a la sala de embarque, hay mucha gente. Creo
que será un viaje tranquilo. Me siento en la sala observando a los demás
viajeros. Bueno, realmente observando a las viajeras, je je je. Hay que
reconocer que las hay de muy buen ver. ¡Waaauuuuu! ¡Cómo está esa, madre mía!
¿Se sentará a mi lado?
¡Jodé, va con ese maromo!
"Señores del vuelo AE-3058 con destino Caracas,
dispónganse a embarcar por la puerta 102. Si hay mujeres con bebés por favor
vayan pasando en primer lugar".
Intento ponerme de los primeros en la fila de embarque, no es
que esté desesperado por subir, pero luego se producen atascos en los pasillos
del avión y como no andes listo te quedas sin espacio cerca de tu asiento para
la bolsa de mano. Llego a mi asiento, ventana como pedí. Con suerte no se sienta
nadie a mi lado y todo para mí.
Típicas indicaciones de las azafatas, que yo escucho mientras
ojeo las "típicas" revistas que te encuentras en el asiento: tipo de avión…..
vuelos que realiza la compañía….más publicidad. Ahá! Aquí está lo que busco,
¿qué películas nos van a poner?. Explicaciones del capitán sobre el vuelo y
¡adelante!.
Una vez termina el despegue y se apaga la lucecita del
cinturón me libero. Una mirada alrededor…Ummm pues el avión va casi vacío. El
asiento contiguo al mío vacío, los tres de al lado vacíos…Delante una
parejita…detrás una chica, no está mal pero no. En los tres asientos al lado de
ella…Siiiiiii, una mujer, ¡¡¡¡Qué mujer!!!!, con un niño, grrrrrrr.
El vuelo está siendo de lo más tranquilo, pero menos mal que
me traje mis auriculares, porque esta compañía los vende…serán desgraciaos.
¡¡¡¡¡¡La comida!!!!!, la verdad no se por que tienen tan mala
fama la comida de los aviones. A mí no me parece nada distinto (a veces sale
buena, a veces no), solo lamento la poca cantidad.
Buenas tardes señor, ¿para beber?
Vino, gracias. (ahh, ya lo decía yo, botella de cristal).
Después de comer una botellita (bueno microbotella,) de ron,
una visita al baño y a prepararse para ver la peli. Aprovecho que el asiento de
pasillo esta libre y me pongo en él, tengo mejor visión, también de la mujer del
niño, je je je.
La verdad es que la película no está mal, por lo menos
divertida. Ella también se está divirtiendo, a pesar de que el nene no le
permite concentrarse en el film. Cruzamos la mirada…sonrisitas. Tengo que decir
algo, es el momento.
¿No te deja ver la peli tranquila? Seguro que se muere de
sueño…. (¡¡¡vaya chorrada que suelto!!!!)
Sí, es una pena, está interesante. Pero está a punto de
dormirse.
Intercambio las miradas entre la pantalla y ella, nos vamos
haciendo "cómplices" con la película. En uno de esos vistazos me doy cuenta que
el niño se durmió del todo, angelito….. Mi mente se revoluciona y actúo con
rapidez.
¿Por qué no le tumbas sobre los tres asientos? Te puedes
venir a este sitio para ver la peli. Yo me pongo en el de al lado, total es el
que me corresponde….
Ahá, gracias, me parece bien, así charlamos un poco….
¡¡¡¡Qué sí, qué sí!!!! ¡¡¡¡Que ha funcionado!!!! Me vuelvo a
mi asiento, el de ventanilla y según se sienta a mi lado me empiezo a poner de
los nervios… Tengo que tranquilizarme, pero es que así vista de cerca es
preciosa…Una carita blanca….dulce, delicada. Con unos ojos negros que creo me
pueden derretir, unos labios jugositos. Y el pelo…negro. Vamos ¡Una morenaza!
¡¡¡¡y vaya escote!!!!! ¿ver la película?, ja ja…
Gracias, me llamo Lidia.
Roberto.
Nos damos los besos respectivos y yo creo que me muero.
Sentir esos labios en mi mejilla, cerca de mi boca provoca un río de
electricidad por todo mi cuerpo.
¿Viajas a Venezuela? ¿Turismo?
No, en Caracas hago escala para Perú. Allí me esperan unos
amigos (por supuesto obvio lo de la amiga), ¿y tú?
Yo soy de Venezuela, vuelvo allí después de unos años en
Italia con el padre del niño. Al final me cansé de él.
Ahhh. Sabía que tenías que ser de Venezuela. Tan guapa.
Realmente sois unas mujeres muy hermosas.
Gracias. A mí también me lo parecen los españoles. Tan
distintos a los venezolanos, todos bajitos, regordetes y con bigote (que nadie
se sienta ofendido, son palabras textuales de una venezolana).
Pues gracias también a ti.
Seguimos conversando mientras vemos la película( bueno ella,
yo mirándola a ella tengo más que suficiente). Risas, comentarios sobre el niño,
sobre el vuelo, el servicio de las azafatas..
¿Te pareció rico el vino? A mí me desilusionó un poco,
había escuchado tanto de los vinos españoles, y después de estar en Italia…
Ni caso, este vino aunque pusiese Rioja no era de allí.
¿Quieres probar un buen vino español? Permíteme pasar….
Voy a mi bolsa de mano y saco una de las botellas que llevo,
un Faustino I gran Reserva del 82. Vuelvo a sentarme en mi asiento dedicándole
una sonrisa a Lidia y sin dejar de mirar directamente a esos ojos tan hermosos
que tiene.
Nos tomaríamos aquí este vino, pero es un crimen hacerlo en
vaso de plástico, además no tengo con que abrirlo. Llevateló y cuando puedas
te lo tomas a nuestra salud, recordando este encuentro. ¡Ah!, te aviso por si
acaso. No se toma frío, no lo metas en el frigorífico. Y una vez abierto hay
que terminarlo.
Ok, gracias, así lo haré. Y puedes estar seguro que me lo
tomaré pensando en ti. – No sé si ha sido lo que ha dicho, la voz o la mirada,
pero me acabo de quedar sin saber que decir y con la boca abierta.- O tal vez
lo deje por si un día me visitas….
Ahora sí, ahora si que ya se organizó la fiesta, esto ya no
tiene parada. Miro como se levanta lentamente a guardar la botella en su
equipaje regalándome un buen panorama de sus piernas y culo a través de la
semitransparencia de la falda al estar a contraluz. Mi polla ya hacía rato que
comenzó a reaccionar a los encantos de Lidia ( y a lo que mi mente adelantaba) y
ahora estaba que me dolía.
Me gusta el collar que llevas – le digo a la vez que lo
cojo, rozando con el dorso de mis manos la parte superior de sus pechos, y la
miro directamente a los ojos. – Eres realmente hermosa.
Gracias. Esta hecho con semillas, la verdad es que si es
muy bonito. – Me responde, a la vez que agarra mi mano jugando con sus dedos
sobre los míos.
Y tienes unos labios encantadores. – Aprovecho para
recorrerlos con la yema de mis dedos, casi rozándolos. Son correspondidos con
un beso sutil y una mirada que no deja lugar a dudas.
Aprieto más su mano y me acerco a su rostro. – Tus ojos me
encendieron nada más verlos- Los beso. Continuó besando su rostro delicadamente
hasta llegar a su boca. Mantengo mis labios a muy corta distancia de los suyos,
una distancia insignificante pero con mucha carga erótica. Le doy besos cortos y
por fin, el beso. Nuestros labios se unen formando una sola cavidad donde las
lenguas se frotan y recorren cada parte de la boca contraria. Se separa un poco
de mí y me muerde los labios, yo acaricio los suyos con la punta de la lengua.
Nuestras manos se juntan, abiertas, apretándose una contra la otra. Deslizo mis
dedos por su brazo, dando más atención a su codo. La recuesto sobre los
asientos, su cabeza sobre mis piernas y comienzo a besar, morder, devorar su
brazo, su muñeca, sus dedos. Ella me desabrocha la camisa y comienza a jugar con
mi vientre, con los pelos de mi pecho. Siento sus labios en mi cintura, su
lengua en mi ombligo. Noto como sus pechos se aprietan contra mí.
Mientras yo juego con su pelo, acaricio su nuca, recorro su
espalda y aprieto su culo sobre la fina tela de su falda.
Me mira de forma especial, con una mirada que promete mucho
placer e incluso llega a asustarme.
Noto tu polla dura bajo mi cuerpo. Se siente muy rica.
Comienza a apretármela sobre el pantalón, a pajearme mientras
yo intento mantener la compostura, difícil pues me estoy muriendo de gusto.
Estás loca.
¿Tú creés? Loca estaría si hiciera esto. – me dice mientras
sus dedos bajan la cremallera de mi pantalón. Roza mi capullo con la uña y me
hace dar un respingo de placer.
¿qué haces? ¿y si nos ven? ¿y si despierta tu hijo?
Sssssiiiiissssss, disfruta y déjame hacer.
¿Y quién se iba a negar a algo así? Yo desde luego no me
niego y lo único que se me ocurre hacer es cubrirla con la manta del avión.
Saca mi verga, liberándola del calzoncillo. No veo, pero
siento la calidez de sus labios besando la punta. La humedad de su lengua
bajando por mi polla para volver a subir nuevamente mientras sus dedos aprietan,
dejando resbalar, el glande. Desde luego que sabe como hacerlo.
Mis manos, escondidas bajo la manta, acarician sus muslos,
subiendo su falda hasta llegar a toparme con sus caderas. Aprieto su culo, lo
"amaso fuertemente" abriéndolo y cerrándolo, lo que provoca que sus labios
vaginales se muevan. Me llega el calor de su sexo, recojo sus bragas en una tira
y la meto en su coñito apretando levemente. Esto le provoca un suspiro y un
pequeño mordisco en mi polla, que estaá siendo muy hábilmente devorada. Su boca
se la traga entera, dando la presión justa con sus labios sobre mi mástil.
Meto los dedos por el lateral de su braga, ella separa un
poco las piernas, lo que me facilita el acceso a su coño. Esta húmedo, lleno de
jugos que no hacen más que subir mi excitación. Me encanta sentir un coño así de
húmedo y extender esa humedad por mis dedos, por sus nalgas, empapar su ano con
su miel. Tiene su sexo cuidado, con los pelos cortitos, los labios están
hinchados y agradecen las caricias de mis dedos.
¡Ahhhh, qué mamada me está haciendo!
Estoy disfrutando muchísimo Lidia. ¡Qué bien trabaja tu
boca!
Pues a mi me estás volviendo loca jugando con tus manos en
mi coño y en mi culo. – En ese momento un dedo de mi mano derecha esta
aprovechando sus jugos para lubricar su ano y abrirse paso poco a poco,
mientras con el pulgar presiono su clítoris.
Ella mueve sus caderas, cabalgando sobre mi mano, sin dejar
de lamer y chupar mi polla. Estoy a punto de explotar de tanto placer. Se lo
hago saber, (prefiero avisar, no a todas las mujeres les gusta).
Pues habré que evitar que se manche tu pantalón y el
asiento. – Me responde con una voz muy sugerente.
Acelera su ritmo de mamada y la cabalgada sobre mi mano. No
puedo contenerme más, la verdad es que ni lo intento, no puedo. Me corro sin
preocuparme de más, pensionando mi cuerpo, lo que provoca que mi polla se meta
más en su boca. Casi se ahoga, pero hace uso de sus manos y sus labios para
evitar que mi lefa se pierda por el sillón. Con mi espasmo presioné más sobre su
coño y mi dedo entró más en su culo. Acelera todavía más el ritmo, yo pensaba
que ya iba a tope, y siento como mi mano recibe un chorro y se queda empapada .
Bueno, creo que ahora si hemos manchado el asiento, mi
pantalón, tu falda...
No te preocupes, llevo un pantalón corto, más fresco, que
pensaba ponerme al llegar a Caracas. Ahora me cambiaré.
El problema es mi pantalón, ja ja ja. Está empapado a la
altura de las rodillas. Iré al baño a ver que puedo hacer.
Así que intentando no llamar la atención nos vamos los dos al
aseo para arreglarnos. Mal que bien consigo disimular un poco la mancha. Al
volver a mi asiento veo que Lidia está en el suyo, su hijo se despertó.
Me cambió a su lado y seguimos charlando durante el resto del
trayecto, cambio de teléfonos, mail....y llegada a Caracas.
No puedes quedarte un día y mañana sigues tu viaje.
No, es imposible, me están esperando y con viajes
preparados dentro del país.
Ok, pero es una lástima.
Sí, pero recuerda bebete el vino pensando en mi.
Claro, me recordará lo que ya me bebí de ti.
Llegamos al control de pasaportes de entrada a Venezuela y
ella se pone en la cola correspondiente, me despido de ella con un cauto beso
(el niño) y me voy hacia la zona de escalas para esperar mi siguiente vuelo. El
primer vuelo llegó con algo de retraso (¡que sorpresa!) , así que solo me queda
una hora para recoger la tarjeta de embarque del siguiente y esperar un poco.
Iré a tomar algo a uno de estos pequeños bares, lo necesito.
"Señores del vuelo 310 de Aero Postal con destino Lima,
hagan el favor de pasarse por el mostrador de AeroPostal situado junto a la sala
de embarque"
Pago rápidamente mi consumación, pregunto al camarero donde
está el sitio en cuestión y voy algo preocupado hacia allá. Cuando llego ya hay
un montón de gente arremolinada alrededor de una señorita que amablemente nos
explica que nuestro avión no puede salir hasta el día siguiente por problemas
técnicos (luego nos enteramos que los pilotos estaban el huelga y habían
suspendido el vuelo por esa razón), y que por supuesto nos alojarían en un hotel
próximo con pensión completa a cargo de la compañía, desde el que podríamos
hacer una llamada sin ningún coste.
Típicas quejas, protestas y gritos por parte de los viajeros,
que como es natural no conseguimos nada.
Yo, no pienso protestar, y ya se a quién voy a llamar
primero.
¿lo imaginan?