MAYO 25 DE 2005
Ya os habéis dado cuenta por los anteriores relatos, que mi
esposa a quien amo profundamente, me ha puesto una cornamenta inmensa, la cual
no solo me gusta llevar, sino que la he disfrutado con cada ocasión en la cual
me la agranda.
Pronto les enviare la serie completa de nuestros relatos en
la cual narraremos mi esposa y yo las aventurillas extramaritales de ella, en
los casi 30 años de matrimonio que llevamos; a lo largo de este tiempo han
pasado por entre sus piernas probablemente muchos más de 100 hombres y un par de
mujeres.
Como saben, mi esposa no es una modelo ni una jovencita, pero
si se trata de una mujer guapa, que disfruta el sexo. Todos los relatos o
historias nuestras son eventos que pertenecen a la realidad y no a una fantasía,
por lo tanto nuestros escritos careceran de adornos y se limitaran a contar lo
que pasó en esos momentos.
CARLA inicialmente tenía para hoy programado reunirse con
ALBERTO, pero desafortunadamente el no pudo viajar a Bogota, por lo cual,
decidimos buscar algún hombre para meterlo en nuestra cama hoy, después de un
gran número de llamadas infructuosas porque no contestaron o por que los
candidatos no podían, decidimos buscar a nuestro amigo Daniel, quien por fortuna
dijo que arribaría en 30 minutos.
Nos situamos en la sala a conversar mientras llegaba Daniel y
como a la hora de estar esperándolo apareció, para la ocasión, CARLA se puso una
falda de pliegues corta y una blusa transparente sin usar sujetador, cuando
llegó nuestro amigo, yo me encontraba momentáneamente trabajando en el estudio,
pero desde allí con claridad pude escuchar un beso de saludo que se dieron mi
esposa y Daniel, luego escuché que lo invitó a sentarse y en ese momento salí a
saludarlo, le ofrecí una copa de vino y regrese a mis labores, mientras tanto,
ellos se quedaron en el sofá conversando animadamente, solo tarde en el estudio
un par de minutos y salí a comprar algunos cigarrillos, cuando volví de la
calle, cosa de cinco minutos más tarde, ellos continuaban en su charla, la cual
versaba sobre el plan de viajar a Girardot con Daniel y otros dos amigos durante
un fin de semana, así que me quedé con ellos haciendo los planes del viaje
cercano.
Transcurrida casi una hora de conversación sobre ese tema y
otros que se fueron escurriendo con el tiempo, mi esposa le pidió a Daniel ir a
nuestro cuarto, cosa que el de inmediato acepto, una vez allí, se desnudaron
totalmente y mi esposa comenzó a darle una buena mamada, en la cual alternaba
tanto leves mordiscos, chupadas, lamidas y penetración profunda en su boca.
Cuando Daniel había alcanzado su no despreciable longitud de
23 CMS que le encantan a mi mujer, CARLA lo recostó en el borde de la cama y se
sentó encima dándole la espalda y con la verga de su amante metida en su concha.

Comenzando un sube y baja lento pero constante logrando que
Daniel le apretara las nalgas mientras ella gemía de placer.

Con el fin de facilitar la penetración, le alcancé el pomo de
crema, la cual tomó en su mano para embadurnar su vulva mientras que Daniel
hacía lo propio con su pene, lo cual permitió que a pesar del grosor de la polla
de Daniel, esta entrara hasta el fondo de la vagina de CARLA, continuaron ellos
en este extraordinario sube y baja, hasta que CARLA decidió intentar que se lo
metiera por detrás, lo cual no fue posible debido al tamaño del pene de su
amante, el cual debe medir unos 8 CMS de diámetro.

A continuación mi esposa inicialmente lo cabalgó con su
herramienta dentro de ella y luego cambiando de posición se quedó debajo de
Daniel mientras él se movía en un largísimo, rápido y profundo mete y saca
haciendo que CARLA se corriera un gran número de veces entre gemido y algunos
gritos de placer, transcurridos cerca de 30 minutos en esta diversión, Daniel le
avisó de su inminente eyaculación, con lo cual CARLA inició un frenético sube y
baja de sus caderas logrando ambos correrse al tiempo entre grandes gritos por
parte de ambos.

Luego que Daniel terminó de depositar toda su leche en la
vagina de mi esposa, una parte bien adentro y otra en la entrada, se recostaron
para descansar de la tarea ejecutada. Con el propósito de tener algunas fotos
adicionales y por el morbo que me había dado el ver a mi mujercita ensartada en
el mástil inmenso de semejante negro, le pedí a CARLA que se pusiera boca a bajo
y a Daniel que situándose a horcajadas sobre ella, colocara su ya flácida verga
en medio de las nalgas de mi adorable mujer.

Luego de un buen rato de descanso, la golosa de mi esposa,
comenzó a acariciar nuevamente la polla de Daniel para ponérsela erecta otra vez
y que Daniel la volviera a culear otra vez, para lo cual no solamente utilizó
sus manos sino también su boca y lengua.

Cuando logro ponérsela dura como un hierro, Daniel se acomodó
entre sus piernas y se la metió hasta el fondo, lo que le hizo a CARLA sentir un
poco de dolor y ella con sus manos colocadas en las caderas de su amante
controlaba los embates de esa verga que se introducía en su vagina con fuertes
movimientos, después de otros 30 minutos de continuo mete y saca e innumerables
orgasmos de mi esposa, Daniel comenzó a gritar como un poseso mientras de nuevo
llenaba de semen la cueva sagrada de mi esposa y el semen escurría hacía las
sabanas de nuestra cama.
Puedo atestiguar que en esta ocasión CARLA grito y gimió tan
fuerte como el sábado pasado mientras los dos solos follabamos en la sala a
veces utilizando un plátano curvo o mientras le comía la concha llena de crema
batida con grosellas.